FRASES PARA PENSAR.

SE DARÁ TIEMPO AL TIEMPO,
QUE SUELE DAR DULCE SALIDA A MUCHAS AMARGAS DIFICULTADES.

Cervantes en el Quijote.

jueves, 23 de enero de 2020

¡Ale! A pasarlo bien.



No quiero ser aguafiestas pero creo que he de decir lo que va a pasar este fin de semana en nuestros montes. Y no es bueno.
El personal saldrá a ver la nieve, que no está lejos y hay mucha. Hasta ahí bien. El problema está por una parte en la basura que demasiada gente dejará a su paso, y por otra en el daño que van a hacer con los vehículos a pistas, caminos y senderos, blandos por la abundante precipitación.
     Los 4X4 y las motos de trial, cuando quienes los conducen no tienen la más mínima conciencia medioambiental ni nada que se le parezca, dejan el terreno por donde han pasado hecho una pena. Y las bicis de montaña, que también son vehículos, y muy agresivos, destrozarán los senderos con más  eficacia al estar reblandecidos. Pero ellos tan contentos, con el barro hasta las cejas. ¡Cómo mola, tío!
Ahora bien, no pasa nada. Decretada la emergencia climática ya estamos tranquilos, ¿no?  No, no nos equivoquemos, la emergencia es más que climática, es medioambiental en el sentido más amplio, y aquí, en la Comunidad Valenciana, por muchos motivos, la situación es más grave que en otros muchos lugares.
Pero como aquí los medios de comunicación no han decidido elevar a los altares del compromiso social a ninguna Greta, ni a un ningún Greto, pues lo dicho, no pasa nada. Nada de nada.
¡Ale! A pasarlo bien.

miércoles, 22 de enero de 2020

Abrir los ojos al mundo.



Organizando estos días papeles para reciclar los inútiles y guardar los que aún significan algo para mí, me he encontrado con una hojita donde explicaba, no recuerdo a quien, qué hacía con Platero y yo, uno de los libros que más he trabajado en clase con mis alumnos.
Voy a compartirlo porque creo que es algo que no sólo puede ser útil para trabajarlo en el aula, si esto lo lee alguien “del gremio”, sino también en familia, e incluso personalmente, a solas con uno mismo.
La actividad consistía en leer unos cuantos capítulos seleccionados, despacio, saboreándolos y explicando lo que fuera menester, y después les pedía que pensaran en algo referido a ese capítulo y lo escribieran en su libreta para luego ponerlo en común.
Haciendo esto he vivido algunas de las clases más conmovedoras y memorables de mi vida, clases cuyo recuerdo ahora guardo como precioso tesoro íntimo, y que por respeto a sus protagonistas no puedo contar.

Capítulo 1. Platero. Describid una mascota. Desarrollo de la sensibilidad, de la capacidad de observación, del afecto.

Capítulo 5. Escalofrío. Contad algo que os haya dado miedo. No un susto. Aprender a gestionar la experiencia del miedo.

Capítulo 17. El niño tonto. Hablad de algún discapacitado que conozcáis. Respeto a todos. Aceptación de los diferentes. Sensibilidad.

Capítulo 18. La fantasma. Describid una tormenta que hayáis vivido. Hacerse conscientes de la fuerza de la naturaleza.

Capítulo 19. Paisaje grana. Describid un atardecer. Desarrollar la sensibilidad ante la belleza.

Capítulo 24. Don José el cura. Describid un comportamiento incoherente (explicaba primero qué es la incoherencia). Desarrollar la actitud crítica.

Capítulo 26. El perro sarnoso. Contad un caso de comportamiento impulsivo. Aprender a controlar la impulsividad y pensar las consecuencias de nuestros actos.

Capítulo 46. La tísica. Contad algún favor hecho a alguien. Pensar en la importancia de ayudar a los demás.

Capítulo 61. La perra parida. Contad algún caso de “proezas” o favores hechos por los animales. Aprender a valorar a los animales.

Capítulo 74. Sarito. Contad algún caso de xenofobia o racismo. Detectar y rechazar el racismo y la xenofobia.

Capítulo 94. Pinito. Describid a alguien del pueblo o barrio que sea peculiar. Saber respetar a esas personas peculiares que hay en todo pueblo o barrio.

Capítulo 108. La yegua blanca. Contad un caso de maltrato de animales. Aprender a no maltratar a los animales.

Las clases eran muy interesantes, como ya he dicho, además de por lo que escribían y compartían los alumnos, porque siempre había quien decía si podía ser de la tele o de alguna película. Yo siempre decía que no, que tenía que ser real y personal, y cuando alguien me salía, siempre pasaba, con eso de que yo no he visto, yo no sé, yo no conozco…, les contestaba, amablemente, pero se lo decía, "pues ya es hora de que abras los ojos y empieces a enterarte del mundo en el que estás".
Y esto de abrir los ojos al mundo me parece que era muy importante, que es muy importante. Y poder hacerlo de la mano de Juan Ramón Jiménez, todo un lujo.

martes, 21 de enero de 2020

Gloria se está comportando...


Gloria se está comportando como lo que es, toda una gran borrasca que ha provocado un temporal de los que hace años no "disfrutábamos". Cierto que tiene sus “daños colaterales” no deseados pero en ocasiones inevitables, sobre todo la muerte de personas, sean quienes sean. Lo demás se arregla con dinero.
Por otra parte hay que reconocer que, situaciones como estas en las que la naturaleza nos enseña los dientes, son buenas para darnos una cura de humildad y para recordarnos que, por mucho que hagamos para apartarnos de ella y dominarla, es ella quien tiene la última palabra.
Yo, personalmente, he disfrutado esta mañana, y sigo disfrutando, como un gorrino, si es que los gorrinos disfrutan, con esta larga y espectacular tormenta de invierno, algo muy raro por estas latitudes.
Gozo del cielo oscuro, el viento, la lluvia, los relámpagos, los truenos…y la nieve cayendo en las montañas, cubriendo de blanco tantos y tantos parajes mil veces recorridos en mis excursiones. ¡Qué bonito! ¡Qué bueno para el  monte!
De temporal histórico hablan, y es posible que así sea, pero no hay que olvidar que estas cosas han pasado siempre. Más aún, antes nevaba más, llovía más, hacía más frío…; pero nos enterábamos menos, y cuando pasaba nos lo montábamos como podíamos, como ahora; cada uno se lo monta como puede. Y si te lo puedes montar bien, pues eso, a disfrutarlo. Y si no, pues a aguantarse toca. Nunca llueve a gusto de todos.
Pero lo que no podemos olvidar es que para la naturaleza, en la que vivimos y de la que vivimos, episodios como estos son buenos y necesarios, mil veces mejores que el “maldito” buen tiempo que hace un año nos tuvo tres meses seguidos sin una sola gota de agua. Eso sí es malo.
Así pues, como dice el refrán, a mal tiempo buena cara. Ya vendrá la primavera que, con temporales como este, será espectacular.




lunes, 20 de enero de 2020

Me gusta el invierno.


Florecen las aliagas y los almendros. Llueve. Nieva. El invierno, con su rotunda presencia, nos recuerda que aún le queda tiempo. Es bonito pensar en eso junto al fuego. Me gusta el invierno.






domingo, 19 de enero de 2020

Un buen temporal de levante.

Cerca de Higueruelas, hace un rato.

NOTA DE LA SEMANA: 10

Esta sí, esta sí que pinta bien, pero que muy bien. Hoy ya llevamos 23 litros, y está nevando en las montañas, lo he visto. Y parece ser, si se cumplen las previsiones, que lloverá bien hasta el martes, empezando a remitir el miércoles y dejándonos un jueves, viernes, sábado y domingo, de cuento.
Las temperaturas seguirán bajitas, entre 2 y 15, y cuando deje de llover y nevar no subirán, cosa rara. Tampoco vendrán ventoleras. Si esto es así, es una maravilla porque toda el agua caída se aprovechará bien, y la nieve se irá fundiendo poco a poco. Más agua.
Tiempo ideal para salir de excursión. Ideal para disfrutar de la nieve cerca. Ideal para el monte, porque un buen temporal en enero es de lo mejor que le puede pasar. En el mar tendrán que estar tranquilitos.
Por todo esto, a esta semana próxima le pongo, y ya tenía ganas, un 10. Espero que no nos defraude.

sábado, 18 de enero de 2020

¿Y por qué no lo hay? ¿Qué tenía de malo?



Organizando libros en casa me he encontrado con uno escrito por el jesuita Jaime Pons, publicado en 1929 por la editorial FTD. Se titula Cartilla moderna de urbanidad para niños. En el capítulo 4 habla del colegio. Con nueve preguntas y una breve historieta, esboza un alumno de los que ya no hay, pero si lo leéis serena y objetivamente igual os preguntáis, ¿y por qué no lo hay?,¿qué tenía de malo?

1. ¿Qué hace el niño bien educado al llegar al colegio?
Saluda respetuosa y brevemente al señor maestro y después se junta con los demás niños para estudiar, jugar o conversar con ellos.
2. ¿Cómo se porta en cuanto se da la señal de ir a clase?
Suspende el juego y la conversación, y se encamina al aula en la forma que está mandado.
3. ¿Cuál es la mayor obligación del discípulo?
Respetar y obedecer a su maestro.
4. ¿Qué postura guarda en clase el niño bien educado?
Ordinariamente está sentado, evitando cruzar las piernas o alargarlas desmesuradamente.
5. ¿Cuándo se pondrá en pie?
Siempre que el señor maestro lo mande, cuando hable con él y cuando entre en el aula algún superior o algún forastero.
6. ¿Cuál es la falta que más suele molestar en el colegio?
La falta de silencio, porque estorba a muchos y hace perder tiempo.
7. ¿Qué se tendrá presente al dar las lecciones?
Que se ha de hablar pausadamente, pronunciando con claridad y sin repetir palabras ni frases.
8. ¿Cómo nos hemos de portar con los compañeros?
Con paciencia y cariño, ayudándoles en todo lo que se pueda y esté permitido.
9. ¿Qué evita en clase el niño bien educado?
En clase el niño bien educado evita molestar a sus compañeros y reírse o burlarse maliciosamente de ellos cuando se equivocan al dar las lecciones.

El emperador Teodosio el Grande tenía dos hijos llamados Arcadio y Honorio; dioles por maestro a San Arsenio. Entró un día el Emperador mientras sus hijos daban las lecciones, y como viera que estaban sentados y el maestro en pie se enojó y les dijo afeándoles su comportamiento: "Habéis de saber que si a mí que soy vuestro padre me debéis el nacimiento y la esperanza de un corona, debéis a Arsenio un bien infinitamente mayor: la buena educación por la cual seréis príncipes virtuosos y dignos del trono". Impúsoles luego como castigo, que durante ocho días no llevaran las insignias de su dignidad en la corte.

viernes, 17 de enero de 2020

Parece que sí.



Parece que sí; que se nos encima un temporal como Dios manda. Lluvia, nieve, viento y frío. Lo que debe ser en enero, invierno de verdad. Y ojalá dure hasta el jueves como dicen ahora, no vayan recortándonos el regalito luego y de cinco días sean tres, y de esos tres uno, y del que nos quede llueva sólo un rato por la mañana.
Lluvia abundante y un buen paquete de nieve en las montañas es, en esta época del año, una bendición para la tierra en la que vivimos. Es bueno, muy bueno, y raro, porque últimamente estas borrascas son cada vez más escasas.
Así que a preparase, a no quejarse y a cruzar los dedos para que Gloria sea lo que debe ser, un glorioso temporal.