domingo, 17 de mayo de 2020

¿Se puede hacer peor?



Sé que no debe ser fácil organizar esto que han dado en llamar desescalada. Lo sé. Esto es lo primero que quiero decir; y lo digo de verdad.
Pero por difícil que sea, la cantidad de errores, incoherencias y rectificaciones que se están produciendo son excesivas, y algunas gravísimas; porque si el criterio último de actuación debe ser controlar el virus, y se decretan medidas que lo pueden descontrolar, por mal camino vamos.
Uno de los temas que a mí me afectan, y del que me he informado, es el de salir al monte. Yo ando, pero da igual, correr, pasear o ir en bici. Lo decretado al respecto es tan absurdo, tan incongruente, tan incomprensible, que da risa y mala leche. Y además es peligroso.
Se puede decir en pocas palabras. En esta nueva fase seguimos sin poder salir del término municipal para hacer deporte, y además hay que hacerlo en las franjas horarias establecidas. O sea que estamos igual que en la fase 0.
A no ser que vayamos a un recinto deportivo cerrado, o tengamos reserva en un bar o restaurante de un pueblo de menos de 10.000 habitantes. Es la forma de saltarse las restricciones espacio-temporales.
Conclusión. Si queremos hacer deporte al aire libre nos hemos de amontonar en el término municipal, en un recinto deportivo cerrado, o acabar en un bar para almorzar comer o cenar.
No puedes pasarte todo el día andando por la Serranía, por ejemplo, comer bajo un pino, y no ver a nadie o casi nadie. No, eso no. Has de amontonarte con el personal en el bar o restaurante, por separadas que estén las mesas, si quieres andar por allí. Tampoco puedes irte a correr a la Calderona, otro ejemplo, sí no vas a almorzar a un bar con los amigos. O a comer. ¿¿¿¿????¡¡¡¡!!!!
Si esto es así, es el colmo del absurdo. Fuerzan a comportamientos peligrosos por concentración de gente, y prohíben lo más seguro, que es facilitar que el personal se “desparrame” por los montes donde será mucho más fácil mantener los tristes dos metros, y los tres, y los cuatro, y los veinte si hace falta. Y que coman donde les plazca,
De verdad que no lo entiendo. Y me molesta, pues a mí, personalmente, me asfixia y me fastidia. Pero sobre todo porque me da miedo, porque estas medidas son imprudentes y peligrosas.
Sólo veo mentes ineptas tras ellas. Y me hago la pregunta del millón. Si en algo como esto, que no veo tan difícil de regular con seguridad y beneficio para todos, montan este despropósito, ¿qué harán con algo tan complejo como la economía para tratar de reconstruirla?
¡Qué miedo! ¿no?

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