FRASES PARA PENSAR.

SE DARÁ TIEMPO AL TIEMPO,
QUE SUELE DAR DULCE SALIDA A MUCHAS AMARGAS DIFICULTADES.

Cervantes en el Quijote.

viernes, 31 de mayo de 2024

Actualización fin de semana del 1-2 de junio de 2024.

Este regalito imprevisto de hoy, tres litritos, para bien poco sirve, pero ha alegrado el día y humedecido levemente una tierra totalmente agostada mucho antes de agosto, que de ahí viene eso de agostar.

El fin de semana se presenta con un sábado fresquito, entre 16 y 23 grados, y con el cielo bastante cubierto, y un domingo de sol con nubes de adorno, y con máximas de 26 o 27. El viento, afortunadamente, será del sureste los dos días, más bien flojo.

Y de lluvia, nada. Aunque al igual que hoy, quizá nos llevamos otra sorpresita. Ya estaría bien que se equivocaran más veces como hoy, a favor y no en contra.


78 litros en 262 días.


domingo, 26 de mayo de 2024

Semana confortable y lenta agonía.

Continuamos igual. Semana confortable aunque el miércoles y jueves serán demasiado calurosos. Las mínimas se situarán entre 17 y 18 todos los días, y las máximas alcanzarán los 30, para bajar bruscamente hacia el fin de semana. Cielos despejados con alternancia de nubes, y el viento, y ojalá sea así, de levante o sureste flojo.

Y de lluvia, una vez más, nada de nada. O sea que sigue la lenta agonía de nuestros montes y bosques ante la impotencia, nada podemos hacer, y la indiferencia, a poca gente le importa mientras al abrir el grifo salga agua y puedan llenar sus piscinas, quienes tengan.


75 litros en 257 días.


sábado, 25 de mayo de 2024

Urge regular el ciclismo de montaña.

Voy a volver sobre un tema al que he dedicado bastantes entradas en el blog. Es el de las bicis de montaña en los senderos. Y vuelvo porque parece ser que las autoridades están actuando imponiendo multas de 600 euros, 300 por pronto pago, a quienes ignoran la prohibición de circular con BTT por senderos en zonas protegidas.

Esto ha provocado la airada respuesta de los aficionados que se desgarran las vestiduras y claman contra esta prohibición con argumentos tan pueriles como falsos.

Llegados a este punto, si algún lector no quiere seguir leyendo que no lo haga. Uno es muy libre de empecinarse en lo suyo más allá de toda evidencia y todo razonamiento.

Los argumentos que más esgrimen son cuatro básicamente. Los expongo y los desmonto.

Somos ciclistas, no delincuentes. Falso. Uno puede ser ciclista y delincuente a la vez. No son términos que se excluyan. Además, si conociendo una norma legalmente establecida por ley, me la salto, estoy delinquiendo, y el que delinque es delincuente.

Todos tenemos derecho a disfrutar de la naturaleza. Cierto, pero sin degradarla con actividades o comportamientos insostenibles. Los senderos están trazados para andar, no para la circulación de vehículos. Las ruedas, sobre todo en las pendientes, rompen el suelo haciendo una zanja que la lluvia agranda. En unos pocos años el sendero se hace de difícil tránsito o impracticable.

Con las bicis mantenemos los senderos. Falso. Los mantienen e incluso los abren, pero en cuanto son frecuentados tienen una vida muy corta. Como arriba he dicho, en pocos años el sendero está destrozado.

También hay gente que ensucia y agrede a la naturaleza y no va en bici. Cierto, pero esto no es un argumento. Es una excusa pueril y hasta ridícula, más propia de los niños cuando en el cole les pillan haciendo lo que no deben. Dicen, yo solo no, fulanito también… Sin comentarios.

Las autoridades deberían seguir presionando para proteger los senderos que son un bien cultural y natural de todos, y a los que tienen derecho las generaciones venideras, y no solo los de las zonas protegidas, sino los de las que no gozan de protección especial.

En esto de las bicis de montaña pasará como pasó con la acampada libre, de la que yo disfruté en mi juventud. Hubo que prohibirla en todo el territorio nacional. Era insostenible. Me vi forzado a ir a campings que nunca me han gustado. Hablando en plata, me jodió mucho, pero lo entendí. Esto ha de pasar con las bicis de montaña. Urge regular su presencia en el entorno natural, y cuanto antes, mejor. No es de recibo que vayan por donde se les antoja.

¿Pero entonces por dónde podrían seguir circulando las BTT? Nunca en áreas protegidas. Tampoco en senderos catalogados como GR o PR. Solo por pistas forestales y caminos. Ahora bien, creo que se deberían habilitar ciertos senderos, para la práctica del ciclismo de montaña. Estos senderos deberían estar debidamente identificados como ciclosenderos y  tendrían que llevar siempre aparejado un presupuesto de mantenimiento y un  estudio previo del impacto medioambiental que tal actividad supondría para el entorno por el que discurren. En ellos, las bicis gozarían de absoluta prioridad. Y creo que correspondería a las administraciones locales o autonómicas establecer esta red de ciclosenderos y las partidas presupuestarias para su mantenimiento.

Es importante que se afronte este problema pronto y de un modo riguroso. Porque si indignados están los ciclistas por las multas, no menos lo está la gente que camina por el monte y que ama profundamente la naturaleza, ante el espectáculo lamentable de los destrozos que esta práctica deportiva está produciendo en senderos, en sus aledaños y en los parajes por los que transitan.

Y si la autoridad no actúa, plegándose a la presión de este colectivo, habrá quien actúe por su cuenta. Ya hay quien lo está haciendo. Piedras, troncos, clavos en los senderos, a veces con muy mala leche... No comparto para nada estos métodos, en ocasiones he retirado obstáculos puestos deliberadamente, pero entiendo el objetivo que buscan, y lo comparto.

Tomémonos esto en serio y pronto, para evitar males mayores tanto medioambientales como personales.


A continuación, algunas fotos de senderos rotos por las bicis. Se ve la característica zanja central que el agua, cuando llueve, agranda.













Y ahora algunas señales, tímidos intentos de la autoridad por controlar la situación, pero que son sistemáticamente ignorados, sobre todo los fines de semana, por cientos de ciclistas.









75 litros en 256 días.

Actualización fin de semana del 25-26 de mayo de 2024.

Hablaríamos de un fin de semana de buen tiempo, de tiempo primaveral, si no fuera porque no estamos teniendo primavera y porque este buen tiempo es muy mal tiempo por cómodo y agradable que sea.

¿Podría ser peor? Sí, claro. Que entrara poniente, pero no, afortunadamente seguiremos hoy y mañana con levante más bien flojo.

Sol, nubes pocas e inofensivas, noches agradables, temperaturas entre 15 y 26… Una maravilla si hubiera llovido cuando tocaba, en otoño, en invierno, en primavera…

Cada día que pasa nos acercamos a un desastre medioambiental y sobre todo a una catástrofe forestal sin precedentes. Pero aquí no pasa nada, solo en Cataluña lo estaban pasando mal, aquí nadamos, y nunca mejor dicho, en la abundancia hídrica.

Es la versión pública y oficial del asunto.


75 litros en 256 días.


domingo, 19 de mayo de 2024

Al menos no habrá poniente.

Tras la enésima decepción que ha supuesto el día de hoy, iniciamos una semana en la que lo único bueno es que no tendremos poniente. Algo es algo.

Por lo demás, colorcillo húmedo. Las mínimas serán de 15 todos los días, y las máximas se situarán entre los 22-23 y 26-27 según días. El cielo, azul con nubes inofensivas.

Y de lluvia, nada de nada, aunque algunos partes dan tormentas mañana por la tarde, pero también las daban hoy y ya veis. Sería una agradable sorpresa una buena tormenta, con mucha agua y pocos rayos.

O sea que sigue la maldición. Nunca, desde que hay registros, hemos sufrido una sequía tan brutal. Y las consecuencias pueden ser igual de brutales. ¿Las autoridades son conscientes? ¿Somos conscientes? 


75 litros en 250 días.


sábado, 18 de mayo de 2024

Hay prioridades.

Los pinos se mueren de sed. Los almendros aguantan por el riego por goteo.

De uno de los partes meteorológicos que sigo, comentaba su autor la gran cantidad de gente que se “quejaba” del anuncio que había hecho de posibles lluvias mañana domingo.

No me sorprende, y me irrita y me indigna hasta límites que no quiero sobrepasar.

Si uno sabe lo que está pasando, esta actitud indica un egoísmo y un egocentrismo, aparte de una absoluta y pavorosa falta de conciencia medioambiental, que me resulta difícil de comprender.

La sequía extrema que estamos sufriendo, sin precedentes en la serie histórica, y sus consecuencias de cara a un verano que puede acabar siendo catastrófico para nuestro medio ambiente, debe hacernos pensar que lo que ahora toca es poner el bien común por encima de nuestros intereses particulares. El bien común pide agua a gritos, y mucha, y ya.

Una DANA de estas que había antes, con destrozos e inundaciones incluidas, haría menos daño que el que silenciosa pero implacablemente nos está haciendo esta sequía.

Pero también quiero decir que mucha gente no tiene la culpa de “enfadarse” porque podría llover el domingo, cosa que posiblemente no sucederá. Es que no saben lo que está pasando, porque los medios de comunicación, que con tanta insistencia nos han hablado de la sequía de Cataluña, de la que ya está saliendo, han pasado y siguen pasando de la que tenemos en Valencia, que va a más.

Otra vez la realidad que nos venden no es la realidad, o al menos no es la realidad completa. ¿Ningún periodista sale a darse una vuelta por el monte? ¿Ninguno va más allá de despachos y ordenadores?

Sí, ya sé que hay eventos que son una vez en la vida, y que precisamente ese día esté pasado por agua es una lástima, lo sé. Pero hay que tener claro que no estamos en una situación normal ni de lejos, y que la Casa Común, nuestra Casa Común, en la que vivimos y de la que dependemos, necesita urgentemente agua. Y esa es la prioridad.

            Me sabe mal que haya gente a la que el tiempo le agüe la fiesta, pero me irrita y me indigna que no se informe con claridad y contundencia de la gravísima situación en la que estamos, y además que demasiadas personas no sean capaces de elevarse por encima de sus particulares intereses por un bien superior.

Si es por desconocimiento de la realidad, tiene un pase, pero si sabiendo, lo que está pasando “nos enfadamos” con el tiempo porque va a llover…

Me callo.


75 litros en 249 días.

viernes, 17 de mayo de 2024

Actualización fin de semana del 18-19 de mayo de 2024.

Hoy nos deja el poniente que, aunque menos de lo esperado, nos ha acompañado esta semana. El sábado y domingo volverán los vientos de origen marítimo y las temperaturas serán más frescas, entre 15 y 23 grados.

Esto es un alivio, aunque el alivio verdadero sería que lloviese, pero no está claro. Hay división de opiniones y eso es mala señal porque, si aun diciendo todos que lloverá, aquí pasamos la mano por la pared, cuando cada uno dice una cosa…

Hay partes que hablan de un domingo gris, lluvioso y con chubascos y tormentas importantes. En el otro extremo dicen que no lloverá nada, a lo sumo alguna ligera llovizna. Entre ambos extremos hay para todos los gustos.

La conclusión es que nadie sabe si lloverá o no, ni cuánto. Y también hay que decir que llueva lo que llueva, para gran parte de nuestra cubierta vegetal ya es tarde. Muchos árboles y millones de plantas ya están secas, muertas. Pinos, algarrobos, alcornoques, romeros, tomillos, palmitos, albaidas, madroños, espartos, adelfas… Y la carga de combustible en el monte sigue creciendo desmesuradamente.

Pero pese a todo esto, y como más vale tarde que nunca, ojalá llueva en serio, aunque a más de uno le fastidie.


75 litros en 248 días.


domingo, 12 de mayo de 2024

Peor de lo esperado.

Decía en la actualización del viernes que esta semana próxima será como ha sido el fin de semana más o menos. Pues no, será peor, claramente peor, porque de martes a viernes entrará el poniente, con lo que subirán las temperaturas y resecará lo que ya no puede estar más seco.

Sol, calor, viento seco, humedad bajísima y a las lluvias no se les ve ni a lo lejos.

El monte ha cruzado ya hace tiempo el umbral de lo soportable. No ha habido primavera. No hay primavera. Solo un verano implacable que durará meses y meses.

Y no exagero.


75 litros en 243 días.


viernes, 10 de mayo de 2024

Actualización fin de semana del 11-12 de mayo de 2024.

Calor moderado el sábado y el domingo; entre 14-15 y 24-25. Cielos despejados o con pocas nubes y vientos del sureste flojos. Y poco más. Primavera con sabor a verano en cuanto a ambiente. Verano tórrido en el monte que se muere literalmente de sed, acumulando día tras día una cantidad ingente de vegetación seca que es una carga de combustible incalculable.

Y la semana que viene será más o menos igual por aquí; por el resto de España volverá a llover y nevar en las montañas.

Apetece decir. ¿Señor, qué hemos hecho para merecer esto? El problema es que la respuesta la conocemos.


75 litros en 241 días.


domingo, 5 de mayo de 2024

Verano suave en mayo.

Nos va a recordar esta semana a los veranos de antes. Calor sin excesos, excepto mañana en que sí hará mucho, demasiado calor, y con poniente, flojo pero poniente.

El resto de días las mínimas estarán siempre por arriba de 10 u 11 y las máximas alrededor de los 25 o 26. Los cielos, despejados, sol implacable, y el viento, del sureste flojo o con alguna racha moderada.

Y de lluvia nada de nada, ni a corto ni a medio plazo, lo que nos aboca a una catástrofe forestal sin precedentes si no llueve en mayo o junio, cosa poco probable por estas tierras. Los meses lluviosos ya han pasado.

Seguimos muy mal aunque al menos, a partir del martes ya no sufriremos el poniente durante el resto de la semana.


75 litros en 236 días.


La madre, de Dámaso Alonso.


 

No es la primera vez que comparto este poema de Dámaso Alonso en el blog. Hoy, día de la madre, lo hago una vez más.

Es un poema largo, por eso he seleccionado el principio y el final. Y habla de cuando ya la madre es mayor, muy mayor, y el hijo, yendo más allá del implacable paso de los años, se encuentra con ella de niña. Para el hijo ella es siempre joven.

Pero pese a esa juventud compartida, esencial e íntima, ella parte y se sumerge en esas “lentas aguas, en esas aguas poderosas”. Y el hijo sigue cantándole, arrullando su sueño oscuro.

Pero ella ya está oyendo “la oculta música, la música que rige el universo”. Y cree que es su hijo quien “la envía”. Y en ese bosque de la primera mañana, en ese bosque compartido, le dice que no tema, que le espere allí. Porque  "tal vez sea verdad: que un corazón es lo que mueve el mundo”. Más allá del tiempo y del espacio.

Es precioso el final del poema.

“Madre, no temas. Dulcemente arrullada, dormirás en el bosque el más profundo sueño.

Espérame en tu sueño. Espera allí a tu hijo, madre mía”.


No me digas

que estás llena de arrugas, que estás llena de sueño,

que se te han caído los dientes,

que ya no puedes con tus pobres remos hinchados,

deformados por el veneno del reuma.

 

No importa, madre, no importa.

Tú eres siempre joven,

eres una niña,

tienes once años.

Oh, sí, tú eres para mí eso: una candorosa niña.

***

Y verás que es verdad si te sumerges en esas lentas aguas, en esas aguas poderosas,

que te han traído a esta ribera desolada.

Sumérgete, nada a contracorriente, cierra los ojos,

y cuando llegues, espera allí a tu hijo.

 

No tengas miedo, madre. Mira, un día ese tu sueño cándido se te hará

de repente más profundo y más nítido.

Siempre en el bosque de la primer mañana, siempre en el bosque

nuestro.

Pero ahora ya serán las ardillas, lindas, veloces llamas, llamitas de verdad;

y las telas de araña, celestes pedrerías;

y la huida de corzas, la fuga secular de las estrellas a la busca de Dios.

Y yo te seguiré arrullando el sueño oscuro, te seguiré cantando.

Tú oirás la oculta música, la música que rige el universo.

Y allá en tu sueño, madre, tú creerás que es tu hijo quien la envía.

Tal vez sea verdad: que un corazón es lo que mueve el mundo.

Madre, no temas. Dulcemente arrullada, dormirás en el bosque el más profundo sueño.

Espérame en tu sueño. Espera allí a tu hijo, madre mía.


Poema titulado la madre, en el libro Hijos de la ira.


75 litros en 236 días.

viernes, 3 de mayo de 2024

Actualización fin de semana del 4-5 de mayo de 2024.

Para quien no tenga conciencia de la situación en la que estamos, nos espera un fin de semana estupendo. Solecito, calor en las horas centrales, noches agradables y poniente no muy fuerte.

Para quien la tenga, un desastre. La poca humedad que dejó la lluvia del lunes, 10 litros, ya se han encargado los vientos secos de llevársela. Sol, calor por arriba de 30, poniente y humedad muy baja. Esto es lo que nos espera.

¡Quién da más! Difícil que las cartas vengan peor dadas. Bueno, sí, que el poniente sea fuerte. Ya veremos.

Esto es una maldición, ¿no?


75 litros en 234 días.


¡Ya era hora!


 

Muy buena noticia es la prohibición de los móviles en los colegios e institutos. ¡Ya era hora! Aunque habrá gente, de todo hay en la viña del Señor, que no le parecerá bien, ¡ya era hora!

Es cierto que los móviles, como todo instrumento, se puede utilizar para bien o para mal. Y hay que saber utilizarlo. Los niños y los adolescentes, en general no saben, y muchos adultos tampoco, pero esto es harina de otro costal.

Y como no saben, se hacen daño y hacen daño con el aparatito en cuestión. Que por lo menos, en el colegio o instituto no suceda esto. Y este es uno de los motivos para tomar esta medida.

Pero hay otro del que nadie habla. La indefensión del profesor ante alumnos que por el motivo que sea entran en conflicto con él (en educación esto pasa y debe pasar). Cualquier alumno lleva en su móvil, grabadora de voz, vídeo, cámara fotográfica e internet, aparatos estos con los que se puede hacer mucho daño, como por ejemplo sacando de contexto situaciones que en el aula o en un despacho se resolverían por si solas.

Está prohibido utilizar el móvil en horario escolar y en actividades extraescolares excepto por cuestiones didácticas o cuando el profesor lo autorice. Y si se le pilla a un alumno, se le retira; ahora eso es por fin legal. Y se le devolverá según el centro decida.

Sí, ya era hora. Una buena noticia que la Consellería acuda en ayuda de los docentes, porque como dice un amigo mío, nos mandan a las trincheras con una escoba, mientras el enemigo va armado hasta los dientes.


75 litros en 234 días.