FRASES PARA PENSAR.

SE DARÁ TIEMPO AL TIEMPO,
QUE SUELE DAR DULCE SALIDA A MUCHAS AMARGAS DIFICULTADES.

Cervantes en el Quijote.

domingo, 19 de abril de 2015

Antonio del Pozo, misionero comboniano. Su huella en mi vida.


Había acabado mi primer año de carrera y andaba mareado con eso de la vocación, dándole vueltas a qué quería hacer con mi vida. Fue un verano importante aquel.
El caso es que de modo accidental, fui a parar un día de principios de julio, con mi bici, a la puerta de la casa que los misioneros combonianos tenían y tienen en Moncada. Y aquello tuvo consecuencias.
Pero no es de mí de lo que quiero hablar en esta entrada, sino de la persona que allí encontré y que hoy, cuarenta años después, puedo decir que fue mi gran orientador, en el sentido más amplio y hermoso de la palabra.
Estoy hablando del padre Antonio del Pozo, misionero comboniano, maestro y amigo, que el martes pasado, catorce de abril, falleció de un infarto en su comunidad de Moncada, donde lo conocí.
Todas las Navidades nos felicitaba, estuviera donde estuviera. Estas últimas lo hizo desde Moncada, y mi madre me insistió en que fuera a verle, que se alegraría. Y tenía razón. Queriendo visitarle, dejé pasar el tiempo. Tantas veces postergamos lo verdaderamente importante…Ya no podré hacerlo, y lo lamento.
Con el padre Antonio viví experiencias que me marcaron para siempre. Su forma de vivir en comunidad, acogedora y exigente. Su compromiso con los últimos, con los olvidados de la tierra. Su alegría contagiosa, profunda, serena. La paz que su presencia trasmitía. La capacidad de escucha, sabías que te escuchaba del todo, que te escuchaba de verdad. Su palabra inteligente, abriéndote siempre interrogantes nuevos que te lanzaban a seguir caminando. Su respeto absoluto y profundo por la libertad de los demás. Su fe limpia de polvo y paja, cimiento de toda su vida…
Vida que estuvo dedicada a las misiones, particularmente en Togo, aunque fue a otros lugares, donde también se le reclamó. También a la formación de nuevos misioneros, tarea esta en cuyo desempeño yo le conocí. Y en cuidar a su madre, cuando ya anciana necesitó de su hijo. Él, renunciando a África, su gran pasión misionera, estuvo entonces, unos años, de párroco en el pueblecito salmantino donde ella nació y vivía, para estar a su lado, hasta que falleció.
Una vida dedicada a los demás desde lo más hondo del Evangelio. A los de muy lejos, a los de más cerca, a los de al lado mismo. Como el Maestro, una vida dedicada a los demás hasta el final…
Hablaba el otro día, con un amigo, de la huella, del reflejo que dejan en nosotros muchas de las personas que nos han precedido. No siempre es buena esa huella, ese reflejo, y entonces hay que tener el coraje de borrar la huella, de apagar el reflejo. Pero cuando es buena hay que reconocerla, que valorarla, que gozarla, y hay que decirlo a los demás, hay que decir, ese hombre me dio luz, me mostró caminos, dio sentido y esperanza a mi vida. Porque hay que dar testimonio de lo bueno. 
Por eso hoy, con profunda gratitud, mucho cariño y un punto de nostalgia recuerdo a Antonio del Pozo, reconozco la luz que me dio y pienso que ya estará junto al Padre, en ese Cielo Nuevo y esa Tierra Nueva a la que él entregó toda su vida.

viernes, 17 de abril de 2015

Este año sí hay primavera.

Este año sí, este año sí hay primavera. Gracias a esos litrillos que cayeron en marzo, el monte ha vuelto a la vida, y está espectacular.
Ahora faltaría que lloviera más. Algunas previsiones dan agua por aquí la semana que viene. Otras no. Habrá que esperar, pero ojalá volviera a llover.
De momento ya podemos disfrutar de la bonita primavera mediterránea. Así está el monte ahora. Los pinos recobrando su verdor, flores por doquier, algún arroyito mínimo, pero que suena... La vida.




















miércoles, 15 de abril de 2015

...y quieren llevar su mochila.



Llueve, el cielo está muy gris, oscuro, no escampará. Hace frío, la humedad se cuela por todas partes. El camino es largo, duelen los pies, molestan las rozaduras y las ampollas…y el grupo sigue caminando, juntos, en silencio, cada uno metido en sí mismo, a veces un comentario, una broma, luego, de nuevo, el silencio… y el camino. Sigue lloviendo, sigue el frío, la humedad, esa ampolla que duele, y el cielo fosco y la tierra verde de Galicia envolviéndolo todo.
Saben que pueden coger el autobús si se cansan. Ni lo piensan. Les han ofrecido llevarles las mochilas en un vehículo, para que el trayecto sea más llevadero, más cómodo. Y se han negado. Llegarán andando, cargados con ellas, cansados, mojados, doloridos…pero contentos, con una alegría quizá desconocida para muchos, vieja conocida para algunos. Una alegría que viendo sus pies, conociendo la dureza de la jornada, su esfuerzo ilusionado, conmueve.
Nuestros chicos, están atravesando hoy una frontera invisible pero real, están entrando en una dimensión diferente de la vida. Isabel me decía este mediodía,” este camino tiene algo, aquí hay algo…” y yo pensaba, sí, algo que no se puede decir con palabras. Algo que de tan hondo, tan esencial escapa incluso al mismo lenguaje. Algo que sólo conoce el caminante, el peregrino.
Yo no he hecho nunca el Camino de Santiago, pero sí he andado muchos caminos, y algo entiendo de lluvia, frío, cansancio y ampollas, y creo que puedo entenderles cuando quieren recorrer su camino entero, sin alivios que lo desluzcan, aunque les cueste, porque ese esfuerzo tiene una belleza, una hondura que solo caminando se puede descubrir. ¡Cómo entiendo que en un día duro como hoy, no hayan querido liberarse del peso de la mochila…!Qué hermosa es esta decisión!
¡Ánimo! ¡Enhorabuena! Y una vez más que Dios os bendiga.

martes, 14 de abril de 2015

El valle de Hecho en primavera. Fotografías.

Tal y como dije he subido a Picasa una selección de las fotos realizadas esta pasada semana en el valle de Hecho. Si queréis verlas, hay un montón, pulsad En el valle de Hecho. Primavera.
A continuación tenéis, comentadas, diez de las que más me han gustado.

Pico de Agüerri al atardecer.
Pico y Agujas de Ansabere al amanecer.
El macizo de Peña Forca difuminado por la niebla.
Mallo de Atxerito y Ansabere emergen sobre las brumas en un día radiante.
Desde la cima de La Cuta, las montañas del norte del llano de Napazal entre nubes.
El Bisaurín. A su derecha, el Fetas.
El pico de Agüerri tras la arista nevada de la sierra de Gabás.
La cima del Bisaurín sobre las nubes.
Desde el Pueyo de Segarra, el Castillo de Acher, el Midí d´Ossau y el Balaitús.
La hermosa barrera montañosa al norte del llano de Napazal. Al fondo a la derecha La Collarada.

lunes, 13 de abril de 2015

Pensando en las próximas elecciones.


Recientemente han llegado a mis oídos noticias alentadoras, buenas noticias. Porque es buena noticia que la gente se mueva mirando adelante. Que ante el desánimo, la indignación, el cabreo, el pasotismo, el revanchismo, haya quien se levante y plante cara al viento; “al vent, la cara al vent”, como decía la vieja canción de Raimon que tantos cantamos con ilusión hace ya muchos años…
Me gustaría tener carácter y estar en condiciones de unirme a toda esa gente que en vez de lamentarse, inhibirse o atrincherarse en los prejuicios de siempre, se lanza al duro ruedo de la política, con honestidad, con ganas, con ideas frescas y mirando adelante. Pero no es el caso
Lo que sí puedo hacer es saludar y aplaudir públicamente a los que lo hacen. Por ejemplo, la idea, ya realizada, de crear una agrupación local de Ciudadanos y presentarse a las próximas elecciones en Ribarroja es buena, pienso que muy buena. Es bueno que gente con ganas y con espíritu de servicio, que hasta ahora miraban la corrida desde la barrera, entren en la arena, bien creando algo nuevo, como es el caso que he comentado, bien incorporándose a lo que ya existía.
Quien me siga más o menos en el blog, sobre todo a través de la sección reflexiones políticas, se habrá dado cuenta que nunca “me he casado” con una opción política determinada, alabando o censurando, según mi punto de vista, las acciones concretas que en cada momento han realizado los diferentes partidos. Y esto voy a seguir haciendo. Por eso, esta entrada no es una adhesión pública al anteriormente citado partido, sino un aliento y un apoyo a los que han dado el paso de implicarse en la noble tarea de hacer una sociedad mejor a través de la política, y repito, sea creando una nueva agrupación local, sea incorporándose a las que ya existían.
Ahora bien, no “casarse” con ningún partido, no significa no votar y no apoyar cuando consideremos que debemos apoyar. Habremos de votar a quien creamos que lo puede hacer mejor y apoyar las decisiones que creamos acertadas, sean del partido que sean. Votar a un partido no es firmar un cheque en blanco.
Pero llegados a este punto, se me podría preguntar, ¿según qué criterios votas a uno o a otro?, ¿según qué criterios apoyas unas decisiones u otras? No tengo problema en exponerlos, más aún, creo que debo hacerlo, por si a alguien le sirve mi reflexión. Y lo voy a hacer a modo de decálogo, planteando lo que yo, como un anónimo ciudadano cualquiera, pido a una opción política para poderme fiar de ella, para votarle con convencimiento, con ilusión, no como mal menor, triste y frecuente forma ésta de votar. Porque eso sí, votar hay que votar, no hacerlo me parece una irresponsabilidad.

1 Pido que su prioridad sea la justicia social, que supone trabajo, educación, sanidad para todos, no desde perspectivas ideológicas ya caducas, sino desde una gestión de lo público prudente e inteligente.
2 Pido que busquen un pacto por la educación para que, dejando de utilizarla como herramienta política, lleguemos a un sistema educativo estable y duradero donde el trabajo de alumnos y docentes pueda dar sus frutos algún día.
3 Pido capacidad para superar la historia, que no olvidarla, de cerrar de una vez por todas la vieja herida, la brecha entre las dos Españas que tanto dolor ha causado y que tan rentable a algunos ha sido ya demasiadas veces para perjuicio de todos.
4 Pido que no reduzcan el saludable juego parlamentario a un intercambio de insultos y descalificaciones entre unos y otros. Pido que entiendan el debate no como algo que se gana o se pierde, sino como un instrumento para buscar el consenso y el bien del ciudadano.
5 Pido que en las campañas electorales, los partidos se limiten a exponer sus programas, a decirnos que harán si ganas las elecciones, y que dejen a los rivales en paz. El espectáculo habitual en las campañas parece una pelea ruin y pueril. Ridícula. Me da mucha vergüenza.
6 Pido que no utilicen la corrupción como arma política. No hay partidos corruptos. Hay personas corruptas en todos los partidos. Y aquel partido que dice que en su seno no los hay, miente. Que los localicen y los expulsen. Y punto. Porque en esto, quien esté libre de pecado, que tire la primera piedra.
7 Pido la sensibilidad y tolerancia hacia “los otros”. Hacia las otras formas de pensar, de ser, de vivir. Pido empatía social, tener la capacidad de ponerse en la piel de quien no piensa como tú y encima no manda. Nadie tiene la verdad absoluta, ni el gobierno, ni la oposición, ni los partidos minoritarios. Nadie.
8 Pido un sentido de la realidad. En el mundo complejo y globalizado en el que estamos, hay cosas que no se pueden hacer, aunque serían buenas en principio, pero sus efectos secundarios serían catastróficos. La prudencia y el realismo son imprescindibles. Lo otro es populismo suicida. No hay que olvidar que a veces es peor el remedio que la enfermedad.
9 Pido la necesaria y urgente superación, de una puñetera vez, de las palabras derecha e izquierda. Son palabras vacías de contenido hoy en día, y seguir interpretando la realidad según esta clave, es pura manipulación. Me da también vergüenza cada vez que escucho esta hueca cantinela.
10 Pido que tenga respeto a las reglas del juego democrático. El respeto a la Constitución, y el estar abierto a la posibilidad de reformarla siempre que se obtenga la mayoría parlamentaria suficiente para hacerlo, lo veo fundamental.

Pues sí, esto es lo que pido. El partido que sacara un diez en este examen me convencería y le votaría con ilusión. Pero, ¿hay alguno? No sé, habrá que buscarlo. Y si ninguno alcanza el diez, al menos que se acerque.
Observar, escuchar, pensar. Por el bien de todos, por la democracia, se vota desde la razón, no desde la emoción, la rabia o el cabreo. Tampoco desde la costumbre,  la tradición, o el prejuicio. Se observa y se escucha a todos. Luego, se piensa y después se vota. Y ya está. Es fácil.
Bueno, esto es lo que pienso. Conozco y respeto otras formas de pensar, aunque confieso que algunas me asustan.

NOTA:
Y puestos a pedir, pediría una cosita más, menos importante que las anteriores, pero al menos para mí, muy significativa. ¡Que no hagan el tonto con el lenguaje!

domingo, 12 de abril de 2015

Camino. La novena acepción.


Hoy partís al norte, a Galicia, a hacer un trecho del Camino de Santiago. ¡Buen camino! Antes que todo, ¡que tengáis buen camino!
Y pensando en vosotros, he buscado en el diccionario, en ese tesoro de nuestra lengua, la palabra camino, y mirad lo que he encontrado. Ocho acepciones, una palabra con ocho acepciones. Una antigua palabra, de origen celta, que pasó al latín como camminus y que sigue hoy tan próxima a sus raíces...Veamos esas ocho acepciones.

1ª Tierra hollada por donde se transita habitualmente. Y tan hollada. Millones de personas, durante siglos, han hollado el suelo venerable por el que vais a pasar, han visto el verde paisaje que veréis, el cielo azul o gris que os acompañará.
2ª Vía que se construye para transitar. Puentes, albergues, ermitas, iglesias irán desfilando ante vuestros ojos. Mucha gente, a lo largo de la historia ha ido construyendo el camino para que estos días vosotros podáis transitarlo.
3ª Jornada de un lugar a otro. Cinco jornadas para llegar a Santiago. Una tras otra. Y la última, la de entrar a la plaza del Obradoiro, emocionante, hermosa, depende de la primera. Como decimos en montaña, el primer paso depende del último.
4ª  Dirección que ha de seguirse para llegar a algún lugar. En vuestro caso de este a oeste. Una dirección supone saber a dónde voy, y si no puedo saberlo, dejarme llevar por quien lo sabe. Fiarme. Porque hemos de tener un camino, de lo contrario erramos sin sentido.
5ª Modo de comportamiento moral. El buen camino y el mal camino. Esforzarse, compartir, ayudarse, contemplar, pensar es buen camino. También podíais estar haciendo otras cosas, quizá más divertidas, más rutinarias, más vacías. El buen camino y el mal camino…
6ª Adecuación al fin que se persigue. Tendréis tiempo para haceros esta pregunta. ¿Para qué  he venido? Para llegar a Santiago. ¿Para qué vivo? Si la vida es un camino, habrá que saber a dónde…
7ª Medio o arbitrio para hacer o conseguir algo. Este es el camino para ser rico, ser famoso, tener éxito, ser feliz…, decimos a menudo. ¿Para qué es nuestro camino?
8ª Cada uno de los viajes que hacía el aguador o el conductor de otras cosas. Un viaje este de los muchos que haréis en la vida. Somos nómadas. Nuestro cuerpo no está hecho para la “tele” y el sofá. Está hecho para moverse en el mundo. Moveos. Ahora a Santiago, mañana, a cualquier lugar del ancho mundo. El límite lo marcáis vosotros.

Pues eso. Estáis en un momento importante de vuestra vida, un momento donde el camino tiene muchas encrucijadas, donde al elegir una renunciáis a otras, donde lo que hagáis tiene consecuencias. Aprovechad el Camino.
Y no olvidéis una cosa. En el diccionario, la palabra camino, como habéis visto, tiene ocho acepciones. En cristiano hemos de añadir una, la novena acepción: Jesús.
Él dice, Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida.

¡Feliz Camino, y que Dios os bendiga y os proteja!

sábado, 11 de abril de 2015

Pirineos solitarios y con buen tiempo.¡Genial!

Recién llegaditos de un más que agradable viaje a los Pirineos, comparto unas breves líneas y unas fotos como anticipo del vídeo que subiré a youtube lo antes que pueda.
Hemos ido Isabel y yo, Pablo, muy antiguo alumno mío, amigo y promotor del viaje, nuestra sobrina Nuria y sus amigos Inma, Bea, Sergio, Panchi y Héctor.
Al muy buen rollo, como se dice ahora, que enseguida se generó entre todos, se le unió un tiempo excelente, una soledad absoluta en la montaña, una gran tranquilidad en el valle y unas comidas y unas cenas memorables repartidas entre el refugio de Lizara, el bar Subordán y la Borda Bisaltico, donde estábamos hospedados.
Ascender a once cimas en tres días acumulando unos tres mil metros de desnivel en ascenso y recorriendo cuarenta kilómetros, encontrándonos sólo con una persona, está pero que muy bien.
Cielos azules, mares de nubes, sarrios, montañas muy nevadas, narcisos en el fondo de los valles, amplios horizontes…A ratos frío, bastante; a ratos calor; viento fuerte el miércoles…la alta montaña al principio de primavera.
Hemos estado a gusto por todo esto y por ver la alegría que teníais de volver a los Pirineos, los que ya los conocíais, y el asombro al descubrirlos de los que nunca habíais estado en ellos. Alegría y asombro que habéis manifestado y compartido. Y eso ha sido muy bonito.
Gracias a vosotros, gracias una vez más a María y Carlos, de la Borda Bisaltico y a Arturo, del bar Subordán, y gracias siempre a los Pirineos cuya belleza y grandeza nos impulsan a beber la vida a grandes sorbos, elevándonos hasta el límite mismo de la tierra de las hombres, frente al azul, y más allá…

La primera cima. Punta Acuta, en la sierra de Gabás.
De camino al pueblo, atravesamos un extenso bosque, a ratos algo "penoso".
El miércoles, antes de salir hacia el Pueyo de Segarra. Nos esperaba una buena y gélida ventolera.
Pueyo de Segarra. Frío y viento, pero un panorama impresionante.
El miércoles por la tarde, por si no había bastante, a la calzada romana. Naturaleza y cultura.
El jueves, desde Lizara ascensión a Napazal y Mesola, entre otros. 
Comidita, algo tarde, en el refugio de Lizara.
Última foto, después de entonar el "Lágrimas", en la bonita terraza de la Borda Bisaltico.