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Así que ésto ha sido el problema. ¡Claro! |
¿Lo veis? Lo dije y es lo que está pasando. Ya
estamos hozando en la basura, dando de paso ideas, perdiéndonos en detalles tan
insignificantes como escabrosos y alimentando el morbo del personal hasta la
saciedad, hasta que otra atrocidad le quite el protagonismo a esta, o el seguir
hurgando en ella pierda audiencia y vaya cayendo en el olvido.
Y lo peor, la gran conclusión a la que hemos llegado, ideal para quitarnos
el susto del cuerpo, calmarnos las conciencias y lograr que todos podamos mirar tranquilamente a
otra parte. Ideal para que nade cambie. Sí, esta es la conclusión ideal: que el niño
en cuestión se volvió majara, se le cruzaron los cables, enloqueció. Un brote
psicótico…
Y entonces pensamos, ¡ah! claro, un brote psicótico
aislado no significa nada. Vamos por el buen camino. Lo sucedido no es significativo.
Total, un “pirao”. “¡Tranqui tronco!”, que mañana juega el Barça contra el
Chorbascluecas CF.
Sí, aquí no ha pasado nada. Además, para
tranquilizarnos del todo, una legión de psicólogos, psiquiatras y demás gurús
del comportamiento humano, nos están explicando estos días por radio,
televisión, prensa, internet qué es eso del brote psicótico. Porque eso ha sido
lo que le ha costado la vida a un profesor, sin comerlo ni beberlo. Sólo eso.
Os invito a que releáis en la anterior entrada,
algunas de las causas que, pienso están creando un caldo de cultivo idóneo
para que hechos como estos o semejantes, se puedan repetir.
Y otra cosa, para acabar. Me asusta, cabrea e indigna
haber pronosticado y acertado lo que iba a suceder. ¡Ojalá me hubiera equivocado!
Pero ya os lo dije y lo repito, dirán que ha sido algo puntual, no
significativo. Cosa de un “pirao”. Nada importante. Toda va bien.
Es lo que han hecho. Es lo que hemos hecho.
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