FRASES PARA PENSAR.

SE DARÁ TIEMPO AL TIEMPO,
QUE SUELE DAR DULCE SALIDA A MUCHAS AMARGAS DIFICULTADES.

Cervantes en el Quijote.

domingo, 28 de junio de 2026

Malos tiempos para la vida.

Mientras veo cómo el radar capta una precipitación importante sobre nosotros que no llega al suelo, el agua se evapora antes por el calor, escribo que lamentablemente nos espera otra semana muy caliente.

Las máximas estarán entre 35 y 36 grados, bajando el jueves, con un poco de suerte, a 32. Las mínimas no bajarán de 22 o 23, o sea que el refrescamiento nocturno será mínimo, y nulo en los cascos urbanos donde el asfalto, los edificios y los aires acondicionados retienen el calor.

El cielo, con el sol como dueño y señor castigará sin compasión desde que salga hasta que se oculte. Y el viento, el único aliado en estos momentos, seguirá entrando del mar, afortunadamente.

Porque aunque aumenta la sensación de calor siempre será mejor que el poniente, que tal y como están las cosas, dispararía las temperaturas por encima de los 40 lo que podría desencadenar una auténtica devastación.

Malos tiempos para la vida.


Hasta el cuarenta de mayo...


 

Hasta el cuarenta de mayo no te quites el sayo, y en agosto frío en rostro. Estos dos refranes delimitaban los veranos de antes. Empezaba a hacer calor hacia el diez de junio y a partir del quince de agosto, fuera de las horas centrales del día, ya hacía una temperatura agradable, incluso fresca en ocasiones.

Cierto que había algunos días que el termómetro se disparaba, pero algunos días. Yo recuerdo aquellos veranos humanos, en La Cañada donde veraneaba. Y pienso también en Fuente la Higuera, donde pasábamos la primera quincena de septiembre, que al salir de la novena por las tardes, mis padres nos ponían bufanda.

Aquello pasó. Estos refranes quedan como testimonio triste de otros tiempos porque ahora son absolutamente falsos. Es muy grave lo que está pasando.

Riesgo extremo de incendios. Aragón, por ejemplo, ha restringido este fin de semana el acceso a zonas forestales, incluido el Pirineo, donde por ejemplo, en Benasque, han suspendido el servicio de autobús a Besurta, Vallibierna y Espigantosa.

En muchas zonas, la sequía asoma el hocico. Aquí en Ribarroja, en los tres meses de primavera han caído cuarenta y seis litros. Y con este sol implacable y estos calores, el monte está terriblemente seco y con una ingente carga de combustible.

En los Alpes cierran el acceso a muchas montañas por riesgo de avalanchas y rotura de los glaciares. Extreman la vigilancia de los que están sobre zonas habitadas.

Los vencejos y gorriones jóvenes que aún no saben volar, huyen de sus nidos recalentados y se estrellan contra el suelo. He visto ya varios.

En Francia el sistema de salud está saturado y muchas funerarias desbordadas. Golpes de calor, ahogamientos, infartos, agravamiento de enfermedades crónicas… Y así en otras partes de Europa.

Cierran ferrocarriles, vuelos, cancelan eventos de todo tipo. El turismo se contrae, saturando las zonas presuntamente más frescas y vaciando otras.

La agricultura se altera severamente al romperse los ritmos naturales de temperatura y humedad, ambientales y del suelo.

Y aún podríamos seguir desgranando las consecuencias de lo que nuestra torpe y egoísta forma de relacionarnos con la naturaleza está provocando.

La falta de una intervención en el mundo rural a largo plazo que facilita la despoblación y dispara el riesgo de incendios forestales; la reducción de la naturaleza a un polideportivo con actividades como el ciclismo o las carreras, con un fuerte impacto ambiental; la basura que orla carreteras, pistas y senderos, y otras muchas acciones u omisiones cotidianas, son la prueba del poco aprecio y nulo respeto que pese a lo que pueda parecer tenemos por el planeta en el que vivimos.

Y no es que por todo lo que le estamos haciendo a la naturaleza se esté vengando. No, no es una venganza, es que estamos rompiendo el casco del hermoso buque, ese prodigio de vida, por el que navegamos por el Universo. No se venga, lo estamos hundiendo nosotros mismos.

Por eso, porque lo estamos hundiendo, hemos de quitarnos el sayo mucho antes del cuarenta de mayo y esperar el frío en el rostro más allá del Pilar, bastante más allá.

sábado, 27 de junio de 2026

Es una actividad simplemente insostenible.

Es un tema del que he hablado muchas veces en el blog, pero voy a hacerlo otra vez, a las puertas de julio. Es el de las bicicletas de montaña por los senderos. Y vuelvo porque es a mi entender un asunto mucho más grave de lo que parece, y que se agrava en verano.

De entrada, las que llevan motor son vehículos a motor, por lo que por lógica deberían estar totalmente prohibidas en los senderos. Pero las otras, también.

No es cuestión de opiniones, son hechos, aunque no hay peor ciego que el que no quiere ver. La rueda no pisa, como el pie, arrastra y tritura abriendo una zanja que el agua se encarga de agrandar. En pocos años, muy pocos, un sendero de siglos se convierte en una zanja impracticable incluso para las bicis, por lo que para evitarla van ensanchándolo, por lo que acaba convirtiéndose en una rampa pedregosa de difícil tránsito y que facilita enormemente la erosión con las graves consecuencias que de ello se derivan.

También los hay que van más allá bajando a campo través sin respeto ni al terreno, ni a la vegetación, ni a casi nada que se les ponga por delante. De estos, afortunadamente no hay tantos.

Los senderos son un bien natural, forman parte del paisaje, cultural e histórico al que tienen derecho las futuras generaciones. Y la naturaleza no es un polideportivo, es un ser vivo toda ella, en la que se dan millones de interacciones (clima, suelo, vegetación, fauna…) que es necesario por el bien de todos respetar.

No me vale eso de que la naturaleza es de todos, porque precisamente porque es de todos nadie tiene derecho a agredirla ni a deteriorarla de ninguna forma, porque es de todos.

Y no es un problema de educación, como algunos piensan. “Yo voy despacio y respeto a los senderistas, las plantas, los bichos…” De muchos no lo dudo, lo he visto; es un problema de sostenibilidad.

El ciclismo en senderos es insostenible lo mires por donde lo mires. Y punto. Es un hecho, solo hay que salir y verlo.

Ante esto nadie está haciendo nada, simple y llanamente porque mueve dinero, mucho dinero. Ni las administraciones, ayuntamientos incluidos, ni los ecologistas. Todos miran a otra parte. Y callan. Luego se les llena la boca hablando de sostenibilidad.

Pero es mentira. Salid a los senderos de la Calderona. Un parque natural. O a los de aquí cerca, Las Rodanas, zona también protegida. En todas partes el deterioro de la red de senderos está siendo rapidísimo, y más desde que declararon legal esta actividad con unos argumentos absurdos e incluso cínicos.

Haría falta gestionar con valentía y ecuanimidad. Porque si la situación actual es hasta denunciable si alguien se pusiera a ello, la prohibición total pura y dura también sería un error. Ges-tio-nar, que es lo que no saben hacer, o no tienen lo que hay que tener para hacerlo.

            Esto acabará como acabó la acampada libre, prohibida. Y espero que no sea así, sin más, pero dudo mucho que haya gestores capaces de hacer esto bien. O seguiremos como ahora, la devastación, o lo prohibirán.

            Escribí en el blog una entrada en la que proponía una serie de medidas para reconducir esta situación sin radicalismos tan estériles como irritantes y a la postre, injustos. Si queréis leerla teclead en el buscador urge regular el ciclismo de montaña.

En fin, triste panorama el que tenemos delante. Calor desmesurado, grave peligro de incendios, basura, senderos reventados, actividades masivas en el medio natural…

Triste panorama.

A continuación podéis ver algunas fotos de senderos, todos ellos de zonas protegidas. Algunos los conocí antes de que las bicis los reventaran.










lunes, 22 de junio de 2026

No da más de sí.


Acaba de llegarme una foto de un termómetro de Zarrautz, hecha hace un momento, muy significativa y que no necesita comentarios. Allí, cuando lo instalaron nadie pensaba llegar a ver lo que ven hoy. Pensaban en los 15 bajo cero, era posible, pero 35… El termómetro no da más de sí.

Es grave, muy grave lo que está pasando. Da que pensar y asusta, porque estas aberraciones climáticas van a tener muchas e indeseables consecuencias.

domingo, 21 de junio de 2026

Maldito verano.

El verano, que ha empezado hoy, entra con ganas de hacer daño, mucho daño. Tener en junio temperaturas caniculares durante tantos y tantos días es una aberración climática con muchas consecuencias graves que van más allá de las molestias que puedan ocasionarnos. Pero es lo que tenemos, y poco podemos hacer.

La semana se presenta exageradamente cálida, sobre todo la primera parte. Temperaturas máximas de 35-37 y mínimas de 21-22. A partir del miércoles irán bajando un poco, situándose las máximas en 32-33, siguiendo las mínimas más o menos igual.

El cielo dejará que un sol implacable nos castigue muchas horas, y la atmósfera, del propio calor, estará turbia, agobiante. El viento entrará del este y sureste aumentando la sensación de calor, pero evitando que las temperaturas suban más todavía y el peligro de incendios sea más que extremo.

En fin, un parte que nunca hubiera querido escribir. Malditos veranos; antes no eran así, no, no eran así.


sábado, 20 de junio de 2026

Gracias por tu vida, doña Maite.

 


Quiero rendirle con estas breves palabras un homenaje a Maite, doña Maite, la que fue mi compañera en el cole durante muchos años, hoy, día en que ha partido a la Casa del Padre.

Cuando hace ya muchos años entré a trabajar en el colegio, en la EGB, Maite trabajaba en Primaria. Pronto me di cuenta de que era lo que llamamos una institución en el cole y en el pueblo. Su forma de ser, vivir, y educar tenía un fuerte magnetismo tanto sobre sus alumnos como sus familias, y los compañeros.

Atraía, daba seguridad. Quizá era su vitalidad desbordante, su alegría, su creatividad, su capacidad de trabajo, y de mantener la disciplina con cariño y con respeto. Sus alumnos la querían y las familias se fiaban, era doña Maite.

Y su clase, siempre pensé que tenía eso que llamamos clase y que aunque no sabiendo muy bien en qué consiste, si sabemos quién la tiene y quién no. Era, lo fue para mí desde que la fui conociendo, la maestra por excelencia, toda una maestra, y toda una señora. Y una persona enamorada de su tierra, Valencia.

De algún modo nos fuimos encontrando, y aunque nunca trabajamos en la misma etapa, se fue creando un vínculo discreto pero sólido porque creo que sin haber hablado mucho de educación, tarea a la que ambos nos dedicábamos, estábamos exactamente en la misma línea.

Una maestra de las de antes, como la copa de un pino. De las que trabajaba sin polvo y paja, entonces se podía. De las que se dedicaba a educar, y a eso entregaba su vida con ganas y entusiasmo contagiosos.

Sé que mucha gente del pueblo la tendrá para siempre en sus vidas, y que cuando se vayan enterando de su partida, tendrán para ella un entrañable e íntimo recuerdo, y una oración.

Gracias por tu vida, doña Maite.

miércoles, 17 de junio de 2026

Han encontrado la cruz del Aneto.


Ayer por la tarde, en un rescate, la Guardia Civil encontró la cruz del Aneto semienterrada. Despeñada por la vertiente norte de la montaña, y dada la abundancia de nieve, ha habido que esperar a que el deshielo la haya dejado a la vista.

Está entera aunque abollada, y ya ha sido llevada a las instalaciones del GREIM a la espera de ser restaurada de nuevo para volverla a subir a la cima con la esperanza de que siga allí muchos años más. La intención es colocarla antes de que acabe el verano. De momento la policía judicial está buscando en ella indicios que puedan conducir a la autoría de acto tan absurdo.

Y pienso que no fue un acto vandálico. Es algo mucho más oscuro y siniestro. Es el odio irracional a una forma de ser, pensar y vivir, que durante años se ha ido inculcando a mucha gente y que da así sus tristes frutos. Es el deseo de abrir debates sin sentido para enfrentar a la gente forzando posicionamientos innecesarios e imposibles.

Es la gente que busca mantener muy viva la maldición de las dos Españas negando así cualquier posible progreso al impedir la necesaria reconciliación nacional que casi logramos con la Transición.

No es un tema baladí. Me dolió cuando me enteré de lo que habían hecho con ella. Pero me duele más y me preocupa mucho lo que ese acto significa. Veremos qué pasa.