FRASES PARA PENSAR.

SE DARÁ TIEMPO AL TIEMPO,
QUE SUELE DAR DULCE SALIDA A MUCHAS AMARGAS DIFICULTADES.

Cervantes en el Quijote.

domingo, 31 de mayo de 2026

¡Señor, Dios nuestro, ¡qué admirable es tu nombre en toda la tierra!


 

Revisando unas fotos esta tarde me ha encontrado, y digo que me ha encontrado y no que la he encontrado, la foto que comparto. Al verla me ha trasladado a aquella mañana brumosa del verano pasado en que ascendía por una empinada ladera a un pico del Pirineo central.

Aquel día iba solo y hacía frío. Me detuve un momento a descansar y al volverme me encontré con un paisaje del que la foto es tan solo una humilde aproximación. Me impactó, no sé por qué, pero me impactó, aunque muchas veces, afortunadamente, he gozado de panoramas como este.

Aquel día, como otros muchos, me vino a la boca una vez más, ese salmo que me sé de memoria y que muchas veces he recitado ante la belleza de la naturaleza. Y eso hice otra vez.

 

¡Señor, Dios nuestro,

¡qué admirable es tu nombre

en toda la tierra!

 

Ensalzaste tu majestad sobre los cielos.

 De la boca de los niños de pecho

 has sacado una alabanza contra tus enemigos,

 para reprimir al adversario y al rebelde.

 

Cuando contemplo el cielo, obra de tus manos,

 la luna y las estrellas que has creado,

 ¿qué es el hombre para que te acuerdes de él;

 el ser humano, para darle poder?

 

Lo hiciste poco inferior a los ángeles,

 lo coronaste de gloria y dignidad,

 le diste el mando sobre las obras de tus manos,

 todo lo sometiste bajo sus pies:

 

rebaños de ovejas y toros,

 y hasta las bestias del campo,

 las aves del cielo, los peces del mar,

 que trazan sendas por las aguas.

 

Señor, Dios nuestro,

 ¡qué admirable es tu nombre

 en toda la tierra.

Verano más normalito, pero verano.


La primera semana de junio va a hacer honor al hecho de ser el primer mes del verano meteorológico. Ya no hay marcha atrás, el calor ha venido para quedarse muchos meses, demasiados para mi gusto.

Lo que ocurre, afortunadamente, es que no va a ser tan exagerado como la semana pasada, como lo fue sobre todo el viernes. Las máximas se moverán entre los 29-32 grados, con tendencia a bajar a los 25-27 de cara al final de la semana. Y las mínimas, ya instaladas en los 19-20, no llevan intención de bajar de ahí.

El viento seguirá entrando del este, con algún día del sur y sureste, más o menos flojo, y el cielo alternará días despejados con otros más nubosos pero sin lluvias a la vista.

Lo dicho, verano, de momento más moderado que estos últimos días.


viernes, 29 de mayo de 2026

Actualización fin de semana del 30-31 de mayo de 2026.

Harto horripilante está siendo el día de hoy. Canícula de agosto en el mes de mayo. Sin comentarios. Esperábamos alcanzar los 33, y ya era una barbaridad, y hemos llegado a 38.

El fin de semana aflojarán un poco las temperaturas, solo un poco, situándose entre los 19 y los 31. El viento entrará de levante flojo, y el cielo estará básicamente despejado.

No obstante se formarán tormentas en el interior y el norte, que no creo que lleguen hasta aquí. Y si lo hacen, ojalá sea con agua, y no solo con rayos y truenos.

Veremos.

domingo, 24 de mayo de 2026

Puro verano.

En el clima ya no hay procesos. Vamos a saltos. Hemos pasado de la primavera al verano en unas pocas horas. De la funda nórdica a la sábana, y ni eso, de un día para otro. Y eso no es bueno, nada bueno. Ni la naturaleza, ni nosotros, que también somos naturaleza, tenemos tiempo de adaptarnos a cambios tan bruscos.

La semana próxima es ya de pleno verano. Máximas entre 30 y 33 y mínimas ascendiendo día tras día, pasando de los 16 del lunes a los 19 del sábado. El cielo estará despejado y el viento soplará flojo del este sureste; lo típico de julio y agosto cuando no nos castiga el poniente o pasa una borrasca, pero en mayo.

Mala forma de empezar la peor estación del año, al menos para mí. Muy mala. Quienes deseamos un clima más benigno, agradable, humano tendremos que esperar a octubre o noviembre. Hay que hacerse a la idea o largarse al círculo polar.


sábado, 23 de mayo de 2026

Se empieza arrancando cruces.


Vuelven a tirar la cruz del Aneto, hoy mismo, la de madera que subió a hombros un joven francés hace unos diez días. Y los periodistas ponen nombre al asunto, la guerra de las cruces. Y los “progres” hablan de abrir un debate sobre los símbolos religiosos en las cumbres. Y la gente toma postura, sí o no. La polarización de la sociedad, tan útil para determinados intereses políticos, sigue avanzando. El enfrentamiento está servido y va a más.

Pero que nadie se engañe. En realidad no hay debate posible. No hay guerra de las cruces. Es el asunto mucho más profundo y peligroso. Son  frutos del árbol maldito que nos llevó a donde nos llevó el año 36 y que creímos talado con la Transición, pero que han conseguido revivir.

Y no hay guerra de las cruces, porque es en realidad otra guerra que al no haber sido capaces de superar vuelve a enseñar los dientes. Y no hay debate, simplemente porque es absurdo quitar de las cumbres cruces y otros símbolos, religiosos la mayoría, porque han trascendido hace muchos años a lo religioso.

Llevan cientos de años en nuestro mundo por lo que han adquirido un alto valor histórico y cultural. Además tienen un significado, a veces muy profundo, para mucha gente. Por respeto a nuestra historia, nuestra cultura y a muchas personas, hay que dejarlos donde están.

Por otra parte, resulta paradójico que en Francia, estado laico por excelencia, haya cruces y vírgenes por todas partes. En cimas, en collados, en pueblos, en carreteras y caminos, y a nadie se le ocurre quitarlas o agredirlas. Lo asumen como su historia, su cultura, su paisaje, el de sus antepasados y el de sus hijos.

También sería interesante ver si a toda esta gente les parecería bien que quitaran en el Himalaya las banderas de oración con las que, estoy seguro, muchos de ellos adornan sus casas o jardines. Son un símbolo religioso, igual que una cruz.

Por todo esto tengo muy claro, desgraciadamente muy claro, que no es esto una cuestión baladí que afecta a una montaña, o a todas las que tengan cruces, y poco más. Se empieza arrancando cruces…

Miedo me da acabar la frase, por eso no voy a hacerlo, porque el asunto es más grave de lo que parece y más profundo. Llegue a la conclusión que crea que puede llegar quien hasta aquí haya leído.

Solo una cosa añadiré. No es vandalismo. Es estar enfermo, enfermo de odio. Y esa enfermedad es muy contagiosa.

NOTA: Hoy mismo, por la tarde a última hora, me han comunicado que unos chavales que subían la han recogido y subido a la cumbre.

domingo, 17 de mayo de 2026

Calor de verano.

Esperando esa lluvia que parecía que no llegaría, pero que sí va a llegar, veremos cuánta, creo que puedo decir que tras ella vamos a pasar de golpe al verano. De hoy para mañana, textualmente.

La semana próxima hará calor estival. Las mínimas se situarán todos los días por arriba de 25 llegando a superar los 30 en más de una ocasión, y ampliamente. Las mínimas se situarán entre 13 y 15.

El viento, soplará de este sureste, según días, lo que aportará humedad y dará la sensación de calor pegajoso. El cielo, despejado o casi.

Demasiado para estar aún en mayo, y mucho más si consideramos que la tendencia es a no aflojar la semana siguiente. Y luego ya estamos en junio. Me parece que el verano ya está aquí.


Y se produjo el milagro.

 

Hoy, que celebramos en Ribarroja el día de la Virgen de los Desamparados, me parece que es el día idóneo para contar una historia que ya conoce mucha gente pero que no sé si está escrita en algún sitio y que bien merece estarlo. Ya hago referencia a ella en una entrada que publiqué anteriormente. Hoy la cuento con más detalle.

Nosotros se la escuchamos directamente al protagonista poco antes de que volviera a su país, Brasil. Hablo de Sidnei, el sacerdote que vivió ocho años entre nosotros dejándonos un muy grato e inolvidable recuerdo. 

Llegado a Valencia con unos compañeros, sin conocer el idioma ni a nadie, fueron a instalarse en una casa del arzobispado, a la espera de que les dieran destino en una parroquia mientras cursaban sus estudios. Cuando llegó a la casa se dio cuenta de que su mochila, donde llevaba documentación, dinero, teléfono, ordenador y otros objetos personales, en el trasiego de bajar del coche y entrar en la casa había desparecido.

Fueron a denunciarlo a la policía donde les dijeron que se olvidaran, que solo un milagro podría devolvérsela. La desolación fue absoluta.

Poco después, con los compañeros que habían venido con él, pasó por la basílica de la Virgen. Nos contaba que esa advocación de desamparados le llevó en ese momento a una profunda oración ante la Mare de Déu dels Desamparats, la Geperudeta. Se sentía realmente desamparado.

Es importante decir que en Brasil a la Virgen la llaman la Señora. Sidnei hizo hincapié en esto porque unos días después, al volver a la casa, el conserje le dijo que una señora había traído una cosa para él. Era su mochila, intacta, y no faltaba nada, ni un euro, nada.

El milagro se había producido.

Años después, y para redondear más aun esta bonita historia, encontró junto a un contenedor, aquí en el pueblo, una imagen de la Virgen. La recogió, la tuvo en casa hasta que se fue, y se la llevo a su tierra con la intención de levantarle allí una ermita.

Y allí tendremos, en algún lugar de Brasil, una ermita de la Virgen de los Desamparados, de la Señora.