FRASES PARA PENSAR.

SE DARÁ TIEMPO AL TIEMPO,
QUE SUELE DAR DULCE SALIDA A MUCHAS AMARGAS DIFICULTADES.

Cervantes en el Quijote.

domingo, 15 de marzo de 2026

Enseñando el culo.


 

Entrábamos en el vestíbulo de un hospital para una visita y delante iba una señora con su hijo más o menos quinceañero, por ahí andaría, cuando le oigo decir, “hijo, súbete los pantalones que te estoy viendo todo el culo”, a lo que el mozalbete respondió sin volverse, “pues no lo mires”.

El mancebo en cuestión siguió en lo suyo mientras la madre decía, “ay estos muchachos”. La situación me pareció graciosa y discretamente la seguí. La señora continuaba hablándole, aunque ya no entendía muy bien qué decía porque se fueron alejando de nosotros, pero sí llegué a ver cómo un poco después el chaval se paraba y se subía los pantalones todo lo que daban de sí.

Ya no vi ni oí más, y me quedé riendo de la situación y pensando en lo predecibles, manipulables e iguales que son los adolescentes, ellos que quieren ser únicos, irrepetibles y originales, cuando su comportamiento está descrito con pelos y señales en cualquier manual de psicología evolutiva.

El problema no lo vi ni en la señora madre que no veía bien que su hijo anduviera enseñando el culo en un lugar público, lo que es bastante lógico y comprensible, ni en el chaval que actúa como actúa y es lo que es por la edad que tiene.

El problema lo vi, y lo veo, en el monumental negocio que hay montado alrededor de estas edades por gentes que también conocen, y muy bien, los libros de psicología evolutiva y se aprovechan de las características de los adolescentes llevándolos por donde quieren. La música, por llamarle de alguna forma a ciertas músicas con que los contaminan, y la moda sobre todo, resulta a menudo un espectáculo que llega al terreno de lo ridículo o peor aún, lo patético, que significa que da pena.

Y no es que en sí mismo esto, enseñar el culo, ir envuelto en ropa tres tallas superiores, o con los pantalones rotos, sea algo grave, ni siquiera importante. Es que me da rabia pensar que igual que los visten y las visten como ellos quieren, les hacen pensar también como ellos quieren.

Y ahora viene la pregunta del millón. ¿Quiénes son ellos?

sábado, 14 de marzo de 2026

Buen tiempo para fallas.

Pueden estar los falleros tranquilos, pues quitando de mañana domingo en que el viento del noroeste soplará con fuerza y será frío, el resto de la semana hará buen tiempo. Cielos azules o con algunas nubes, vientos flojos del este y sureste, excepto el lunes que será poniente, y temperaturas frías por la noche (entre 5 y 9 grados) pero agradables de día (entre 16 y 21).

El viernes, ya 20 de marzo, empezará la cosa a cambiar, pudiéndose iniciar a partir del sábado una larga sucesión de días fríos y lluviosos o muy lluviosos, aunque aún es pronto para creer que esto vaya a pasar, y más aún, estando en primavera.

Bueno, de momento, pasada la ventolera de mañana, tiempo tranquilo para las fiestas, aunque eso sí, muy constipadores si no lidiamos bien con la noche y el día, el sol y la sombra, interiores y exteriores, manga larga y manga corta etc.


domingo, 8 de marzo de 2026

Primavera pura y dura.

Iniciamos una semana típicamente primaveral, lo que significa mucha variabilidad y por lo tanto difícil previsión.

Vientos cambiantes; cada día soplará en una dirección diferente. Temperaturas con altibajos notables tanto mínimas (entre 7 y 10) como máximas (entre 13 y 21). Sol y nubes, bastantes nubes. Lluvia posible entre lunes y miércoles en cualquier momento, luego, menos probabilidad. El día más estable parece que será el viernes, el más inestable el martes.

Y todo esto puede no ser, es decir, si queremos saber el tiempo que hará habrá que verlo de un día para otro, y aun así.

En fin, primavera pura y dura.


jueves, 5 de marzo de 2026

Llueve.


 

Me alegra reanudar el blog tras un parón a causa de falta de tiempo para escribir, con la buena noticia de que llueve. Sí, ya sé que la lluvia interferirá en algunos eventos festivos, pero es que nunca llueve a gusto de todos, y eso, queremos o no, es así.

El hecho es que estas lluvias de hoy, y las que parece que están por venir, son una bendición para el campo y el monte, y preparan una primavera esplendorosa. Después de más de un mes de vientos secos y fuertes o muy fuertes que han actuado a modo de innecesario secador, era este el momento justo de que lloviera bien. Y lo está haciendo.

Pocas veces en la realidad “llegan a tiempo los buenos”. Y en un mundo en el que ya no sabemos ni siquiera dónde están los buenos, si es que los hay, esto es una bocanada de aire fresco, un regalo de la naturaleza.

Algo bonito y bueno, y que llega a tiempo, pero que tampoco a todos contenta. Y es que este mundo es tan rematadamente complejo, lo hemos hecho tan rematadamente complejo, que hemos acabado por tener que elegir entre matones de salón del oeste y maquiavélicos con suerte y ocultos intereses. Todos defendiendo la verdad y la justicia, ¡claro!

Po eso, frente a esta orgía de zozobra, confusión y muerte, una lluvia clara y oportuna que limpia y da vida, es para mí un símbolo de lo que desearía que sucediera en el mundo en el que vivimos. Y que sé que no sucederá.

Porque no llegarán a tiempo los buenos, como ha llegado la lluvia, simplemente porque no hay buenos. Solo nos queda refugiarnos en los nuestros, quizá tan malos como los otros, pero a fin de cuentas, los nuestros. Y si no hacemos eso…

domingo, 22 de febrero de 2026

Cambio a levante, ¡por fin!

Lo más importante de esta semana es que el poniente fuerte y desagradable se acabó. Lunes y martes aún puede seguir soplando, pero muy flojo, y a partir del miércoles entrarán el levante, ¡por fin!

En general las noches serán frías, entre 7 y 8 grados, como toca en estas fechas, pero los días templados, entre 19 y 22, incluso algo calurosos al sol y en las horas centrales del día, aunque la tendencia será a un aumento paulatino del frío sin llegar a ser excesivo nunca. A fin de cuentas el mes que viene entramos en la primavera meteorológica.

El cielo estará despejado o con pocas nubes aunque hacia el fin de semana las cosas podrían cambiar, pero aún queda lejos. Y de lluvia, de momento, nada de nada; pero de momento porque algunos modelos… ¡Ya veremos!

En resumen, hasta el viernes tranquilidad. El fin de semana, que aún queda lejos, podrían cambiar algo las cosas.


viernes, 20 de febrero de 2026

Actualización fin de semana del 21-22 de febrero de 2026.

¡¡¡Por fin!!! Se acabó el duro castigo al que hemos estado sometidos, prácticamente, un mes. El odioso poniente con sus variables se ha acabado. Seguirá este fin de semana, pero flojo o muy flojo. El resultado, aparte de exasperar a mucha gente, de provocar problemas, de hacer desagradable el simple hecho de salir a la calle, es una superficie forestal otra vez muy seca, lo que no es bueno.

El fin de semana será agradable. Despejado, viento muy suave del oeste o noroeste y temperaturas mínimas bajitas, alrededor de 7 grados y máximas primaverales, alrededor de 20. Hacía demasiado tiempo que no podía escribir esto.

En otras partes la excepcional situación que aquí nos ha traído viento seco fuerte o muy fuerte y persistente, tampoco ha sido buena. Demasiada agua y demasiada nieve que también han provocado muchos problemas y un futuro próximo muy preocupante. Con la tierra saturada y los embalses a rebosar el deshielo puede provocar desbordamientos e inundaciones.

Pero esta realidad tan próxima geográficamente, es bien diferente a la que tenemos nosotros aquí, como he dicho. Debería volver a llover con ganas ya. Un temporal de levante moderado nos vendría como anillo al dedo; pero no se le ve por ninguna parte.

Veremos.


jueves, 19 de febrero de 2026

Prohibido defecar...


 

Hay carteles curiosos pero significativos. En el ascensor de un aparcamiento público vimos hace ya tiempo un letrerito que decía: “Prohibido orinar. Hay cámaras”. No se me ocurrió hacerle una foto, pero el asunto lo merecía.

El otro día, en un pueblo próximo, me sorprendió el cartelito que había a la entrada de un chalet y le hice una foto, esta vez sí. Es la que encabeza esta entrada. Decía: “Prohibido defecar en la puerta”.

Me acordé del otro, lógicamente, y me pregunté, ¿es necesario advertir que no se mee en un ascensor o se defeque en la puerta de una casa? Pues debe ser que sí. De lo contrario no pondrían los letreros. Hay gente que lo hace.

Y yo que me indigno con los vecinos que aparcan su coche en la calle ocupando dos plazas cuando nada les costaría ajustarlo un poco para que quepa otro. No es tan grave, claro. Pero en el fondo es lo mismo. Se llama pensar en los demás, como los del pipí o la cacá, que evidentemente tampoco piensan en los demás.

Y es que vivir en sociedad, a veces, da un poco de asquito.

domingo, 15 de febrero de 2026

Sigue el poniente, pero aflojando.

Va a seguir soplando poniente toda la semana, lo que ocurre es que no será tan fuerte como lo ha sido durante tantos y tantos días pasados, pero seguirá siendo un viento seco y desagradable, como siempre es el poniente.

Combinado con las temperaturas habrá días que nos parecerá frío y otros, inusualmente cálido para ser febrero. Incluso puede ser que parezca encalmar en algún momento, pero será un espejismo, porque volverá.

El día en que soplará más fuerte parece que será mañana y posiblemente sople también fuerte el jueves, día este en que bajarán las temperaturas y parecerá que hace más frío. Las máximas oscilarán entre 18 y 22 durante toda la semana, y las mínimas entre 11 y 14 hasta el jueves, y entre 7 y 8 de viernes a domingo.

El cielo, con paso de nubes o despejado, y a la lluvia no se le espera a no ser que tengamos una agradable sorpresa como ese chubasco imprevisto del viernes pasado a medio día que nos dejó dos litros; pero no creo.

En fin, parece que la brutalidad de estos 25 días pasados se retira, pero no esta situación de vientos secos y constantes que ningún bien nos está haciendo.

Invierno de excesos. Demasiada agua. Demasiada nieve, veremos el deshielo. Demasiado viento. A nosotros nos ha tocado el viento.


sábado, 14 de febrero de 2026

Quien dice que la ausencia causa olvido...


 

Juan Boscán, poeta español que vivió entre los siglos XV y XVI, en el Renacimiento, escribe este bonito y cierto poema que comparto hoy, día de san Valentín. Es muy claro y directo, no necesita explicación.

Es un poema que nos interroga. ¿La usencia de la persona a la que amas apaga el amor? Él dice que no, que al contrario, lo aviva,  intensificando el deseo del reencuentro. Si era amor verdadero, claro. Esa es la prueba.

Y yo pienso como él.

¡Feliz san Valentín!

 

Quien dice que la ausencia causa olvido

merece ser de todos olvidado.

El verdadero y firme enamorado

está, cuando está ausente, más perdido.

 

Aviva la memoria su sentido;

la soledad levanta su cuidado;

hallarse de su bien tan apartado

hace su desear más encendido.

 

No sanan las heridas en él dadas,

aunque cese el mirar que las causó,

si quedan en el alma confirmadas,

 

que si uno está con muchas cuchilladas,

porque huya de quien lo acuchilló

no por eso serán mejor curadas.

viernes, 13 de febrero de 2026

Actualización fin de semana del 14-15 de febrero de 2026.

Que no, que no se ha acabado. Hoy, cuando pase la supuesta lluvia que no va a ser, para variar, se reforzará otra vez el viento que soplará con mucha fuerza aflojando un poco por la noche para volver con nuevos bríos el sábado en que será aún más fuerte que hoy.

El domingo seguirá, pero perdiendo violencia. Ahora bien, como las temperaturas han bajado un poco, mínimas entre 8 y 10 y máximas entre 17 y 19, la sensación será de frío.

En otras palabras, sigue el tiempo antipático y desagradable, con hoy unos 24 días seguidos, en los que no hemos tenido el consuelo ni siquiera de las migajas de las lluvias que están asolando casi toda la península.

Las nubes seguirán pasando, más el domingo que mañana, pero sin dejar nada de nada. Feos, feos, feos están siendo estos días. Muy feos. Y hasta peligrosos, y cuanto más pase el tiempo más peligrosos por muchos motivos que prefiero no enumerar.


domingo, 8 de febrero de 2026

El poniente eterno.

Si publicaran un informe diciendo que tras estudiar los patrones meteorológicos en la Comunidad Valenciana han llegado a la conclusión de que se ha establecido un corredor de vientos de poniente para toda la eternidad o al menos, mientras dure el planeta Tierra, nos lo creeríamos. Porque esto es ya el colmo.

Una semana más de ponientes, y a partir del miércoles otra vez muy fuertes. Es un asedio en toda regla que nada de bueno nos deja. La nieve y el agua, pese a todos los problemas que están causando, llenarán embalses y acuíferos y regalarán una primavera esplendorosa y un verano fructífero. Aquí solo nos llega la basura, el viento constante y exasperante.

En lo que se refiere a las temperaturas también es absurda la situación. Las máximas se dispararán hasta los 22 o 23 grados martes y miércoles, para quedarse en 16 el sábado. Las mínimas serán de 15 o 16 también martes y miércoles para quedarse en 8 el fin de semana. Ideal para resfriarse.

Y de lluvia nada de nada. Como ya va siendo habitual, alguna llovizna que no llega ni de lejos a un litro. Las nubes, que sí estarán más o menos presentes seguirán desfilando sin más consecuencias.

Seguimos pues igual. Días desapacibles, antipáticos, con alguna pequeña tregua que dura poco y nunca es completa. En fin, un asco, un asco de invierno.


sábado, 7 de febrero de 2026

¿Tu verdad? No; la verdad...

 

Es difícil en este país mantener la cabeza sobre los hombros y la ecuanimidad frente a la polarización que estamos sufriendo desde hace ya demasiados años. Sigue habiendo un empecinamiento funesto y dañino en mantenernos separados y enfrentados, unos contra otros, llegando incluso a veces hasta el entorno familiar.

¡Qué enfermiza obsesión en alimentar una suerte de revancha permanente que está provocando, aparte de la citada polarización, una reacción en contra de la “doctrina oficial”, peligrosa por su radicalización y su alta capacidad para aglutinar el cabreo, la indignación y el hartazgo de mucha gente!

Energías estas, perdidas en nombre de la libertad, la justicia y la memoria, que serían muy bien empleadas si de verdad se buscara la libertad, la  justicia y la memoria para todos y no solo para los míos en la línea que nos marcó la Transición, denostada ahora por los que no están siendo capaces de mirar adelante, de crear un futuro común en el que nadie quede excluido.

Es igual que la causa de esta incapacidad de progresar de verdad sea el no poder superar el odio y el rencor, cosa tristísima pero hasta cierto punto comprensible, u oscuros y mezquinos intereses políticos, lo cual no tiene perdón. En cualquiera de los dos casos el resultado es el mismo.

Y esta situación me resulta particularmente sangrante y dolorosa, quizá por deformación profesional, cuando la veo en la manipulación de las mentes de adolescentes y jóvenes, sembrando en ellas un odio artificial bien por afinidad o por reacción a lo que se les cuenta.

Cuando en un instituto de secundaria pasan a todo el centro la película “La invasión de los bárbaros”, por ejemplo. Hasta ahí correcto, pero incompleto. Luego deberían pasar también, “Un dios prohibido”, también por ejemplo, cosa que no creo que hagan, ¡ojalá! Y entonces, y solo entonces, podrían hacer una serie de actividades alrededor de ambas películas.

No entro ni en la calidad ni en la historicidad y veracidad de ambos films, aunque podría hacerlo, pues es un hecho demostrable que no están al mismo nivel ni en un aspecto ni en el otro. Lo que sí digo es que en una los buenos muy buenos son unos y en la otra los buenos buenísimos son los otros; y lo mismo pasa con los malos.

Y a esto es a lo que no hay derecho. Es una inmoralidad y una falta gravísima de respeto a los alumnos y a sus familias esa forma, no ya taimada, sino explícita y descarada de manipulación.

En ambas historias, de las que las películas es una interpretación, hay víctimas y verdugos. En ambas sufrimiento humano. En ambas ideales perseguidos y vidas truncadas. En ambas honestidad y mezquindad.

Igual que no me parecería bien pasar a los alumnos solo “Un dios prohibido”, tampoco es aceptable pasar solo “La invasión de los bárbaros”. Si les queremos hacer pensar, objetivo muy loable, pasemos las dos. Si les hacemos ver una sola, es manipulación, adoctrinamiento puro y duro; sea la que sea.

Podemos hacer tres cosas como educadores. Una, no meternos en ese berenjenal. Otra, si queremos entrar, hacerlo con honestidad. La otra, entrar para manipular y adoctrinar; y eso es lo que no se debe hacer.

Educar no es trasmitir mi forma de ver la vida y la historia. No es trasmitir mi verdad. Es abrir la mente de los alumnos para que sean ellos los que piensen y vayan descubriendo su verdad. No colarles la mía dada mi capacidad de hacerlo por muy seguro que esté de ella.

            Les diría yo, con palabras de Antonio Machado, a todos esos profesores que desde su posición de autoridad manipulan y adoctrinan, en nombre de los alumnos que no se lo pueden decir, que no se lo saben decir, que no se atreven a decírselo "¿Tu verdad? No; la verdad y ven conmigo a buscarla. La tuya guárdatela".

viernes, 6 de febrero de 2026

Actualización fin de semana del 7-8 de febrero de 2026.

Más de lo mismo. Seguirá el viento de poniente, menos fuerte, pero seguirá. Las nubes que arrastrará pueden, como hoy, dejar alguna llovizna o algún chubasco puntual, pero nada importante. Y las temperaturas oscilarán entre 8-9 de mínima y 15-16 de máxima.

Algún modelo habla de lluvias mañana más importantes, pero viniendo de poniente poco cabe esperar, creo yo.

En fin, cargante, agobiante y exasperante está siendo este año que de momento nos ha dejado solo 43 litros y mucho, mucho, mucho viento. Empieza repartiendo rematadamente mal el agua el 2026.


domingo, 1 de febrero de 2026

Alegraos y regocijaos...


Hace ya muchos años nos apuntamos a la lectura continuada de la Biblia en una parroquia de Valencia. El fragmento que me tocó leer a mí fue el de las bienaventuranzas, el evangelio de hoy. Muchas veces he pensado en esa “casualidad”, muchas veces... Por eso hoy lo comparto.

En aquel tiempo, al ver Jesús el gentío, subió al monte, se sentó y se acercaron sus discípulos; y, abriendo su boca, les enseñaba diciendo:

«Bienaventurados los pobres en el espíritu,

porque de ellos es el reino de los cielos.

Bienaventurados los mansos,

porque ellos heredarán la tierra.

Bienaventurados los que lloran,

porque ellos serán consolados.

Bienaventurados los que tienen hambre y sed de la justicia,

porque ellos quedarán saciados.

Bienaventurados los misericordiosos,

porque ellos alcanzarán misericordia.

Bienaventurados los limpios de corazón,

porque ellos verán a Dios.

Bienaventurados los que trabajan por la paz,

porque ellos serán llamados hijos de Dios.

Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia,

porque de ellos es el reino de los cielos.

Bienaventurados vosotros cuando os insulten y os persigan y os calumnien de cualquier modo por mi causa. Alegraos y regocijaos, porque vuestra recompensa será grande en el cielo»

Mt 5,1-12a.


Sigue el poniente hasta el infinito y más allá.

El mismo viernes por la tarde las previsiones daban un sábado muy ventoso y un domingo aún peor. El sábado fue ventoso, y mucho, pero el domingo ha sido bastante llevadero; con el estado del cielo sí acertaron.

Pues si con tan solo unas horas se equivocan en la predicción, imaginad una semana. Y es que la atmósfera está muy revuelta este invierno, y además estamos en el Mediterráneo. En el oeste y en la meseta todavía es relativamente fácil, pero aquí es el más difícil todavía. Por eso lo que voy a decir puede que no se parezca en nada a lo que ocurra, pero es lo que se ve hoy.

Seguirá el poniente, solo que más flojo, excepto jueves y viernes en que volverá a ser muy fuerte. Con este viento, continuo paso de nubes y temperaturas suaves, incluso altas o muy altas para la época, oscilando las máximas entre 15 y 22 y las mínimas entre 8 y 12.

¿Y de lluvias? Poca cosa, como más el miércoles y jueves podríamos tener alguna llovizna o algún chubasquillo, pero nada más. En casi toda España rebosa el agua, y las montañas acumulan inmensas cantidades de nieve, pero aquí, una vez más, aunque no estamos mal, a pasar las manos por la pared.

¿Qué le vamos a hacer?


viernes, 30 de enero de 2026

Actualización fin de semana del 31 de enero, 1 de febrero de 2026.

¿Qué podemos decir de este fin de semana? Pues solo una cosa, viento, viento y viento. Los dos días seguirá soplando con mucha fuerza, más aún el domingo que mañana. Las temperaturas, ambos días, se moverán entre los 10 y los 16, o sea suaves, pero la fuerza del viento nos dará sensación térmica mucho más baja, sobre todo el domingo. Además este día habrá mucha nubosidad y riesgo de alguna llovizna. El sábado, al menos tendremos sol.

En resumen, un fin de semana muy, muy asquerosito por estas tierras. En otras, no muy lejos, llueve y nieva. Aquí, como veis, no nos llegan ni las migajas, solo la basura de estas situaciones de poniente, el viento.

¿Qué le vamos a hacer?


miércoles, 28 de enero de 2026

Receta. Postre de bosque.


No es propiamente una receta sino un descubrimiento que hice por casualidad. Igual alguien que lea esto ya lo conocía y diga, ¡pues vaya descubrimiento! En cualquier caso para mí ha sido un descubrimiento.

Se trata de un postre sanísimo, buenísimo y elegante si queremos vestirlo de fiesta. Ahora bien, barato no es. Los ingredientes son muy sencillos.

Fresas.

Arándanos.

Azúcar o sacarina.

Batiremos los ingredientes, fresas y arándanos, a partes más o menos iguales, y el azúcar o la sacarina según lo dulce que queremos que esté. Advierto que al batirlo reduce mucho por lo que hay que poner buena cantidad, por eso no es barato.

Y ya está. Veremos que tras batirlo todo bien quedará un líquido muy espeso y de un bonito color rojo muy oscuro. Lo verteremos en los recipientes donde vayamos a servirlo, vaso de agua ancho, taza, bandeja, y lo dejaremos fuera de la nevera un par de horitas o algo más.

Y ahora viene la sorpresa; lo que era un espeso líquido se habrá convertido en una especie de flan vegetal, con una textura que hará que nos pregunten por la gelatina.

No, no lleva gelatina ni hay que enfriarlo en la nevera. Es así porque es así. Será porque fresas y arándanos, al ser de bosque y montaña, se llevan muy bien, y forman una sola sustancia (parece filosofía y todo). Bueno, supongo que habrá una explicación física para el fenómeno.

La decoración es muy fácil. Hay mil formas. Podemos ponerle encima unas fresas, o una sola con sus hojitas verdes, o unos arándanos en círculo o en cruz, o según caigan… En fin, según nuestra creatividad nos ilumine.

¡A disfrutarlo!

martes, 27 de enero de 2026

Y claro, ya no hay justicia.


 

Voy hablar desde mi absoluta ignorancia de una cuestión muy espinosa. Por eso esta entrada es más bien una pregunta abierta a cualquier respuesta que una exposición de mis ideas al respecto.

El tema es la justicia, y vaya por delante que si hay unos estudios que no hubiera hecho en mi vida son los de derecho. Es un mundo que al ser tan complejo fácilmente puede ser manipulado más allá de la justicia. Y tan hermético que nos está vetado a la mayoría de los mortales, simplemente porque no lo entendemos.

Soy de los que piensan eso de que "en pleitos te veas aunque los ganes" es una de las mejores y más pavorosas maldiciones que le puedes echar a alguien para atraer hacia él la desgracia.

El símbolo de la justicia es una señora con los ojos vendados sujetando una balanza en una mano y una espada en la otra, o simplemente la balanza sin señora. Pero para la pregunta que me hago me resulta más ilustrativa el de la señora con balanza pero sin espada.

Obsérvense los ojos vendados y la balanza con el fiel en el centro exacto. La justicia. Es muy evidente el símbolo, ¿verdad? ¿Y no sería también muy evidente que el símbolo de los jueces llamados progresistas fuera la señora sin venda en los ojos y con la balanza inclinada a la izquierda, y la de los llamados conservadores fuera la misma señora con la balanza a la derecha? Faltaría que la túnica de una fuera roja y la de la otra azul.

Otra pregunta. ¿No es esa división en la judicatura, asumida sin rebozo por todos, incluso institucionalizada, la prueba más clara de que realmente ya no hay justicia? ¿No es la prueba de que el poder judicial ha claudicado ante las presiones políticas renunciando a su función esencial para la democracia y el verdadero progreso social?

Son preguntas que me hago cada vez que oigo o leo eso de las asociaciones de jueces progresistas y demás zarandajas. Y me asombra que hayamos asumido con toda naturalidad que ante el mismo delito tipificado en la ley, unos pidan para el autor la libertad “cum laude” si tal cosa existiera, y otros la pena máxima y el destierro a una isla perdida en el océano y llena de caníbales; si pudieran claro. Aunque creo que a este paso a todo llegaremos.

Pues eso. Son solo preguntas que me hago. Igual lo que pasa es que a la señora de los ojos tapados una ventolera le ha quitado la venda, y al ver la pobre el percal, ha malvendido la balanza y la espada y se ha retirado a un convento de clausura, que eso está de moda ahora. Y en su lugar han puesto a dos monigotes, uno rojo y otro azul.

Y claro, ya no hay justicia.

domingo, 25 de enero de 2026

Seremos castigados sin misericordia, sin compasión...

Como ya avanzaba en la última actualización iniciaremos mañana una semana para olvidar en lo meteorológico. Un poniente fuerte y constante nos acompañará todos los días haciendo incómodo, antipático e incluso peligroso salir a la calle. El día en que soplará más flojo será mañana lunes.

Las temperaturas máximas sufrirán notables altibajos, pasando de los 14 del miércoles, el día más frío, a los 23 del jueves, el más cálido. Las mínimas serán más constantes, oscilando entre los 10 y los 13. Pero no siendo bajas, el ambiente será frío o muy frío por culpa del viento.

El cielo, al entrar de poniente, tendrá nubes de paso que podrían dejar alguna llovizna o chubasquillo, pero poca cosa. Y además tenderá a despejar del todo hacia el fin de semana.

Esto es lo que se ve hoy. Pero ¡ojo!, con lo movidita que está la atmósfera podría ocurrir cualquier cosa, aunque lo mejor que nos podría pasar que es que encalmara el viento, al menos en parte, no creo que suceda. Nos castigará con toda su furia día tras día, sin misericordia, sin compasión… 


viernes, 23 de enero de 2026

Actualización fin de semana del 24-25 de enero de 2026.

Es interesante esta actualización porque anticipa lo que se nos viene encima la próxima semana. Lluvia y nieve en abundancia regarán y cubrirán casi toda España, y a nosotros, como tantas otras veces, nos llegará solo el viento, un viento muy fuerte de poniente que durará días y días haciendo muy desagradable y antipático salir a la calle.

No hará frío, 8-13 el sábado y 9-17 el domingo, pero la fuerza del viento hará que la sensación térmica se sitúe entre 1-3 mañana y 1-7 pasado mañana.

Y no es que no vayamos bien servido de agua, no. El martes pasado cayeron 14, menos da una piedra, pero es que el poniente, al que tantas veces en este blog he calificado de maldito, nos va a hacer maldecir más de una vez durante muchos días.

¿Llover? Alguna llovizna o algún chaparrón hacia mediados de semana, pero poco más. Aquí el poniente solo molesta, y mucho. No trae nada de bueno. Solo nubes de paso, cielos limpios y crepúsculos espectaculares.

¿Y si se equivocaran como suelen hacer al predecir la lluvia por estas tierras? Pero no, no creo. Con el poniente no se equivocan.


miércoles, 21 de enero de 2026

Todo en estado de oración parece,


           Escuchaba el otro día una discusión en la tele sobre si los atardeceres y los crepúsculos eran o no eran poesía. No lo sé, depende de lo que entendamos por poesía; lo que sí sé es que siempre me han parecido un espectáculo maravilloso, y en la soledad y la paz del monte más todavía.

Además, y lo recuerdo muy bien, casi desde niño ha sido ese momento del día en que rezar me ha resultado más fácil. Había una roca sobre el río, cerca del chalet donde veraneábamos en La Cañada, a la que acudía muchas tardes.

Abierto el panorama a poniente, el sol se ponía por detrás de Ribarroja. Como si cada día me dijera que allí, en ese pueblo desconocido entonces por mí, iba a enraizar mi vida, que allí vivía una niña que iba a ser mi esposa.

Comparto hoy, junto a doce fotos, un himno de vísperas ideal para rezar frente al cielo de poniente cuando cae la tarde y la noche acecha, cuando la sola contemplación es ya oración.

 

Todo en estado de oración parece,

la santidad, que empapa todo el aire,

rebosa de los cielos como de ánfora,

y se filtra en las venas del deseo.

Todo sube en afán contemplativo,

como a través de transparencia angélica,

y lo más puro que hay en mí despierta,

sorbido por vorágine de altura.

Tiene alas la tarde, unción y llama.

Todo yo en la plegaria he naufragado;

se levantan mis manos como lámparas;

por el silencio, el corazón respira.

Se ha encendido el crepúsculo en mi frente,

y la lumbre de Dios transe mi carne.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu,

por los siglos de los siglos. Amén.















martes, 20 de enero de 2026

Raíces.



 


Andaba un día de estos por un bonito sendero, a orillas de un río cuyas limpias aguas saltaban entre las rocas, permitiéndome disfrutar de lo que podríamos llamar el canto del agua. No había nadie.

De pronto un perrito minúsculo vino alegre hacia mí. Le saludé y enseguida llegó el dueño al que también saludé. Era un señor muy mayor que andaba como podía, apoyado en un bastón.

Seguí mi camino y un momento después vi a una señora que sería su mujer. Muy mayor, también andaba como podía. Paró junto a mí y me preguntó, -¿conoce usted esto?-. Le dije que sí, que algo lo conocía y entonces me hizo una pregunta que todos los años me hacen en los Pirineos en verano, -¿falta mucho para el lago?- Me hizo gracia.

Le dije que no, que ya estaba muy cerquita, pero que no era un lago sino un ensanchamiento del río que tras atravesar una estrecha garganta se remansa entre paredes y pinares para poco después seguir su curso, ya más sereno.

Como le di toda la explicación tuvo a bien decirme que su marido estaba mal de la cadera y ella de la rodilla, pero que excursiones cortitas aún hacían.

Ya me había dado cuenta de que su forma de hablar era inequívocamente argentina, y quizá por eso se sintió en la obligación de decirme que ella era valenciana. Y lo dijo con orgullo y satisfacción. Pero que de muy pequeña sus padres emigraron y había vivido allí hasta que sus chicos, como dijo, la “rescataron” a ella y a su marido y se los trajeron a vivir a España, y en concreto a Valencia. También me contó que vivían en la zona 0 de la DANA. -¡Qué miedo pasamos!-

-Ya somos muy mayores, y estamos conociendo nuestra tierra mientras aún podamos, aunque sea cojeando y poquito a poco-. Y yo, a modo de despedida, le deseé que siguiera mucho tiempo con su marido conociendo esa tierra que le vio nacer.

Fue un encuentro agradable, y la conversación breve y entrañable. Seguí caminando, aún me quedaban muchas horas, pensando en esas raíces invisibles pero poderosas que a muchos nos atan a esa pequeña parte del mundo donde nacimos y donde vivimos la infancia.

Es el hogar, es “la terreta”, y pensé también en lo cruel y lo injusto que es que millones de personas se vean obligadas a abandonar su tierra para seguir viviendo.

lunes, 19 de enero de 2026

Pero no.


Vaya por delante la consternación que nos produce una tragedia como la acontecida en Andalucía con los dos trenes de alta velocidad. El respeto por las víctimas y sus familiares y amigos es prueba de calidad personal. Y el silencio debería ser la respuesta de quienes poco o nada podemos hacer.

Pero no.

Esta mañana, mientras me dirigía en coche a almorzar para luego hacer una rutita por el monte, he puesto radio 5 para informarme mejor de lo sucedido. Había una tertulia que me ha costado seguir sin que la vergüenza y la indignación alteraran mi capacidad de conducir correctamente.

De un modo machacón y reiterativo toda la preocupación de los contertulios, muy serios y conspicuos todos ellos, con voz grave y afectadamente serena dadas las circunstancias, era el problema de los bulos y la desinformación alimentados por las redes sociales y determinados medios de comunicación. Pedían respeto, serenidad, veracidad y sobre todo que no se politizara la catástrofe, que no se polarizara más aún a la sociedad aprovechándose de ella; cuando ellos mismos lo estaban haciendo exculpando al Gobierno con justificaciones como la mala suerte o eso de que en otros países con más experiencia en este tipo de trenes también han pasado cosas así, junto a otras muchas y asombrosas lindezas.

He llegado al bar, he almorzado, y cuando he vuelto al coche seguían con la misma cantinela, dándole vueltas a lo mismo y de la misma forma. Y he puesto música.

Lo mismo sucedió con la DANA en Valencia desde el minuto cero de la tragedia. Entonces aprovecharon unos para arremeter contra los que les había tocado en suerte bailar con la más fea. Ahora se apresuran a defenderse porque son ellos los que están en esa situación y saben que ahora son las víctimas. Y piden que no se haga lo que ellos hicieron. Ahora no hay que hacerlo. Entonces sí.

Tanto en una situación como en la otra, a los errores humanos se sumaron casualidades nefastas, variables azarosas inesperadas e imprevisibles. Y la única respuesta digna y honesta es reconocer y asumir lo que es fruto del azar de lo que nadie es responsable, y buscar la verdad en lo que sí podemos controlar nosotros para evitar que vuelva a repetirse algo semejante sin más interés que el bien común y no el rédito político.

Sería bonito que lo que llaman derechas no pagaran en este momento con la misma moneda. Que no devolvieran mal por mal. Pero esto es Evangelio, y si hay algo del todo ausente en la vida política es el Evangelio; y adviértase que he dicho Evangelio, no religión.

En fin, más de lo mismo. Hacer política aprovechándose del dolor, de la muerte. La forma más abyecta concebible. La mayor perversión de la democracia.

Y callo. No voy a hablar más de esto porque el asunto va para largo y dará mucho asco. A fin de cuentas lo único importante es ayudar como mejor se pueda a toda la gente cuyas vidas se han roto y honrar a quienes nos han dejado.


 

domingo, 18 de enero de 2026

Temporal mediterráneo fantasma.

Difícil previsión la de esta semana porque cada parte de los que consulto dice una cosa, y además, los que actualizan varias veces al día en cada actualización cambian, pasando de un diluvio a posibles lloviznas en pocas horas o al revés.

O sea que no tengo ni idea de qué tiempo va a hacer estos próximos días. Habrá que seguirlo de cerca, y aun así puedes coger el paraguas para nada o no cogerlo y calarte hasta los huesos.

Si llueve, no sé cuánto, el día más probable sería el martes.  El viento de poniente que parece que soplará toda la semana, sería especialmente fuerte, y desagradable como siempre, el jueves. Y las temperaturas, lejos de bajar, tenderían a subir para volver a bajar de cara al viernes o sábado. Las mínimas se situarían entre 6 y 8 grados y las máximas entre 12 y 14. El día mas fresco sería mañana.

En otras palabras, el temporal mediterráneo con abundantes lluvias, nieve en las montañas y todo eso, por el que AEMET había emitido un comunicado especial, parece ser que se quedará en nada, al menos por aquí.

Ojalá me equivoque.


martes, 13 de enero de 2026

El pino de Platero ha muerto.


Hay tantas y tantas noticias, a menudo terribles, desconcertantes, irritantes, que la que voy a compartir puede parecer insignificante, incluso ni siquiera noticia para muchos, pero para mí sí ha sido importante. Y triste.

El pino del huerto de la Piña, en Moguer, a cuyos pies está enterrado Platero, ha muerto. Ya era un pino viejo y un temporal lo dañó muy gravemente. Ha tenido que ser talado. Ya no forma esa "cúpula verde, toda pintada de cenit azul", que protegía el descanso eterno del burrito.

Sí, ya sé que Platero es un personaje literario, pero como don Quijote, y otros muchos, en virtud del poder de la literatura  son tan reales como si de carne y hueso hubieran sido.

Porque el pino, o el ciprés de Silos, otro árbol literario aún vivo, o La Mancha, sí son reales, si tienen “carne y hueso”, aunque el del huerto de la piña sea ya solo leña.

Me asombra y encanta el poder de la literatura, la fuerza de la palabra, capaz de trasformar lo cotidiano en algo especial, lo normal en algo excepcional. Capaz de dotar de alma seres que sin ella no la tendrían, paisajes que serían solo paisajes…

Muchas veces, cuando paso bajo el pino precioso que tenemos en el corral de Barretes, junto a la balsa y el camino, pienso en el del huerto de la Piña, y miro su copa, y el cielo, gozando de esa cúpula verde toda pintada de cénit azul, como Juan Ramón Jiménez gozaría viendo aquel…

Y pensaré que aunque ya sea madera muerta, seguirá existiendo, seguirá viviendo en la palabra, y seguirá enseñándonos a mirar los pinos y ver más que pinos, y el cielo, y ver más que cielo. Y gozar de ello.

A continuación comparto el capítulo 135, Melancolía, en el que se hace referencia a este pino. No es el único capítulo en el que se habla de él. 

Esta tarde he ido con los niños a visitar la sepultura de Platero, que está en el huerto de la Piña, al pie del pino redondo y paternal. En torno, abril había adornado la tierra húmeda de grandes lirios amarillos. Cantaban los chamarices allá arriba, en la cúpula verde, toda pintada de cenit azul, y su trino menudo, florido y reidor, se iba en el aire de oro de la tarde tibia, como un claro sueño de amor nuevo. Los niños, así que iban llegando, dejaban de gritar. Quietos y serios, sus ojos brillantes en mis ojos, me llenaban de preguntas ansiosas. —¡Platero amigo!—le dije yo a la tierra— ; si, como pienso, estás ahora en un prado del cielo y llevas sobre tu lomo peludo a los ángeles adolescentes, ¿me habrás, quizá, olvidado? Platero, dime: ¿te acuerdas aún de mí? Y, cual contestando a mi pregunta, una leve mariposa blanca, que antes no había visto, revolaba insistentemente, igual que un alma, de lirio en lirio...


domingo, 11 de enero de 2026

Invierno desvaído, casi primaveral.

Aunque últimamente no encuentro tiempo para escribir en el blog, y no es que no hay asuntos de los que hablar, por lo menos mantengo el “hilo meteorológico semanal”, pese a que la próxima semana tiene poco de emocionante.

Invierno desvaído, casi primaveral, de la mano, ¡cómo no! del poniente que, aparte de hermosos crepúsculos y buena visibilidad poco más aporta.

Soplará flojo, afortunadamente, aunque en algún momento se puede notar. Las temperaturas máximas oscilarán entre los 16 y los 20 grados, nada menos, y las mínimas entre los 5 y los 9, no sea que nos congelemos. Y esto en enero. Y el cielo, despejado o con paso de algunas nubes.

Y ya está. Ni vino la nevada anunciada, y el frío de verdad, antes normal por estas fechas, fue visto y no visto. Para que haya quien niega el cambio climático. Que suban a la Calderona donde en otros tiempos recogían la nieve del invierno en grandes depósitos y la bajaban a Valencia en carro, hecha hielo envuelto en paja. O a Tuéjar, o al alto de la Bellida, en Canales, bien cerquita de aquí.

En fin, hay quien dice todavía que la tierra es plana.


domingo, 4 de enero de 2026

En fin, era demasiado bonito para ser verdad.

Como temía parece ser que lo cosa no es para tanto. Ni va a llover mucho, ni nevará mucho y además lo hará en cotas más altas de las previstas. Además durará muy poco y pronto volverán a subir las temperaturas. O sea que el invierno de los de antes que parecía venir solo va a asomar el hocico y a largarse con viento fresco.

Mañana puede llover, sí. Y nevar tierra adentro y en las montañas. Luego las temperaturas irán descendiendo hasta el miércoles, cuando tocarán fondo con mínimas de cero o poco menos y máximas de 11 o 12. Y después, de la mano del poniente que irá ganando fuerza día tras día, subirán hasta los 16 -17 de máxima y 5-6 de mínima de golpe, de un día para otro, y ahí se quedarán

El sol volverá a lucir, las nubes, escasas, pasarán de paseo y no todos los días, y la sensación térmica será, por culpa del viento, de frío desagradable y antipático.

En fin, era demasiado bonito para ser verdad.

¡Lastima!  Y ojalá me equivoque.


viernes, 2 de enero de 2026

Actualización fin de semana del 3-4 de enero de 2026.

Interesante esta actualización del tiempo para este fin de semana porque no es nada habitual y mucho menos desde hace ya bastantes años, demasiados.

Parece ser que va a nevar bastante cerca, y a llover con ganas. La AEMET ya ha publicado un aviso especial. Lo que va a suceder, si no cambia a última hora, es que una masa de aire húmedo del Mediterráneo, impulsado por la borrasca Francis, chocará con una masa de aire muy fría que desciende directa desde el Ártico hacia nosotros, y la zona donde presumiblemente chocarán ambas masas sobre la Comunidad Valenciana.

¿En qué se traduce esta situación? En lluvias que serán nieve en cotas muy bajas, entre 200 y 400 metros. Ahora bien, tanto la intensidad de las precipitaciones como su localización son en este momento difíciles de establecer.

La fiesta empezará mañana por la tarde noche, continuando el domingo para alcanzar el momento álgido el lunes. El día de Reyes irá remitiendo, aunque el frío, bien vivo, seguirá con nosotros.

Esto es lo que se ve ahora. Bonito, pero ¡cuidado! Como en otras ocasiones hay que estar muy atento a las informaciones sobre el desarrollo del temporal y actuar con prudencia.

Tierra adentro puede ser una nevada de las de antes, por aquí podemos ver la nieve muy cerca, hasta podrían pintarse de “polvos de talco” las Rodanas. Y podría volver a llover con ganas.

Veremos qué pasa.