FRASES PARA PENSAR.

SE DARÁ TIEMPO AL TIEMPO,
QUE SUELE DAR DULCE SALIDA A MUCHAS AMARGAS DIFICULTADES.

Cervantes en el Quijote.

domingo, 7 de febrero de 2021

Variable e inseguro. Y ventoleras, para variar.

Nota de la semana: 2.

Cada uno de los modelos que consulto para escribir estas líneas dice una cosa. Si a eso añadimos las sorpresas meteorológicas que estamos teniendo, (la última, la lluvia de polvo seco) intentar predecir el tiempo de esta semana es ciencia ficción. Pese a esto, voy a intentarlo.

Podría lloviznar mañana y llover el martes y sábado, pero podría no hacerlo. El viento parece que será fuerte y de poniente, de esos que molestan, por lo menos mañana y el miércoles, aunque el martes no se quedará corto. Las temperaturas oscilando, grado arriba o grado abajo, entre los diez y los dieciocho o diecinueve.

Parece que a partir del jueves el viento irá amainando y subirán las máximas por encima de los veinte, mientras las mínimas bajarán algo o seguirán igual. Pero solo lo parece.

El cielo, durante toda la semana, tendrá de todo. Estará despejado, cubierto, con nubes altas, bajas, medias… ¡Vamos, un tutifruti celestial!

Cómo resumir este panorama. Tiempo variable, inseguro, templado y ventoso, con tendencia a mejorar hacia el final de la semana. ¿Nota? Si lloviera, pese al viento le pondría un seis. Pero como no creo que lo haga, ojalá me equivoque, le pondré un dos, porque ¡ya está bien de ventoleras! ¿no?


Lo bello y lo horrible.

En ocasiones, lo bello y lo horrible, lo bueno y lo malo, la vida y la muerte se parecen demasiado. Se diría que esta foto es la de un devastador incendio forestal, sin embargo es el crepúsculo de un día de poniente en los montes de Gátova.



No oculto que la contemplación, hace unos días, de esta puesta de sol me, resultó tan bella como inquietante, porque me recordaba demasiado a otros momentos en los que he visto, impotente y rabioso, cómo la irresponsabilidad y la desidia de mala gente, de esa que "camina y va apestado la tierra", como diría Machado, me robaban a mí y a otros muchos, rincones preciosos que no volverán a ser lo que fueron.

Pero no había peligro. Hacía frío y estaba todo muy húmedo. Me quedé con lo hermoso del espectáculo. Todo estaba tranquilo.

viernes, 5 de febrero de 2021

Actualización fin de semana del 6-7 de febrero de 2021

Vuelve el poniente que, aunque no será muy fuerte, se notará. Las brumas de hoy desaparecerán, pero a cambio tendremos nubes de paso que taparán a ratos el cielo parcialmente, aunque el domingo parece que estará algo más despejado que mañana. Un aperitivo de lo que será la semana próxima.

Las temperaturas, suaves, entre los siete de mínima y los dieciocho de máxima, grado arriba, grado abajo. Y poco más; a seguir aguantando el vientecillo de las narices.


Atardecer brumoso.

Sabía que hoy sería un día gris y brumoso, por lo que pensé que subiendo alto podría ver el sol. Y así ha sido; he estado todo el día por encima de las nubes, pero había también nubes altas, lo que impedía que el espectáculo fuera el que esperaba, porque no había contraste entre las que tenía por debajo de mí y las que tenía por encima, y el sol quedaba velado, aunque se veía y calentaba.

No obstante ha sido bonito, sobre todo el atardecer que ha resultado diferente y me ha permitido hacer algunas fotos al sol que comparto a continuación.












jueves, 4 de febrero de 2021

Receta. Cazón en adobo.

A que es todo un tiburoncillo.

Hay algunos platos que solo probábamos en bares y restaurantes y que nos gustaban mucho, y ¡claro!, ya hace mucho tiempo que no podíamos disfrutar de ellos, a no ser que nos atreviéramos a hacerlos en casa, a la espera de tiempo mejores.

Uno de ellos es el cazón en adobo, típicamente andaluz y buenísimo. Este bicho, de la familia de los tiburones, también se le conoce como caella, e incluso con otros nombres, y aunque no siempre hay, no es difícil encontrarlo en las pescaderías. Si lo compráis, pedid que os lo corten en rodajas gordas si vais a hacerlo en adobo.

Esta es la receta que, tras farolear por internet y hacer alguna prueba, mejor me ha salido. De verdad que está buenísimo.

Ingredientes para medio kilo de cazón ya preparado.

-El bicho ya cortado en tacos.

-Una cucharada de café de pimentón dulce.

-Una cucharada de café de orégano.

-Una cucharada de café de comino.

-Veinticinco gramos de sal gruesa.

-Seis ajos un poco machacados.

-Tres o cuatro hojas de laurel.

-Doscientos ml. de vinagre.

-Doscientos cincuenta ml. de agua.

-Unos treinta gramos de harina para rebozar pescado.

Empezaremos por cortar a tacos medianos las rodajas. Como trabajaremos con medio kilo efectivo, deberemos comprar más de medio kilo de cazón, pues desecharemos la espina y algo de carne que queda pegada a ella.

A continuación pondremos en un recipiente hondo los tacos de pescado y añadiremos todos los ingredientes excepto la harina, que la utilizaremos después para rebozar.

Removeremos todo bien, comprobaremos que queda todo bien cubierto por el adobo, taparemos el recipiente, y lo meteremos en la nevera unas veinticuatro horas.

Pasado este tiempo sólo queda sacarlo, escurrirlo bien, rebozarlo y, tras unos golpecitos a cada taco para quitar el exceso de harina, freírlo unos tres o cuatro minutos en aceite bien caliente, en sartén o freidora.

El exceso de aceite, al acabar, lo eliminaremos dejando los tacos ya rebozados en papel de cocina o papel absorbente.

Y se acabó. No es difícil y está muy bueno. Suele tomarse como aperitivo, o con otros bichos del mar fritos, tales como pescaditos, calamares, langostinos… 

miércoles, 3 de febrero de 2021

El monte, a palo seco.


Me gusta mucho andar por los montes, y no sólo por el hecho de estar en la naturaleza y descubrir nuevos horizontes, nuevas sendas y caminos; de gozar de los crepúsculos, del cielo, siempre distinto, de la noche; de aguantar el viento, la lluvia, el frío y el calor; de disfrutar del día plácido; de cansarme…

Me gusta todo esto, pero no sólo todo esto. No menos me gusta la compañía del amigo, del grupo, siempre pequeño (los grandes grupos me agobian). Y esos baretes donde tan feliz he sido; eso también me gusta. El almuerzo temprano, antes de la ruta, o la comida si la ruta pasa por el pueblo, o la cena al acabar, satisfechos y cansados, celebrando lo que sea.

Naturaleza, esfuerzo, grata compañía y buen comer en cualquiera de esos “paraísos” que tanto echamos de menos. Ese es el paquete completo. Y ese es el que me gusta y el que quiero.

Yo sigo saliendo mucho al monte (quizá para no convertirme en larva) pero solo, y sin ese punto de “gracia y salero” que le da entrar en alguno de los muchos bares que conozco por los pueblos. El monte, a palo seco. Soledad y esfuerzo; austeridad.

Y aunque así también me gusta, reconozco que se me hace duro; aunque me ha permitido extraer una conclusión. Como consecuencia de todo esto, creo que mi amor por la montaña está sobradamente "purificado".

Pero ya está bien de purificaciones, ¿no? Digo yo.

martes, 2 de febrero de 2021

Una curiosa involución.


 

Me río yo de Kafka y de su Metamorfosis. Si viviera ahora, escribir lo que escribió no tendría nada de original, pues estoy observando en mí mismo y a mi alrededor un curioso proceso involutivo en la especie humana.

Recordaré primero que los insectos pasan por cuatro fases en su desarrollo, huevo, larva, pupa e insecto adulto. El huevo y el adulto todos sabemos lo que es. La pupa es, por decirlo de algún modo, un adulto hecho a medias. Y la larva suele ser muy fea y dar asquito; está aún muy cerca del huevo, pero no es tan mona como él. Hay excepciones.

Pues bien, observo que yo mismo, y creo que le pasa a más gente, estamos dejando el estado adulto y el de pupa, para transformarnos, poco a poco, en larvas humanas. Sí, creo que estamos entrando en un estado larvario, ya nos trasformamos en pupas hará casi un año, tan quietos y "pasmaos" que nos quedamos durante semanas y semanas...

Y es que el maldito bicho que nació en China, ya ves, parece que está incorporando algunas características de los insectos a nuestra propia especie. ¿Con qué objetivo? ¿Será todo un plan urdido por la lejana potencia oriental? ¿Serán los extraterrestres? ¿Serán ambos dos aliados?

Hay muchas preguntas por responder sobre lo que está pasando. Y otras sobre lo que pasará. ¿Cómo seré yo, como será la humanidad cuando al final de esta involución de la especie seamos todos un huevo; no más que un huevo? ¿Qué saldrá de esos millones de huevos? ¿O no saldrá nada y se perderán en el cosmos?

Lo único que sé ahora es que cada día me siento más como una larva humana, que fui pupa casi sin saberlo, y que voy a volver a leer la Metamorfosis de Franz Kafka. ¡Quizá en el estado de huevo ya no podamos ni leer! ¡Quizá no, seguro! los huevos no leen.