FRASES PARA PENSAR.

SE DARÁ TIEMPO AL TIEMPO,
QUE SUELE DAR DULCE SALIDA A MUCHAS AMARGAS DIFICULTADES.

Cervantes en el Quijote.

viernes, 24 de octubre de 2025

Olocau lo fundaron los vikingos.


En el año 859 de nuestra era una flota vikinga atacó la ciudad de Cádiz y posteriormente, remontando el Guadalquivir, Sevilla.

Tras el exitoso saqueo de estas dos ciudades, envalentonados, traspasaron el estrecho de Gibraltar y bordearon la costa mediterránea de la península llegando a entrar en el Ebro, en cuyas tierras encontraron cierta resistencia.

Ya de regreso, hicieron una última incursión, río Turia arriba, con la intención de establecer un campamento para pasar el invierno evitando los grandes temporales atlánticos de esa época del año en su viaje de regreso.

No se sabe exactamente donde desembarcaron, pero hay indicios de que fue en el tramo entre Manises y Villamarchante. Tras algunas escaramuzas con los musulmanes que habitaban estas tierras, pactaron un lugar y un tiempo para quedarse.

Las condiciones fueron marcharse a principios de verano, y ubicarse en el meandro de una rambla en la montaña, fuera de las tierras llanas y cultivadas.

Con agua, caza abundante, una pequeña zona cultivable y la posibilidad de comerciar con las gentes del llano próximo, pasaron unos meses de tranquilidad en los que construyeron un asentamiento que de ser provisional acabó siendo el germen del Olocau actual.

Vencido el tiempo acordado, pacíficamente volvieron al Turia donde permanecían las naves, y río abajo al mar y al lejano y frío norte, su hogar, siendo su poblado ocupado por gentes de las tierras próximas.

Algunos restos encontrados en recientes excavaciones en la zona confirman esta curiosa historia muy poco conocida. Y el nombre de Olocau también lo confirma, pues era originariamente Oslo-k-ado, que significa en su idioma gente de Oslo, la capital de su reino. Luego derivó en Oslocado y finalmente en el nombre actual.

 

 

Segunda parte.

Toda esta historia es una solemne estupidez, es totalmente falsa, siendo el único dato cierto que en el año 859 los vikingos saquearon Cádiz y posteriormente entraron por el Guadalquivir hasta Sevilla, que también saquearon. Y que llegaron al Ebro.

Y a santo de qué viene esto. Muy sencillo. Es una reflexión que da miedo.

Estoy seguro de que esta historia se la creería muchísima gente, demasiada. No hay más que dar un dato cierto y montar un discurso lógico alrededor de él, para vender como cierta cualquier mentira, por gorda que sea.

Y eso, exactamente eso, es lo que muchos políticos y sus voceros, los medios de comunicación, hacen todos los días. Y nos lo tragamos como muchísima gente se tragaría que Olocau lo fundaron los vikingos.

¿Qué hacer pues ante esto? Actitud crítica con educación y cultura, pues solo así podemos defendernos de la gran mentira en la que vivimos. No creer lo que nos digan porque sí, por quién nos lo dice, por cómo nos lo dice. Comprobar datos, desconfiar de las estadísticas, huir de los discursos “mitineros”, no simplificar los acontecimientos, saber que nadie tiene el monopolio de la verdad, analizar la realidad…

Actitud crítica pero con educación y cultura, pues sin ellas, la actitud crítica se convierte en radicalismo, intransigencia, rabieta infantil, arrebato adolescente…

En fin, Olocau no lo fundaron los vikingos. Aunque había asentamientos previos, fueron los musulmanes los que le dieron la entidad de poblado con el nombre de Hisn al-Uqab que significa Castillo del Águila.

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