FRASES PARA PENSAR.

SE DARÁ TIEMPO AL TIEMPO,
QUE SUELE DAR DULCE SALIDA A MUCHAS AMARGAS DIFICULTADES.

Cervantes en el Quijote.

jueves, 19 de mayo de 2016

Cuatro años de sacerdote.


Queremos felicitarte, Juan, en el cuarto aniversario de tu ordenación sacerdotal, dedicándote y compartiendo en el blog, este bonito texto de la liturgia de las horas. Es un texto que conocerás bien, es un texto para leerlo despacio, saboreando las palabras, dejándote llevar por esa paz que desprende, dejándote envolver por el calor de esa mirada que llena de estrellas la oscura noche y te lanza de nuevo al camino.

Amo Señor tu sendas, y me es suave la carga
que en mis hombros pusiste;
pero a veces encuentro que la jornada es larga,
que el cielo ante mis ojos de tinieblas se viste,
que el agua del camino es amarga, es amarga,
que se enfría este ardiente corazón que me diste;
y una sombría y honda desolación me embarga,
y siento el alma triste, hasta la muerte triste...

El espíritu es débil y la carne cobarde,
lo mismo que el cansado labriego, por la tarde,
de la dura fatiga quisiera reposar...

Mas entonces me miras... y se llena de estrellas,
Señor, la oscura noche; y detrás de tus huellas,
con la cruz que llevaste, me es dulce caminar.

          ¡Feliz aniversario y que Dios te bendiga!

lunes, 16 de mayo de 2016

Pentecostés. Libertad y vida.


Ayer celebró la Iglesia la solemnidad de Pentecostés. La fiesta del Espíritu. Y el Espíritu es libertad, y es vida, y es sabiduría. El Espíritu es libre, sopla donde quiere. El Espíritu es vida que vence a la muerte. El Espíritu es sabiduría que ilumina el camino.
Quiero compartir, hoy, el día después, un fragmento de la homilía que pronunció el papa Francisco, ayer en Roma. Es claro y directo. Leedlo, saboreadlo, no hacen falta comentarios.


Estos hombres, antes asustados y paralizados, encerrados en el cenáculo para evitar las consecuencias del viernes santo, ya no se avergonzarán de ser discípulos de Cristo, ya no temblarán ante los tribunales humanos. Gracias al Espíritu Santo del cual están llenos, ellos comprenden «toda la verdad», esto es: que la muerte de Jesús no es su derrota, sino la expresión extrema del amor de Dios. Amor que en la Resurrección vence a la muerte y exalta a Jesús como el Viviente, el Señor, el Redentor del hombre, el Señor de la historia y del mundo. Y esta realidad, de la cual ellos son testigos, se convierte en Buena Noticia que se debe anunciar a todos.

Y tanto. Y tan Buena Noticia. ¡Ojalá la creamos de verdad y sepamos extenderla!

domingo, 15 de mayo de 2016

Bausén. Centenario de una historia de amor.

Me ha hecho caer en la cuenta mi hermana, gracias a una artículo aparecido en Las Provincias, que el pasado martes, 10 de mayo, se cumplió el centenario de la muerte de Teresa, esposa “sin papeles” de Francisco.
Ya he contado en el blog esta bonita y triste historia de amor y libertad, acaecida hace mucho tiempo en un pueblo del valle de Arán llamado Bausén. Vuelvo a contarla ahora añadiendo que, este próximo 16 de agosto, se celebrará en este precioso pueblecito pirenaico, un homenaje a Teresa con la asistencia de sus bisnietos.
La historia dice, ya envuelta en brumas de leyenda, que a principios del siglo pasado, dos jóvenes se enamoraron y decidieron casarse. Eran ambos de familias humildes, honradas y trabajadoras. Cuando fueron a formalizar la boda a la parroquia, les dijo el cura que a causa de su parentesco, excesivamente próximo, era necesaria una dispensa de Roma, pero esto costaba dinero, mucho dinero para ellos. ¿Qué podían hacer? Tanto el cura como los vecinos les aconsejaron que se olvidaran del asunto de la boda.
Pero Teresa y Francisco se querían, se querían de verdad, y no entendían que el hecho de ser humildes les impidiera formar una familia, y enfrentándose al pueblo entero, ¡ojo, a principios de siglo XX y en un pueblo perdido en las montañas! decidieron vivir juntos en la pequeña casa que, con ilusión y esfuerzo, habían construido para que fuese su hogar.
Afrontando el inicial rechazo de todos y afirmándose en su profundo y mutuo amor, siguieron viviendo y trabajando en su pueblo, en sus montañas. Pasaron los años, años de soledad y desprecio, pero el amor estaba ahí y dio sus frutos. Llegó primero un niño y después una niña. Con el tiempo, el rechazo del pueblo fue poco a poco suavizándose... Pero entonces Teresa enfermó, enfermó gravemente, y murió. Tenía 33 años. Era el 10 de mayo de 1916.
Cuando Francisco fue a la parroquia a preparar el entierro, de nuevo se encontró con una terrible respuesta. Eran pecadores públicos, y Teresa no podía ser enterrada en sagrado.
No puedo ni imaginar, la tristeza, la rabia, la desolación de Francisco. Pero entonces el pueblo, por fin, reaccionó. Los vecinos, movidos por una fuerza más poderosa que las leyes, las normas y los preceptos, construyeron en un día, entre todos, un pequeño cementerio sólo para Teresa, a las afueras del pueblo, cerca de una ermita, en un rincón recogido y umbrío, elevado sobre el valle y rodeado por majestuosas montañas y bosques soberbios. Un rincón donde un bonito grupo de álamos fue testigo de su amor juvenil.
Y allí la enterraron. Y allí sigue enterrada. En la lápida dos inscripciones sencillas, “A mi amada Teresa”, “A nuestra querida madre”.
Cuando estalló la Guerra Civil, Francisco con sus hijos se exilió a Francia, donde murió siendo ya anciano. Nunca se casó. Dejó escrito que le enterraran con su querida esposa, pero una vez más no pudo ser. En plena dictadura, y con sus antecedentes… Su hija murió relativamente joven y su hijo, ya mayor, no hace muchos años. Hoy viven sus nietos y bisnietos.
La historia es hermosa, triste, conmovedora y el rincón donde reposa Teresa de una increíble belleza, de una gran placidez. Además es un lugar discreto. No hay ni una señal que nos lo indique. Si quieres encontrarlo, o preguntas en el pueblo, o exploras los alrededores de la ermita, hasta dar con él. Así está bien, me gusta que sea así.
Como también me gusta pensar en lo que al fin hizo el pueblo, ante la inmensa desolación de Francisco y sus hijos. Esa tumba dignifica a Bausén.
Sean pues estas humildes palabras homenaje a aquellas buenas gentes, al amor, a la libertad de amar. 

Bausén a principios de la primavera.
La timba, blanca, destaca en su pequeño camposanto, en un día gris de primavera.
Siempre hay flores.
Muy cerca de donde reposan los restos de Teresa, una cruz se recorta contra el cielo.

sábado, 14 de mayo de 2016

La Mancha en primavera.


No está lejos y es muy digna de ser contemplada la tierra de don Quijote y Sancho en primavera. Si encontráis un huequecito en vuestras agendas, no lo dudéis. Es un espectáculo magnífico. Además, como ha llovido…



viernes, 13 de mayo de 2016

XXI años después.



Dos rojas lenguas de fuego
que a un mismo tronco enlazadas
se aproximan, y al besarse
forman una sola llama.

Dos notas que del laúd
a un tiempo la mano arranca,
y en el espacio se encuentran
y armoniosas se abrazan.

Dos olas que vienen juntas
a morir sobre una playa
y que al romper se coronan
con un penacho de plata.

Dos jirones de vapor
que del lago se levantan,
y al reunirse en el cielo
forman una nube blanca.

Dos ideas que al par brotan,
dos besos que a un tiempo estallan,
dos ecos que se confunden,
eso son nuestras dos almas.

Gustavo Adolfo Bécquer Rima XXIV

martes, 10 de mayo de 2016

¿Por qué nos persigue, señor Marzà?

¡Qué lástima que tengamos que llegar a esto!
Hay dos barreras, líneas rojas dicen ahora, que cualquier persona de bien debería reconocer y por lo tanto saltarse en su vida pública y social: la barrera de lo emocional y la de los prejuicios ideológicos. Y mucho más si la persona en cuestión ocupa un cargo público en el que, por definición, se debe a todos, no sólo a los que lo hayan votado.
¿Está de acuerdo en esto Sr. Marzà?
Por lo que veo debe ser que no. Y a los hechos me atengo. Lo que no acierto a comprender es en qué puede no estar de acuerdo. ¿En que en política debe prevalecer lo racional frente a lo emocional? ¿En que los prejuicios no son una adecuada herramienta para analizar la realidad? ¿En que el que gana unas elecciones (aunque sea con pactos postelectorales) no está legitimado para actuar sólo para “los suyos” y a los demás “que les den”? No lo sé. De verdad que no lo sé.
Se lo digo claro. El acoso al que usted y los suyos, y así hay que decirlo, están sometiendo a la educación concertada, y en particular a la de la Iglesia, sólo se entiende desde la irracionalidad de lo emocional, desde la ignorancia atroz de quien se rige por prejuicios, y desde la perspectiva totalitaria de quien se cree en posesión absoluta de la verdad, y ¡claro! en cuanto llega al poder lo detenta, (mire el diccionario) no lo ejerce como servicio a la comunidad.
Lo emocional frente a lo racional. Yo entiendo que a usted y a los suyos les entren “convulsiones gastrointestinales” en cuanto huelen a “cerrado y sacristía”, como diría Antonio Machado. Pero reconozca que esto es algo irracional, es pura emoción, turbia resaca de tiempos pasados. De tiempos pasados sr. Marzà. La Iglesia, y más hoy, es muy grande, muy compleja, tiene brillantes luces y profundas sombras. No la simplifique, no la demonice. La Iglesia, por su propia identidad, por coherencia consigo misma, tiene una vertiente educativa esencial. Y esa vertiente, en España, cristaliza en la educación concertada. Acérquese con respeto y objetividad a este realidad, analícela desde la razón y saque sus conclusiones.
El prejuicio frente al conocimiento. Mire, señor Marzà, este mes de septiembre hará 34 años que trabajo en un colegio concertado. He oído muchos juicios de valor negativos de la gente de su cuerda sobre mi centro y centros como el mío, y puedo asegurarle que, si bien en otros tiempos, ya lejanos, pudieron ser ciertos, no lo son ahora o si algunos lo son, no son diferentes a los que puedan hacerse de cualquier centro público. Sus prejuicios son fruto del desconocimiento, de la ignorancia, de no haber hecho ese análisis de la realidad respetuoso y objetivo que, aunque sólo sea por el lugar que ocupa, debería hacer.
Detentar frente a ejercer. Dice la RAE de detentar, retener y ejercer ilegítimamente algún poder o cargo público. Ejerza, no detente el poder al que ha accedido. Guiarse por lo emocional y basarse en prejuicios para tomar decisiones sectarias, contrarias a grandes sectores de la población, no es ejercer, es detentar, porque es un uso ilegítimo del poder. La razón, el análisis de la realidad y el respeto a pensamientos diferentes es lo que da legitimidad a la autoridad. Lo contrario es totalitarismo. La legitimidad del poder no está sólo en haber accedido a él democráticamente, sino también, y sobre todo, en el modo de ejercerlo.
Y una última cosita quiero decirle, señor Marzà, a usted y a los suyos. ¿Sabe de todo esto lo que más rabia me está dando? Cuando les oigo hablar de una escuela inclusiva. Sí, claro que deber ser inclusiva. Hemos de incluir y acoger a todos, las más de las veces sin medios, sin apoyos, sin reconocimiento alguno. Y así lo hacemos porque es bueno y justo. Sean pues ustedes también inclusivos. Sean capaces de crear un sistema educativo en el que quepamos todos, también los que pensamos diferente. Es irónico que quienes más hablan de inclusividad, quieran excluir por decreto a cientos de miles de familias que, amparadas por la Constitución, desean una educación cristiana para sus hijos.
Señor Marzà. De verdad que no le entiendo. Y cuando a fuerza devanarme los sesos creo entenderle, me entra el vértigo que da asomarse al abismo de la intolerancia y el fanatismo enarbolados en nombre de la libertad y el progreso. ¿Qué libertad y qué progreso, señor mío?

lunes, 9 de mayo de 2016

Lluvia de primavera.

Estaba trabajando esta tarde cuando la lluvia mansa pero casi constante que empezó, ¡por fin!, ayer por la mañana, durante un rato ha dejado de ser mansa. Ha llovido con ganas. ¡Qué bonito! A través de la ventana, veía el paisaje urbano difuminarse durante un ratito, mientras se escuchaba ese sonido blando y envolvente de una buena precipitación, y algún que otro trueno.
Treinta y nueve litros han caído desde ayer por la mañana. ¡Bien! Estará el monte húmedo, fresco, limpio, y la primavera se abrirá paso con más más fuerza, con más vida.
Faltaría que siguiera lloviendo, mas bienvenida sea la que ha caído, aunque a más de uno le haya molestado. Nunca llueve a gusto de todos. Pero es que por aquí nos hace tanta, tanta falta…
¡Mirad la primavera!