FRASES PARA PENSAR.

SE DARÁ TIEMPO AL TIEMPO,
QUE SUELE DAR DULCE SALIDA A MUCHAS AMARGAS DIFICULTADES.

Cervantes en el Quijote.

domingo, 8 de febrero de 2026

El poniente eterno.

Si publicaran un informe diciendo que tras estudiar los patrones meteorológicos en la Comunidad Valenciana han llegado a la conclusión de que se ha establecido un corredor de vientos de poniente para toda la eternidad o al menos, mientras dure el planeta Tierra, nos lo creeríamos. Porque esto es ya el colmo.

Una semana más de ponientes, y a partir del miércoles otra vez muy fuertes. Es un asedio en toda regla que nada de bueno nos deja. La nieve y el agua, pese a todos los problemas que están causando, llenarán embalses y acuíferos y regalarán una primavera esplendorosa y un verano fructífero. Aquí solo nos llega la basura, el viento constante y exasperante.

En lo que se refiere a las temperaturas también es absurda la situación. Las máximas se dispararán hasta los 22 o 23 grados martes y miércoles, para quedarse en 16 el sábado. Las mínimas serán de 15 o 16 también martes y miércoles para quedarse en 8 el fin de semana. Ideal para resfriarse.

Y de lluvia nada de nada. Como ya va siendo habitual, alguna llovizna que no llega ni de lejos a un litro. Las nubes, que sí estarán más o menos presentes seguirán desfilando sin más consecuencias.

Seguimos pues igual. Días desapacibles, antipáticos, con alguna pequeña tregua que dura poco y nunca es completa. En fin, un asco, un asco de invierno.


sábado, 7 de febrero de 2026

¿Tu verdad? No; la verdad...

 

Es difícil en este país mantener la cabeza sobre los hombros y la ecuanimidad frente a la polarización que estamos sufriendo desde hace ya demasiados años. Sigue habiendo un empecinamiento funesto y dañino en mantenernos separados y enfrentados, unos contra otros, llegando incluso a veces hasta el entorno familiar.

¡Qué enfermiza obsesión en alimentar una suerte de revancha permanente que está provocando, aparte de la citada polarización, una reacción en contra de la “doctrina oficial”, peligrosa por su radicalización y su alta capacidad para aglutinar el cabreo, la indignación y el hartazgo de mucha gente!

Energías estas, perdidas en nombre de la libertad, la justicia y la memoria, que serían muy bien empleadas si de verdad se buscara la libertad, la  justicia y la memoria para todos y no solo para los míos en la línea que nos marcó la Transición, denostada ahora por los que no están siendo capaces de mirar adelante, de crear un futuro común en el que nadie quede excluido.

Es igual que la causa de esta incapacidad de progresar de verdad sea el no poder superar el odio y el rencor, cosa tristísima pero hasta cierto punto comprensible, u oscuros y mezquinos intereses políticos, lo cual no tiene perdón. En cualquiera de los dos casos el resultado es el mismo.

Y esta situación me resulta particularmente sangrante y dolorosa, quizá por deformación profesional, cuando la veo en la manipulación de las mentes de adolescentes y jóvenes, sembrando en ellas un odio artificial bien por afinidad o por reacción a lo que se les cuenta.

Cuando en un instituto de secundaria pasan a todo el centro la película “La invasión de los bárbaros”, por ejemplo. Hasta ahí correcto, pero incompleto. Luego deberían pasar también, “Un dios prohibido”, también por ejemplo, cosa que no creo que hagan, ¡ojalá! Y entonces, y solo entonces, podrían hacer una serie de actividades alrededor de ambas películas.

No entro ni en la calidad ni en la historicidad y veracidad de ambos films, aunque podría hacerlo, pues es un hecho demostrable que no están al mismo nivel ni en un aspecto ni en el otro. Lo que sí digo es que en una los buenos muy buenos son unos y en la otra los buenos buenísimos son los otros; y lo mismo pasa con los malos.

Y a esto es a lo que no hay derecho. Es una inmoralidad y una falta gravísima de respeto a los alumnos y a sus familias esa forma, no ya taimada, sino explícita y descarada de manipulación.

En ambas historias, de las que las películas es una interpretación, hay víctimas y verdugos. En ambas sufrimiento humano. En ambas ideales perseguidos y vidas truncadas. En ambas honestidad y mezquindad.

Igual que no me parecería bien pasar a los alumnos solo “Un dios prohibido”, tampoco es aceptable pasar solo “La invasión de los bárbaros”. Si les queremos hacer pensar, objetivo muy loable, pasemos las dos. Si les hacemos ver una sola, es manipulación, adoctrinamiento puro y duro; sea la que sea.

Podemos hacer tres cosas como educadores. Una, no meternos en ese berenjenal. Otra, si queremos entrar, hacerlo con honestidad. La otra, entrar para manipular y adoctrinar; y eso es lo que no se debe hacer.

Educar no es trasmitir mi forma de ver la vida y la historia. No es trasmitir mi verdad. Es abrir la mente de los alumnos para que sean ellos los que piensen y vayan descubriendo su verdad. No colarles la mía dada mi capacidad de hacerlo por muy seguro que esté de ella.

            Les diría yo, con palabras de Antonio Machado, a todos esos profesores que desde su posición de autoridad manipulan y adoctrinan, en nombre de los alumnos que no se lo pueden decir, que no se lo saben decir, que no se atreven a decírselo "¿Tu verdad? No; la verdad y ven conmigo a buscarla. La tuya guárdatela".

viernes, 6 de febrero de 2026

Actualización fin de semana del 7-8 de febrero de 2026.

Más de lo mismo. Seguirá el viento de poniente, menos fuerte, pero seguirá. Las nubes que arrastrará pueden, como hoy, dejar alguna llovizna o algún chubasco puntual, pero nada importante. Y las temperaturas oscilarán entre 8-9 de mínima y 15-16 de máxima.

Algún modelo habla de lluvias mañana más importantes, pero viniendo de poniente poco cabe esperar, creo yo.

En fin, cargante, agobiante y exasperante está siendo este año que de momento nos ha dejado solo 43 litros y mucho, mucho, mucho viento. Empieza repartiendo rematadamente mal el agua el 2026.


domingo, 1 de febrero de 2026

Alegraos y regocijaos...


Hace ya muchos años nos apuntamos a la lectura continuada de la Biblia en una parroquia de Valencia. El fragmento que me tocó leer a mí fue el de las bienaventuranzas, el evangelio de hoy. Muchas veces he pensado en esa “casualidad”, muchas veces... Por eso hoy lo comparto.

En aquel tiempo, al ver Jesús el gentío, subió al monte, se sentó y se acercaron sus discípulos; y, abriendo su boca, les enseñaba diciendo:

«Bienaventurados los pobres en el espíritu,

porque de ellos es el reino de los cielos.

Bienaventurados los mansos,

porque ellos heredarán la tierra.

Bienaventurados los que lloran,

porque ellos serán consolados.

Bienaventurados los que tienen hambre y sed de la justicia,

porque ellos quedarán saciados.

Bienaventurados los misericordiosos,

porque ellos alcanzarán misericordia.

Bienaventurados los limpios de corazón,

porque ellos verán a Dios.

Bienaventurados los que trabajan por la paz,

porque ellos serán llamados hijos de Dios.

Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia,

porque de ellos es el reino de los cielos.

Bienaventurados vosotros cuando os insulten y os persigan y os calumnien de cualquier modo por mi causa. Alegraos y regocijaos, porque vuestra recompensa será grande en el cielo»

Mt 5,1-12a.


Sigue el poniente hasta el infinito y más allá.

El mismo viernes por la tarde las previsiones daban un sábado muy ventoso y un domingo aún peor. El sábado fue ventoso, y mucho, pero el domingo ha sido bastante llevadero; con el estado del cielo sí acertaron.

Pues si con tan solo unas horas se equivocan en la predicción, imaginad una semana. Y es que la atmósfera está muy revuelta este invierno, y además estamos en el Mediterráneo. En el oeste y en la meseta todavía es relativamente fácil, pero aquí es el más difícil todavía. Por eso lo que voy a decir puede que no se parezca en nada a lo que ocurra, pero es lo que se ve hoy.

Seguirá el poniente, solo que más flojo, excepto jueves y viernes en que volverá a ser muy fuerte. Con este viento, continuo paso de nubes y temperaturas suaves, incluso altas o muy altas para la época, oscilando las máximas entre 15 y 22 y las mínimas entre 8 y 12.

¿Y de lluvias? Poca cosa, como más el miércoles y jueves podríamos tener alguna llovizna o algún chubasquillo, pero nada más. En casi toda España rebosa el agua, y las montañas acumulan inmensas cantidades de nieve, pero aquí, una vez más, aunque no estamos mal, a pasar las manos por la pared.

¿Qué le vamos a hacer?


viernes, 30 de enero de 2026

Actualización fin de semana del 31 de enero, 1 de febrero de 2026.

¿Qué podemos decir de este fin de semana? Pues solo una cosa, viento, viento y viento. Los dos días seguirá soplando con mucha fuerza, más aún el domingo que mañana. Las temperaturas, ambos días, se moverán entre los 10 y los 16, o sea suaves, pero la fuerza del viento nos dará sensación térmica mucho más baja, sobre todo el domingo. Además este día habrá mucha nubosidad y riesgo de alguna llovizna. El sábado, al menos tendremos sol.

En resumen, un fin de semana muy, muy asquerosito por estas tierras. En otras, no muy lejos, llueve y nieva. Aquí, como veis, no nos llegan ni las migajas, solo la basura de estas situaciones de poniente, el viento.

¿Qué le vamos a hacer?


miércoles, 28 de enero de 2026

Receta. Postre de bosque.


No es propiamente una receta sino un descubrimiento que hice por casualidad. Igual alguien que lea esto ya lo conocía y diga, ¡pues vaya descubrimiento! En cualquier caso para mí ha sido un descubrimiento.

Se trata de un postre sanísimo, buenísimo y elegante si queremos vestirlo de fiesta. Ahora bien, barato no es. Los ingredientes son muy sencillos.

Fresas.

Arándanos.

Azúcar o sacarina.

Batiremos los ingredientes, fresas y arándanos, a partes más o menos iguales, y el azúcar o la sacarina según lo dulce que queremos que esté. Advierto que al batirlo reduce mucho por lo que hay que poner buena cantidad, por eso no es barato.

Y ya está. Veremos que tras batirlo todo bien quedará un líquido muy espeso y de un bonito color rojo muy oscuro. Lo verteremos en los recipientes donde vayamos a servirlo, vaso de agua ancho, taza, bandeja, y lo dejaremos fuera de la nevera un par de horitas o algo más.

Y ahora viene la sorpresa; lo que era un espeso líquido se habrá convertido en una especie de flan vegetal, con una textura que hará que nos pregunten por la gelatina.

No, no lleva gelatina ni hay que enfriarlo en la nevera. Es así porque es así. Será porque fresas y arándanos, al ser de bosque y montaña, se llevan muy bien, y forman una sola sustancia (parece filosofía y todo). Bueno, supongo que habrá una explicación física para el fenómeno.

La decoración es muy fácil. Hay mil formas. Podemos ponerle encima unas fresas, o una sola con sus hojitas verdes, o unos arándanos en círculo o en cruz, o según caigan… En fin, según nuestra creatividad nos ilumine.

¡A disfrutarlo!