FRASES PARA PENSAR.

SE DARÁ TIEMPO AL TIEMPO,
QUE SUELE DAR DULCE SALIDA A MUCHAS AMARGAS DIFICULTADES.

Cervantes en el Quijote.

domingo, 15 de diciembre de 2019

Otra semana "pocagrasia".


NOTA DE LA SEMANA 5.

Semana parecida a la anterior pero con un viento menos fuerte, espero, y con posibilidad de alguna llovizna. Poca cosa, pues seguirá dominando el poniente con alguna excepción muy breve.
Las temperaturas seguirán suaves para la época del año. Las mínimas que algún día bajarán a seis, otros se plantarán en doce. Y las máximas volverán a superar los veinte. Si notamos frío será por el viento, no porque lo haga.
En fin, otra semana “pocagrasia” para acabar un otoño también “pocagrasia” en el que si bien ha llovido, ya se han encargado de estropear el asunto unos vientos, siempre secos, a menudo fuertes, que siguen con nosotros.
Mientras en el norte llueve y nieva, nieva y llueve, un día tras otro. Esto es así. Su bendición es nuestra maldición. Me alegro por ellos.
La nota que le pongo, considerando que el viento no será tan fuerte y puede llover algo, es un 5.

sábado, 14 de diciembre de 2019

Pinar, grúas, mar y el Montgó.

Las montañas de Olocau, en la sierra Calderona, nos ofrecen interesantes e inesperadas perspectivas de la tierra en la que vivimos. En esta foto vemos cómo sobre el pinar se recortan a lo lejos las grúas del puerto, y más allá el mar y el perfil inconfundible del Montgó.
Es bonito sentarse en una roca y contemplar…


Contaminación innecesaria y evitable.



Me resulta chocante e irritante el abismo que hay entre la preocupación oficial y mediática, por esto es la oficial, por el cambio climático, y el comportamiento cotidiano de mucha gente que no dudo se tendrán a sí mismos como hondamente comprometidos con el medio ambiente.
Podría hablar al respecto de muchas cosas, tales como el abandono del medio rural, la inexistente prevención de los incendios forestales, la destrucción de los senderos por las bicis de montaña, la basura descontrolada, el escaso reciclaje, el despilfarro energético y de alimentos… Porque no hay que olvidar que el cambio climático no lo provoca solo lo que emitimos al aire, sino lo que hacemos con la tierra.
Pero hoy si voy a hablar de lo que todo el mundo habla ahora, de las emisiones de los vehículos. Para que veáis qué lejos estamos de una verdadera concienciación más allá de posturitas de moda y circos Greta.
Sólo la semana pasada observé dos comportamientos impresentables. Uno fue en un pueblo próximo donde, mientras me preparaba para una excursión, vi cómo un coche de vigilancia forestal, esos blancos, estaba parado a la salida del pueblo, con el motor en marcha, más de diez minutos desde que me di cuenta que estaba allí. No sé el tiempo que llevaría así. No lo entendí; se supone que al menos los agentes forestales deben estar concienciados, digo yo. Pues no, al menos en este caso no.
También tuve que soportar dos veces al coche de un vecino parado no sé cuánto tiempo, también con el motor en marcha, frente a mi casa. Como los cristales de la ventana tienen cierta holgura, el ruido del motor los hace vibrar de un modo muy molesto.
En ambos casos me entraron ganas de acercarme y decirles que hicieran el favor de parar el motor hasta que se fueran. Ganas que me aguanté por el riesgo que suponía una respuesta improcedente y la reacción que dicha respuesta pudiera tener por mi parte.
Porque de verdad que a estas alturas, estos comportamientos me resultan muy, muy irritantes. ¡Se tiene que ser imbécil! Con lo poco que cuesta darle al contacto.
Recuerdo, hace ya muchos años, en un viaje a Suiza paré en un semáforo. Delante tenía dos coches. Se me acercó un guardia y me dijo que parara el motor…Pero es que Suiza es Suiza.
Y visto lo visto pienso, si en una semana he visto tres vehículos echando al aire sus humos, sin necesidad, durante un tiempo absolutamente excesivo, y multiplico eso por todos los imbéciles y las “imbécilas” que hacen lo mismo, que lógicamente serán un montón, sale una cantidad de contaminación descomunal y perfectamente evitable.
¿Es tan difícil darse cuenta de eso? Debe ser que sí. Ni la “forestala” ni el vecino o los vecinos, no sé si era el mismo coche las dos veces, parecen haberse dado cuenta de la infinita estupidez de su conducta.

viernes, 13 de diciembre de 2019

Jesús en la ESO.



Revisando papeles me he encontrado con un escrito, cuyo autor desconozco, titulado Jesús en las ESO. Me acordaba de él, me gustó, y se me ha ocurrido actualizarlo un poco y compartirlo en el blog. Es el siguiente.

Viendo Jesús la muchedumbre, subió al monte, se sentó, y sus discípulos se le acercaron. Y, tomando la palabra, les enseñaba diciendo:
«Bienaventurados los pobres de espíritu,
porque de ellos es el Reino de los Cielos.
Bienaventurados los mansos,
porque ellos heredarán la tierra.
Bienaventurados los que lloran,
porque ellos serán consolados.
Bienaventurados los que tienen hambre y sed de la justicia,
porque…
Entonces Pedro le interrumpió y le dijo, ¿tenemos que saberlo de memoria?, y Andrés, ¿y hemos de escribirlo? Santiago añadió ¿tenemos que examinarnos de esto? Un momento después Felipe dijo, no tengo papiro; y Bartolomé ¿y te lo tenemos que entregar hoy? Pero esto, ¿para qué sirve? dijo Judas. Y Juan acabó diciendo, ¿puedo ir al servicio?
Entonces uno de tantos fariseos presentes, que nunca había estado en un aula, ni ganas que tenía, le pidió a Jesús la programación y, ante el asombro del ya desolado Maestro, le habló en estos términos:
¿No tienes programación? Mal andamos. ¿Conoces el contexto en el que hablas? ¿Tienes claros tus objetivos? ¿Sabes las competencias que quieres desarrollar en tus discípulos? ¿Dominas los contenidos a impartir? ¿Los has agrupados en unidades didácticas? ¿Cómo las has organizado? ¿Qué metodología vas a utilizar? Recuerda que ha de ser muy, muy cooperativa. ¿Con que recursos cuentas? ¿Qué actividades complementarias vas a realizar? ¿Cómo vas a evaluarlos? ¿Qué criterios utilizarás? ¿Y la transversalidad? ¿Qué? ¿Qué vas a hacer con ella? ¿Y la inclusividad? Ojo con eso, ¡eh! ¿Y las competencias básicas? Y los de necesidades educativas especiales, ¿qué? Y los que entienden mejor el latín que el hebreo, ¿qué haces con ellos? ¿Y con los que sólo hablan griego?  ¿No estás en ningún PIL, ni PAL, ni PEL, ni POL, ni PUL? Y la innovación, ¿dónde está la innovación si lo único que haces es soltar sermones como toda la vida? ¡Ah!, y la documentación para calidad ¿la tienes a punto?...
Jesús dejó de escuchar, respiró hondo, se le llenaron los ojos de lágrimas y, elevándolos al cielo, pidió al Padre la jubilación anticipada.

Bromas aparte, tiene al menos una honda verdad. Unos oyen pero no escuchan. Otros se pierden en las formas. Nadie se entera de las bienaventuranzas.

jueves, 12 de diciembre de 2019

Hijo de la luna.



La hermosa luna llena de ayer me trajo a la memoria la canción de Mecano, Hijo de la luna. Hacía tiempo que no la escuchaba; es bonita. ¿La recordáis? De un modo muy lorquiano, José María Cano, el autor, nos narra una leyenda.
Una gitana quiere tener marido y le pide a la luna encontrarlo. La luna, que quiere ser madre y no encuentra con quién, ve la oportunidad de serlo y accede a proporcionarle un hombre a cambio de quedarse el primer hijo que engendre; además sabe que la mujer desea más el amor carnal que la maternidad.
Encuentra marido, un gitano que la hace madre, pero el niño es blanco como la nieve, pues en realidad es hijo de la luna. El hombre, pensando que le ha engañado con un payo, la mata y abandona al niño en el monte.
Dice la leyenda que desde entonces el niño y la luna son uno. Si el niño está contento, la luna está llena; si llora, la luna mengua para hacerle una cuna y arrullarle.
En esta sencilla narración encontramos varios temas interesantes. El miedo a la soledad, tanto de la luna como de la gitana. El amor al hombre y el amor maternal. La infidelidad. Los pactos con el más allá, la brujería. La relación de posesión del hombre sobre la mujer. El crimen.
A continuación tenéis la letra y después un enlace para escuchar la canción.

Tonto el que no entienda.
Cuenta una leyenda
que una hembra gitana
conjuró a la luna hasta el amanecer.
Llorando pedía
al llegar el día
desposar un calé.

Tendrás a tu hombre piel morena.
Desde el cielo habló la luna llena.
Pero a cambio quiero
el hijo primero
que le engendres a él.
Que quien su hijo inmola
para no estar sola
poco le iba a querer

Luna quieres ser madre
y no encuentras querer
que te haga mujer.
Dime luna de plata
qué pretendes hacer
con un niño de piel.
Ah aaah ah aaah
Hijo de la luna.

De padre canela nació un niño
blanco como el lomo de un armiño.
Con los ojos grises
en vez de aceituna.
Niño albino de luna.
Maldita su estampa
este hijo es de un payo
y yo no me lo callo.

Luna quieres ser madre
y no encuentras querer
que te haga mujer.
Dime luna de plata
qué pretendes hacer
con un niño de piel.
Ah aaah ah aaah
Hijo de la luna.

Gitano al creerse deshonrado
se fue a su mujer cuchillo en mano.
¿De quién es el hijo?
Me has engañao fijo.
Y de muerte la hirió.
Luego se hizo al monte
con el niño en brazos
y allí le abandonó.

Luna quieres ser madre
y no encuentras querer
que te haga mujer.
Dime luna de plata
qué pretendes hacer
con un niño de piel.
Ah aaah ah aaah
Hijo de la luna.

Y en las noches que haya luna llena
será porque el niño esté de buenas.
Y si el niño llora
menguará la luna
para hacerle una cuna.
Y si el niño llora
menguará la luna
para hacerle una cuna.


Escuchar Hijo de la luna.

miércoles, 11 de diciembre de 2019

Grima y repelús.


Decir que nos están dando la vara de una manera absolutamente exagerada sobre el asunto del cambio climático es una obviedad. Personalmente estoy hasta más arriba de las narices del tema, pero mucho más arriba.
Y no es porque no me preocupe y sus consecuencias me estén ya molestando desde hace muchos años, aunque sólo sea porque las he visto y vivido en primera persona. Cualquiera que me siga en el blog lo sabe. Es porque la manera como se está afrontando me da grima y repelús.
Ante un problema real y grave, como era de esperar se ha montado un circo ridículo y un mercadillo de “espabilaos”, vamos un parque de atracciones. Y así, tengo claro que no llegaremos a ningún sitio al que valga la pena llegar.
Veo, entre otras, tres grandes mentiras que van a dificultar el llegar a verdaderas soluciones. Intentaré ser breve.
La primera es la incoherencia que supone centrar el cambio climático en las emisiones de gases, sean cuales sean y de donde vengan. Y además, culpabilizar al ciudadano de a pie del problema. Hay tecnología suficiente para reducir drásticamente estas emisiones, y no es a “pocaropa” a quien hay que pedirle que lo haga, aunque ha de hacer lo que esté en sus manos. Por otra parte la deforestación, por incendios o talas masivas, y el abandono de los montes, en esto en Valencia somos pioneros, también colabora activamente con el calentamiento, y de esto último se habla poco o nada. 
La segunda es el lamentable papel que en toda esta historia, casi desde el principio, está jugando el movimiento ecologista. Ya he dicho muchas veces que, precisamente porque amo la naturaleza, no soy ecologista. Sus posturas a menudo radicales, más ideológicas que científicas, han hecho ya mucho daño al medio natural. Y siguen haciéndolo, bendecidas por la progresía urbanita que no tiene ni “pajotera” idea de qué es la naturaleza, a la que utiliza solo para divertirse los fines de semana o en las vacaciones.
La tercera, muy reciente, pero muy irritante, es el circo Greta. Quisiera saber quién está detrás del monumental montaje mediático que hay alrededor de esta, permitidme la expresión, individua. ¿Qué ha dicho ella que no hayan dicho otros muchos antes que ella? ¿Qué ha hecho ella que no hayan hecho otros muchos antes que ella? ¿Montar numeritos en el instituto al que iba y dejar de estudiar? Debe ser esta la diferencia. ¡Hasta estaba en la lista para los Nobel de la Paz! ¡Seremos gilipollas! Y su familia, desde luego ya tiene abundantes huevos de oro de la gallina ponedora que sin esperarlo engendraron ¡Manda huevos! y perdonad la redundancia "huevil". Es que me da una vergüenza…
Porque hay cosas que hacen que me sienta orgulloso de ser humano, pero otras, como esto que está pasando con el clima y la forma en que lo están afrontando, consigue que sienta vergüenza de pertenecer a la especie.

1987

2017

martes, 10 de diciembre de 2019

Un ejercicio para acabar desconsolado.



Si entráis en google y tecleáis imágenes declaración universal de derechos humanos, y os tomáis la molestia de leer todas las viñetas que aparecen, acabaréis profundamente desconsolados.
¿Por qué? Nadie se atreve a decir que no los defiende; pero ¿qué entiende cada uno por defender los derechos humanos? Esa es la conclusión a la que se llega después de hacer ese simple ejercicio.
Hay demasiadas interpretaciones, a menudo contradictorias, sobre todos y cada uno de ellos. Y ese es el problema, el gran problema que hace que setenta y un años después de ser promulgados sigan siendo en demasiados sitios y demasiadas veces, papel mojado.
Y es un lástima, porque es el más alto nivel de civilización que los humanos hemos logrado alcanzar. Algo sigue fallando.