jueves, 24 de diciembre de 2020

¡¡¡¡¡Feliz Navidad!!!!!


No nos resulta fácil felicitar las Navidades este año. ¿Qué decir? ¿Cómo decirlo? Los tópicos parecen estar de sobra,  fuera de lugar; chirrían como cuando se rasca con las uñas una pizarra… ¿Molesta, verdad?

Y es que todo esto nos está quitando lo más humano, lo más nuestro que tenemos las personas. La cara, espejo del alma, descubierta; el beso y el abrazo; la tertulia y la confidencia; la fiesta; el grupo, la peña, la pandilla, la colla… Y la libertad de ir y venir sin miedo a donde nos plazca, sin ese miedo que nos impide el encuentro, tantos encuentros, tantos y tantos.

Por eso no nos sale decir “Feliz Navidad”, así sin más; como siempre. No nos sale.

Pero sí nos sale, desde muy dentro del alma, deciros este día de Nochebuena… os queremos, os necesitamos, estáis en nuestra mente y en nuestro corazón. Pero de verdad, con esa autenticidad que da el llevar ya tanto tiempo sin andar juntos por la vida. La autenticidad que da el desear abrazaros, besaros, quedar a cenar, salir de excursión, viajar, mirarnos a la cara sin nada por el medio; y el no poder hacerlo; y el no saber cuándo podremos hacerlo.

Esto sí nos sale.

Amigos del alma, compañeros del camino de la vida, os tenemos muy presentes, y de un modo muy intenso, estos días en que nos hemos dado cuenta de una forma tan dolorosa como gozosa de que os queremos y os queremos cerca, y esto es un gran regalo, un gran regalo de Navidad. Ya lo sabíamos, pero ahora es mucho más que saberlo, es sentirlo hasta en lo más hondo de nuestro ser.

Y ésta es la luz de la Navidad, que con su brillo oculta todas las demás, saber y sentir que lo más importante es tenernos los unos a los otros, familia, amigos,  compañeros, conocidos y allegados, los recién llegados, los que ya partieron…

Que esa luz brille en vuestras vidas esta noche, y siempre.

Ahora, sí. ¡¡¡Feliz Navidad!!!

“El pueblo que caminaba en tinieblas vio una gran luz; habitaban en tierra de sombras y una luz les brilló”.

Is.9,12.

 

                     Isabel y Jesús.

                                                                 24 de diciembre de 2020. Nochebuena.

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