FRASES PARA PENSAR.

SE DARÁ TIEMPO AL TIEMPO,
QUE SUELE DAR DULCE SALIDA A MUCHAS AMARGAS DIFICULTADES.

Cervantes en el Quijote.

lunes, 12 de junio de 2023

Verano moderado.

El viernes y el sábado nada preveía para el domingo una tarde tormentosa, pero así fue. Hacía mucho tiempo que no teníamos una tarde así. Sin embargo, como siempre últimamente, mucho ruido y pocas nueces, cinco litros nada más. Molestó, sobre todo para la procesión de Corpus.

Hace un momento lloviznaba. La lluvia más fuerte está pasando por el norte y por el sur. Aquí, como no cambie mucho la cosa, nos quedaremos con eso, con una ligerísima llovizna.

Con estos antecedentes, hablar de que mañana lloverá parece cachondeo, pero eso dicen todos los partes. Mañana por la tarde lloverá y el resto de la semana se acabaron las posibilidades de lluvia, y veremos hasta cuándo.

Por lo demás nos espera un resto de la semana de verano moderado. Mínimas de 20 o 21 y máximas de 30 o 31 a la sombra, claro; al sol mejor no saberlo. Los vientos, flojos, predominando del este o sureste y el cielo con nubes y claros.


sábado, 10 de junio de 2023

No estaría de más.


 

No estaría de más que con los calores ya aquí, y teniendo en cuenta que en lo que llevamos de año han caído tan solo 28 litros, el ayuntamiento de Villamarchante y el nuestro, revisaran y prepararan el terreno para un verano insoportable, como probablemente será.

El estado de nuestros campos y montes es lamentable facilitando esto el inicio y la propagación del fuego, la principal amenaza que tienen, y más con la sequía extrema que estamos padeciendo. No olvidemos que la pluviometría de este año es muy inferior a la del clima desértico que sería de 75 litros en medio año.

Urge ya tomar una serie de medidas como las siguientes:

Limpiar las cunetas y aledaños de todos los caminos y senderos.

Localizar y limpiar los vertederos incontrolados, pequeños pero peligrosos, que suelen estar cerca de los caminos.

Evaluar los alrededores de las casetas y chalets diseminados asegurándose de que hacer fuego en ellos no supone riesgo alguno.

Retirar madera seca y leña, en especial la que hay cerca de zonas de tránsito.

Limpiar o hacer limpiar de maleza los campos abandonados, sobre todo los próximos a zonas forestales.

Prohibir en campos o montes, y hacer cumplir la prohibición, desde ahora hasta el otoño, cualquier actividad potencialmente peligrosa, bien sea agrícola o forestal, o de otro tipo, como albañilería o bricolaje, por ejemplo.

En días con viento, sobre todo de poniente, vigilar teniendo a punto la intervención inmediata de los bomberos.

Es cierto que en situaciones extremas es la propia Consellería la que toma medidas, como cerrar el acceso a las zonas forestales, pero no hay que esperar a situaciones extremas y a que las medidas nos vengan de arriba. Creo que los ayuntamientos pueden y deben anticiparse, previniendo a tiempo.

Y para ello, aparte de sus propios medios, pueden contar con voluntarios que, bien en asociaciones o individualmente, se prestarían a colaborar. Además sería un modo muy eficaz de concienciar a la gente mostrándoles lo que tenemos, lo mal que lo cuidamos y lo fácil que sería perderlo.

El fuego se apaga antes de que se inicie. Aún estamos a tiempo. Pero ya queda poco, el calor ya está aquí y si el martes próximo no llueve algo, entraremos en el verano, lo recuerdo, con tan solo 28 litros desde enero; menos agua que en un desierto.

Le tengo miedo a este verano.

Hablando con un amigo, hace algún tiempo, del desastre del alto Millares y del de Begís, me dijo: guárdate las lágrimas para cuando nos quemen las Rodanas, la Montaña del Flare, Les Mamelles, el pico del Águila…

No lo suelo pedir, pero agradecería que si habéis leído hasta aquí hicieras correr esta entrada para que llegue a cuanta más gente mejor. No es preciso decir quién la ha escrito: no busco muchos “me gusta” o “compartidos”. Solo quiero, el otoño que viene, seguir andando por nuestros montes, rodeado de verde y vida. Y no sé qué más puedo hacer para que eso sea así.

Sí, le tengo miedo a este verano.

viernes, 9 de junio de 2023

Actualización fin de semana del 10-11 de junio de 2023.

Hoy el verano nos ha dicho con este poniente que durará hasta mañana, dejando la atmósfera limpia, seca y caliente, ¡heee vueeeltooo! Y sí, parece que para quedarse mucho, mucho tiempo.

Este fin de semana será ya estival. Mañana como hoy, y el domingo, parecido pero con viento de levante, lo que hará que el ambiente resulte algo bascoso aunque las temperaturas bajen un par de grados.

Por lo demás, cielos azules con nubes de paso y nada de lluvia. Debe ser que con los dos litros que han caído esta semana ya vamos servidos. Sí, eso debe ser.


jueves, 8 de junio de 2023

Oskar llegó al amanecer.

Fue ayer un día gris, como tantos últimamente que se quedan en eso, en días grises que a duras penas dejan alguna llovizna; un litro ayer en todo el día.

 Salí temprano, a las cinco de la mañana, esperando mojarme aunque fuera un poquito, como decían que pasaría. Pero mojarme no me mojé, aunque sí pude disfrutar de un amanecer impresionante. Breve, porque el sol intentando salir entre las nubes que avanzaban desde poniente, desapareció pronto entre ellas. Era la borrasca Oskar, que llegó al amanecer.

A continuación tenéis algunas fotos hechas desde nuestras montañitas. Todo un espectáculo gratuito. Sólo hay que madrugar.















miércoles, 7 de junio de 2023

Me da vergüenza ajena.


 

¿Realmente somos tan predecibles, tan manipulables, tan simplones, tan tontos del culo? Debe ser que sí, pero no somos conscientes de ello, o no queremos serlo.

Viene esta introducción a cuento de un spot publicitario en el que sale un famoso deportista anunciando un coche. Aunque ya hace tiempo de eso y sé que estas cosas funcionan así, no lo entiendo.

Sobre todo el dinero que debe tener, añadirá mucho más vendiendo su imagen a esa marca de automóviles. “¡Pa qué tanto!”, como dice un amigo mío. No, no lo entiendo. Igual hace fundaciones benéficas y donaciones millonarias con los excedentes de su fortuna. Quizá sea esta la única forma de justificar eso de vender la propia imagen en los circuitos del consumo. En el mundillo de las estrellas del deporte lo hacen algunos de los que con eso se forran sobre lo ya forrado.

Pero no es de estas cuestiones de lo que quiero hablar, sino de por qué funciona esto así. Y funciona así porque somos predecibles, manipulables, simplones y tontos. Porque es de ser todo eso si para comprarme un coche lo que me va a llevar a una marca determinada es el fulano famoso que lo anuncia.

Y ya no digo un coche, sino una camiseta, unos pantalones, un perfume... Incluso ir a un restaurante determinado porque va alguien famosillo o uno de esos “influencers”, cuya existencia y papel en la sociedad merecen un comentario aparte.

Que nuestra conducta esté determinada por estos individuos que destacan, a veces con motivo, otras sin motivo alguno, me da toda la pena del mundo. Porque eso también lo saben los que manejan los hilos de nuestro mundo, no solo en lo referente al mercado y el consumo, sino en otras cuestiones más serias todavía, como la política.

Comprarme un coche porque lo anuncia tal deportista, usar el perfume que nos vende este otro, o ir al restaurante que ha hecho famoso un “influencer” de estos de ahora, me parece renunciar a mi propia identidad. Me da vergüenza ajena.

Si hago eso creo que lo hago porque quiero, pero no, lo hago porque mi propio yo me parece tan insignificante, tan hueco, tan anodino, que lo relleno con el yo del otro al que admiro y rindo así pleitesía. El brillo del astro con luz propia refleja en mí, que no soy más que un satélite suyo.

Y como consecuencia, al renunciar yo a ser yo, un yo cuyo valor radica en otros aspectos, me trasformo en un elemento más del sistema, una marioneta que cree saber quién es, que se cree libre, con voluntad; pero no, eso no es verdad,  no es más que una ilusión que ya se ocupan algunos de que siga muy viva y parezca realidad cierta, para que la rueda siga girando.

lunes, 5 de junio de 2023

Reflexión tras un sueño.


 

Hace unos días tuve un sueño de esos que recuerdas cuando te despiertas, al menos parcialmente. Y ese sueño me hizo pensar lo que voy a compartir hoy.

Tenía que acudir a un cursillo de formación permanente. Recuerdo que era en Blasco Ibáñez, por la mañana, y que estaban conmigo algunos compañeros ya jubilados también. El caso es que yo no tenía ningunas ganas de acudir al citado cursillo. Y ya en la sala donde se iba a impartir, pienso que si yo ya estoy jubilado, a santo de qué tengo que quedarme allí a perder la mañana. Y me largo, y me voy a almorzar. A partir de ahí, entrando al bar, el recuerdo del sueño se disuelve y se pierde.

Hasta el punto de soñarlo me han resultado insufribles la mayoría de cursillos a los que he tenido que acudir a lo largo de mi vida profesional. En mis primeros años pensaba que podían servirme de algo, pero pronto empecé a sospechar de qué iba la cosa, y con el paso del tiempo mis sospechas se fueron confirmando.

Aparte de ser un negocio bastante turbio que mueve importantes cantidades de dinero, a menudo europeo, son la herramienta que las autoridades educativas han utilizado para ir trasformando la educación en el bebedero de patos que es ahora.

Porque la pedagogía, desgraciadamente, no es más que la ideología del poder político disfrazada de ciencia. Y en España, desde el fiasco de la LOGSE, cada vez que han mandado sus mentores han continuado ahondado en el caos, y cuando han mandado "los otros", no han tenido ni tiempo ni valor para dar la vuelta a la tortilla. Porque acuerdo entre unos y otros, tristemente, ni ha habido ni creo que haya nunca.

Por eso, y cuando me fui dando cuenta, perder el tiempo con lo que llamaban formación permanente me resultaba poco menos que insoportable, porque no era realmente formación, era adoctrinamiento, excepto algún que otro caso de cursillo muy técnico.

No soy de los que ven conspiraciones por doquier, pero no hay que estar muy avispado para intuir el proceso en su conjunto. Los políticos saben que controlar la educación es a largo plazo la clave de su ascenso y mantenimiento en el poder. Para ello pintan de pedagogía su forma de entender al hombre y a la sociedad, su propia ideología, apoyándose en ciertos gurús que florecen en la universidad y que no han pisado un aula de colegio o instituto en su vida. Luego legislan sin acuerdo alguno con “los otros”,  y después aplican la legislación para lo que se sirven de decretos y de los cursillos básicamente.

Y el sufrido maestro, el profe de a pie tiene que pasar sí o sí por ese aro, porque de algo hay que vivir, claro. Los novatillos, los simpatizantes del el régimen, y los más incautos entran más o menos en el juego, y la mayoría aguanta estoicamente pensando en los problemas de verdad que tiene en el aula, en lo mucho que le queda por corregir o en lo bien que estaría en su casa.

Y sabiendo que, con o sin cursillo, tendrá que hacer lo que le digan, porque como he dicho, de algo hay que vivir. ¡Qué lástima! ¡Cuánto dinero, tiempo y esfuerzo echados a la basura!

Pues esto pensé recordando mi sueño. No fue una pesadilla, al contrario, fue un sueño liberador. La pesadilla hubiera sido quedarme en el cursillo.

domingo, 4 de junio de 2023

Seguimos igual.

Nos espera otra semana parecida a la pasada, o sea que sin lluvia aunque algunos partes, hoy, digan lo contrario. Según modelos puede llover casi todos los días, más o menos, pero si sigue como hasta ahora, yo creo que no lloverá ninguno, o a lo sumo una llovizna como la de esta tarde que no ha llegado ni a un litro. Y ojalá me equivoque.

Sin embargo, en el interior acaban de decretar una vez más la alerta naranja por lluvias y tormentas. Y allí sí caen. Hoy, en Chelva 50 litros.

Por lo demás bastantes nubes y vientos de origen marítimo. Las temperaturas con tendencia al alza hacia el fin de semana. Mínimas entre 14 y 15, y máximas entre 25 y 26 hasta el miércoles o jueves. El domingo ya alcanzarían los 30 y las mínimas subirían a 17.

Y ya está.

Para gran parte de la Comunidad Valenciana, con el atracón de agua que llevan, lloverá sobre mojado; para nosotros y algún que otro rincón más, sigue la sequía, y cuanto pase este largo período de lluvias, con el verano por delante, malas perspectivas para nuestro entorno más próximo. Sólo hemos recogido en lo que va de año 26 litros.