Hoy,
que celebramos en Ribarroja el día de la Virgen de los Desamparados, me parece
que es el día idóneo para contar una historia que ya conoce mucha gente pero
que no sé si está escrita en algún sitio y que bien merece estarlo. Ya
hago referencia a ella en una entrada que publiqué anteriormente. Hoy la
cuento con más detalle.
Nosotros
se la escuchamos directamente al protagonista poco antes de que volviera a su
país, Brasil. Hablo de Sidnei, el sacerdote que vivió ocho años entre nosotros
dejándonos un muy grato e inolvidable recuerdo.
Llegado
a Valencia con unos compañeros, sin conocer el idioma ni a nadie, fueron a
instalarse en una casa del arzobispado, a la espera de que les dieran destino
en una parroquia mientras cursaban sus estudios. Cuando llegó a la casa se dio
cuenta de que su mochila, donde llevaba documentación, dinero, teléfono,
ordenador y otros objetos personales, en el trasiego de bajar del coche y
entrar en la casa había desparecido.
Fueron
a denunciarlo a la policía donde les dijeron que se olvidaran, que solo un
milagro podría devolvérsela. La desolación fue absoluta.
Poco
después, con los compañeros que habían venido con él, pasó por la basílica de
la Virgen. Nos contaba que esa advocación de desamparados le llevó en ese
momento a una profunda oración ante la Mare de Déu dels Desamparats, la Geperudeta.
Se sentía realmente desamparado.
Es
importante decir que en Brasil a la Virgen la llaman la Señora. Sidnei hizo
hincapié en esto porque unos días después, al volver a la casa, el conserje le
dijo que una señora había traído una cosa para él. Era su mochila, intacta, y no
faltaba nada, ni un euro, nada.
El
milagro se había producido.
Años
después, y para redondear más aun esta bonita historia, encontró junto a un
contenedor, aquí en el pueblo, una imagen en madera de la Virgen de los
Desamparados. La recogió, la tuvo en casa hasta que se fue, y se la llevo a su
tierra con la intención de levantarle allí una ermita.
Y allí
tendremos, en algún lugar de Brasil una ermita de la Virgen de los
Desamparados, de la Señora.

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