Recuerdo también los ecos secretos del silencio; la transparencia helada del vacío cristalino. Ese mundo se recoge en mí, más presente que el real, más vivo que la vida misma. Y me llena. Y me rodea. Y me protege.
miércoles, 12 de septiembre de 2018
Atardecer de septiembre.
Así
atardecía hoy. Desde las Rodanas era este el espectáculo. Calma. Un airecillo
tibio, un punto cálido. De vez en cuando alguien corriendo, alguna bici a lo
lejos…Yo disfrutaba del regalo, no haciendo más que contemplar, quieto, en
silencio.
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