viernes, 16 de octubre de 2020

Tiempo de madroños.

Tiempo de madroños. Es curioso cómo este bonito arbusto, espléndido en esta época del año, pasa bastante desapercibido. Sus hojas, verde oscuro; sus flores, pequeñitas y blanquecinas; sus frutos, desde el verde al rojo oscuro, pasando por un naranja precioso, lucen ahora en todo su esplendor. Y todo a la vez, las hojas, las flores, los frutos en sus distintos momentos de maduración; todo un espectáculo. Además, cuando están en su sazón son dulces, sabrosos y muy sanos.

Y ahí están; muriéndose de risa. Pocos se paran a mirarlos; ahora, en el monte todo el mundo corre a pata o con ruedas. Y claro, nadie tiene tiempo para contemplar, y menos para saborear sus frutos. ¡Qué mundo este!

En fin, es tiempo de madroños, y salir a disfrutarlos y recoger algunos en una cestita puede ser un buen plan. Son tan decorativos, y están tan buenos. Sacarlos como postre tras una buena comida puede ser todo un puntazo.

 "¡Huy qué bonito! Y están güenos. De dónde los has sacado. De un buen supermercado; cuestan una pasta ¿sabes?"






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