FRASES PARA PENSAR.

SE DARÁ TIEMPO AL TIEMPO,
QUE SUELE DAR DULCE SALIDA A MUCHAS AMARGAS DIFICULTADES.

Cervantes en el Quijote.
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miércoles, 28 de enero de 2026

Receta. Postre de bosque.


No es propiamente una receta sino un descubrimiento que hice por casualidad. Igual alguien que lea esto ya lo conocía y diga, ¡pues vaya descubrimiento! En cualquier caso para mí ha sido un descubrimiento.

Se trata de un postre sanísimo, buenísimo y elegante si queremos vestirlo de fiesta. Ahora bien, barato no es. Los ingredientes son muy sencillos.

Fresas.

Arándanos.

Azúcar o sacarina.

Batiremos los ingredientes, fresas y arándanos, a partes más o menos iguales, y el azúcar o la sacarina según lo dulce que queremos que esté. Advierto que al batirlo reduce mucho por lo que hay que poner buena cantidad, por eso no es barato.

Y ya está. Veremos que tras batirlo todo bien quedará un líquido muy espeso y de un bonito color rojo muy oscuro. Lo verteremos en los recipientes donde vayamos a servirlo, vaso de agua ancho, taza, bandeja, y lo dejaremos fuera de la nevera un par de horitas o algo más.

Y ahora viene la sorpresa; lo que era un espeso líquido se habrá convertido en una especie de flan vegetal, con una textura que hará que nos pregunten por la gelatina.

No, no lleva gelatina ni hay que enfriarlo en la nevera. Es así porque es así. Será porque fresas y arándanos, al ser de bosque y montaña, se llevan muy bien, y forman una sola sustancia (parece filosofía y todo). Bueno, supongo que habrá una explicación física para el fenómeno.

La decoración es muy fácil. Hay mil formas. Podemos ponerle encima unas fresas, o una sola con sus hojitas verdes, o unos arándanos en círculo o en cruz, o según caigan… En fin, según nuestra creatividad nos ilumine.

¡A disfrutarlo!

jueves, 27 de noviembre de 2025

Receta. Dulce de manzana y vainilla.

Un dulce muy facilito de hacer y que sale muy bueno. La textura es además muy agradable. Y se puede conservar en la nevera bastante tiempo.

Ingredientes:

4 manzanas.

100 g. de harina.

Un chorrito de aroma de vainilla.

100 cl. de leche. (Un vaso de agua).

50 ml. de ron. (Un chupito de ron).

2 cucharadas soperas de azúcar.

Mantequilla.

Empezaremos por asar las manzanas al horno hasta que estén bien blanditas. Por otra parte, en un bol mezclaremos bien la harina, la leche, el ron, la vainilla y el azúcar. Luego añadiremos la pulpa de las manzanas y la piel. Seguiremos mezclando con las varillas batidoras hasta lograr una mezcla homogénea. Si fuera preciso se utiliza la batidora eléctrica.

Ahora toca poner la mezcla en un molde untado con mantequilla. Podemos usar moldes pequeños o medianos con varios compartimentos o uno grande.  Y al horno sin precalentar a 200 grados, alrededor de una hora corta.

No obstante hay que vigilar y sacarlo cuando esté bien doradito, pues dependiendo del molde se hará antes o después. Y ojo al desmoldar porque aunque esté doradito sale muy blando y se puede romper. Al enfriarse se hace mucho más compacto.

Y ya está. Muy bueno para acompañar con el café, un vaso de leche, un licorcito etc.

miércoles, 4 de junio de 2025

Receta. Sopa de cebolla al huevo.


 

Me gusta la cebolla, de cualquier forma. Soy cebollero. Por lo tanto es natural que me guste la sopa de cebolla, plato muy francés, por cierto. Pues bien, un día de estos me apetecía cenar sopa de cebolla según la receta que tengo en el blog, pero me faltaba un ingrediente básico, el queso rallado. Por otra parte tenía medio paquete de torta de gazpacho bambando por la despensa ya unos días.

Entonces se me ocurrió esta receta. Y me encantó.

Ingredientes para dos personas:

Una cebolla grande.

Tres o cuatro ajos.

Dos o tres puñados de torta de gazpacho.

Pimentón dulce.

Vino blanco.

Media pastilla de caldo de carne.

Agua.

Sal y pimienta en polvo.

Dos huevos.

Queso rallado. Podría añadirse también.

Empezamos por sofreír la cebolla troceada, no picada, con los ajos. Cuando ya estén doraditos, añadimos el pimentón dulce, removemos para que no se queme y enseguida un vaso grande de agua y otro de vino blanco, la pastilla de caldo y la pimienta. Lo llevamos a ebullición y tras cinco minutos (probamos el punto de sal) añadimos la torta de gazpacho.

Atención ahora. Diez minutos de cocción, removiendo y controlando que no se quede sin caldo. Si así ocurriere, añadiremos vino y agua a partes iguales, hasta obtener una sopa densa pero caldosa. Y entonces dejamos caer los dos huevos y removemos el conjunto durante unos minutos a fuego medio hasta que quede todo bien trabado.

Así está buenísima, pero aún podemos darle una vuelta más. Espolvorear con queso rallado y gratinar.

El plato es, sencillamente exquisito, sano y barato.

jueves, 20 de febrero de 2025

Receta. Torta de san Dalmacio con canela y clavo.


 

Es una variante de la torta de san Dalmacio. Más rápida de hacer y tan buena como la otra. Ved los ingredientes.


Un vaso mediano de leche.

Dos vasos medianos de harina.

Un vaso mediano de aceite.

Medio bote de canela en polvo.

Una cucharadita de clavo en polvo.

Pimienta negra en polvo, a gusto del consumidor.

Un vasito pequeño de azúcar.


            El proceso es el mismo, pero sin calentar el aceite con anís y limón. Por eso digo que es más fácil aún.

Mezclamos todo en un bol, removemos bien, sin prisa, dejamos caer la mezcla en una bandeja con papel de horno y ayudamos a la masa a que se extienda uniformemente. Luego la espolvoreamos con azúcar.

A continuación la introducimos en el horno, a 200 grados, sin precalentar, y algo menos de una hora, aunque si está una hora no pasa nada, más crujiente. Al sacarla puede quedar exceso de aceite en la bandeja, por lo que con cuidado se pone sobre papel de cocina y se deja enfriar.

Entonces adquirirá su textura compacta que hace que la cortemos con las manos mejor que con un cuchillo.

Y ya está. 

sábado, 18 de enero de 2025

Receta. Torta de san Dalmacio.


 

Es una variante de otra receta pero el resultado es totalmente distinto; una torta crujiente, compacta y muy sabrosa, fácil de trasportar (yo la llevo en la mochila) y que se corta a trozos con la mano.

Ingredientes:

Un vaso mediano de aceite de oliva.

Un vaso mediano de leche.

Dos vasos medianos de harina.

Una taza de café, de azúcar.

Dos cucharadas soperas de anís en grano.

Unas cuantas cortezas de limón.

Empezaremos por calentar el aceite con el anís y las cortezas de limón hasta llevarlo a ebullición durante unos cinco minutos. Dejaremos enfriar y sacaremos las cortezas.

En un bol mezclaremos la harina, el azúcar y la leche, mezcla a la que añadiremos el aceite con el anís, hasta formar una masa uniforme y espesa.

En una bandeja cubierta con papel de horno, dejaremos caer la masa ayudándole, si es necesario, a extenderse de modo uniforme con algún utensilio adecuado. La espolvorearemos por encima con azúcar; esto a gusto del consumidor.

Luego la introduciremos en el horno a 200 grados sin precalentar durante una hora o algo menos. Debe quedar dorada sin llegar a estar tostada. Cuidado al sacarla que puede romperse.

Después hay que dejarla enfriar y es entonces cuando adquirirá su textura crujiente y compacta. Por eso no hay que cortarla con cuchillo sino con la mano.

Y ya está. Sale muy, muy buena y es excelente para acompañar un café, como merienda o para matar el hambre en cualquier momento.

¡Buen provecho!

NOTA: También está la variante de en vez de hacerla con anís, hacerla con canela. Ver siguiente entrada de la sección.

OTRA NOTA: Le he llamado de san Dalmacio porque la primera vez que la hice me vino a la cabeza, no sé por qué, susodicho santo.

martes, 10 de septiembre de 2024

Receta. Espárragos con berberechos.


 

Nos dieron en un restaurante de buen comer y entorno precioso, sito en el valle de Arán, como aperitivo, detalle de la casa, un vasito con una especie de gazpachito blanco, buenísimo. Nos dijeron los ingredientes y he probado a hacerlo.

No es lo mismo que bebimos allí, pero se le parece bastante. El sabor es más fuerte, más contundente. El de allí era más suave, pero ambos pueden ser un entrante idóneo en tiempos calurosos, sobre todo si se sirve frío. Y más fácil no puede ser.

Ingredientes para dos personas:

-Un bote mediano de espárragos blancos.

-Una latita de berberechos al natural.

-Dos cucharadas de mayonesa.

-Sal.

Empezamos por batir los espárragos. Luego le añadimos todo el caldo de los berberechos, las cucharadas de mayonesa y una pizca de sal, muy poca, y volvemos a batir hasta que quede una mezcla homogénea. Si lo queremos más líquido añadiremos parte del agua del bote de espárragos.

Lo serviremos en un tazón con los berberechos a modo de picatostes. La cantidad que pongamos, a gusto del consumidor. Si sobran podemos servirlos aparte con vinagre o limón.

Está sorprendentemente bueno. Si te gustan los espárragos y los berberechos, claro.


                     219 litros en 364 días

sábado, 20 de abril de 2024

Receta. Tortitas de fray Ángel con anís.


La receta anterior, hecha con canela, no es la del libro de fray Ángel. La suya es lo mismo pero con anís en grano. Voy a compartirla porque sale muy buena también.

Ingredientes para cuatro personas, más o menos. Vaso=150ml.

Un vaso leche.

Un vaso de aceite de oliva.

Dos vasos de harina.

Anís en grano al gusto.

Corteza de limón al gusto.

Azúcar.

Empezaremos por calentar el aceite en una sartén y echarle las cortezas de limón y el anís en grano cuando esté hirviendo, no más de cinco minutos. Luego dejaremos que se enfríe un poco y retiraremos las cortezas. El anís lo dejaremos en el aceite.

Después, en un bol, mezclaremos el aceite anisado con la leche, dos cucharadas soperas de azúcar, y poco a poco la harina, de tal modo que no se formen grumos. Debe quedar una masa espesa.

Solo queda hornear. En una bandeja con papel de horno, depositaremos la masa con una cuchara sopera, de cucharada en cucharada, y luego espolvorearemos los “mondonguillos” con azúcar que, dada su textura, se habrán extendido un poco.

En el horno, precalentado a 180 grados, los tendremos una media hora o tres cuartos, y comprobaremos que ya están cuando se puedan manipular bien para sacarlos de la bandeja con una paleta.

Se les deja enfriar y ¡buen provecho!


64 litros en 221 días.

jueves, 11 de enero de 2024

Receta. Tortitas de fray Ángel con canela.


 

Me regalaron Sus Majestades, los Reyes Magos de Oriente, un librito de recetas de cocina de Fray Ángel, franciscano, cocinero del convento de Santo Espíritu, en la sierra Calderona. Comida rica, saludable y económica, como debe ser la comida franciscana, es la que se puede ver a lo largo de sus páginas.

La primera receta que he hecho es muy fácil, y me ha salido buenísima, introduciendo alguna pequeña modificación. Aquí la tenéis.

Ingredientes para cuatro personas, más o menos. Vaso=150ml.

Un vaso leche.

Un vaso de aceite de oliva.

Dos vasos de harina.

Canela en polvo.

Corteza de limón.

Azúcar.

Empezaremos por calentar el aceite en una sartén y echarle las cortezas de limón cuando esté hirviendo, no más de cinco minutos. Luego dejaremos que se enfríe un poco y retiraremos las cortezas.

Después, en un bol, mezclaremos el aceite con la leche, dos cucharadas soperas de azúcar, la canela, y poco a poco la harina, de tal modo que no se formen grumos. Debe quedar una masa espesa.

Solo queda hornear. En una bandeja con papel de horno, depositaremos la masa con una cuchara sopera, de cucharada en cucharada, y luego espolvorearemos con azúcar los “mondonguillos” que, dada su textura, se habrán extendido un poco.

En el horno, precalentado a 180 grados, los tendremos una media hora o tres cuartos, y comprobaremos que ya están cuando se puedan manipular bien para sacarlos de la bandeja con una paleta.

Se les deja enfriar y ¡buen provecho!

 

El libro.

Las recetas de Fray Ángel.

Fray Ángel Ramón Serrano García.

Editorial Altaveu. Teruel. 1ª edición, marzo de 2022.

ISBN 978-84-122445-9-5.


123 días sin llover. Solo 11 litros.

lunes, 13 de noviembre de 2023

Receta. Lomo con verduras.


 

Tenía dos cortadas de lomo que no podía volver a congelar y que no nos íbamos a comer, y se me ocurrió hacer un guiso con ellas por no tirar comida. Salió muy bueno, por eso comparto la receta.

Ingredientes:

Dos cortadas de lomo.

Medio puerro ni grande ni pequeño o uno pequeño.

Medio pimiento rojo o un tercio si es muy grande.

Tres o cuatro champiñones a trozos medianos.

Un chupito de coñac o un vaso de vino blanco.

Agua, aceite y sal.

Empezaremos por cortar a trocitos las cortadas de lomo, el puerro, el pimiento y los champiñones. Luego los pocharemos junto con la verdura (pochar significa según la RAE, freír a fuego lento) y cuando ya estén bien pochos añadiremos la carne. Removemos todo un par de minutos.

A continuación vertemos el coñac o el vino, un vaso de agua, la sal, y dejamos cocer a fuego medio hasta que quede todo bien tramado. Y ya está. No tiene ningún misterio y está sorprendentemente bueno.

sábado, 4 de marzo de 2023

Receta. Crema de setas.

 

Es una receta muy sencillita. En vez de comprar crema de setas la hago yo. Estos son los ingredientes para dos personas.

Una bandeja de champiñones.

Una bandeja de cualquier otro tipo de seta.

Una pastilla de caldo de pollo.

Pimienta negra molida.

Comino.

Sal y aceite de oliva.

          Empiezo por sofreir las setas previamente troceadas; sofreir, no freir. Luego las trituro y las cuezo con dos vasos de agua. Cuando rompe a hervir, añado la pastilla de caldo, la pimienta y el comino, y dejo pasar diez minutos o algo más, según lo densa que queramos la crema. Pasado este tiempo, la paso por la batidora para que quede suave, sin tropezones.

          Y ya está. Sale muy buena. Y rápida de hacer.

domingo, 22 de mayo de 2022

Receta. Nabo a la japonesa.


 

En un restaurante japonés, al que he ido en varias ocasiones, sirven como aperitivo unas tiras blancas que me gustan mucho. Preguntamos qué era aquello y nos dijeron que nabo.

Ya en casa busqué en google cómo lo hacían, escribiendo receta nabo japonés, porque si hubiera puesto nabo japonés sin más, podrían haberme salido cosas muy raras.

Después de consultar en varias páginas y de hacer algunas pruebas, he llegado a la receta que a continuación comparto. Creo que sale muy bueno. Es además sabroso y refrescante, ideal para aperitivos, ensaladas, para tomarlo solo, o como guarnición para otros platos.

Ingredientes:

Nabo blanco. Unos 300 g.

15 g. de sal.

1/2 limón.

250 g. de agua.

250 g. de vinagre de manzana. (Se puede utilizar vinagre de vino).

70 g. de azúcar.

30 g. de miel.

10 g. de jengibre molido.

Empezaremos por cortar el nabo a tiras como de patatas fritas, tras pelarlo bien, no solo la piel más superficial. Luego lo tendremos media hora en agua con un puñado de sal.

Por otra parte pondremos en un bol agua y vinagre a partes iguales, el azúcar, la miel, el zumo de medio limón y el jengibre, y lo mezclaremos todo bien. Yo lo pongo en una botella, lo agito a modo de cóctel y lo devuelvo al bol.

Pasada la media hora sacaremos el nabo, lo secaremos con un paño y lo introduciremos en la mezcla ya preparada; removeremos bien y lo pondremos en un recipiente cerrado, en la nevera.

Con dos o tres horas ya está muy bueno, pero podemos tenerlo varios días, aunque hay que advertir que al abrir el citado recipiente huele muy fuerte, y mal, pero el sabor y la textura son excelentes. Pasa como con el queso, huele mal y sabe bien.

NOTA: Esta receta puede hacerse también con zanahoria o combinando nabo y zanahoria, aunque a mí me gusta más con el nabo.

martes, 26 de abril de 2022

Receta. Patatas bravas.





Se me ocurrió plantar una patata grillada en una maceta. Salió una bonita planta muy decorativa, y cuando se marchitó me regaló doce patatitas que casualmente tienen un tamaño ascendente o descendente, según se mire. Ya es casualidad. Puestas en orden parecen un gusanito.

El caso es que nos las comimos como patatas bravas. Aquí está la receta.

Ingredientes:

Patatas.

Pimentón rojo.

Ajoaceite. Aceite y sal.

Como eran pequeñitas no las pelé. Las más grandes las partí en dos. Luego las herví en agua y sal. Después las removí un ratito en aceite muy caliente, hasta que se doraron un poco. Y para acabar, las mezclé bien con el pimentón rojo y el ajoaceite.

Y se acabó.

Claro está que se puede hacer esta receta con cualquier patata, no hace falta que sea de tu propia cosecha, ni tan simpaticonas como las que me salieron a mí.

miércoles, 13 de abril de 2022

Receta. Alubias con verduras.


 

Este plato, fácil y rápido, es ideal cuando queremos comer de cuchara y no tenemos mucho tiempo. Además es sano, pues a los beneficios de las legumbres le añadimos los de las verduras. La pastillita de caldo de carne es lo único que se sale un poco, pero ayuda a redondear el sabor, aunque podríamos prescindir de ella.

Ingredientes para dos personas.

1 bote de alubias blancas cocidas (1/2 Kg. apx.)

1/2 pimiento rojo.

1 pimiento verde.

2 dientes de ajo.

1/2 puerro mediano.

Vino blanco.

Una pastilla de caldo de carne.

Pimentón dulce.

Una hoja de laurel.

Sal y pimienta en polvo.

Aceite de oliva.

Guindillas picantes, opcional como acompañamiento.

Empezaremos por picar los pimientos, el puerro y los ajos pelados y sofreírlos en el aceite. Cuando estén bien sofrititos, añadiremos un chupito de vino blanco y esperaremos a que reduzca removiendo para que no se queme. Será entonces cuando pondremos el pimentón y rápidamente dos vasos de agua, las alubias, el laurel, la sal, la pimienta y la pastilla de caldo.

Y a dejarlo cocer a fuego medio unos veinte minutos. Si nos gusta espesito, lo dejaremos más tiempo, si caldoso, igual habría que añadir algo de agua, pero todo esto ya es a gusto del consumidor.

A este plato, muy sabroso por cierto, le viene muy bien acompañarlo con guindillas picantes, lo que le da un toque delicioso.

Y que aproveche.

sábado, 26 de marzo de 2022

Receta. Cocuelas de santa Metodia.



En realidad es una variante de una receta ya publicada. Su nombre, cocuelas de santa Metodia, se explica fácilmente. Cocuelas porque son como pequeñas cocas, y lo de santa Metodia es porque sí, porque se me ocurrió. De hecho existió san Metodio, no santa Metodia, lo cual no quiere decir que no haya habido alguna mujer llamada Metodia que haya sido, muy, muy buena; o más de una, ¡quién sabe! Pero vayamos al grano.

Ingredientes para 18 cocuelas.

Cuatro manzanas.

Un buen puñado de piñones.

Otro puñado de pasas.

200 ml. de leche.

100 g. de azúcar.

2 huevos.

100 gr. de harina.

Pimienta negra.

Canela.

Mantequilla.

Chocolate para fundir.

Guindas y hojitas de menta. Opcional.

Empezaremos por introducir en el horno precalentado las manzanas troceadas en ocho partes hasta que estén muy blanditas.

Por otra parte batiremos los huevos con el azúcar, la pimenta y la canela. Luego añadiremos la harina y seguiremos batiendo hasta hacer una masa uniforme. Después verteremos la leche. De esta forma no se harán grumos y quedará una crema homogénea con tropezones (los piñones y las pasas).

A esta crema le pondremos las manzanas ya asadas, y con el batidor las pisaremos bien y lo iremos mezclando todo hasta conseguir una masa densa.

Untaremos cada cuenco de los moldes con abundante mantequilla antes de verter en ellos la citada masa, y los meteremos en el horno precalentado a 240º durante quince minutos, y a 170º durante otros quince minutos.

Desmoldaremos las cocuelas, las dejaremos enfriar y las recubriremos con chocolate que previamente habremos fundido. Volveremos a dejarlas enfriar y vendrá el momento de la decoración.

Por ejemplo, añadir encima de cada cocuela una guinda y una o dos hojitas de menta, puede quedar la mar de mono. Y además está muy bueno.

Respecto a la conservación, pueden congelarse individualmente envueltas en papel de aluminio, con la condición de que para consumirlas se descongelen a temperatura ambiente.






           

viernes, 25 de marzo de 2022

Receta. Alitas de pollo tal cual.


 

Es esta una receta tan sencilla que casi no es receta, pero en determinadas circunstancias es un buen recurso para salir del paso.

Ingredientes para dos o tres personas:

Una docena de alitas de pollo.

Dos pastillas de caldo de carne.

Vino blanco y agua.

Pimienta negra en polvo.

Unas hojas de laurel.

Ponemos las alitas en una cazuela y las cubrimos con el vino y el agua a partes iguales. Añadimos la pimienta y las pastillas de caldo, y ya está.

Solo queda dejarlo hervir hasta que reduzca tanto que esté a punto de quemarse, pero sin llegar a hacerlo. Yo pongo fuego fuerte al principio, y cuando va reduciendo bajo el fuego a medio, y vigilo con frecuencia para que quede casi seco, pero solo casi. El asunto es que no quede prácticamente nada líquido en la cazuela.

Están buenísimas, y no hace falta echarles ni salsas ni mejunjes extraños.

martes, 28 de diciembre de 2021

Receta. Sopa de cebolla.


 

Me gustan los sabores fuertes y las cebollas, por lo que una sopa de cebolla potente es para mí un plato exquisito y reconfortante. Así es como la hago, pero ya advierto que te han de gustar los sabores fuertes…, y las cebollas.

Ingredientes para dos personas.

-Dos cebollas.

-Tres o cuatro ajos.

-Aceite de oliva.

-Mantequilla.

-Vino blanco.

-Pimentón dulce.

-Una pastilla de caldo de carne.

-Pimienta negra en polvo.

-Cinco o seis rebanadas finas de pan tostado.

-Queso rallado.

Empezamos cortando las cebollas a trozos pequeños, no en exceso, y sofriéndolas, con los ajos, en aceite de oliva con un poco de mantequilla. Cuando estén doradas, espolvoreamos con el pimentón y enseguida añadimos un vaso grande de agua y uno de vino blanco, la pastilla de caldo y la pimienta. Dejamos cocer unos quince minutos a fuego medio.

A continuación pasamos todo a un plato hondo, queda más mono de barro, ponemos por encima las rebanadas de pan tostadas y el queso rallado, y lo gratinamos hasta que el queso se funda.

Y sanseacabó. Se hace rápido, no es difícil, es barato, sano y buenísimo. Y mejor si hace frío para comérselo, porque para un día de agosto, por ejemplo, igual no es el plato más idóneo.

sábado, 25 de diciembre de 2021

Receta: Cochinillo al horno.


No hace falta irse a Castilla o a algún buen restaurante de por aquí (¡ojalá, qué ganas!) para comer cochinillo. Lo podemos hacer en casa. No es difícil y sale también muy bueno.

Si miráis por internet hay muchísimas recetas, la mayoría muy parecidas, aunque algunas algo más complicadas que otras. Esta es como lo hago yo, y es sencilla en cuanto a ingredientes, preparación y horneado.

 

Ingredientes:

1 cochinillo de 3 o 4 Kg.

Aceite de oliva.

Perejil.

1 ajo.

Sal gorda.

Pimienta negra en polvo.

Laurel.

Vino blanco.

 

Preparación:

En un mortero ponemos un buen chorro de aceite de oliva, un puñado de sal, un ajo, perejil y la pimenta, y lo machacamos todo hasta que quede bien mezclado. Luego cogemos al bicho, lo abrimos por la mitad (ya debe estar abierto y limpio cuando lo compramos) y lo embadurnamos por dentro y por fuera con esta mezcla. A continuación envolvemos con papel metálico las orejas y el rabito. También es importante hacerle algunos agujeritos o pequeñas incisiones en la piel.

 

Horneado:

Ponemos una bandeja con agua, laurel y con lo que quede de la mezcla, en el fondo del horno, y lo calentamos hasta los 220 grados. Cuando alcance esa temperatura introducimos el cochinillo, con la piel hacia arriba, en medio del horno, sobre una rejilla. Deberá estar allí unas dos horas o algo más, a lo largo de las cuales lo rociaremos con el agua de la bandeja con cierta frecuencia. En la segunda hora, además, lo regaremos con vino blanco tres o cuatro veces.

         Tres consideraciones importantes. Primera: entre el bicho y la bandeja de agua debe haber algo más de un palmo de distancia. Segunda: no debe faltar agua en la bandeja. Tercera: nada más apagar el horno, sacarlo; no dejarlo allí para que se mantenga caliente.

           Y ya está. No tiene más problema. Sale buenísimo; piel crujiente y carne tierna y deliciosa.


jueves, 23 de septiembre de 2021

Gulash húngaro.


Ahora que los rigores del verano parecen ya en retirada, y que vuelve a apetecer un buen guiso de esos que aromatizan la casa y disfrutas en la mesa, propongo una receta típica húngara, el gulash.

Recuerdo que llegamos a Budapest tarde para comer, y sin conocer la ciudad nos perdimos buscando aunque fuera un chino o una pizzería, por un barrio anodino, nada turístico, desangelado y cuadriculado, donde aún se respiraba la huella del comunismo.

Dimos con un restaurantito, un punto cutrillo, donde inesperadamente nos dijeron que sí podíamos comer pese a la hora que era. ¡Qué gulash! Soberbio, delicioso, magnífico. Y qué precio. En fin, fue una buena entrada en la ciudad.

Me quedé con las ganas de hacerlo yo en casa y, tras farolear por internet, creo que he conseguido un plato que, si no es el de Budapest, no está nada mal. Aquí tenéis la receta.

Ingredientes:

1 kg. de carne de ternera troceada para guisar.

4 dientes de ajo.

2 zanahorias.

1 cebollas grande.

1 puerro entero grande.

1 bote de tomate triturado de ½ kilo.

Perejil fresco

1 cucharada de comino en polvo

1 cucharada sopera rasa pimentón dulce.

2 hojas de laurel o una pizca de laurel en polvo.

1/2 pimiento rojo grande.

1 o dos guindillas.

1 litro de vino tinto; sobrará.

Sal y pimienta negra. 

Aceite de oliva virgen extra.

Empezaremos por dorar la carne en el aceite con la olla abierta. Luego la retiraremos y en el aceite y el jugo que habrá soltado la carne, sofreiremos a fuego medio, la cebolla, los ajos y el puerro previamente picados.

Unos ocho o diez minutos después añadiremos una cucharada de pimentón dulce y lo removeremos todo para que se mezcle bien. Enseguida añadiremos el pimiento y la zanahoria picados, y el bote de tomate. Seguiremos removiendo pausadamente unos minutos.

A continuación echaremos una cucharada rasa de comino, las guindillas y el perejil. Seguimos removiendo para que todo se mezcle bien, y acabaremos añadiendo el laurel, la pimienta negra en polvo y la sal.

Entonces pondremos la carne que teníamos reservada y la cubriremos con vino tinto, momento este en que avivaremos el fuego, sin olvidarnos de remover de vez en cuando, y dejaremos que reduzca un poco; unos diez minutos o un cuarto de hora.

Cerramos luego la olla y dejaremos cocer durante una hora desde que haga piiiiii, o lo que haga la que utilices. Y ya está.

Este guiso está más bueno si lo dejas reposar en la nevera unas 24 horas y lo vuelves a calentar removiéndolo suavemente antes de disfrutarlo. Se puede servir acompañado de  patatas fritas o cocidas, verduras diversas, arroz blanco, pepinillos o tomates en salmuera o, como hacen en Hungría, con un poco de nata agria; esto no lo he probado.

Lleva su tiempo, pero está buenísimo, y puestos a hacerlo vale la pena que sobre para congelarlo y poder comer o cenar muy bien un día de esos que llegas tarde y no tienes tiempo de hacer una comida decente.

domingo, 7 de marzo de 2021

Receta. Gazpacho manchego "confinado".


Hacer un buen gazpacho manchego, y más si es para muchos comensales, requiere su tiempo y unos ingredientes adecuados y suficientes. Eso es así. Pero, ¿qué pasa si un domingo gris y lluvioso quiero comer tan delicioso plato y somos solo dos, no tengo casi ingredientes y además no dispongo de mucho tiempo?

Pues nada, no pasa nada. Los hago con lo que tengo a mano y en un plis plas. No saldrán como cuando los hacía para quince o veinte amigos, en aquellos tiempos en que éramos libres y existía eso que llamaban fiesta, pero salen también muy buenos.

Ingredientes para dos personas.

-Una bandeja de alitas de pollo.

-Medio bote pequeño de tomate triturado.

-Media bandeja de champiñones.

-Laurel.

-Ajos.

Aceite y sal.

-Pebrella.

-Torta de gazpacho o pan de pita.

Empezaremos hirviendo las alas con laurel, sal y tres o cuatro ajos. Luego separaremos las alas del caldo y lo reservaremos. De las alas sacaremos la carne, desechando la piel y los huesos.

A continuación, en una cazuela no muy honda o una sartén grande, sofreiremos la carne con los champiñones y el tomate. Una vez sofrita verteremos el caldo junto con la pastilla y la pebrella y dejaremos cocer el conjunto una media hora.

Y ya casi está. No queda más que añadir la torta de gazpacho o el pan de pita troceado y removerlo todo bien. Unos diez minutos más, vigilando y removiendo, y se acabó. Pero atención, esta última fase es muy importante. La proporción entre el caldo y la torta que echemos nos hará unos gazpachos secos, melosos o caldosos. Y eso hay que calcularlo al hervir las alitas, es decir, al principio del proceso.

Y repito, no siendo un gazpacho completo está también muy, muy bueno. Y se hace enseguida. En una hora está hecho.

jueves, 4 de febrero de 2021

Receta. Cazón en adobo.

A que es todo un tiburoncillo.

Hay algunos platos que solo probábamos en bares y restaurantes y que nos gustaban mucho, y ¡claro!, ya hace mucho tiempo que no podíamos disfrutar de ellos, a no ser que nos atreviéramos a hacerlos en casa, a la espera de tiempo mejores.

Uno de ellos es el cazón en adobo, típicamente andaluz y buenísimo. Este bicho, de la familia de los tiburones, también se le conoce como caella, e incluso con otros nombres, y aunque no siempre hay, no es difícil encontrarlo en las pescaderías. Si lo compráis, pedid que os lo corten en rodajas gordas si vais a hacerlo en adobo.

Esta es la receta que, tras farolear por internet y hacer alguna prueba, mejor me ha salido. De verdad que está buenísimo.

Ingredientes para medio kilo de cazón ya preparado.

-El bicho ya cortado en tacos.

-Una cucharada de café de pimentón dulce.

-Una cucharada de café de orégano.

-Una cucharada de café de comino.

-Veinticinco gramos de sal gruesa.

-Seis ajos un poco machacados.

-Tres o cuatro hojas de laurel.

-Doscientos ml. de vinagre.

-Doscientos cincuenta ml. de agua.

-Unos treinta gramos de harina para rebozar pescado.

Empezaremos por cortar a tacos medianos las rodajas. Como trabajaremos con medio kilo efectivo, deberemos comprar más de medio kilo de cazón, pues desecharemos la espina y algo de carne que queda pegada a ella.

A continuación pondremos en un recipiente hondo los tacos de pescado y añadiremos todos los ingredientes excepto la harina, que la utilizaremos después para rebozar.

Removeremos todo bien, comprobaremos que queda todo bien cubierto por el adobo, taparemos el recipiente, y lo meteremos en la nevera unas veinticuatro horas.

Pasado este tiempo sólo queda sacarlo, escurrirlo bien, rebozarlo y, tras unos golpecitos a cada taco para quitar el exceso de harina, freírlo unos tres o cuatro minutos en aceite bien caliente, en sartén o freidora.

El exceso de aceite, al acabar, lo eliminaremos dejando los tacos ya rebozados en papel de cocina o papel absorbente.

Y se acabó. No es difícil y está muy bueno. Suele tomarse como aperitivo, o con otros bichos del mar fritos, tales como pescaditos, calamares, langostinos…