FRASES PARA PENSAR.

SE DARÁ TIEMPO AL TIEMPO,
QUE SUELE DAR DULCE SALIDA A MUCHAS AMARGAS DIFICULTADES.

Cervantes en el Quijote.

domingo, 12 de mayo de 2013

Receta.Caldereta de jabalí.


           Este pasado viernes, tras una semana un punto pesadita, jornadas “acuáticas”, auditoría, cursillos, etc. decidimos compensar sufrimientos y desventuras alrededor de un jabalí abatido hacía unos quince días por un buen amigo. Ésta es la receta del guisopo que, junto a deliciosos entrantes, conformó una ligera y muy frugal cena.

Ingredientes para 18 personas.

Cinco quilos de carne de jabalí troceada.
Dos o tres botes de tomate triturado.
Dos o tres cebollas picadas.
Tres cabezas de ajos.
Un bote mediano de pimiento rojo en aceite.
Seis ñoras.
2 litros de vino tinto.
Aceite de oliva.
Pimienta en polvo.
Ocho o diez pastillas de caldo de carne.
Cinco o seis hojas de laurel.
Ocho o diez clavos.
Unas ramitas de tomillo.
La quinta parte de una pastilla de chocolate negro.


        Caliéntese el aceite y dórense los ajos en un amplio recipiente. Sáquense luego y resérvense. Añádase luego al aceite, los trozos de jabalí hasta que queden también doraditos y suelten parte de sus deliciosos y salvajes jugos. Entonces sáquense y resérvense.
            Añádase ahora al caldito que habrá quedado en el recipiente, la cebolla, el tomate, y el pimiento y sofríase todo bien. Cuando ya esté bien sofritito, introdúzcanse los ajos y la carne que habíamos reservado.
Tras removerlo todo, échese el vino y el agua hasta cubrir muy ampliamente la carne. Es este el momento de añadir las pastillas de caldo y las ñoras.
Cuézase durante una hora, removiendo de vez en cuando. Pasada esta primera hora de cocción, añádase el tomillo, la pimienta, el clavo, el laurel, y el chocolate, y siga cociéndose unas dos horas más, hasta que el caldo quede espeso, oscuro, aromático y… delicioso.
En todo el proceso es importante controlar el fuego y el caldo, pues al ser carne de caza, debe cocer durante bastante tiempo. En la última hora remuévase con frecuencia, pues podría pegarse si el fuego es demasiado fuerte.
Es importante que repose un buen rato antes de comerlo. Y otra cosa; yo suelo hacer este guiso con fuego de leña. Es más “rústico”. Pero sale muy bueno de cualquier modo.

Esto llama al pan (el caldito hay que “sucarlo”) y al buen vino.

¡Buen provecho!

Martina.


Hoy tomas tu primera comunión Martina. Hoy es un día muy importante para ti, y para la gente que te quiere. Hoy es un día que recordarás toda tu vida, aunque poco a poco ese recuerdo irá alejándose en el tiempo, difuminándose en sus detalles…
¿Pero sabes qué sería lo más bonito? Que no lo olvidaras nunca, y que no lo olvidaras por lo importante que realmente fue en tu vida tal día como hoy.
Ahora tendrás muchos regalos, una bonita fiesta, estarás guapísima (como siempre), serás la indiscutible protagonista del día. Pero nada de todo eso es importante. Mola, claro que sí, disfrútalo, pero ten claro que no es lo importante.
Sería bonito que recordaras este día, 12 de mayo de 2013, porque fue el día en que acogiste a Jesús en tu vida. Y eso, sí es importante.
Hace ya algunos años, estábamos un día en la parroquia de José Luís y le dijiste, “José Luís, enséñame a Dios”, no sé si te acordarás, y él sonrió, te cogió de la manita y os fuisteis a ver a Dios…No sé qué visteis ni qué te dijo, eras aún pequeñita, pero ahora, si vuelves a preguntárselo sí que sé lo que te dirá; te dirá lo mismo que te digo yo ahora: si quieres ver a Dios mira a Jesús.
Porque mira, Martina, Jesús, al que vas a hacer hoy sitio junto a ti, al que vas a tener muy cerquita, fue el Hombre más extraordinario que jamás ha habido en la historia. Valiente, justo, libre, enamorado de la vida, feliz, con una capacidad de amar, de querer a la gente, como no podemos ni imaginar.
Él hoy vive entre nosotros, y nos dice que lo más importante es que nos queramos, que nos cuidemos unos a otros, que nos perdonemos. Nos dice que no tengamos miedo a nada, a nada en el mundo, que Él está con nosotros, aunque a veces nos sintamos solos. Nos dice que todo lo bueno, lo hermoso, lo justo está llamado a la vida para siempre. Nos dice que la voluntad de Su Papá, como él llama al Padre, es que todos seamos felices. Que tú seas feliz, Martina.
Que cuando seas viejecita, y mires atrás, habiendo quedado ya muy lejos tu primera comunión, puedas decir que tu vida ha valido la pena, que has querido mucho y te has sentido muy querida, que has vencido al miedo, que has sido libre. Que tengas entonces ya la seguridad de que lo mejor en la vida estará siempre en el futuro, no en el pasado, por bueno que haya sido.
Martina que seas siempre feliz. Es la voluntad de Dios. Y no olvides nunca que Jesús es lo mejor, lo mejor que puede pasarnos a los hombres.


miércoles, 8 de mayo de 2013

2ª carta abierta a la Señora "Consellera" de Medio Ambiente.

Doña Isabel, ¿ha visto que bonita está este año la primavera en Alcublas? Pues así, en muchos, muchos sitios...

Honorable Sra. Isabel Bonig Trigueros,
Consellera de infraestructuras, territorio y medio ambiente

Nevó y llovió hace poco. ¡Qué bien! Pero lo bueno pasó pronto. Hoy, un viento caliente, seco, recio, ha vuelto a recordarnos que el monstruo está ahí, agazapado, esperando el momento para atacar…
Muy honorable y dignísima Señora Consellera, legión de técnicos, asesores y administrativos que están a su servicio, ¿qué están haciendo para que cuando ataque de verdad el monstruo, que atacará, y no un día solo, sino dos, tres, cuatro…no tengamos nuevas catástrofes irreparables?
Soy consciente de que no lo tiene fácil. En realidad nadie le ayuda, o casi nadie. Las decisiones equivocadas tomadas desde hace mucho tiempo, han generado los problemas con los que ahora usted tiene que lidiar. ¿Lo sabe, es consciente de que usted juega con desventaja?
Le voy a enumerar, lo que a mi juicio son las raíces del problema que a usted le piden que resuelva. Son cínicos, muchos de sus compañeros. Cínicos e insensatos.
Primero. Una ley de educación que ha vaciado los pueblos. Que fuerza a muchas familias a trasladarse al pueblo grande o la ciudad para evitar el autobús escolar, desde los doce añitos, que es un riesgo diario y un problema.
Segundo. Una asistencia sanitaria que fomenta grandes hospitales, dejando a los núcleos rurales con servicios mínimos. Si hay una urgencia te quedas en el camino. ¿Serían tan caros unos cuantos helicópteros medicalizados? Si tienes un accidente en Pirineos llegas antes al hospital que si lo tienes en cualquier pueblo de la Serranía.
Tercero. Un abandono de las tareas agrícolas, lo que conduce a la desaparición de muchos cultivos y al asilvestramiento de grandes superficies. Y además una infrautilización de los productos sobrantes del monte, en lugar de explotarlos como biomasa para producir energía, por ejemplo.
Cuarto. Unas leyes estúpidas, que no castigan al delincuente ecológico, al pirómano enfermo, o al imbécil de la barbacoa, o de la quema de rastrojos un día de poniente. Tengo clarísimo que quien provoca un incendio forestal, debería ser juzgado por crímenes contra la humanidad. Y pagar íntegramente una durísima condena. Aunque diga, ¡ay, es que no lo pensé! Imbécil, más que imbécil, pues haberlo pensado.
Quinto. La falta de una estrategia seria que permita una respuesta inmediata ante la emergencia forestal. Retenes permanentes, hidroaviones listos para despegar, brigadas locales de vigilancia formadas por gente del pueblo, control de los individuos que sabemos sospechosos, prohibición temporal de acceso a zonas forestales, coordinación permanente entre guardia civil, policía local y bomberos…
Y hay más causas, pero por hoy ya basta. ¿Ve usted, honorabilísima Señora Consellera, cómo todo esto no depende de usted, pero es usted quien paga los platos rotos? Le piden que ponga parches a una situación cuyas causas son mucho, mucho más profundas y complejas de lo que parece. Pero al menos, póngalos. No puede hacer más que eso, poner parches, hasta que algún día, si llega ese día, nos demos cuenta que por este camino, al menos en esta tierra, vamos al desastre, al desierto, a ninguna sitio donde valga la pena vivir.
Y mañana, el monstruo seguirá recordándonos que está ahí, que sigue esperando, y que vienen meses buenos, muy buenos para destruir, mientras nos refrescamos en la playa o en los centros comerciales con el aire acondicionado.

domingo, 5 de mayo de 2013

Gracias, mamá.


Es bonito el mes de mayo por estas latitudes, y es bonito que el primer domingo de mayo sea el Día de la Madre.
Hoy es un día para reconocer y agradecer, y para alegrarse si realmente podemos reconocer y agradecer pues, tristemente, no todo el mundo puede hacerlo.
Yo doy gracias a Dios, pues en mi caso sí puedo agradecer a manos llenas muchas cosas a mi madre; voy a decir algunas. Voy a decirte algunas mamá, y públicamente, ¿por qué no?
Primero gracias por la vida. Y por haberme enseñado con el papá a amarla. Por enseñarme las montañas y las flores, que tanto te gustan, y te siguen gustando. Por el viajar, al principio en un 600, los cinco amontonaditos. Por el almuerzo o el aperitivo en el barete, y la comida en el restaurante, cuando se podía. Por la música y la literatura…
También he de agradecerte la Fe. Esa Fe que yo a veces no entendía, y cuya celebración incluso me aburría, pero que ha impregnado profundamente toda tu vida, y junto al papá me  has transmitido.
Y gracias por la libertad. El aceptar mis viajes en solitario al Pirineo, cuando no había móviles, y estabais cuatro, cinco, seis días sin saber nada de mí, ni yo de nadie. Ahora entiendo lo mal que lo pasaríais. Pero respetabais mi libertad. ¡Qué difícil!
Por el cariño, el apoyo, la confianza ciega. El estar ahí para lo que sea. Cuando aprobaba y cuando suspendía; suspendía más que aprobaba, y seguíais creyendo en mí. Hasta que llegué al universidad… y todo cambió.
Por la disponibilidad, cuando de repente tenías que preparar cinco bocadillos, para los amigos, o coser un montón de pañoletas…
Por el testimonio de amor fiel, maduro, intenso, al papá, tu esposo de toda la vida, hasta que, poco antes de las bodas de oro, marchó a la casa del Padre. Y sé que aún ahora sigues queriéndole mucho, como él te quiso. El amor, más fuerte que la muerte. Vuestro matrimonio ha sido para nosotros una luz clara y limpia que ha iluminado toda nuestra vida.
El haber sido mamá. La mamá que te prepara el almuerzo, que de pequeño te acompaña al “cole”, que te ayuda a hacer los deberes, que está contigo cuando estás malito. La mamá que prepara la comida y la cena y tiene siempre la casa a punto.
Y muchas, muchas más cosas, algunas muy íntimas, que en la intimidad deben seguir.
Por todo ello, muchas, muchas gracias.
Y hoy, de un modo particular, por una dedicatoria que me escribiste en un Nuevo Testamento que sigo conservando, hace muchos años, cuando estaba yo mareado con eso de qué hacer con mi vida. No sé si te acuerdas. Dice así:
“Jesusito mío, te quiero mucho y estoy plenamente convencida, que sea el camino que sea, será el que el Señor ha escogido para ti. Acógelo con agrado.
  Tu mamá.”
Por todo ésto y más, hoy te doy las gracias. Por la vida regalada, por la Fe transmitida, por la libertada respetada, por el apoyo constante, por la disponibilidad cotidiana, por tu amor inquebrantable al papá, por haber sido mamá, por seguir siendo mamá…
Sí, por tu alegría de vivir, por tu entrega sin reservas, por el pleno sentido de tu vida,

Gracias.

                               Tu hijo Jesús.


viernes, 3 de mayo de 2013

El tigre y el león.

...y el tigre le dijo: no importa porque intentaremos ser omnívoros, si quieres...

En aquel tiempo, Jesús exclamó: Te doy gracias, Padre, Señor de cielo y tierra, porque has escondido estas cosas a sabios y entendidos y las has revelado a la gente sencilla; sí, Padre, bendito seas, por haberte parecido eso bien.
 Mt. 11, 25-26

Pensé enseguida en este pasaje del evangelio de Mateo cuando escuché el cuento que un alumno del “cole”, de ocho años, había escrito en clase. Me gustó el cuento, mucho, y me llenó de alegría ver cómo se cumple la Palabra de Dios.
No quiero extenderme mucho, porque quien habla en esta entrada es Sergio, pero sí quiero haceros caer en la cuenta de algunas cositas.
Primero, de cómo con pocas palabras se puede decir tanto, no hace falta más; segundo, de la sencillez y claridad del planteamiento; tercero, de la humildad y el respeto por el otro “intentaremos ser omnívoros, si quieres”, me encanta ese “si quieres”; y finalmente de la conclusión, “y fueron felices siendo omnívoros”. El camino a la felicidad pasa por el encuentro,que se produce cuando renunciamos a nosotros mismos para abrirnos al otro.
¡Buf! ¡Demasiado! Breve, sencillo, clarísimo, tierno, y de una profundidad insondable.
Ahí va, disfrutadlo.

Y gracias Sergio, muchísimas gracias, de verdad.


miércoles, 1 de mayo de 2013

En homenaje al señor Paco, el del Bar Bilbao.


Me acordaba hoy de un hombre singular. Durante algunos años lo veía casi todas las semanas. Luego, por circunstancias que no vienen al caso, dejé de deleitarme con sus favores gastronómicos, y algún tiempo después me enteré de que había fallecido.
Y me he acordado de él porque hoy es el día del trabajo, y aquel hombre bien merece, tal día como hoy, el humilde homenaje que mis palabras puedan rendirle.
Se llamaba Paco, Señor Paco, le llamábamos. Regentaba un pequeño bar llamado Bilbao, sito en la calle del mismo nombre, en Valencia. Solíamos ir Isabel y yo con un grupete de buenos amigos, los viernes, a cenar.
Ya he dicho que el bar era pequeño, muy pequeño, y más aún la cocina, pero la cantidad, calidad y variedad de lo que nos servía, era simplemente espectacular; y el precio, increíble.
Normalmente estaba él solo, cocinando y sirviendo, aunque a veces le ayudaban quienes parecían ser la mujer y la hija. También controlaba a esos clientes que bebían una cerveza tras otra mirando a ningún sitio, y salían dando tumbos, o a la puta que, pegada a la máquina, se jugaba los dineros que luego recuperaría con algún cliente, o a las cuadrillas de jóvenes, y no tan jóvenes, que piensan que como ellos están de juerga, todo el mundo está de juerga. Y entonces nos miraba como excusándose, como si encima él tuviera la culpa de algo.
El señor Paco estaba enfermo. Muy grueso, le costaba andar, se notaba. Se notaba también que no respiraba bien, y a menudo sudaba copiosamente. Pero ahí seguía, viernes tras viernes, amable, discreto, haciéndonos unas cenas que no olvidaremos. Cuando nos sacaba las hermosas fuentes de calamares, tellinas, clóchinas, puntillas… nos decía, “esto está de muerte caballero”, y realmente estaba exquisito. Siempre en su punto.
Un día nos dijo, muy ilusionado, que iba a cambiarse a un bar grande, nuevo, en la calle Cuenca. Nos decía que allí… la gente es de otra manera. “Allí sí que haré un buen bar”.
Poco después dejamos de acudir, no por él, por supuesto, sino por esas vueltas que da la vida. Y pasados unos meses, nuestro amigo José Luís, que fue quien nos descubrió el bar Bilbao, nos dijo que el señor Paco había muerto.
Es una historia triste. El señor Paco no llegó a su bar de la calle Cuenca. Trabajó y peleó, yo creo que hasta la extenuación. A veces decíamos, ¡cómo cogerá este hombre la cama!
Y por esto, por el trabajo bien hecho, por el esfuerzo diario que se estrella contra la realidad injusta, por las ilusiones truncadas, hoy, el día del trabajo, rindo homenaje a la memoria del señor Paco, el del bar Bilbao, uno entre tantos hombres, trabajadores, buenos, honestos, que nunca vieron realizados sus sueños.

Este Primero de Mayo no veré la tele, ni oiré la radio, ni leeré periódico alguno.

Fotograma de la película  Daens, dirigida por Stijn Coninx y estrenada en 1992. Muy interesante para un 1º de Mayo.
La realidad es muy compleja. Entenderla cabalmente, difícil. Necesitaríamos, de entrada, poder acceder a la información sin que ésta haya sido previamente manipulada, y después poder realizar un análisis serio y objetivo de dicha información, exento de prejuicios. De lo primero soy consciente. Lo segundo, aunque sé que la información de que dispongo está sesgada, lo intento.
Por eso, a estas alturas de la corrida, no me fío de la palabra de nadie. Ni de la del gobierno, hasta que no vea que todos los ajustes, recortes y mandangas, se traducen en una mejora real de la vida de la gente. Ni de la de la oposición, mientras no cambie la cúpula dirigente, falta de toda autoridad moral, y su discurso cínico y por consiguiente extremadamente irritante. Ni mucho menos de la de los grandes sindicatos, que hace ya mucho tiempo me decepcionaron y viendo su actuación en la pre-crisis y luego en la crisis, me han decepcionado todavía más.
Y como de nadie me fío, este Primero de Mayo no veré la tele, ni oiré la radio, ni leeré periódico alguno. Por salud física y mental.
Me elevaré por encima del esperpento valleinclanesco en que se convertirá  España y soñaré, en medio de la tormenta, con el sol. Soñaré que “habrá un día en que todos, al levantar la vista, veremos un tierra que ponga libertad”, y justicia, y cultura, y trabajo para todos.
Con este bonito vídeo de la famosa canción de Labordeta, Canto a la libertad, os deseo a todos un Feliz Primero de Mayo. Canto a la libertad. Labordeta.
        Y si quisierais ver la película Daens, de la que he sacado el fotograma de esta entrada, está completa y en español en YouTube. Aquí está el enlace. Daens.