FRASES PARA PENSAR.

SE DARÁ TIEMPO AL TIEMPO,
QUE SUELE DAR DULCE SALIDA A MUCHAS AMARGAS DIFICULTADES.

Cervantes en el Quijote.

jueves, 20 de diciembre de 2012

Pic Rois de Cardet. Diciembre de 1985.

La tienda en el valle de Mulleres, por la mañana del 28 de diciembre de 1985.
Por los bosque de Durro, en medio de la bruma. 28 de diciembre de 1985.
Ascendiendo al Pic Rois de Cardet. 29 de diciembre de 1985.
Espolones rocosos en la cresta cimera. 29 de diciembre de 1985.

Corrían otros tiempos, soplaban otros vientos. Era diciembre de 1985, cuando con mis alumnos, ahora amigos, Marcial Soria y Javi Cervera, me fui al valle de Arán a hacer montaña invernal. Eran muy jovencitos. Yo también, aunque no tanto…
Tras ascender al Montcorbison, el 27 de diciembre, acampamos cerca de la boca sur del túnel de Viella, en el valle de Mulleres. El día 28, una intensa nevada nos hizo buscar refugio en Durro, en el valle de Bohí, al amparo de mi entrañable amigo Pep, (ver entrada Fins sempre, Pep) quien siempre nos dispensó una cálida acogida.  Ir a su valle, a su pueblo y a su casa era como “tocar mare”.
Al día siguiente, el 29 de diciembre, salió buen día y ascendimos al  pico Rois de Cardet, totalmente nevado. La ascensión fue magnífica, dura, de las que exigen, pero luego vuelves cansado y satisfecho. Javi, Marcial y yo formábamos un buen equipo. Ni el desnivel, 1342 metros, ni la gran cantidad de nieve, ni el frío, nos asustaban. Además Pep, como siempre, nos seguía desde el pueblo; de algún modo subía con nosotros. Luego, junto al fuego de la cocina de su casa, nos decía a qué hora habíamos hecho cima, y por donde habíamos ido. Y nos contaba historias de su vida, de su tierra…Nunca olvidaré aquellas veladas, en su casa blanca, a la entrada del pueblo.

NOTAS: Para ver las fotos, pulsa en el enlace Pic Rois de Cardet. Son diapositivas digitalizadas, por lo que su calidad no es la debida, pero son un bonito recuerdo.

martes, 18 de diciembre de 2012

Ideas para educar. 3.3 Control de otros agentes educativos.

1.-CONOCER:
1.1 ¿Qué es realmente un niño?

2.-PREVENIR:
2.1 Desde la cuna.

3.-INTERVENIR:
3.1 Acuerdo total papá-mamá.
3.2 Control de la familia extensa.
3.3 Control de otros agentes educativos.
3.4 Coherencia en nosotros. Hacer lo que decimos.
3.5 Normas claras y concretas. Las precisas.
3.6 Hablar poco. “No comerle el coco”.
3.7 Ignorar conductas no deseadas. Reforzar las deseadas.
3.8 No mostrar que controla nuestro estado de ánimo.
3.9 No exigirle lo que no somos capaces de hacer nosotros.
3.10 Valorar si vale la pena “entrar en combate”.

Ya está muy oído eso de que los padres son los primeros responsables de la educación de sus hijos. Y todos estamos de acuerdo, claro. Pero el que seáis los primeros responsables, los primeros y más importantes agentes educativos, no quiere decir que seáis los únicos. Aparte de la familia, de la que ya hemos hablado (3.2) hay más, y es vuestra obligación conocerlos y controlarlos en la medida de lo posible. Las consecuencias de no hacerlo son importantes, incluso muy importantes; puede darse el caso y se da, de que vuestros hijos sean sólo vuestros legal y biológicamente, nada más.
Y cuando digo controlar, no quiero decir encerrar a los niños en una cápsula hogareña aséptica para que nadie los toque. No. Eso los destruiría. Quiero decir que vuestra acción educativa tenga en cuenta a los otros agentes educativos que actúan sobre ellos. Que los conozcáis, que sepáis cómo y para qué actúan, qué intereses hay detrás y en qué modelo de hombre se sustentan. Que interactuéis con ellos continuamente, colaborando siempre que sea posible, y en último término, si no hay más remedio, tratando de bloquearlos.
Para concretar un poco más, expongo a continuación los agentes educativos a los que me refiero; los que creo más importantes.
Primero: el colegio. No todos los colegios son iguales. En ellos no aprenden sólo a leer y a escribir, y obtienen o no el graduado o el bachiller. Aprenden mucho más de lo que sale en las notas. Hay que decirlo: hay colegios donde manipulan a los niños de un modo más o menos descarado, y los manipulan en lo más hondo de ellos mismos. No los dejéis en el “cole” y ya está. Conoced a sus profesores, interesaos por el proyecto educativo de centro, aseguraos de que no os “dan gato por liebre”. No debe haber un currículum oculto. Conozco casos de vergüenza…
Segundo: los medios de comunicación. Televisión y cine sobre todo. Tomaos esto en serio. Que vean lo que pueden ver, y con vosotros siempre que os sea posible. Y cuando ya lo puedan ver todo, hablad con ellos, debatid, reflexionad a propósito de lo visto. Con respeto y actitud crítica, y aceptad que piensen distinto.
Tercero: Internet. Cuidado. Cuidado y mil veces cuidado. Internet es el mundo. Con sus luces y sus sombras. Su grandeza y su miseria. Enseñadles a utilizarlo. Enseñadles a navegar por ese mundo asombroso. Y si no sabéis aprended. Es por ellos. Luego también a vosotros os vendrá bien
Cuarto: vecinos, compañeros, amigos, conocidos. También actúan. Casi siempre sin conciencia de hacerlo, ni de las posibles consecuencias de sus palabras o sus actos. Vosotros debéis haceros conscientes del papel que el entorno social inmediato tiene en vuestros hijos, y aprovechar lo bueno y vigilar lo que no es bueno, que también de esto se aprende.
En suma, es ésta una tarea de vigilancia. De conocer lo más posible el mundo real en el que viven vuestros hijos. Y ¡cuidado!: No os vayáis al otro extremo; no caigáis en la tentación de hacer de ellos una réplica de vosotros mismos. Pero no permitáis tampoco que otros hagan la suya en vuestros hijos. Defended su libertad. 

Escuela Sandy Hook, Connecticut.


El horror en estado puro, el absurdo absoluto, el sinsentido sin paliativos, la desolación…y después el silencio. No se me ocurre ninguna palabra, ningún razonamiento. Sólo el silencio.
Habrá que analizar las causas, buscar soluciones, pero ahora es tiempo de silencio. Y de dejar que, desde lo más hondo del corazón, nos surja ese grito de rabia infinita, ese ¿por qué?... que parece acabarse en sí mismo.
Los veinte niños, sus seis profesores, sus seres queridos, la Navidad próxima, se juntan en un cuadro absurdo y sobrecogedor, que nos asoma a un vacío oscuro, a un abismo sin fondo, a una tristeza infinita…
Cuando me enteré el mismo viernes 14 de lo sucedido, me acordé enseguida de unas viñetas de Cortés, ya antiguas, que he buscado y encontrado, y que hago mías en estos momentos. Hay que añadir a la penúltima “…y he visto en Connecticut…”, para gritar en la última “Por favor: ¡Existe, Dios!!”.
¡¡¡Por favor, existe Dios!!! Es la única forma de ver algo de luz, en medio de la noche. Es Cristo en la Cruz, diciendo desde lo más hondo del dolor “Padre, por qué me has abandonado”. Pero diciéndolo de verdad. Y como respuesta…el silencio.


domingo, 16 de diciembre de 2012

La educación, también en quiebra.

Pues sí, ahora le toca el turno a la primaria. Fatal. Los resultados son fatales. Como en secundaria. Rendimiento muy bajo, alto fracaso escolar…Pero ¡ojo!, esto, siendo grave, no es lo más grave. Hay cosas más graves, pero no es de esto de lo que quiero hablar hoy.
Hablaré de las causas; y claro está, la principal es que los maestros, los profesores, no están bien preparados, no trabajan suficiente, no se actualizan, no controlan debidamente las nuevas tecnologías, etc, etc, etc. Los profesores, los maestros. Ellos son los primeros culpables y los grandes responsables del desastre.
¡Qué vergüenza!, ¡qué cinismo!, ¡qué falta de un análisis de la realidad serio y objetivo!, y ¡cuánto daño!
Sé que no soy especialmente inteligente, ni mucho menos un “pitoniso”,  pero casi todo esto lo veía venir, desde que privilegiadas mentes pensantes parieron la LOGSE. Lo que no imaginé nunca es la profundidad del abismo al que entre unos y otros han llevado la educación en este país. Tan hondo no pensaba que llegaríamos. 
¿Las causas de la debacle que han montado? Fácil. Ahí van algunas. Sólo algunas.
Primero. La LOGSE era una ley política, basada en teorías de laboratorio, en una concepción simplona y falsa del hombre y además ya rechazada por inútil en otros países.
Segundo. Al ser su aplicación un fiasco total, unos y otros se han liado hasta hoy a poner parches, y más parches, con lo que parche tras parche lo que hay ahora es una suerte de bodrio extraño, ineficaz y bloqueado, que hace agua por todas partes y al que siguen poniendo parches.
Tercero. La salvaje y descarada manipulación política del tema educativo. Resulta que el gran problema en educación es la dicotomía pública / privada, y el supuesto apoyo según sople el viento, a la una o a la otra. Derechas e izquierdas. Términos obsoletos, pero aún muy útiles para seguir manipulando y engañando. Y que sacan a la gente a la calle.
Cuarto. La “bufa mental” que se llevan con las lenguas. El fascismo lingüístico instaurado en algunas comunidades autónomas, que obliga, desde el más asombroso despotismo, a estudiar a muchos niños en un idioma que no es el suyo, que no lo quieren, que les cuesta entender y que no les servirá para nada, fuera de la sombra del campanario del pueblo donde les ha tocado en suerte vivir.
Quinto. El grave deterioro moral del tejido social. Los niños abandonados de hecho, pero muy bien “criados”. La adicción creciente a las nuevas tecnologías. La pérdida de valores básicos, como el esfuerzo o la honradez. El relativismo ético del “todo vale si me gusta”…
Sexto. La desacreditación de la profesión docente. La falta de respeto a los profesores y maestros. La judicialización de  los conflictos. La pérdida de autoridad auspiciada desde las instituciones en aras no sé de qué.
¿Queréis más? Aún hay más, ¡eh!, pero de momento creo que es suficiente. ¿Qué resultados podemos esperar con este panorama? Y el problema es que no hay solución a la vista, porque cualquier solución pasa por un pacto de estado sobre educación, que tras un análisis serio, no en clave derechas e izquierdas, establezca un sistema educativo estable para los próximos veinticinco años, por lo menos. 
Pero esto, claro está, exigiría una altura de miras, y una honradez a nuestra clase política que no veo por ninguna parte. Una vez más, la culpa la tendremos los docentes.

sábado, 15 de diciembre de 2012

Series de fotos. Hielo 1.

         Por estas latitudes no está siempre, pero cuando nos visita  pinta lienzos tan extraños como hermosos. Casi siempre está en el suelo. Lo pisamos, lo rompemos y el sol lo deshace. Es efímero. Irrepetible. Por eso, cada vez que puedo fotografiarlo, disfruto de poder captar algo que nunca volverá a ser. Estas fotos no se pueden repetir, serán parecidas, quizá por azar casi iguales, pero nunca las mismas.

Río en el desierto. Valencia. Febrero de 2006.
El genio sale de la lámpara. Valencia. Diciembre de 2008.
Luz propia. Valencia. Enero de 2008.
Concéntrico. Valencia. Diciembre de 2006.
Cruz de luz. Valencia. Enero de 2009.
Joya azul. Valencia. Enero de 2009.
Textura equívoca. Valencia. Enero de 2009.
¿Quizá madera? Valencia. Enero de 2009.

NOTA
Si quieres ver más fotos, hay 100, pulsa el siguiente enlace Hielo 1.

viernes, 14 de diciembre de 2012

Sra. Vicesecretaria General del PSOE, gracias.


Este miércoles, 12 de diciembre, la número dos de los socialistas, Elena Valenciano, nos ha dejado muy claro, a quien no sufra servidumbres emocionales hacia ningún partido, y disfrute por consiguiente de libertad de criterio, el talante (les gustaba la palabrita) moral de determinados personajes de nuestro gallinero político. El suyo, desde luego.

Resulta que militantes de su propio partido, han hecho público un vídeo, pidiendo perdón por los gravísimos errores que cometieron en sus ocho años de gobierno, errores que tan dolorosamente estamos pagando muchísimos españoles. Y dice la señora vicesecretaria general, entre otras lindezas, que el susodicho vídeo le suena a catolicón. Dicho así, con “talante y respeto”. Sí señora.

Pues mire usted, doña Elena, o compañera Elena, o camarada Elena, como diablos le guste que le llamen, nos honra con su despectiva afirmación. Nos honra que asocie el perdón a lo católico, a lo cristiano. Ojalá estemos de verdad, a la altura de sus palabras.

Sus catolicones compañeros de partido, han sido simplemente honestos. Inspiran confianza. Reconocer los errores y  pedir perdón por ellos,  es el primer paso para seguir caminando después de una caída. Y ustedes han caído y nos han arrastrado a todos detrás. Y no me diga “nosotros solos no, ellos también”, que es lo que me dicen mis alumnos cuando les pillo haciendo el tonto. Además, ustedes estaban en el gobierno.

Y otra cosita. También usaron en el vídeo la palabra castigo y también, claro, le sonaba a catolicona. Lo que no sabe usted, es que eso del castigo está ya algo superado. En el Evangelio de Juan dice Jesús, “no he venido a juzgar al mundo, sino a salvarlo” y en la Carta de Santiago “la misericordia vence al juicio”. No señora, no; no es católico, ni cristiano eso del castigo. Ni lo ha sido nunca, aunque muchas veces los cristianos nos hayamos equivocado en eso, como en otras cosas. Nos equivocamos, como humanos, igual que ustedes.

Y entonces hemos de pedir perdón. Todos. Eso de pedir perdón es simplemente honesto, decente y necesario. Sí, todos lo hemos de hacer; pero bueno, gracias por asociarlo con los cristianos.

              ¡Feliz Navidad, o fiestas de Invierno, si lo prefiere!

jueves, 13 de diciembre de 2012

Receta.Rabo de ternera guisado.

           Ingredientes para tres o cuatro personas. Largo de hacer, pero exquisito.

1´5 Kg. de rabo de ternera debidamente troceado.
Aceite de oliva.
2 puerros.
1 nabo.
3 zanahorias.
1 cebolla mediana.
3 tomates.
2 ramas de apio.
1 litro de vino tinto.

Póchese la verdura previamente troceadita. El tomate, échese al final de la pochación, si no se quemará. Cuando ya esté bien pocha toda la verdura, añádase el rabo de ternera, remuévase unos minutos y cúbrase con el litro de vino y dos litros de agua. Llévese a ebullición, y déjese cocer a fuego medio durante dos horas. Vigílese de vez en cuando, no se vaya a quedar sin caldo. Si así sucediera, añádase más agua porque ha de estar, al menos, dos horas cociendo.
Pasadas las dos horas, sáquese la carne y resérvese. Sepárese luego, la verdura cocida del caldo restante. Resérvese también el caldo, y tritúrese la verdura. Después vuélvase a meter en la cazuela la carne, el caldo y la verdura triturada. Añádasele ahora la sal al gusto y vuelva a cocerse todo durante media hora o tres cuartos, según lo caldoso que se desee que quede el guiso.
Mejora el sabor y la textura si reposa.

Con un buen vino…¡excelente plato!