FRASES PARA PENSAR.

SE DARÁ TIEMPO AL TIEMPO,
QUE SUELE DAR DULCE SALIDA A MUCHAS AMARGAS DIFICULTADES.

Cervantes en el Quijote.

jueves, 29 de octubre de 2020

Fuego en Bejís.


Se veía venir. Demasiado bien, habían ido las cosas este verano. Hacia el mediodía, un violento incendio forestal se ha declarado en Bejís. Ha empezado cerca de Arteas de arriba, aldea de este pueblo del alto Palancia. Una zona agreste y muy bonita.

Y es que, como vengo diciendo, el monte está muy seco, por muy otoño que sea. Y abandonado. Y según me ha comentado un amigo, a partir del uno de octubre, como todos los años, dan permisos para hacer quemas agrícolas, posible origen del fuego.

Si es así, es para destituir fulminantemente a toda la cadena de mando que permite semejante barbaridad, llegando hasta lo más alto. Y aún en el caso de que el origen de este fuego en concreto no sea ese, el hecho cierto es que sí se permiten quemas agrícolas desde esa fecha. Y eso es una barbaridad tan extrema que entra en el terreno del delito.

¿Qué demuestra esto? Que las autoridades medioambientales que tenemos no se enteran, y además les importa un bledo el monte, porque es de sentido común que, sea la fecha que sea, mientras el monte no este húmedo no se deben permitir las quemas agrícolas. Hasta una sepia podría entender esto.

¿Y sabéis que pasará? Que pese a este incendio, no las prohibirán hasta nueva orden, mañana mismo, ¡no! Así de imbéciles son.

Ojalá me equivoque y me tenga que tragar estas palabras.

Después de la lluvia.

La última vez que llovió, llovió muy poquito, pero fue suficiente para que una noche sin viento permitiera que, por la mañana, el monte fuera una fiesta de luz en la que millones de gotitas de agua reflejaban los rayos del sol en una atmósfera limpia y quieta.

Aquí tenéis algunas fotos.












lunes, 26 de octubre de 2020

Palabras de un amigo.


Voy a compartir esta tarde la entrada que nuestro amigo José Luis, sacerdote, dedicó ayer a mi madre, en su blog, Umbral de zona. En agradecimiento a él, por sus palabras, y en homenaje a mi madre.

Esta mañana he estado de entierro, acompañando a mis amigos Jesús, Paco y Lourdes que han perdido a su querida madre, Maruja. Ayer repentinamente se quebró su larga vida. En la celebración funeral he dicho yo unas palabras que me han dejado sólo a medias de lo que quería expresar. La emoción me invadía porque los recuerdos que tengo yo de esta persona son muchos y muy emotivos. En muchos momentos ella fue para mí, como una madre.

Cuando hemos salido del cementerio tenía esa sensación que a veces acude a mi alma, andar entre la pena y la esperanza; dejábamos sus restos mortales allí en el nicho y encerrábamos en su oscuridad todo lo que fue perecedero en su vida. Fuera, con nosotros, nos acompañaba todo lo hermoso y bello que su esposo Federico y sus hijos vivieron con ella. Cosas hermosas de las que yo también tuve la suerte de participar porque con ella me sentía siempre muy bien, como si fuera un miembro más de su propia familia.

La muerte siempre nos descoloca y cuando nos toca de cerca, buscamos en medio de la tristeza y la pena poder de nuevo situarnos. Ser creyente nos sitúa de nuevo en la clave: también Dios, precisamente está con nosotros. Esta muerte no es una más, es la ocasión de recordar que la ausencia que nos entristece es parte del amor que ella nos dio y al que nosotros correspondimos.

Por eso, sus hijos, al final de la ceremonia del entierro, no han hecho más que dar gracias por esta madre, Maruja, que Dios les dio.

Su alegría íntima, su admirativo amor hacia todo lo que le rodeaba, su optimismo vital, su generosidad constante, borraba muchas veces los defectos que lógicamente también ella poseía. Maruja, a lo largo de sus muchos años sembró de buenos ejemplos su vida; que éstos queden siempre en el corazón de sus hijos y de todos los que la quisimos tanto.

Descansa en paz.

Semana "constipadora".

NOTA DE LA SEMANA: 4.

Este lunes ventoso y fresco inicia una semana otra vez seca. Por ninguna parte se ven lluvias ni nada que se le parezca. Además, las temperaturas máximas irán subiendo hasta rebasar los veinticinco, mientras que las mínimas se quedarán rondando los diez.

Los vientos serán de componente oeste, pasando a componente este hacia media semana, y dando entrada a calmas hacia el fin de semana. Los cielos, despejados.

En resumen, semana confortable, aunque “constipadora” por la diferencia de temperaturas entre la mañana y el medio día. Muy buena también para actividades al aire libre, el más sano que hay.

 A una semana así, le pondría buena nota si hubiera llovido como toca. Si octubre nos hubiera dejado un buen puñado de litros, como es lo normal. Pero con el tiempo que llevamos sin ver llover de verdad, le pongo un cuatro por eso de, al menos, no traernos ninguna desgracia meteorológica tal como una “ponentá”, la peor de todas después de esos diluvios de quinientos o seiscientos litros que nos visitan de vez en cuando.

domingo, 25 de octubre de 2020

De todo corazón, muchas gracias.


Queremos agradecer todo el apoyo y el cariño que en estas horas nos habéis manifestado, arropándonos con vuestras palabras y presencia de muchas formas diferentes. Para ello voy a compartir el texto que he leído al final de la eucaristía en la que hemos despedido a la mamá. 

De todo corazón, muchas gracias.

Creo que este es momento de dar las gracias. Gracias a la mamá por habernos dado la vida, junto al papá. Gracias a nuestra hermana Lourdes por su entrega total y absoluta a nuestra madre hasta el último momento. A mi hermano Paco, por estar siempre ahí, al quite. Gracias a todos los que nos habéis manifestado vuestra cercanía y cariño en este momento triste; gracias a los que estáis aquí presentes. Sabed que se nos ha hecho muy duro no poder abrazaros, besaros, daros ese apretón de manos que todos necesitábamos, y nosotros en estos momentos de una manera muy intensa.

Y sobre todo, gracias a Dios por la vida de la mamá. Una vida larga, plena. Un esposo al que amó y que la amó siempre. Tres hijos, casados con personas buenas, dos nietas también casadas con dos buenos hombres, cinco biznietos… Y un gran deseo de vivir, hasta el último momento.

 Todo le parecía bonito, el cielo, los árboles, las casas, hasta las carreteras y los camiones. Las terrazas de los bares, donde le encantaba invitarnos a  almorzar, comer o cenar; y bien a gusto que comía rodeada de los suyos.

Sí, todo era hermoso y nuevo cada día porque sus pérdidas de memoria, con la edad cada vez más frecuentes, en ella se convertían en un continuo gozoso descubrimiento de novedades, siempre bonitas.

Ayer por la mañana, recién empezado el día, casi sin darse cuenta, en brazos de su hija, partió a la Casa del Padre, donde todo es nuevo de verdad y bonito a rabiar; a la luz, que tanto le gustaba, y a la vida para siempre.

Y su cuerpo mortal descansará aquí, en Ribarroja. Ya nos los dijo hace años. El día que me muera quiero que me enterréis aquí, así estaré más cerca de vosotros; y además me gusta el pueblo. Y así va a ser.

Por todo esto, y mucho más, gracias.

sábado, 24 de octubre de 2020

Yo soy la resurrección y la vida.

 


           Yo soy la resurrección y la vida: el que cree en mí, aunque haya muerto, vivirá; y el que está vivo y cree en mí, no morirá para siempre.

Jn, 11,25-26.


viernes, 23 de octubre de 2020

Todos somos soldados en esta guerra.


Quiero comentar el discurso que desde La Moncloa ha hecho el Presidente del Gobierno esta mañana, ante la situación grave en la que estamos, y las duras semanas que nos aguardan, según sus propias palabras.

Ha pedido tres cosas, unidad, disciplina social y moral de victoria. Totalmente de acuerdo. Ahora bien, ellos, los políticos, son los primeros que deben crear esa unidad, soldando las dos brechas que nos debilitan: la que hay entre Gobierno y oposición; y la tan nuestra, la que tenemos entre las Comunidades Autónomas. Todas las Comunidades unidas, junto al Gobierno apoyado por la oposición; eso es unidad, y lo demás cuentos.

También ha aludido a la disciplina social. Cierto es que hay mucha gente haciéndolo muy bien, pero también hay demasiada haciéndolo mal o muy mal. Y todo el mundo sabe que la disciplina se consigue con concienciación y con sanción. Desgraciadamente hay gente que sólo entiende el lenguaje del palo y tentetieso, de todas las edades, particularmente adolescentes y jóvenes. Pues palo y tentetieso, sin miedo. No está el horno para bollos.

Y varias veces ha hablado de moral de victoria. La necesitamos. Ha habido mucho sufrimiento, lo está habiendo y lo habrá. Sufrimiento ocasionado por cuestiones de salud, cuestiones económicas, cuestiones psicológicas, cuestiones sociales… Sufrimiento, porque esta guerra se está haciendo larga y no se le ve el final. Se ha roto mucho, y ni siquiera sabemos cuándo podremos empezar a reconstruir; cuando volverá el trabajo sin miedo, la fiesta, el beso y el abrazo, la vida… Moral de victoria…

Empezaré a tenerla, cuando me sienta parte de un ejército disciplinado, dirigido por unos mandos unidos y que saben dónde van. Necesito ver a los mandos con una sola voz, y ver cómo le cae el pelo al primer soldadito que se sale de madre. Quizá este ejemplo castrense nos ayude a entender la situación en la que estamos.

Todos somos soldados en esta guerra. Y para tener moral de victoria necesito fiarme de mis mandos y de mis compañeros.