Un
dulce muy facilito de hacer y que sale muy bueno. La textura es además muy
agradable. Y se puede conservar en la nevera bastante tiempo.
Ingredientes:
4 manzanas.
100 g. de harina.
Un chorrito de aroma de
vainilla.
100 cl. de leche. (Un vaso de
agua).
50 ml. de ron. (Un chupito de
ron).
2 cucharadas soperas de azúcar.
Mantequilla.
Empezaremos
por asar las manzanas al horno hasta que estén bien blanditas. Por otra parte,
en un bol mezclaremos bien la harina, la leche, el ron, la vainilla y el
azúcar. Luego añadiremos la pulpa de las manzanas y la piel. Seguiremos
mezclando con las varillas batidoras hasta lograr una mezcla homogénea. Si
fuera preciso se utiliza la batidora eléctrica.
Ahora
toca poner la mezcla en un molde untado con mantequilla. Podemos usar moldes
pequeños o medianos con varios compartimentos o uno grande. Y al horno sin precalentar a 200 grados,
alrededor de una hora corta.
No
obstante hay que vigilar y sacarlo cuando esté bien doradito, pues dependiendo
del molde se hará antes o después. Y ojo al desmoldar porque aunque esté doradito sale muy blando y se puede romper. Al enfriarse se hace mucho más compacto.
Y ya
está. Muy bueno para acompañar con el café, un vaso de leche, un licorcito etc.

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