Recuerdo también los ecos secretos del silencio; la transparencia helada del vacío cristalino. Ese mundo se recoge en mí, más presente que el real, más vivo que la vida misma. Y me llena. Y me rodea. Y me protege.
viernes, 3 de diciembre de 2021
La cruz de la cima.
En la
cima de la montaña hay una cruz. Llegué a medio día, y el sol, justo donde se
cruza la horizontal y la vertical, brillaba a través de unos agujeritos. La
foto no está retocada; es tal cual. Así la vi, y así la comparto.
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