Parece
que de nuevo entramos en la dinámica esa de que
viene que viene para no venir nada. No es la primera vez que en esta
primavera, de momento seca, a largo y medio plazo se ven lluvias abundantes
para desvanecerse cuando se acercan. Y ya hace falta que llueva.
Pero
no, como máximo tendremos lloviznas este fin de semana y es posible que ni eso.
Eso sí, dos días grises, temperaturas suaves oscilando entre 14-15 y 23-24, y
vientos del mar, húmedos pero inútiles de cara a la lluvia porque les falta el
aire frío en altura que ha tenido a bien, otra vez, irse por otros lares.
Igual
nos hemos de conformar con los dos litros que han caído esta pasada madrugada, y
la semana que viene, que parecía que iba a ser muy lluviosa… Ya hablaremos el
domingo.