FRASES PARA PENSAR.

SE DARÁ TIEMPO AL TIEMPO,
QUE SUELE DAR DULCE SALIDA A MUCHAS AMARGAS DIFICULTADES.

Cervantes en el Quijote.

miércoles, 4 de mayo de 2022

De momento, 474 litros.

Espectacular vista del cauce nuevo del Turia.

En estos momentos no podemos quejarnos de falta de agua. Ayer cayeron en mi pluviómetro 151 litros, que sumados al litrito del lunes ascienden a 152. Lo de hoy será poco ; no creo que añada muchos litros más.

Y así ha empezado el mes de mayo, después de un abril con 76 litros, y un marzo con 213. Entre enero y febrero cayeron 33 litritos solo. Todo sumado nos arroja la cantidad de 474 litros en lo que llevamos de año.

Es algo excepcional, porque además por aquí ha llovido bien, sin barbaridades, aunque ayer las rozó. Para el monte y los embalses, una bendición, para la agricultura está empezando a ser un problema tanta agua.

Desde el año 1999 en que empecé a controlar las lluvias en casa con un pluviómetro, en lo que llevamos de este ha llovido más que en todo el 1999, 2005, 2006, 2011, 2012, 2013, 2014, 2015, 2016, 2017 y 2019.

Y esto me hace pensar que si en los casi ocho meses que quedan del 2022 llueve con más o menos normalidad, este año batiría muchos records. Y si no se baten esos records será porque sufriremos una dura sequía en estos meses próximos. Y eso sí que no es bueno, porque aunque reservas de agua habrá, el suelo y la cubierta vegetal se secan, y eso es peligroso. Ya veremos qué pasa.

Para empezar, mañana vuelve el sol y suben las temperaturas. No está mal, ¿no? 


martes, 3 de mayo de 2022

Carmen María y Teresa, gracias y enhorabuena.


No me resisto a integrar en el blog y compartir la bonita noticia de la que me enteré ayer en el Levante, porque sí, y porque las cosas buenas hay que visibilizarlas (como dicen ahora).

Enhorabuena, senderistas (exalumnas mías), por vuestra estupenda acción salvando a ese precioso búho de morir ahogado en esa piscina abandonada. Tuvo el hermoso bicho, porque mira que es bonito, la suerte de encontraros, y vosotras de encontrarlo a él. A él le salvasteis la vida y vosotras vivisteis una preciosa experiencia, seguro que inolvidable.

Lo hicisteis todo bien. Andar mirando y escuchando. Descubrirlo. Ingeniároslas para sacarlo del agua. Arroparlo con el anorac y llevarlo al pueblo, al veterinario. Y lo más bonito, no tenerle miedo.

Ahora sabéis que por nuestras humildes pero preciosas montañas hay un hermoso animal que sigue allí gracias a vosotras. Y cuando por las noches ulule reflejando en sus ojazos la luz de la luna y las estrellas, sabréis que el poder seguir haciéndolo, os lo debe.

Sabéis, porque vosotras lo sabéis, que me gusta aguardar la noche en el monte y escuchar en la oscuridad la vida que allí bulle, es un maravilloso concierto. Ahora, cuando escuche al búho pensaré en vosotras; quizá sea él, pensaré.

De nuevo, mi más sincera enhorabuena. Y creo que puedo deciros, en nombre de la naturaleza a la que tanto amo, gracias Teresa y Carmen María, gracias.

lunes, 2 de mayo de 2022

Tendrían que hacérselo ver.



Se ha oído mucho hablar del alivio en la Unión Europea por la victoria de Macron frente a Le Pen. A raíz de esto voy a compartir una reflexión utilizando, para entendernos mejor, el paradigma derechas e izquierdas, paradigma que considero falso porque no explica la realidad actual y solo sirve para manipular a la gente. Y que es, además, el quid de la cuestión que voy a tratar.

Empezaré diciendo que, en cualquier caso, las llamadas izquierdas “tendrían que hacérselo ver”. Creo que son las responsables de que millones de ciudadanos en toda Europa acaben votando a estos partidos, no hace demasiado tiempo, minoritarios, y que llaman ultraderecha.

Su falta de un análisis riguroso y serio de la realidad, les han llevado a un discurso repetitivo, lleno de prejuicios, ofensivo como defensa ante la falta de argumentos objetivos, y tremendamente excluyente. Además han utilizado sin pudor la educación y los medios de comunicación como herramientas de manipulación de la sociedad, y con notable éxito. Y de esto hay gente que no se da cuenta, pero otros muchos, sí.

Hoy en día hay muy pocos nazis como hay muy pocos fascistas en Europa. Y el argumento ¡que vienen los fachas! solo se lo creen los que, ya adoctrinados, ven gigantes en vez de molinos. Aceptan como un credo indiscutible los tópicos que si un día no fueron tales porque eran realidades ciertas, ahora ya no son más que eso, tópicos.

Lo que sí hay son personas cansadas de que les manipulen, de que les digan qué hay que pensar, qué deben hacer y hasta cómo deben hablar, y de que les excluyan si se atreven a manifestar su forma de pensar, actuar y expresarse por ser distinta a la oficial. Y mucha de esta gente acaba votando a estos partidos que se supone deben darnos miedo.

Y puestos a dar miedo, también dan miedo los partidos del otro lado. Porque tanto unos como otros se enrocan en eso de las derechas y las izquierdas, radicalizándose en busca de su identidad, y fortaleciendo así una visión de la realidad social peligrosamente falsa y mutuamente excluyente.

Hay que dar un paso adelante, lo que significaría progresar de verdad, y atreverse a analizar la realidad sin prejuicios, e identificar el pensamiento, los deseos y las necesidades de la inmensa mayoría de los europeos. Descubriríamos que no son tan diferentes la gran mayoría de los votantes, lo hagan a las izquierdas o a las derechas. Y descubriríamos también que lo que les hace decidirse por un lado o el otro, no son más que elementos emocionales cultivados por la constante manipulación y prejuicios heredados. Más allá de esto, estarían de acuerdo en casi todo.

Pero si nos empecinamos, y ese es el gran error de la izquierda, en seguir siendo muy izquierda frente una derecha que debe seguir siendo, para que el montaje se mantenga, fascista o incluso nazi, lo único que lograremos es lo que ya está pasando, la radicalización del voto y la consiguiente fractura social. Y ese puede ser el fin de la Europa que conocemos, cimentada sobre el encuentro entre los grandes partidos moderados. Buscarse entre ellos en vez abrazarse a los extremos respectivos, disolviendo así la mentira de derechas e izquierdas, es el camino.

Por todo esto digo que las llamadas izquierdas “tenían que hacérselo ver”, y en vez de una búsqueda incesante, y a veces patética, de elementos que las distingan de lo que llaman derechas, analizar qué piensan, qué sienten, que quieren todos aquellos que, por no pasar por su aro, quedan etiquetados bajo la bandera de las derechas y el nombre de fascistas; y excluidos del llamado progreso que consideran patrimonio exclusivo suyo, y que además nadie sabe muy bien qué diablos es.

Se llevarían una sorpresa.

domingo, 1 de mayo de 2022

Otra semana movidita.

Otra semana movidita, sobre todo la primera parte. Lluvias y tormentas con posible granizo y ligero descenso de las temperaturas. Este sería el resumen.

Concretando un poco podíamos decir que la “fiesta” empezaría hacia el mediodía de mañana y se prologaría hasta el miércoles, siendo el martes el día más complicado con posibilidad de lluvias intensas y granizo. Parece que el jueves, viernes y el fin de semana serían más tranquilos.

Las temperaturas rondarían los 20ºC hasta que pasen las lluvias, momento en el que subirían hasta los 23ºC o 24ºC. Las mínimas oscilarían, según días, entre los 10ºC y los 14ºC. El viento sería de componente marítimo.

Y esto es lo que podemos decir en este momento. En cualquier caso es esta una semana a seguir de cerca y a tomarse en serio las previsiones meteorológicas.


Un bichito en el folio.

Me disponía ayer a escribir un rato, cuando sobre el folio que tengo siempre junto al ordenador, por lo que pueda pasar, vi algo muy pequeñito que se movía. ¡Un bicho! El impulso es pisarlo con algo, o incluso con el dedo, y deshacerse de él de un soplido.

Iba a hacerlo pero algo me paró, quizá un libro que estoy leyendo, y en vez de borrarlo de la faz de la tierra me acerqué a contemplarlo. Cogí una lupa y lo vi mejor. Era un precioso escarabajito verde metálico, y como estaba quietecito pude disfrutarlo a placer.

Tras unos momentos de contemplación le hice varias fotos que comparto a continuación. Luego cogí el folio donde deambulaba, lo saqué al patio y lo dejé entre plantas y flores, a que siguiera su vida.

Y me alegré de haberlo hecho. A cambio de no matarlo me regaló un rato de asombro ante la perfección de la vida en un ser tan diminuto, y su rotunda belleza.







sábado, 30 de abril de 2022

Él no había subido la montaña.

La foto esta tratada por respeto a la privacidad.

Llegué un día de estos a una montaña y había allí una familia compuesta por papá, mamá, una niña de unos 6 añitos y un chavalín que rondaría los 12.

Hasta ahí todo muy bien. Una forma bonita y sana de pasar un día de fiesta en familia. El espectáculo era soberbio. Un amplio panorama de llanuras y montañas, el mar, y un cielo azul y luminoso, raro de ver últimamente por aquí.

Acababan de llegar cuando llegué yo por otro camino. Papá, mamá y la niña oteaban el horizonte hacia los cuatro puntos cardinales, contemplando y nombrando lo que reconocían. El chavalín, sentado junto al vértice geodésico, solo miraba atento y abstraído, la pantallita de su móvil.

Pensé, lo dejará en algún momento. Y me fui, para no molestarles, a la otra cima de la montaña, ya que tiene dos. El niño seguía con su móvil. Y pasó un buen rato. Y seguía, y seguía. No le vi levantar la cabeza en ningún momento.

Él no había subido la montaña.

Él no estaba con su familia.

Cuando acabé de comer, ellos ya venían hacia la cima donde estaba yo, y empecé el descenso sintiendo por aquel chiquillo toda la pena del mundo.


viernes, 29 de abril de 2022

Actualización fin de semana del 30 de abril-1 de mayo de 2022.

Este fin de semana parece que será bueno, aunque el sábado por la tarde podría escaparse algún chubasco, con o sin tormenta. Por lo demás, vientos flojos del noroeste, cielos en general despejados con nubes de evolución, y  temperaturas máximas altas el sábado (26ºC) y algo menos el domingo 23ºC). Las mínimas, por el contrario, más fresquitas el sábado (11ºC) que el domingo (14ºC).

Días aprovechables para a la espera de una semanita que parece que, una vez más, se presenta muy movidita. ¡Qué primavera!