FRASES PARA PENSAR.

SE DARÁ TIEMPO AL TIEMPO,
QUE SUELE DAR DULCE SALIDA A MUCHAS AMARGAS DIFICULTADES.

Cervantes en el Quijote.

jueves, 15 de marzo de 2018

Atracón de basura.



Hay días en que se junta todo para hundirnos en la miseria. Hoy es un día de estos. Si no hubiera tenido la mala idea de poner la radio igual no me hubiera enterado y, ya se sabe, ojos que no ven corazón que no siente.
Pero la he puesto y me he enterado.
Hoy me he enterado de que la RAE se ha bajado los pantalones con la palabra fácil, negándose a sí misma y a sus principios más elementales en aras de la necedad de lo políticamente correcto.
Hoy me he enterado de que ha salido adelante en el Congreso la iniciativa del PNV de derogar la prisión permanente revisable, tras un debate de un cinismo, una demagogia y una desvergüenza apabullantes.
También me he enterado hoy de que el señor Puigdemont se va a Suiza a un congreso sobre derechos humanos. ¡Sobre derechos humanos!
Decían también que se están disparando las enfermedades de trasmisión sexual debido a las fiestas de sexo y droga que se han puesto de moda entre los jóvenes universitarios y que tienen un nombre en inglés ¡cómo no! que no tengo interés alguno en conocer.
Hace unos días me enteré de que el tribunal de Estrasburgo obliga a pagar una indemnización a quienes fueron “injustamente” juzgados por quemar fotos del Rey, con el peregrino argumento de que eso es libertad de expresión. ¿En una democracia?
Tiempo atrás, este mismo tribunal obligó a pagar otra indemnización a un asesino. ¡Indemnizar a un asesino! No concibo mayor insulto a la memoria de las víctimas y a sus familias.
Hace poco también, rompieron el pacto educativo. ¡Claro, mejor es que el caos en el sistema se prolongue en el tiempo! Así, cuanto más tontos salgan mejor; más manipulables. Por eso hay quien quiere bajar la edad de voto a los 16. ¡A los 16!
Y más, y mucho más.
¡Claro está! Este no es mi mundo. Esta no es la sociedad en la que quiero pasar el resto de mi vida. Esta no es la sociedad que quiero para tantos jóvenes a los que conozco y que merecen algo mejor.
De verdad. No sé muy bien qué pinto yo aquí. Tengo la tentación de aislarme totalmente de los medios de comunicación, de reducir las relaciones sociales a los amigos y familia, de desaparecer de las redes, y de recluirme en casa y en las montañas.
Es sólo una tentación de un día en el que se me ha atragantado la miseria, la basura y la mentira en la que vivimos. Mañana será otro día, ¿no? Espero. Como espero no perder el sentido del humor y la capacidad de disfrutar de la vida, mientras nos dejen...

miércoles, 14 de marzo de 2018

En memoria de Félix Rodríguez de la Fuente.



Hace hoy 38 años que murió Félix Rodríguez de la Fuente. Recuerdo el momento exacto en el que me enteré, y el impacto que me causó la noticia. No podía creerlo, me resistía a creer que aquello era verdad.
Y es que, el amigo Félix, era una de esas personas tan unida a la vida, tan viva en todos los que amábamos la naturaleza, que parecía que la muerte nada tenía que ver con él.
Para mí fue muy importante. Desde pequeño había sentido una fuerte atracción hacia el campo y el monte, un ansía de subir a cualquier alto para ver qué había detrás. Era al aire libre donde más a gusto estaba, y estoy.  Entonces apareció este hombre.
Seguía todos sus programas y nos hicimos en casa, por fascículos, la enciclopedia Fauna, que me leí entera y que aún conservo. ¡Qué ilusión comprar semana tras semana cada nueva entrega!
Leyendo aquellas entrañables páginas volé por el mundo entero y fui descubriendo en la naturaleza la libertad y la plenitud que en mis estudios, era mal estudiante, no tenía.
De entre los muchísimos textos que recuerdo entre las nieblas del pasado, hay uno que se me quedó grabado, no con exactitud, pero que sigue en mí por el profundo significado que tuvo entonces y que sigue teniendo ahora. Y justamente el tomo de la enciclopedia en el que estaba es el único que no encuentro. Pero sé que dice algo así:

El fuego que crepita en nuestros refugios invernales sigue uniéndonos con irrompibles lazos al bosque de las hadas y de los gnomos, de los osos y de los lobos, al bosque de la libertad perdida.

            La libertad perdida… Y me quedaba saboreando estas dos palabras. Por eso creo que estoy tan bien en las montañas, en sus bosques, en sus cimas, en sus amplios horizontes. Porque allí encuentro, cada vez que voy, esa libertad perdida de la que hablaba aquel hombre al que tanto debo y que marcó un antes y un después en la relación entre la sociedad española y la naturaleza.
            Valgan estas líneas de agradecido recuerdo, como humilde homenaje a Félix Rodríguez de la Fuente.

martes, 13 de marzo de 2018

No entiendo por qué derogarla.



Ayer lo decía. Esto de la prisión permanente revisable no es cuestión de “calenturas”, pero ni en un sentido ni en el otro. Ni se puede decir que sí al calor de la indignación y la rabia, ni se puede decir que no, desmarcándose de esa indignación y esa rabia para quedar por encima de los que la tienen, de los que “no saben controlar sus emociones y lo mezclan todo”; de los que "no son como nosotros, que mantenemos la calma".
El enfoque es otro, pienso yo. Se trata de ver la realidad por encima de las posturitas políticamente correctas, nacidas a la sombra de la falta de planteamientos políticos sólidos y coherentes. Es además una actitud muy propia del despotismo ilustrado, todo para el pueblo pero sin el pueblo, “porque el pueblo reacciona emocionalmente y nosotros somos la élite intelectual pensante que sabemos lo que le conviene”, deben pensar.
Hay que partir de los hechos. Y es un hecho que desgraciadamente hay entre nosotros personas que no pueden “andar por ahí sueltas”. Por la gravedad de sus delitos y por el alto riesgo de reincidencia. Por maldad o enfermedad, no lo sé. Nunca he sabido distinguir con claridad entre el enfermo y el hijo de puta.
Y es de sentido común que cuando se pilla a uno de estos, después de que ya haya hecho mucho daño, podamos tenerlo controlado de por vida, si es necesario. Eso sí, con revisiones periódicas, por si algo ha cambiado. También es un hecho que la gente puede cambiar. Así de simple veo el asunto. Por eso no acierto a comprender dónde está el problema de la prisión permanente revisable. Porque en los derechos humanos no, desde luego. Además, de derechos humanos, si alguien tiene que hablar primero son las víctimas, si pueden.
La cuestión está abordada desde hace siglos. Los filósofos Hobbes, Locke y Rousseau, entre otros, la trataron a fondo. Y es muy sencilla. El individuo en una sociedad civilizada renuncia a tomarse la justicia por su mano, justicia a la que tiene derecho, a cambio de que esa sociedad cree las normas e instituciones necesarias para protegerle haciendo justicia por él. Es uno de los aspectos importantes del llamado contrato social.
El problema está entonces en que si las instituciones no aplican las normas, o las hacen inadecuadas e ineficaces, el contrato queda virtualmente roto, y no por el ciudadano, que se siente desprotegido. Muy a gusto tomaría la justicia por su mano; pero como es buena persona y sabe que “lo pillarían”, a él sí, se queda, por decirlo de algún modo, doblemente jodido. Y siente que siempre ganan los malos. Y esto es malo, muy malo.
Pero además, si luego sale por ahí un cantamañanas prometiendo justicia, mano dura, exclusión de los diferentes y otras zarandajas semejantes, acabará llevándose el gato al agua. Y es lo que está pasando en Europa. El ascenso de los populismos de “derechas” como reacción a la incoherencia esencial de las “izquierdas” y a la tibieza, y al miedo a que les llamen fascistas, de los partidos de “centro” y de “derechas”. La suerte que tenemos en España es que la presión institucional y social sobre la extrema derecha es tan brutal, que hoy por hoy no tenemos este peligro, tenemos otros.
Desde luego que hay otras causas que explican esto, pero esta estupidez de pretender derogar la prisión permanente revisable, es un muy claro exponente de esa forma de hacer política tan "monina ella", tan "correcta", tan "ecuánime", tan hueca y tan insensata. Y esto también es malo, muy malo.
No olvidemos que los totalitarismos, sean del signo que sean, no desaparecen; sólo se esconden esperando la ocasión de salir de nuevo de sus guaridas. No les allanemos el camino. Y no olvidemos que las personas renuncian a hacer justicia por su cuenta, porque confían y deben seguir confiando en que hay instituciones y leyes que la hacen por ellas.


lunes, 12 de marzo de 2018

No es cuestión de frío o caliente.

Ni en frío ni en caliente. La prisión permanente revisable no es cuestión de estar frío o caliente. Es cuestión de cultura y de sentido común. Más de uno debería volverse a leer a Thomas Hobbes (1588-1679), John Locke (1632-1704) y Jean-Jacques Rousseau (1712-1778) y recordar al servicio de quién esta. ¡Ya está bien de “posturitas”!
Mañana más.

domingo, 11 de marzo de 2018

Amarrarse a la esperanza.



La memoria del 11M y la noticia de la muerte de Gabriel se unen hoy dando un tinte negro y triste al día... Silencio y oración, una oración que me reconforta y me abre a la esperanza de ese Cielo Nuevo y esa Tierra Nueva en la que Dios en persona estará con nosotros, y será nuestro Dios. Él enjugará las lágrimas de nuestros ojos y…

ya no habrá muerte ni luto
ni llanto ni dolor;
pues lo de antes "habrá" pasado.

Ap. 21,4.

Si me quieres, quiéreme entera...



Quiero compartir un breve y bonito poema de amor este domingo por la mañana. Es de Dulce María Loynaz, poetisa cubana y premio Cervantes 1992. No lo conocía. Lo descubrí en un haya, en el circo de Pineta, este pasado verano. Llovía, hacía frío y bajo los paraguas recorrimos la exposición llamada árboles ilustrados, que habían organizado los vecinos de Espierba. ¡Qué bonito!¡Qué magnífica combinación de naturaleza y cultura!


Si me quieres, quiéreme entera,
no por zonas de luz o sombra...
Si me quieres, quiéreme negra
y blanca. Y gris, y verde, y rubia,
y morena...
Quiéreme día,
quiéreme noche...
¡Y madrugada en la ventana abierta!

Si me quieres, no me recortes:
¡Quiéreme toda... O no me quieras!

viernes, 9 de marzo de 2018

La caca de Félix.



¡Que viene Félix! No, Félix el gato no, (qué mayor soy) ni el fundador de las Trinitarias. Viene la borrasca Félix, que traerá más agua, más nieve en las montañas y viento, mucho viento a toda España.
¿A toda España? Noooo, a toda España no. A nosotros, como casi siempre nos traerá sólo viento, mucho viento, viento seco; y un día y otro y otro. Porque si después de Félix viene Gerarda, por decir algo (la cosa es que empiece por g) hará lo mismo; regalar agua y nieve a todos, y a nosotros, por decirlo finamente, sus excrementos. Porque los vientos son los excrementos, la caca, de las borrascas.
Y es una lástima, porque el monte está que se sale con lo poco que ha llovido. ¡Es tan agradecido! Si lloviera más… En fin, lo dicho, para nosotros, la caca. Es lo que hay. ¡Aaah! que vienen las fallas. Pues nada, que se espere al veinte, pero que llueva. Por pedir que no quede. ¡Que llueva a partir del veinte y que para el viento ya!
Luego hará lo que le dé la gana.