FRASES PARA PENSAR.

SE DARÁ TIEMPO AL TIEMPO,
QUE SUELE DAR DULCE SALIDA A MUCHAS AMARGAS DIFICULTADES.

Cervantes en el Quijote.

domingo, 22 de diciembre de 2019

¡Oh, blanca Navidad!


NOTA DE LA SEMANA: 3

No, no se merecía el cinco ni de lejos. Esta pasada semana se merecía un cero bien gordo.  Nos ha cobrado muy caros los dos litros de lluvia que cayeron, castigándonos con unos vientos desatinados y absurdos y unas temperaturas más absurdas todavía.
La semana próxima parece diferente. Hasta el día de Navidad seguirá el viento seco, pero aflojando, y las temperaturas altas; las máximas cerca de los veinticinco o alcanzándolos, y las mínimas rondando los diez.
Luego parece que entra el anticiclón, por lo que cesarán los vientos y bajarán algo las temperaturas, no mucho, no sea que nos congelemos. Y de lluvia nada de nada, ni a corto ni a medio plazo.
O sea que el invierno empieza de un primaveral que flipas. En manga corta a medio día se estará bien.
¡Vamos! Una blanca Navidad¡
La nota que le pongo, por eso de parar el viento de una puñetera vez y de que bajen algo las temperaturas, es un tres y va que se mata.

sábado, 21 de diciembre de 2019

Otoño para olvidar.


Esta madrugada que viene entrará el invierno, el astronómico porque el otro, el de toda la vida, no parece tener intención de visitarnos.
Dejamos atrás un otoño, en lo meteorológico, para olvidar. La estación más bonita del año, al menos para mí, me ha resultado enormemente desagradable. Y parece que la nueva estación va a seguir siéndolo.
Y sobre la mala leche que estos vientos secos y excesivos que nos acompañan desde el uno de noviembre me produce, sobrevuelan las palabras de ese imbécil que desde su alta sabiduría medioambiental dijo eso de que el monte no puede ser un jardín.
Aún humeaba un incendio en Gátova que había llegado hasta Segorbe, y yo pensé, si no puede ser un jardín será un desierto. Pero a usted ¿qué? A usted y a los de su calaña ¿qué les importa?
Será el cambio climático ¡claro!, será el cambio climático. Eso será…Sí, eso es. Pero ustedes ya tienen tranquilas sus conciencias con sus reuniones de alto nivel, sus letreritos bilingües, sus fantoches mediáticos y sus interesados flirteos con los verdes, tan preocupados por las focas orondas de Madagascar y otros asuntos no menos importantes.
En fin, el viento sigue golpeando las ventanas y aullando en la chimenea, y hace un calor asqueroso.

¡Feliz invierno!

viernes, 20 de diciembre de 2019

Para arrancar alguna sonrisa.



Para compensar la negrura de la anterior entrada voy a compartir algunas respuestas reales en exámenes de alumnos de ESO. Alguna que otra la he corregido yo mismo, otras no. Pueden arrancarnos una sonrisa.

1.- Menciona los cuatro evangelistas.
 Los cuatro evangelistas eran tres, san Pedro y san Pablo.

2.-¿Cuáles son los movimientos del corazón?
De rotación alrededor de sí mismo y de traslación alrededor del cuerpo.

3.-¿Qué significa anarquismo?
Es una ideología racional y astringente.

4.-¿Cómo respiran los anfibios?
La rana tiene una hendidura cloacal, por la cual lanza el típico sonido “cloac, cloac”.

5.-¿Qué personaje histórico desterró a Unamuno a Fuerteventura en 1924?
El primo de Rivera.

6.-¿Cómo se define el PIB?
Producto de interés brutal.

7.-¿Quién fue Santo Tomás?
Un filósofo griego nacido en Nápoles.

8.-Estimulantes del sistema nervioso.
El vino, el café y las mujeres.

9.-Definición de rumiantes.
Son los que eruptan al comer.

10.-Habla de Erasmo de Rotterdam.
 El Asno de Rotterdam es la escultura de un burro célebre que está en Amberes.

La democracia que se le diluye.



Nací en una dictadura y viví veinte años en ella. Disfruté y me ilusioné otros veinte largos en una democracia tan joven como cierta. Y siempre tuve claro que esa democracia era vulnerable, muy vulnerable, sobre todo porque era ingenua, confiada en la lealtad de todos y en la capacidad de asumir y superar la historia, también de todos.
Y llevo ya otros veinte años viendo como poco a poco, discreta pero eficazmente, poderosas fuerzas cada vez menos ocultas, están diluyendo esa democracia.
Hoy sé que ya no vivo en una democracia real, que vivo en una tan sólo formal, aparente. Veo cómo se consolida una dictadura al frente de la cual no sabemos muy bien quién está, porque los que parecen estar no son más que títeres bailando una danza embaucadora, narcótica, siniestra, al son que les marca un poder superior, al que llaman progreso, que nadie sabe muy bien ni qué es, ni quién es.
Quien haya leído hasta aquí podrá preguntarse en qué me baso para hacer semejantes afirmaciones. En hechos, en hechos concretos. Y hay muchos, aunque sólo voy a enumerar unos pocos.
La honda degradación de la vida política que ha transgredido todos los límites de la ética más elemental hasta llegar a bendecir el permanente acoso al estado de derecho de una minoría, lo que debilita la democracia convirtiéndola en una caricatura.
La creación de una cultura oficial que se impone desde los medios de comunicación, las escuelas, los institutos y la universidad, excluyendo e incluso persiguiendo cualquier elemento cultural que no encaje en sus esquemas.
La permanente búsqueda de una uniformidad de pensamiento, despreciando, ignorando y persiguiendo cualquier forma de pluralismo o pensamiento divergente. Hay que pensar y hablar como dicen que hay que pensar y hablar los gurús del régimen.
La politización a veces explícita, a veces implícita, del sistema educativo para manipular a los niños y jóvenes convirtiéndolos en adeptos acríticos a la ideología oficial del nuevo sistema político y social.
La permanente agresión al lenguaje (que es pensamiento) ignorando las fundadas advertencias de la RAE y anteponiendo criterios ideológicos a los lingüísticos, forzando de modo inaceptable a observar un lenguaje que llaman inclusivo.
La sacralización de ideas convirtiéndolas en dogmas que deben ser tenidos por verdad absoluta más allá de cualquier consideración. Y la prueba de que son dogmas es que, como todo dogma, son simples, breves e irrefutables, resistentes a cualquier reflexión o análisis mínimamente serio.
La falta de independencia de los medios de comunicación vendidos, unos más que otros, pero todos, a la autoridad de esta nueva dictadura. La de la corrección política, la de la posturita mona, aunque no sea verdad.
Y aún podría seguir, pero prefiero dejar en manos del espíritu crítico de quien lea esto la búsqueda de nuevos indicios que avalen el triste y preocupante hecho de estar ya en una nueva dictadura. Los hay por todas partes.
Es lo que veo, y lo lamento. Y por cierto, no voy a volver a hablar de asuntos tan desagradables hasta la octava de Navidad, por respeto a lo que algunos celebramos en estas fiestas.

jueves, 19 de diciembre de 2019

Decálogo de la serenidad.



Ha caído en mis manos un pequeño librito de san Juan XXIII titulado decálogo de la serenidad. Voy a compartirlo, pues es la serenidad una de las virtudes que más falta nos hace. A mí me gusta sentirla, vivir en ella el mayor tiempo posible. Y cuando la pierdo, la echo tanto en falta…

1. Sólo por hoy trataré de vivir exclusivamente al día, sin querer resolver los problemas de mi vida todos de una vez.

2. Sólo por hoy tendré el máximo cuidado de mi aspecto: cortés en mis maneras, no criticaré a nadie y no pretenderé criticar o disciplinar a nadie, sino a mí mismo.

3. Sólo por hoy seré feliz en la certeza de que he sido creado para la felicidad, no sólo en el otro mundo, sino en éste también.

4. Sólo por hoy me adaptaré a las circunstancias, sin pretender que las circunstancias se adapten todas a mis deseos.

5. Sólo por hoy dedicaré diez minutos a una buena lectura; recordando que, como el alimento es necesario para la vida del cuerpo, así la buena lectura es necesaria para la vida del alma.

6. Sólo por hoy haré una buena acción y no lo diré a nadie.

7. Sólo por hoy haré por lo menos una cosa que no deseo hacer; y si me sintiera ofendido en mis sentimientos, procuraré que nadie se entere.

8. Sólo por hoy me haré un programa detallado. Quizá no lo cumpliré cabalmente, pero lo redactaré. Y me guardaré de dos calamidades: la prisa y la indecisión.

9.  Sólo por hoy creeré firmemente -aunque las circunstancias demuestren lo contrario, que la buena Providencia de Dios se ocupa de mí, como si nadie más existiera en el mundo.

10. Sólo por hoy no tendré temores. De manera particular no tendré miedo de gozar de lo que es bello y de creer en la bondad.

miércoles, 18 de diciembre de 2019

La última hoja.



Tiene su aquel esta foto. La hice por casualidad el otro día. Andando por uno de esos senderos de la sierra, maltrecho por las nuevas formas de acercarse a los campos y montañas, me senté en una roca y justo delante estaba la hoja, la última hoja.
El viento la mecía suavemente, pronto caería. Y entonces me fijé en las yemas. Era un símbolo precioso del paso del tiempo y de la vida. La hoja era el ayer, las yemas, el mañana, y pronto el invierno entre el ayer y el mañana.
Fue un rato de contemplación. El otoño y la primavera juntos, a las puertas del invierno. Contemplaba y pensaba que era bonito, bonito y hondo lo que tenía ante mí. Esa última hoja, esas yemas preñadas de nuevas hojas… La vida…

martes, 17 de diciembre de 2019

Si las cicatrices enseñan...



"Y he llegado a la conclusión de que si las cicatrices enseñan, las caricias también", dice Mario Benedetti, pensamiento este que me ha hecho llegar también a mí a una conclusión.
Aprendí, ¡cómo no! de los golpes que dejan cicatriz, y de las caricias que mitigan el dolor de los golpes, pero es que ahora, ya acabada mi vida profesional, me estáis enseñando tanto que vais a hacerme sabio, y no precisamente a golpes.
De nuevo, ¡gracias! Esta vez por la “fiebre del sábado noche”.