FRASES PARA PENSAR.

SE DARÁ TIEMPO AL TIEMPO,
QUE SUELE DAR DULCE SALIDA A MUCHAS AMARGAS DIFICULTADES.

Cervantes en el Quijote.

sábado, 2 de noviembre de 2024

Al meu país la pluja no sap ploure.


 

Subió a face-book una buena amiga la letra de una antigua canción del cantautor Raimon, que parece escrita para estos tristes y angustiosos días que vivimos. Nos recuerda que no es nada nuevo lo que ha sucedido, aunque en esta ocasión la devastación ha superado todo lo imaginable.

Algunos la recordaréis.

Al meu país la pluja no sap ploure

O plou poc o plou massa

Si plou poc és la sequera

Si plou massa és la catàstrofe

Qui portarà la pluja a escola?

Qui li dirà com s’ha de ploure?

Al meu país la pluja no sap ploure.

 

En mi país la lluvia no sabe llover

O llueve poco o llueve demasiado

Si llueve poco es la sequía

Si llueve demasiado es la catástrofe

¿Quién llevara la lluvia a la escuela?

¿Quién le dirá cómo ha de llover?

En mi país la lluvia no sabe llover.

viernes, 1 de noviembre de 2024

Actualización fin de semana del 2-3 de noviembre de 2024.



Fin de semana nuboso, gris, tristón, acorde con la situación que estamos viviendo.

En principio el sábado como más lloviznará y el domingo puede haber alguna tormenta, pero no de la magnitud de las pasadas. Las temperaturas mínimas entre 15 y 16 grados y las máximas alrededor de 21. Y el viento, de levante flojo.

Esto es lo que se ve ahora; no obstante no las tengo todas conmigo porque la DANA continúa muy cerca de nosotros y puede darnos alguna sorpresa.

Hay que seguir muy atento a los partes, las alertas y los radares meteorológicos.


Sentimos la necesidad de ayudar.


 

Quien más y quien menos siente la necesidad de ayudar como sea. Estamos viendo en la tele riadas de gente dirigiéndose a pie a los barrios afectados en Valencia con escobas, pozales, agua, comida, ropa… Es lo más hermoso, lo más bello, lo más grande de la condición humana.

Pero en estos momentos tan duros, en que lo emocional nos impulsa a la acción, hemos de amarrarnos también a la razón, que una cosa no quita la otra. Ambas se complementan y permiten entonces una acción eficaz.

Las autoridades siguen pidiendo que no nos acerquemos en coche a las zonas afectadas. Hemos de dejar actuar a la Guardia Civil, la Policía nacional y local, la UME, el Ejército y Protección Civil. Ellos saben qué hacer y cómo, y están coordinados.

Nosotros hemos de estar atentos para acudir cuando se nos necesite. Cada uno como pueda, con lo que pueda. Desde donativos económicos, hasta llevando a los puntos de recogida, ropa, agua, alimentos, pasando por ir a quitar barro cuando nos digan que podemos hacerlo y dónde podemos hacerlo.

Ayuntamientos, parroquias, entidades privadas están creando estos puntos de recogida y abriendo listas de voluntarios para cuando podamos intervenir.

Esto va para muy largo. Cuando pasen estos tres días de fiesta, quien pueda vaya volviendo a la normalidad y los medios de comunicación vayan “olvidando” lo sucedido, la tragedia continuará muy viva durante mucho tiempo. Y habrá que seguir ahí, aunque la tele ya no sea un continuo recordatorio del horror que estamos viviendo, porque habrá una larga y durísima tarea por delante.

Y algo más podemos hacer, al menos los creyentes. Gritarle a Dios lo que Jesús le gritó en la cruz, Padre por qué me has abandonado. Padre, por qué nos has abandonado, por qué les has abandonado. Y llorar si nos hace falta. Y ponernos en sus manos sin entender el porqué de tanto dolor, de tanta destrucción y de tanta muerte.

jueves, 31 de octubre de 2024

Profunda tristeza y mucho asco.


 

Primero incredulidad, estupefacción; después el shock, y luego una tristeza que te deja un sabor muy amargo, que viene y va como una ola negra, cuando van actualizando el número de muertos, cuando los quehaceres diarios no tienen la fuerza suficiente para ayudarte a olvidar, aunque sea un momento, tanto dolor.

Pero junto a esto brillan cientos de historias de solidaridad, de humanidad, de grandeza moral. Gente jugándose la vida por desconocidos, ayudándose entre ellos de mil formas,  mientras los equipos de rescate, la UME, la Guardia Civil, la policía, protección civil se entregan hasta la extenuación. Camioneros intentando abastecer los supermercados, forenses interrumpiendo sus vacaciones y trabajando a destajo, técnicos intentando mantener la electricidad, el agua, el teléfono, internet, ciudadanos anónimos colaborando con lo que tienen, sus tractores, ropa, comida, su sangre como donantes… Y tantos más que me dejaré en el tintero pero que están ahí, plantando cara a la tragedia.

También, lamentablemente, y como siempre, sinvergüenzas saqueando, imbéciles inventando bulos,  solo para divertirse, haciéndolos correr por las redes para asustar más todavía, para que el dolor sea más grande y el miedo más angustioso. Mala gente que, como diría Machado, camina y va apestando la tierra.

Pero no son estos los que más me duelen. Esta mañana, en El País digital, un titular me ha producido un asco inmenso, y una rabia difícil de contener. No lo recuerdo textual, pero venía a decir que el Gobierno Central sabía lo que había que hacer ante la situación pero no intervino por no interferir en las competencias de la Generalitat Valenciana. Enseguida he pensado, ¿no sería más importante proteger a la población que tener problemas entre instituciones? Y después, ya han abierto el proceso de acoso y derribo del adversario político.

Y del mismo modo me ha dado también mucha rabia que el sr. Núñez Feijóo, reproche en estos momentos al Gobierno que no le han informado de nada. No era necesario, porque es de todos conocidos que el sr. Sánchez no cuenta para nada con la oposición aunque representa, al menos, a la mitad de los ciudadanos. Eso no tocaba ahora.

No es el momento de cacerías políticas. ¡Por Dios, aún siguen rescatando cadáveres, personas que el martes por la mañana vivían entre nosotros ajenos a los que se les avecinaba!

Hay otra forma de hacer política. Es posible hacerlo de otra forma. La visita obligada a Valencia, hacerla juntos, Sánchez y Feijóo. Y juntos reunirse con las autoridades valencianas, y juntos informarse, y juntos iniciar un proceso para depurar responsabilidades, si las hay, y para mejorar los sistemas de vigilancia y alertas ante este tipo de catástrofes.

No se puede, no se debe, hacer política, buscar rendimiento político sobre el dolor y el sufrimiento de los ciudadanos. Es inmoral y repugnante rentabilizar la muerte para obtener votos.

Y lamentablemente esto es lo que vamos a ver. No han esperado. Hay prisa. Esta catástrofe puede serles muy útil.

Sí, me da asco, mucho asco. Y mucha pena.

Me quedo con la gente que se ha jugado la vida por los demás, con los que siguen trabajando sin descanso, con los que aguantan como pueden escenas terribles, con los que han sido, son y serán héroes que nunca nadie conocerá.

miércoles, 30 de octubre de 2024

Justicia sin misericordia.


 

Dice la biblia, la misericordia se ríe del juicio (St.2,13). Es esta una alentadora y esperanzadora afirmación. Que la misericordia sea más fuerte que la justicia nos da aliento y esperanza. Pero esta vez no ha sido así, la naturaleza no ha sido así. Se ha quedado en la justicia, y una justicia sin misericordia.

Titulaba la entrada en la que avanzaba el tiempo de esta semana justicia meteorológica. Y sí, ha habido justicia. Tras meses y meses de una implacable sequía que estaba llevando al monte y al campo a una situación insostenible, que vaciaba embalses, secaba acuíferos, fuentes y arroyos, llueve, y llueve tierra adentro, donde debe llover, porque lo que cae en la costa poco hace, pronto se va al mar.

Sí, durante muchos meses llovía en todas partes, y mucho, menos por aquí. Era decepcionante y desesperante. Por fin ha llovido. El monte, los campos, los embalses, los acuíferos, las fuentes lo agradecerán. Árboles, plantas y animales revivirán tras mucho tiempo de tan solo sobrevivir. Era lo justo. Que lloviera también aquí.

Pero ha sido justicia sin misericordia.

El precio ha sido altísimo, excesivo, inasumible. A este precio no. La catástrofe es inmensa. Las pérdidas materiales brutales, la incidencia en la vida de miles y miles de personas ahora y durante largo tiempo, tremenda; y lo peor, las vidas que se ha llevado el agua, lo más doloroso, lo que no tiene reparación posible.

Se hablaba, y con razón, que la sequía era tan grave que un gran temporal de levante haría menos daño que el daño que la falta de agua estaba haciendo. Pero este ha sido demasiado; comparable al del 57 que provocó la gran riada de Valencia y que hubiera vuelto a provocar lo mismo si no fuera por el Plan Sur (algo bueno hicieron entonces también, ¿no?), o al temporal del 82, el de la pantanada de Tous.

Sí, ha habido justicia pero sin misericordia.

¡Y qué triste es la justicia sin misericordia!, que injusta en el fondo. Pero a la naturaleza no podemos pedirle otra cosa; es tan bella como brutal, tan magnífica como insensible. Nos da la vida y nos da la muerte.

Se acabó la sequía. Ya llevamos 429 litros este año; nos acercamos a la media.

Justicia sin misericordia.

martes, 29 de octubre de 2024

El Turia desbordado en Ribarroja.

Desde el camino a Benaguacil hasta el “cami de les animes”, ya inundado, se extiende hoy el río Turia a su paso por Ribarroja. Fuerte, bravo, impresionante nos recuerda que la última palabra la tiene la naturaleza.

En los diez minutos que hemos estado hace un momento, se veía subir el nivel. Aquí tenéis tres fotos. La tormenta nos ha dejado 120 litros, y no es, ni de lejos, donde más ha llovido.






Si te quiero es porque...


 

Por cuestiones que no vienen a cuento encontré entre unos papeles la letra de un poema de Mario Benedetti que siempre me ha gustado. Me gusta también cómo lo canta Nacha Guevara.  La comparto sin más, así como dos enlaces. Uno al texto recitado por el propio Mario Benedetti, el otro cantado por Nacha Guevara.

 

Si te quiero es porque sos

mi amor mi cómplice y todo

y en la calle codo a codo

somos mucho más que dos.

 

Tus manos son mi caricia

mis acordes cotidianos

te quiero porque tus manos

trabajan por la justicia.

 

Si te quiero es porque sos

mi amor mi cómplice y todo

y en la calle codo a codo

somos mucho más que dos.

 

Tus ojos son mi conjuro

contra la mala jornada,

te quiero por tu mirada

que mira y siembra futuro.

Tu boca que es tuya y mía

tu boca no se equivoca

te quiero porque tu boca

sabe gritar rebeldía.

 

Si te quiero es porque sos

mi amor mi cómplice y todo

y en la calle codo a codo

somos mucho más que dos.

 

Y por tu rostro sincero

y tu paso vagabundo

y tu llanto por el mundo

porque sos pueblo te quiero

y porque amor no es aureola

ni cándida moraleja

y porque somos pareja

que sabe que no está sola

te quiero en mi paraíso

es decir que en mi país

la gente viva feliz

aunque no tenga permiso.

 

Si te quiero es porque sos

mi amor mi cómplice y todo

y en la calle codo a codo

somos mucho más que dos.


Poema cantado por Nacha Guevara.

Poema recitado por Mario Benedetti


                              305 litros en 413 días.

                                                                                Hasta el momento de publicar esta entrada.