FRASES PARA PENSAR.

SE DARÁ TIEMPO AL TIEMPO,
QUE SUELE DAR DULCE SALIDA A MUCHAS AMARGAS DIFICULTADES.

Cervantes en el Quijote.

domingo, 8 de mayo de 2016

¡Gente endiablada y descomunal...!

Saludamos cordialmente y les dejamos marchar, claro.
"Gente endiablada y descomunal, dejad luego al punto las altas princesas que en ese coche lleváis forzadas, si no, aparejaos a recibir presta muerte, por justo castigo de vuestras malas obras".
Así habla don Quijote, en el capítulo 8, plantado en medio de la calzada, a un par de frailes y un coche escoltado por unos jinetes y unos mozos de a pie.
Y eso mismo me vino a la cabeza hacer ayer por la tarde, cuando andando por un solitario camino de los montes de Liría, bajo un cielo muy gris, amenazando lluvia, vimos venir hacia nosotros unos carros tirados por caballerías bien enjaezadas, ocupados, no por princesas forzadas, sino por unos señores bastante normales.
El ambiente de la tarde fosca, la soledad de los montes, el silencio roto por los cascos de los animales sobre la tierra y el tintineo de las campanillas con que iban adornados, me trasladaron a aquellos tiempos del ilustre hidalgo.
Pero no estábamos en La Mancha, ni yo soy don Quijote, ni como he dicho había princesa alguna y mucho menos forzada, imagino. Lo más probable es que fueran aborígenes de Altura o Segorbe, cruzando la sierra, de camino a la romería de la Virgen de los Desamparados.
Saludamos muy cordialmente a la comitiva y me reí pensando qué hubiera pasado si para sorpresa de todos y la mía propia, me hubiese plantado en medio del camino y enarbolando la vara de madera con la que acostumbro a caminar por los montes, hubiese gritado: ¡gente endiablada y descomunal, dejad luego al punto las altas princesas…!
En fin, fue solo un pensamiento divertido. Hoy por hoy no he perdido aún el juicio como para eso. Pero sí, hubiese sido divertido.

sábado, 7 de mayo de 2016

¡Oh Rusia, noble Rusia, santa Rusia...!


Oí por casualidad, el otro día, la palabra Stalin. Stalin me llevó a Antonio Machado. Y Antonio Machado, con este poema suyo, a la reflexión que hoy comparto.

¡Oh Rusia, noble Rusia, santa Rusia,
cien veces noble y santa!
Desde que roto el báculo y el cetro,
empuñas el martillo y la guadaña,
en este promontorio de Occidente,
por estas tierras altas
erizadas de sierras, vastas liras
de piedra y sol, por sus llanuras pardas
y por sus campos verdes,
sus ríos hondos, sus marinas claras,
bajo la negra encina y el áureo limonero,
junto al clavel y la retama,
de monte a monte y río a río
¿oyes la voz de España?
Mientras la guerra truena
de mar a mar, ella te grita: ¡Hermana!

En el año 1937, el bueno de don Antonio Machado, a quien profeso profundo respeto y gran admiración, escribió, en Valencia, este poema titulado A Rusia. Un grito de auxilio, en plena guerra, llamando a Rusia, a la Rusia de Stalin, uno de los mayores asesinos de la historia… Lo entiendo y lo disculpo.
Sí, entiendo y disculpo a Antonio Machado. Eran otros tiempos y había otras circunstancias históricas. ¿Oyes la voz de España?, dice. Y Rusia, o no la oyó, o la oyó pero no acudió a la llamada con la premura y contundencia suficientes como para cambiar el curso de la guerra.
Y ahora viene la pregunta. ¿Qué hubiese sucedido entonces? Nadie se atreve todavía, y ya ha pasado mucho tiempo, a responder con honestidad, más allá de prejuicios y viejos rencores, a esta pregunta. Más aún, nadie se atreve ni a formularla. Y hacerlo sería un sano ejercicio de historia contrafactual o alterna, que así se llama.
Pero yo estoy convencido de que, hasta que no seamos capaces de hacérnosla y de responderla, sin miedo, sin complejos, no podremos crear un futuro de auténtico progreso. Es ésta una de las maneras de reconciliar las dos Españas, atreverse a hacer este ejercicio que a continuación voy tan sólo a esbozar.
Antes que nada hay que decir alto y claro, que lo que nunca debería haber sucedido fue el golpe militar que inició la contienda. Pero en segundo lugar, habría que admitir que, rotas las reglas del juego (hoy también hay quien quiere romperlas) el desenlace, fuera el que fuera, pasaba por un baño de sangre y por una dura posguerra. Una posguerra en solitario (los amigos de los vencedores de aquí, perdieron su guerra en el mundo), o una posguerra “ayudados” por Rusia.
Sabemos lo que pasó, una posguerra en solitario. No es muy difícil imaginar lo que hubiera pasado. Y desde luego no hubiera sido la fiesta de la libertad una posguerra a la sombra de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, a la que tan ingenuamente imploraba ayuda Machado.
Y esa ingenuidad, hoy pueril; esa falta de entendimiento de la historia vista ya con perspectiva, ese rencor de los vencidos transmitido como veneno de padres a hijos, impide una verdadera y necesaria reconciliación.
Reconciliación para la que habría que entender con la razón y aceptar con el corazón este planteamiento que ya he hecho. Que dado aquel momento histórico, ningún desenlace nos hubiera traído a corto y medio plazo, justicia, libertad y una paz que no fuera la del miedo de unos u otros. Y no justifico con esto los errores, los horrores, los abusos de los vencedores. Pero no caigo en la ingenua sandez de creer que un gobierno “amparado” por la Rusia de Stalin y con la II Guerra Mundial en marcha, hubiera convertido a España en el país de las maravillas de Alicia. ¿Qué posibilidades realmente teníamos de que aquellos años no hubieran sido oscuros, independientemente de quién ganara la guerra?
Y otra cuestión importante es que en ambos bandos hubo gentes honestas, buenas gentes, que lucharon y dieron la vida por un ideal en el que de verdad creían. Y nadie que lucha por lo que cree, hasta el punto de jugarse la vida y perderla, merece trato distinto por el hecho de salir vencedor o caer derrotado. Que después de una guerra no se entienda esto tiene un pase. Que más de 75 años después siga sin entenderse, es de vergüenza.
Asumir esto cabalmente cambiaría muchas actitudes, derribaría muchos muros, disolvería muchos prejuicios, tendería muchos puentes. Nos quitaría el peso de un pasado oscuro que no nos deja nunca acabar de levantar el vuelo.

jueves, 5 de mayo de 2016

Atardecer brumoso.

Uno de estos días nubosos, de cielos oscuros, de brumas impulsadas lentamente por el levante; uno de estos días en los que antaño llovía; uno de estos días sin sol, salí a dar una vuelta por el monte y, éste, en su infinita bondad me regaló un extraño y bello atardecer.
El sol, que había estado oculto toda la tarde, se asomó un momento antes de hundirse en un mar de nubes bajas. El momento fue mágico. Muy digno de contemplación.




miércoles, 4 de mayo de 2016

Bienvenido sea el acceso al archivo personal de Miguel Delibes.


Hoy es un día importante para los amantes de la literatura. Podemos entrar en los archivos personales de Miguel Delibes. Una gran cantidad de documentos digitalizados y puestos a disposición de quien quiera disfrutarlos. Toda una gozada.
Delibes es uno de mis autores preferidos. He leído todas sus obras. Una de ellas, El Camino, tuve el placer de compartirla con sucesivas generaciones de alumnos, hasta que dejó de ser posible este placer en virtud del progresivo deterioro del sistema educativo.
¡Bienvenida sea esta iniciativa! Gracias a la Fundación Miguel Delibes, que la ha hecho posible. Si queréis acceder pulsad Archivo personal de Miguel Delibes.

martes, 3 de mayo de 2016

Hoy, lamentablemente, se disuelven las Cortes.

Fray Luis de León, ante la fachada de la Universidad de Salamanca.

Hoy, lamentablemente, el rey Felipe VI, ha tenido que disolver las Cortes y convocar nuevas elecciones. Nunca había pasado en nuestra democracia. Hoy veo un futuro incierto porque dudo mucho que quienes tenían que haber tomado nota de lo sucedido la hayan tomado. Hoy, temo que lo que vamos a tener que escuchar desde ahora hasta el 26 de junio va a ser, lo que ya escuchamos, pero ampliado hasta la náusea.
Por eso, en días así, busco luz donde sé que la hay. En lo más recio, en lo más noble de nuestra propia historia. Porque España tiene historia, aunque la estudien poco y mal en los colegios, aunque a casi nadie le importe, aunque la ignoren los que quieren hacer historia.
Y de entre las muchas luces que jalonan el devenir del tiempo en nuestra vieja y mil veces herida tierra, está la de don Miguel de Unamuno. Ahí van dos pensamientos suyos hechos palabra. ¡Ojalá nuestros políticos, sus incondicionales, y los que piensan cada vez que nos llaman a votar, las leyeran y las entendieran cabalmente!
Dice:
"Procuremos más ser padres de nuestro porvenir que hijos de nuestro pasado".
          Y el insigne filólogo Alonso Zamora nos cuenta que:
“…paseando ante la estatua de fray Luis de León, don Miguel volvió a caer, como casi cada cinco minutos, sobre la política caótica de aquellos momentos. Se paró frente a la estatua, imitándola en su gesto de su brazo extendido. Deberíamos los españoles –decía- inventarnos un saludo como el que hace fray Luis noche y día. Ni así – tendía la mano en alto, a la manera fascista-, ni así- levantaba el puño cerrado, a la manera comunista-, sino así, como fray Luis.”

lunes, 2 de mayo de 2016

Un "famoso" en Ribarroja. ¡¡Ohhhh!!


Que el mundo de los llamados “famosos” me ha resultado desde siempre absurdo, irritante y hasta despreciable, no es algo que haya ocultado. Los programas televisivos o las revistas llamados "del corazón" me producen algo parecido a la náusea, sobre todo si quienes allí aparecen no aportan más que su “fama”.
Pero eso es mi problema. Soy libre de pasar de todos esos individuos como libres son otras gentes de seguirlos y adorarlos. Ahí no entro. Allá cada uno con su vida y con su forma de vivirla, con sus dioses y sus servidumbres, con sus héroes y sus villanos.
Pero he aquí que nos ha visitado uno de estos "famosos”. Y esa visita me ha llevado a la siguiente reflexión.
Ahora bien, antes de compartirla, y para ser totalmente sincero, he de decir que yo, a la “estrella visitante” no la conocía de nada, nunca había oído ni su nombre. Tampoco fui a verlo, pues me informé y sabía que la cosa no iba conmigo. Por eso voy a entrar en el tema solo un poquito, por no tener más conocimiento de causa que el adquirido en la breve "investigación" que a raíz de lo acontecido hice. Sin embargo pienso que, desde el escaso conocimiento del asunto que la citada "investigación" me ha procurado, no ando muy desencaminado con lo que digo a continuación.
¿Por qué se ha gastado dinero público en traer a la Feria del Comercio de Ribarroja a un señor cuyo único mérito es el de ser “famoso”, supongo que por estar casado con Alaska, ella sí, cantante, y haberse encontrado con algunos programas de televisión que han inflado últimamente su “fama”? Ésta es la pregunta. ¿Cuál ha sido el criterio para elegir a este señor?
Y ahora, claro, cuando pague mis impuestos, me sabrá mal el pensar que algunos eurillos de esos que abonaré religiosamente, puedan haber ido a parar al bolsillo de semejante individuo. Es un decir, pero se entiende, ¿verdad?
Y me sabrá mal, además, que haya personas en el ayuntamiento con capacidad para tomar decisiones como éstas, sin luces suficientes para no tomarlas, para darse cuenta de que había muchas otras alternativas bastantes más asumibles para la gran mayoría, incluso quizá más baratas. ¿O es que tienen otra clase de luces?
No sé. Dejémoslo aquí, en una escena más de nuestras calles.

domingo, 1 de mayo de 2016

Romancillo de mayo.


Este primero de mayo quiero recordar a un gran poeta. Humilde, vivió una vida dura, y murió joven, muy joven, víctima de ese horror que fue la Guerra Civil. Y lo quiero recordar, compartiendo un precioso poema que dedica a este mes que hoy empezamos y que titula Romancillo de mayo.
La capacidad evocadora del texto es impresionante. La primavera y la vida estallan en una fiesta de ritmo y color en cada verso. El verde, la música, el campo, la aldea, el amor… Es una gozada.

Por fin trajo el verde mayo
correhuelas y albahacas
a la entrada de la aldea
y al umbral de las ventanas.

Al verlo venir se han puesto
cintas de amor las guitarras,
celos de amor las clavijas,
las cuerdas lazos de rabia,
y relinchan impacientes
por salir de serenata.

En los templados establos
donde el amor huele a paja,
a honrado estiércol y a leche,
hay un estruendo de vacas
que se enamoran a solas
y a solas rumian y braman.

La cabra cambia de pelo,
cambia la oveja de lana,
cambia de color el lobo
y de raíces la grama.

Son otras las intenciones
y son otras las palabras
en la frente y en la lengua
de la juventud temprana.

Van los asnos suspirando
reciamente por las asnas.
Con luna y aves, las noches
son vidrio de puro claras;
las tardes, de puro verdes,
de puro azul, esmeraldas;
plata pura, las auroras
parecen de puro blancas
y las mañanas son miel
de puro y puro doradas.

Campea Mayo amoroso;
que el amor ronda majadas,
ronda establos y pastores,
ronda puertas, ronda camas,
ronda mozas en el baile
y en aire ronda faldas...

 Si queréis oírla cantada por Serrat pulsad a continuación Romancillo de mayo.