Recuerdo también los ecos secretos del silencio; la transparencia helada del vacío cristalino. Ese mundo se recoge en mí, más presente que el real, más vivo que la vida misma. Y me llena. Y me rodea. Y me protege.
miércoles, 7 de octubre de 2015
La asfixia de lo esencial.
Al hilo de lo que escribí ayer, comparto esta viñeta
que he visto por casualidad, porque creo que expresa de un modo muy clarito lo
que quiero trasmitir respecto a la educación, la asfixia de lo esencial
aplastado por lo circunstancial.
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