FRASES PARA PENSAR.

SE DARÁ TIEMPO AL TIEMPO,
QUE SUELE DAR DULCE SALIDA A MUCHAS AMARGAS DIFICULTADES.

Cervantes en el Quijote.

domingo, 7 de junio de 2026

Semana suave y tranquila.

Parece que la próxima semana será bastante tranquila, aunque lo mismo parecía esta pasada y no lo ha sido tanto. En principio el cielo estará despejado o casi, el viento entrará del este y sureste, flojo y no se esperan lluvias.

En cuanto a las temperaturas, ojalá se comporten como parece hoy que se van a comportar. Las máximas rondarán alrededor de los 29-30 aunque a media semana pueden quedarse en 25 ó 26, una delicia. Las mínimas se alejarán unos dos o tres grados de los 20, quedándose en los 17 ó 18 algunos días, ideal para dormir bien.

En resumen, una semana más propia de estas fechas, de finales de la primavera, y no de verano puro y duro, como ya hemos tenido que sufrir en más de una jornada.


Me elevaré por encima de los símbolos...


 

Hoy, domingo de Corpus, me he acordado de un fragmento de un texto que leí hace muchos años, siendo aún adolescente, y que me impactó profundamente, hasta el punto de convertirse en uno de los faros que han iluminado mi vida desde entonces.

Hablo de Teilhard de Chardin. Sacerdote jesuita, paleontólogo y filósofo. En su obra unió ciencia y fe de un modo, a mi parecer, hermosísimo y sorprendente.

Estando en Mongolia, en el desierto de Ordos, en unas excavaciones, el 6 de agosto de 1923, día de la Trasfiguración, se encontró sin pan ni vino para celebrar la eucaristía.

Y vive al amanecer de ese día una profunda experiencia de fe que comparte con este precioso texto.

"Ya que, una vez más, Señor, como en los bosques del Aisne, también en las estepas de Asia, no tengo ni pan, ni vino, ni altar; me elevaré por encima de los símbolos hasta la pura majestad de lo real, y te ofreceré, yo tu sacerdote sobre el altar de la tierra, el trabajo y el dolor del mundo.        

El sol acaba de iluminar, allá lejos, la franja extrema del Lejano Oriente. Una vez más la superficie viviente de la tierra se despierta, se estremece y vuelve a iniciar su tremenda labor bajo la capa móvil de sus fuegos. Yo colocaré en mi patena, Dios mío, la esperada cosecha de este nuevo esfuerzo. Derramaré en mi cáliz la savia de todos los frutos que hoy serán molidos…”

El texto completo se titula “La misa sobre el mundo”, y eso, justamente eso es lo que hizo aquel día, una misa, elevándose por encima de los símbolos hasta la pura majestad de lo real. 

Siempre que he tenido la dicha de vivir la eucaristía en alguna cumbre, me han venido a la mente estas palabras.

Creo que hoy es un buen día para compartirlo una vez más, pues no es la primera vez que lo escribo en el blog.

sábado, 6 de junio de 2026

¡Bienvenido, Santidad!


Dicen que el Papa no da puntada sin hilo, y tampoco en sus viajes; y considerando que el momento que vivimos en España es particularmente crítico, esperaba con expectación sus palabras y sus gestos.

No porque vaya a cambiar algo, ¡ojalá!, sino porque al menos nos quedará el consuelo de que nos lo advirtieron, "ya os lo dije, ese no es el camino". Y también por ver hasta qué punto se entera de lo que pasa en el mundo, al menos en este país.

Y no ha tardado nada en cumplir mis expectativas. "La tentación de ganar popularidad, avivando el fuego de las polarizaciones, parece crecer en lugar de disminuir. La dignidad humana no deja de ser violada (...) Por eso necesitamos cultura, interioridad, una educación libre y de calidad”.

Estas palabras, recién pronunciadas, ponen el dedo en la llaga, y demuestran que sí sabe lo que se cuece por estas tierras.

Es España un país dividido y enfrentado desde que las llamadas izquierdas decidieron finiquitar el espíritu de la transición, espíritu de concordia y consenso, iniciando una progresiva radicalización, lo que provocó un fuerte resurgir de la extrema derecha que estaba reducida a grupúsculos irrelevantes. Y en esas estamos.

Mantener abiertas, con un maniqueísmo cargante y simplón, las heridas de la Guerra Civil, es una de las tareas más innobles que pueda concebirse. Erosionar la división de poderes, base de la democracia, es jugar con fuego. Llevar la corrupción, aliada con inconfesables intereses políticos, hasta las más altas esferas del estado, es vergonzoso e inadmisible. Manipular la educación hasta límites, en ocasiones ridículos, es reventar el futuro.

No va desencaminado León XIV cuando habla de cultura, interioridad y educación libre y de calidad. No se equivoca cuando dice que está en juego la dignidad humana, violada, por ejemplo, en los niños y adolescentes, cuando el profe de turno, sea del signo que sea, manipula sus mentes según sus personales y discutibles criterios.

Tiempos difíciles para el diálogo, el consenso y la paz. El mismo miedo me da los que arrancan cruces o hacen burla de creencias y símbolos religiosos, que los que a la sombra de estandartes y entre velas e inciensos hablan de la cristiandad, concepto este con rancias y peligrosas connotaciones.

Le doy la bienvenida a León XIV con la esperanza de que su presencia, sus palabras y sus oraciones curen, aunque sea un poco, las profundas heridas que nos afligen.

¡Bienvenido Santidad!

viernes, 5 de junio de 2026

Actualización fin de semana del 6-7 de junio de 2026.

A la vista está que aventurar el tiempo a más de un par de días es difícil. El domingo pasado se veía una semana sin sorpresas y las hemos tenido. El miércoles amanece lloviendo, poco, pero lloviendo. El jueves las temperaturas se disparan de una manera espectacular, trasladándonos a los peores días de la canícula. Hoy, regresamos a inicios de la primavera con un día tan delicioso como gris; más de diez grados se han desplomado las temperaturas de ayer a hoy.

El fin de semana esperemos que no nos depare más sorpresas porque se presenta bien. Dos días calcaditos y cómodos. Máximas de 27-28, mínimas de 18-19, cielo despejado con algunas nubes, y viento flojo de origen marítimo.

Vamos, ni los calores desatinados de ayer ni el fresquito, para muchos, casi frío, de hoy. Moderación y tranquilidad, que es lo que a todos y para todo nos hace falta.