Así
estaba ya esta tarde Alcublas, a tan solo 30 km. de aquí en línea recta, 40 por
carretera. Un gradito, un viento de mil demonios y una nevadita que prometía ir
a más. De hecho, con la caída de la tarde la nevada se ha intensificado, y como
no tenía demasiado interés en que tuvieran que venir a rescatarme y salir en el
periódico por tan vergonzoso motivo, he regresado a casa.
No hay comentarios:
Publicar un comentario