Recuerdo también los ecos secretos del silencio; la transparencia helada del vacío cristalino. Ese mundo se recoge en mí, más presente que el real, más vivo que la vida misma. Y me llena. Y me rodea. Y me protege.
lunes, 25 de noviembre de 2019
Parecía siniestro.
Parecía
algo siniestro pero no lo era. Había más bien solemnidad en el atardecer de
hoy. El viento había encalmado y hacía frío. Silencio. Soledad. Ya era casi de noche.
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