Recuerdo también los ecos secretos del silencio; la transparencia helada del vacío cristalino. Ese mundo se recoge en mí, más presente que el real, más vivo que la vida misma. Y me llena. Y me rodea. Y me protege.
jueves, 8 de octubre de 2020
En la tarde silenciosa.
Cualquiera
diría que es un lugar lejano y extraño; pero no, está muy cerquita de aquí,
entre Portaceli y Olocau. Sentarse en una roca ante este espectáculo, y en la
tarde silenciosa, tranquila y tibia contemplarlo, es todo un lujo.
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