FRASES PARA PENSAR.

SE DARÁ TIEMPO AL TIEMPO,
QUE SUELE DAR DULCE SALIDA A MUCHAS AMARGAS DIFICULTADES.

Cervantes en el Quijote.

sábado, 16 de mayo de 2026

Una ocasión perdida.

 


Me ha costado decirme a escribir estas líneas porque la libertad de expresión está cada vez más limitada cuando tus puntos de vista no son los políticamente correctos y sancionados por el régimen, pero al final me ha decidido.

Muchas veces en este blog he dicho que desde mi punto de vista la educación, en España, está en caída libre, la mires por donde las mires, y he apoyado esta afirmación con muchos y variados argumentos.

Por eso, desde hace mucho tiempo, y así lo he dicho también, he soñado con una huelga de docentes que paralizara el sistema educativo entero, aun sabiendo que tal cosa no sucederá nunca.

Y así está siendo, porque esta huelga que estamos viendo en la Comunidad Valenciana no es para nada la que yo he deseado y soñado. Es otra cosa bien diferente que poco servirá para evitar esa caída a la que refiero. Algo puede mejorar, pero poco, y en lo esencial, nada.

En primer lugar se plantea solo de la pública, cuando el problema está en todo el sistema educativo y no en las tres formas que en España tiene, pública, concertada y privada. Esta exclusión de una parte importante del sistema responde a planteamientos ideológicos y políticos ajenos a los problemas de fondo que lo lastran.

En segundo lugar, el paquete de reivindicaciones es inasumible por mucha gente porque junta algunas muy justas y necesarias con otras, también de carácter político e ideológico que poco o nada tienen que ver con los verdaderos problemas que todos los docentes y alumnos sufren.

En tercer lugar, el hecho de que sea solo en la Comunidad Valencia, aunque en alguna que otra comunidad también hay movilizaciones, muestra que no busca tanto resolver la situación educativa, igual de grave en el resto de España que aquí, sino desgastar al Gobierno valenciano, con exigencias imposibles de satisfacer, y lo saben, y posturas radicales como suspender las clases en 2º de bachiller poco antes de la selectividad.

Por todo esto, lamento esta oportunidad perdida. La oportunidad de decirle alto y claro a los políticos que no es aceptable de ningún modo que hayamos tenido ocho leyes generales de educación en 48 años, desde las primeras elecciones democráticas. Que la educación es el futuro de un país y no se puede jugar con ese futuro por intereses partidistas y cortoplacistas. Que los docentes, todos, merecen respeto por parte de familias, alumnos y administración, un salario digno y un reconocimiento social que muchas veces se les niega.

Sí, debería haberse planteado con la totalidad de los docentes, a nivel nacional y con unas reivindicaciones consensuadas, limpias de elementos ideológicos. 

Entonces sí hubiera salido a la calle, como otras veces he hecho, cuando sabía que lo hacía por un bien superior, para todos, y que no le estaba haciendo el juego a nadie.

Así no es más que una huelga política.


viernes, 15 de mayo de 2026

Actualización fin de semana del 16-17 de mayo de 2026.

Tras las lloviznas y el fresquito de hoy, el fin de semana se nos presenta seco y soleado, con temperaturas frescas de buena mañana, alrededor de 10 grados y agradables a mediodía, 23 más o menos.

El cielo estará despejado con algunas nubes, y el viento entrará del sureste, un viento que aunque se notará, no debe ser muy fuerte. Algún modelo da lloviznas el domingo en algún momento, pero por lo que veo ahora no creo que vaya a ser así.

En resumen, un fin de semana primaveral, cómodo y agradable.

miércoles, 13 de mayo de 2026

Una cruz de madera se alza en el Aneto.


 

Pasan cosas buenas y bonitas muchas veces. Y voy a contar una de ellas de la que he tenido noticias hoy mismo, 13 de mayo, un día muy especial para Isabel y para mí. Un montañero francés de 18 años, ha subido a la cima del Aneto una cruz de madera de nogal tallada por él mismo y de 35 kg. de peso; y lo ha hecho cargándola sobre sus hombros en una dura ascensión. Su nombre es Mael Le Lagadec.

El alcalde de Benasque ha dicho que allí estará, al menos, hasta que repongan la otra, que de momento se halla desaparecida tras ser despeñada, oculta por la gran cantidad de nieve que hay; y sigue nevando.

Mi más profundo y sentido agradecimiento a este chaval que recogiendo el sentir de miles y miles de personas, con su trabajo y su esfuerzo, ha dado una lección a quienes nada saben, por su estrecha y triste visión del mundo, de respeto y tolerancia.

Quiero acabar esta buena noticia reproduciendo el final del libro el Aneto y sus hombres, de Jean Escudier, editado por la editorial Montblanc y el Centro Excursionista de Cataluña, en Barcelona, el año 1972. Un libro que junto a otros pocos marcó mi forma ser montañero.

Dice así.

El macizo de los Montes Malditos ha dejado de merecer su nombre, pues en su punto culminante, se eleva un símbolo de paz y amor entre los vivos y hacia aquellos que han encontrado su muerte en la montaña.

Desde el 12 de agosto de 1951, en la cima del Aneto, en pleno cielo de España, resplandece una gran cruz de metal en cuyos brazos leemos Protege Domine plebum tuam per signum Sanctae Crucis.

Ha sido llevada allí, trozo a trozo, sombre hombros españoles y franceses, por una fe que no conoce fronteras.

Gracias Mael.

lunes, 11 de mayo de 2026

Higueras y ajolotes.



 

Sería bueno, o igual no, ya no lo sé, hacer el esfuerzo de mirar el mundo de un modo más próximo y personal, menos estandarizado. Sí, creo que sería bueno.

Esto viene a cuenta de un viajecito que hemos hecho este fin de semana y de una anécdota que estuvimos comentando Isabel y yo.

El viajecito, tal y como lo hicimos, no consta en folletos turísticos ni es promocionado por empresa alguna, lo que garantiza tranquilidad y sosiego, para empezar.

Salimos de casa rumbo al suroeste, haciendo noche en Albacete, para pasar el sábado de allí a un pueblo de la serranía de Cuenca, segunda noche, y volver el domingo por el rincón de Ademuz y la Serranía. Esta ruta ahora, en el mes de mayo, es de una belleza absoluta.

Mapa en mano y con la ayuda del navegador, seguimos carreteras secundarias y solitarias, cruzamos pueblos pequeños y encantadores, descubrimos rincones sorprendentes. Cañones, barrancos, inmensas llanuras verdes, flores, y un cielo cambiante, azul, gris, casi negro, lluvia y viento… La Mancha, en mayo, es indescriptible, hay que verla, y la serranía de Cuenca no lo es menos. Y huelga decir que el buen comer por aquellas tierras está garantizado.

Pensábamos, no hay que irse muy lejos para disfrutar de una belleza rotunda y sorprendente. Está ahí, cerquita. Ni folletos ni propagandas que nos digan qué he de ver, dónde y cuándo.

Y cenando en un pueblecito el sábado, muy bien por cierto, salió el tema de que los niños de 2º de primaria saben todos lo que es un ajolote pero ninguno o casi ninguno lo que es una higuera. Terrible. Conocen un bicho feo, ajeno del todo a nosotros, y desconocen un árbol muy nuestro y que está por todas partes, a veces hasta donde no debe estar.

Es en el fondo lo mismo que lo del viaje. Ignoramos nuestra realidad próxima y conocemos realidades ajenas, estandarizadas. Cabría la pregunta, ¿cuál de las dos realidades es la real?

Quizá las dos, pero cuidado, porque no cabe duda de que ese bicho, el ajolote, existe, pero también la higuera. Y ese paisaje lejano que aparece en la propaganda de las agencias de viaje también existe, como existen La Mancha o la serranía de Cuenca cuya primavera no tiene parangón.

Pero el bicho en cuestión y el bonito y lejano paisaje nos lo venden. Los llanos verdes, los hondos barrancos, las paredes soberbias, las cabras montesas, los ciervos, y la higuera están ahí, muy cerca, y se nos ofrecen.

Quizá deberíamos reflexionar un poco sobre la realidad que mostramos a nuestros niños y jóvenes y la que nosotros mismos vivimos. Igual estamos, sin saberlo, viviendo una realidad prefabricada en la que no somos más que títeres en manos de quienes la diseñan en su propio beneficio, ocultándonos la nuestra, disolviendo así nuestras raíces y nuestra identidad.

domingo, 10 de mayo de 2026

En fin, primavera.

Por fin acertaron los modelos que daban lluvias algo más consistentes. Ayer sábado recogimos 15 litros, algo es algo, no está mal.

Esta semana se presenta con posibilidad de lluvia hacia el jueves, pero queda lejos para asegurar algo. Por lo demás empezará muy cálida, con máximas de 26 mañana, para ir descendiendo hasta los 21 del fin de semana. Las mínimas no cambiarán tanto, oscilando entre los 11 y los 13.

El viento empezará de poniente, haciéndose notar, para hacerse más cambiante del jueves en adelante, y el cielo tendrá más sol que nubes, no habiendo ningún día totalmente despejado ni totalmente cubierto.

En fin, primavera.


viernes, 8 de mayo de 2026

Actualización fin de semana del 9-10 de mayo de 2026.

Tras la lluvia de ayer, once litros, tenemos por delante un fin de semana con dos caras. Un sábado fresco, gris y lluvioso, con temperaturas entre 13-14 y 19.20, y con viento de norte, y un domingo algo más soleado, sin lluvia y más cálido, 12-13 y 25-26, con poniente que se hará notar. Hoy también será gris y con riesgo de alguna llovizna o chubasquillo.

No están siendo grandes lluvias pero están viniendo muy bien, pues estaba todo empezando a secarse demasiado. Esto garantiza que mayo haga honor a su fama de ser el mes más bonito del año, el esplendor de la primavera.


jueves, 7 de mayo de 2026

Tormenta y comida junto al fuego.


 

He salido esta mañana con dos amigos a hacer una ruta por la Calderona. Sabíamos que había riesgo de lluvia y posibles tormentas, pero como cada parte decía una cosa y últimamente nunca llueve aunque todos lo digan, pese a la alerta amarilla nos hemos decidido.

Tras el pertinente almuerzo hemos iniciado la ruta en Segart. Cielo gris con ratos de sol, hasta que del mar una masa oscura de nubes avanzaba borrando el paisaje con una densa y hermosa cortina de agua.

Cuando atravesábamos el altiplano de la Penya Roja, un trueno nos ha indicado que era una tormenta lo que unos momentos después se abalanzaba sobre nosotros.

Cada vez llovía con más fuerza, granizaba con cierta ternura, y los truenos se sucedían uno tras otro. Un altiplano, sin árboles, abierto al mar, de donde venía la tormenta, era el peor sitio posible para estar. Así que deprisa, pero sin correr, no se debe correr en estas situaciones, lo hemos atravesado con cierta inquietud.

El camino que nos llevaría al restaurante donde íbamos a comer era un hermoso río de aguas rojas e impetuosas. Ya no nos podíamos mojar más de lo que ya estábamos, así que avanzábamos con calma, agradeciendo esta lluvia tan necesaria para el monte y gozando de la perspectiva de una inminente comida junto al fuego.

Porque sí, hay en la sierra un restaurante donde aparte de comer muy bien, siempre tienen un buen fuego encendido para hacer brasa. Y claro, llegar calados de arriba abajo, pese a los chubasqueros, y encontrarse con una mesa junto al fuego… ¡Qué queréis que os diga!

Buena compañía y buena comida, mientras fuera llueve, todo un placer. Y luego, regreso a Segart bajo un cielo de nuevo amenazante, pero llegada en seco, por pelos, pero en seco.

¿Qué más puedes pedirle a un día de montaña?