Sólo el
momento presente es importante. No sigas recordando lo que tu prójimo te hizo
ayer para criticarlo. No sigas recordando lo que te sucedió hoy para
lamentarlo; ya forma parte del pasado. No seas pesimista ante el mañana;
todavía forma parte del futuro. Confía el pasado a la misericordia de Dios,
confía el futuro a su providencia y confía todo a su amor.

No hay comentarios:
Publicar un comentario