FRASES PARA PENSAR.

SE DARÁ TIEMPO AL TIEMPO,
QUE SUELE DAR DULCE SALIDA A MUCHAS AMARGAS DIFICULTADES.

Cervantes en el Quijote.

martes, 12 de julio de 2022

Ante el David de Miguel Ángel.

Cuando la semana pasada me encontré frente al David de Miguel Ángel, tras haber visitado un momento antes su tumba, me entraron unas ganas infinitas de poder estar allí un rato largo, largo, en silencio, tan solo con Isabel y mis amigos, contemplando; recreando con los ojos de la imaginación la trasformación de un bloque de mármol en aquella perfección.

No muy lejos está la altiva cordillera, los Alpes Apuanos, de donde salió esa piedra que Miguel Ángel elevó a la categoría de obra de arte absoluta. Poco quedará de su cuerpo en ese monumento ante el que, no sin emoción, acababa de estar diciéndome a mí mismo, ahí está.

Pero no, lo que allí queda no es nada. En verdad Miguel Ángel está en esa prodigiosa escultura que te deja boquiabierto, y en el Moisés, y en La Piedad, y en la Capilla Sixtina… Vive entre nosotros en su obra, en la belleza y la grandeza de una obra gigantesca que, como otras, es un rayo de luz en la oscuridad del mundo.




 


domingo, 10 de julio de 2022

En memoria de Miguel Ángel Blanco.


Hoy, cuando se cumplen 25 años del secuestro y luego asesinato de Miguel Ángel Blanco, quiero sumarme a todos los millones de ciudadanos que de un modo público o privado recuerdan a aquel chaval que debería estar hoy entre nosotros.

Duele recordar aquellos días, y duelen muchos de los acontecimientos posteriores y actuales que no hacen justicia, no solo a Miguel Ángel, sino a todos los que murieron víctimas del fanatismo y la barbarie.

¿Cómo hay gente capaz de hacer eso? La respuesta es sencilla. Gente así ha habido a lo largo de la historia por una razón: la idolatría. En la Biblia, tanto en al Antiguo como en el nuevo Testamento, se presenta como una de las fuentes del mal.

Me explico. Cuando elevamos a la categoría de lo absoluto, nuestra idea de Dios, en la religión; nuestra ideología, en la política; o una utopía más o menos fundamentada, como en los nacionalismos radicales y excluyentes, sacralizamos esa creación nuestra, aunque nos creamos ateos, y la convertimos en nuestro dios, y el hombre, los hombres, pasan a un segundo plano.

Los sacrificios humanos a los dioses se han dado siempre y siguen dándose actualmente. Lo hicimos los cristianos en las Edad Media, los comunistas en Rusia y los nazis en Europa no hace tanto, los islamistas radicales ahora, la ETA durante largos años, y todos los políticos que anteponen su ideología al bienestar de la gente, todos los días. Y hay más, pero baste esto como ejemplo.

Cierto que hay grados. Desde el asesinato hasta el desprecio, la exclusión, la persecución, el aislamiento… Pero la raíz es la misma.

Lo absoluto es el hombre, cada ser humano real y concreto, su vida, su libertad, su dignidad. Y en cristiano también, desde que Dios, al que no conocemos, se hizo hombre en Jesús. Es lo único que sabemos de Dios: Jesús de Nazaret, el Cristo. Y no hay más ley que la de amarnos unos a otros, que es amar a Dios. Eso nos dijo Él.

Anteponemos el sábado al hombre. ¿Por qué? Idolatría. Somos capaces de inclinarnos ante nuestro dios hasta matar. Ejecutar la sentencia dictada es un honor para todos sus fieles, dice el salmo 149. La independencia de Euskadi era el dios de aquella gente. ¡Qué dios tan terrible y tan triste!

Y la voz de Dios, del verdadero Dios sigue preguntando a sus asesinos, a los simpatizantes de los asesinos, a los indiferentes ante aquel horror, a los que se alían con ellos por un supuesto bien superior, y a todos nosotros, ¿dónde está tu hermano Miguel Ángel?

Y llegó la maldición.

Y llegó la maldición. Una ola de calor sumirá esta próxima semana en un ambiente tórrido y asfixiante. No obstante hay que hacer algunas matizaciones porque la cosa podría ser peor.

Parece ser que las mínimas no subirán y seguirán instaladas en los 21 o 22. Eso está bien. El viento, de levante hasta el jueves, no será fuerte, y cuando gire al noroeste el viernes, tampoco. Eso también está bien. Y el cielo, despejado todos los días. Eso no está tan bien.

 Y en cuanto a las máximas, ¡ay las máximas! hay división de opiniones. Unos modelos hablan de 39 y 40, otros las dejan en 35. ¿Quién ganará? Espero y deseo fervientemente que estos últimos, y no por mí, y no por mí…

En cualquier caso parece que depende de una DANA que hay en el Atlántico. Según cómo se mueva hará más o menos calor. Y de lluvia nada, ¡claro!


domingo, 3 de julio de 2022

Otra semana normalita.

Parece ser que empezaremos mañana otra semanita normalita. Verano sin excesos. Monotonía estival. Las máximas algo por encima de 30 y las mínimas de 20 o poco más. El cielo despejado o con nubes de esas que nos entran del mar y viento flojo de este o sudeste todos los días.

En cuanto a las lluvias, algunos modelos hablan de algún posible chubasco tormentoso los primeros días, pero no está nada claro. Hoy nos han pasado rozando.

 Y poco más. ¡Ojalá sea así todo el verano! Aunque una tormentita de vez en cuando no nos vendría mal, con agua claro; como pasaba antes.

Pero mientras no nos vengan olas de calor o ventoleras de poniente, auténticas maldiciones por estas tierras, me doy por satisfecho.


sábado, 2 de julio de 2022

Que los poetas no dejen de alzar la voz.

 

El pasado 27 de mayo, Joan Manuel Serrat pronunció este discurso en la Universidad de Costa Rica, tras ser nombrado doctor honoris causa por dicha Universidad. Tras disfrutar ayer de su concierto de despedida en Valencia, en una plaza de toros abarrotada, comparto sus palabras que no tienen desperdicio. Aunque os parezca largo vale la pena dedicar un ratito a leerlo, o a escucharlo pulsando en el enlace del final de esta entrada.

Señor rector de la Universidad de Costa Rica; miembros del Consejo Universitario; autoridades que amablemente nos acompañan; profesores, alumnos, amigas y amigos:

Me enorgullece que una casa de estudios como ésta me haya premiado con un doctorado, gracias al cual puedo dirigirme a ustedes, mujeres y hombres, que desde la educación, la escuela y la universidad trabajan en la conquista de un mundo más justo, donde los sueños se acerquen más a la realidad. Estoy seguro de que quienes tan generosamente han considerado oportuno concederme esta distinción, lo han hecho con la intención de reconocer los méritos de una persona. Pero al hacerlo, deben saber ustedes, que también están reconociendo a un colectivo de mujeres y hombres que han construido su vida a partir del oficio de cantar y de escribir canciones, y para quienes el valor y la fuerza de la palabra es fundamental en su quehacer. Con todos ellos, quiero compartir este reconocimiento.

De otros aprendí el oficio de cantar y hacer canciones. De otros que antes lo aprendieron de otros. Y me hace feliz pensar que, tal vez, con mi trabajo habré podido ayudar al aprendizaje de los que siguen. Me siento un hombre privilegiado que trabaja en lo que le gusta, y al que —además— le pagan por hacerlo. Me siento una persona querida y respetada que canta por el gusto de cantar… Y además siempre me dan mesa en los restaurantes.

Con canciones me expreso y me comunico con los demás. Escribo mirando a mi alrededor, pero también volviendo la mirada a mis interiores. Escucho las voces de la calle, pero también oigo los ecos. Escribo dejando volar los pensamientos, pero también clavando los codos en la mesa. Que escribir es mucho más que el fruto de momentos inspirados. Es el resultado del esfuerzo, de la porfía por amasar palabras, por tejer y deshacer mimbres. Y si las musas, siempre escurridizas y engañosas, acudieran a darme una mano, serán bienvenidas. Y les agradezco lo que vale, pero sin confiar absolutamente nada en su voluble lealtad.

Dice el refrán que quien canta, su mal espanta. Y es verdad. Cantando, conjuras los demonios y conviertes sueños en realidades. Cantando compartes lo que amas y te enfrentas a lo que incomoda. Las canciones viven en la memoria de la gente, viajan y nos transportan a tiempos y lugares donde un día tal vez fuimos felices. Algunas son personales e intransferibles. Otras aglutinan sentimientos comunes y llegan a convertirse en himnos. Todo momento tiene una banda sonora y todos tenemos nuestra canción. Esa canción que se hilvana en la entretela del alma y que uno acaba amando como se ama a sí mismo.

Entre las muchas cosas que he de agradecerle a la vida, es este oficio que me ha llevado a caminar al mundo, sin que las penurias económicas o políticas me empujaran a hacerlo. Y es ese ir y venir donde he conocido gentes de todo tipo y condición, en lugares distintos, diferentes a aquellos lugares en los que crecí, con otras costumbres, con otras maneras. Todo ello, lejos de llevarme a consolidar y concretar una idea de patria sublimada y distante, me fue consolidando en el descubrimiento: la patria para unos es el territorio, para otros es el idioma, para otros la niñez, para algunos algo con lo que llenarse la boca y otros con lo que llenarse la bolsa.

 Yo he reconocido mi patria por los caminos. Lo aprendí de mi madre, que decía que su patria estaba donde sus hijos comían. Probablemente eso deben pensar las miles de madres que a lo largo y ancho del planeta caminan con sus hijos a cuestas, huyendo del dolor y de la guerra, dejando atrás la tierra que los vio nacer y buscando un lugar en donde sus hijos coman, crezcan y aprendan a convivir en paz, en una nueva patria temporal o definitiva. Viéndolos atascados en los barrizales, aguardando reemprender el camino, atorados en el descansillo, pongamos de una Europa, una Europa mezquina y desalmada, la orilla de un Mediterráneo que otrora fue cuna del pensamiento y puente de culturas. Viéndolos así, me pregunto: si alguien sabe decirme, ¿dónde queda la patria de esta gente? ¿Queda atrás, queda por delante?

Soy como todos ustedes fruto del tiempo y del mundo que me ha tocado vivir. Un tiempo de confusión y angustia, de soledad, de falta de referentes, donde se ha perdido la confianza en el sistema, en sus representantes y en sus instituciones. Donde los jóvenes se sienten engañados y los mayores traicionados y donde más que nunca nos necesitamos los unos a los otros, porque todos somos importantes, porque todos tenemos que sentirnos importantes.

 En los últimos años, ha sido extraordinario el crecimiento tecnológico y científico que hemos experimentado. Pero también ha sido muy grande la pérdida de los valores morales de nuestra sociedad. Se han producido daños terribles a la naturaleza, muchos de ellos irreparables. Y es vergonzosa la corrupción que desde el poder se ha filtrado a toda la sociedad. Más que una crisis económica, diría que estamos atravesando una crisis de modelo de vida. Y, sin embargo, sorprende el conformismo con el que parte de la sociedad lo contempla, como si se tratara de una pesadilla de la que tarde o temprano despertaremos.

Espectadores y víctimas parecemos esperar que nos salven aquellos mismos que nos han llevado hasta aquí. Es necesario que recuperemos los valores democráticos y morales que han sido sustituidos por la vileza y la avidez del mercado, donde todo tiene un precio, donde todo se compra y donde todo se vende. Es un derecho y una obligación restaurar la memoria y reclamar un futuro para una juventud que necesita reconocerse y ser reconocida. Tal vez no sepamos cuál es el camino. Tal vez no sepamos por dónde se llega antes. Pero sí sabemos qué caminos son los que no debemos volver a tomar. Espero que ustedes, gente buena, instruida y tolerante, sabrán juzgar mis palabras con su intención, más que por la manera en que he sido capaz de expresarme.

Mientras tanto, que los músicos no paren de hacer sonar sus instrumentos y que los poetas no dejen de alzar la voz. Que los gritos de la angustia no nos vuelvan sordos y que lo cotidiano no se convierta en normalidad capaz de volver de piedra a nuestros corazones.

Muchas gracias.

Si prefieres escucharlo en vez de leerlo pulsa el enlace Serrat. Costa Rica.

viernes, 1 de julio de 2022

Niños, niñas y "niñes".


¡Qué difícil lo tienen los papás que quieren educar a sus hijos en libertad, habida cuenta de que tienen que llevarlos al colegio donde pueden ser víctimas de hábiles manipulaciones ideológicas!

Hablo de la manipulación que supone “comerles el coco” a los niños inculcándoles formas de pensar, incluso de hablar, del todo discutibles, y a menudo contrarias a las de sus padres.

Ayer mismo, viniendo del monte, escuché en la radio a una profesora que había desarrollado un proyecto cuyo objetivo era romper estereotipos para conseguir una sociedad inclusiva, plural, diversa y bla, bla, bla…

Habló ella, pagadísima de su trabajo, y dos de sus alumnos, ambos chicos, cuya comedura de coco se notaba a la legua, dando toda la pena del mundo.

Escuchaba asombrado e indignado, cuando la individua habló de lo motivador y liberador que su maravilloso proyecto era para los niños, las niñas y los "niñes" de su curso. ¡¡¡!!!

No pude evitar un violento exabrupto que se quedó en la intimidad del coche. Sus alumnos, alumnas y "alumnes" (deberá decirse así) tenían entre 11 y 12 años, o sea primero de secundaria.

¿Sabe esta señorita que a esa edad la identidad sexual está en plena formación? ¿Sabe esta señorita que si mal está interferir en ese proceso con planteamientos machistas  igual de mal está hacerlo con planteamientos feministas? ¿Sabe esta señorita que ante todo un docente debe respetar el desarrollo natural y la libertad de sus alumnos?

Lo que hay que hacer es dejar que jueguen a lo que quieran y con quien quieran, dejar que descubran la amistad con quien sea, dejarles que estudien tranquilos, facilitar el encuentro con sus padres, y no el enfrentamiento. En resumen, dejar que la naturaleza siga su curso en un entorno de seguridad, cariño y libertad.

El final de la obrita de teatro era la bronca entre un niño y  su padre al que le gritaba que era gay, con once años. Y le echaba en cara, a gritos, a su padre, que nunca le había hecho caso porque a él le gusta escribir poesías, mientras que a su otro hermano, muy macho él, si le demostraba cariño y aprecio desde siempre.

Repito.

¡Qué difícil lo tienen los papás que quieren educar a sus hijos en libertad, habida cuenta de que tienen que llevarlos al colegio donde pueden ser víctimas de hábiles manipulaciones ideológicas!

¿Verdad?

Actualización fin de semana del 2-3 de julio de 2022.

El “fresquito” de hoy no va a durar mucho. El fin de semana será algo más calentito, sin excesos. Máximas alcanzando los 30 el sábado y un poquito más el domingo. Las mínimas acercándose a los 20, dejando atrás esos 17 tan agradables del amanecer de mañana.

Verano tranquilo, de momento, con vientos flojos de origen marítimo que frenan las temperaturas pero elevan la sensación de calorcillo pringosito. Es lo que pasa en el golfo de Valencia por estas fechas.