FRASES PARA PENSAR.

SE DARÁ TIEMPO AL TIEMPO,
QUE SUELE DAR DULCE SALIDA A MUCHAS AMARGAS DIFICULTADES.

Cervantes en el Quijote.

jueves, 11 de septiembre de 2014

Ahueque el ala, por favor.


Hoy ha sido un día calentito, ¿verdad Doña Mª José? Tan calentito como calentito tiene al personal. En tres meses justitos ha quitado a quien más lo necesita la oportunidad del verano para poder aprobar “de verdad”, ha iniciado el curso sin cubrir muchas plantillas en los centros públicos, lo que les ha llevado de cráneo nada más empezar y se ha empeñado en “cocernos a todos en nuestro propio jugo” provocando así una atípica e innecesaria rebelión en las aulas y tensiones y conflictos en muchos colegios que ninguna falta hacen.
Está bastante claro que su gestión al frente de la “Consellería" de Educación no es muy del agrado de la gran mayoría de sus gestionados, por lo que lo normal sería presentar su dimisión, a no ser que siga convencidísima de que son todos los demás los que están equivocados. Cosa, a tenor de sus habituales declaraciones, muy probable.
En este caso, lo adecuado sería que alguna autoridad superior, viendo lo que está pasando, pues la cese amablemente y la nombre asesora para que pueda dedicar su tiempo a dar conferencias, charlas, cursillos, cursotes sobre temas tan importantes para la educación como la estrecha relación entre la población de gallipatos y el fracaso escolar en los alumnos de la ESO de la Comunidad Valenciana, por ejemplo. No le faltarían oyentes.
Sin acritud. De verdad, creo que debería dedicarse a otra cosa. Porque además de poner “patas parriba” la educación, que desde hace ya tiempo las tiene bastante “parriba”, flaco servicio les está haciendo a los “peperos” y al “pepismo”. La oposición debe estar frotándose las manos de puro placer viendo su gestión.
¡Venga, señora mía!, no se enfade y váyase a dar conferencias, que se gana dinero y mola mucho. Por el bien de la educación, de su partido y de usted misma. ¡Ánimo! Ahueque el ala. ¡Por favor!

miércoles, 10 de septiembre de 2014

Insomnio de una noche de verano.


Insomnio de una noche de verano.


“Comprenda usted que son jóvenes”, dice por teléfono el policía a un vecino que a las cuatro o las cinco de la mañana llama desesperado buscando la protección de la ley…¡ya ves! infeliz.
Nadie duerme en casa. Los niños tampoco. La música a un volumen del todo innecesario, los gritos,  las risotadas, inundan el ambiente.
El botellón con “de todo”, faltaría más, se extiende por doquier. El “recinto oficial” queda pequeño y la juerga se desparrama. Ha venido “peña” de muchos sitios.
Todo es fiesta y al calor de la noche veraniega, de la música envolvente y machacona, del alcohol y “todo lo demás”, hay quien se divierte tocando los timbres de las casas, untando de mierda una fachada, orinando en una esquina, pintarrajeando una pared…
Y tienen, según ha dicho el policía, permiso para la juerga hasta las 5, las 6, las 7, como también deben tener permiso, de sus padres se supone, el montón de menores que se han añadido al evento.
Y el vecino, se jode, ¡claro! Tienen permiso de la autoridad y son jóvenes. Hay que comprenderlos. Quien más y quien menos hemos hecho cosas así, cuando éramos jóvenes. ¿Sí? ¿Seguro?
Y como no puede dormir, piensa, porque el vecino tiene algo de cultura, y piensa en cuando estudió a Thomas Hobbes, a John Locke, a Jean-Jacques Rousseau y recuerda que estos señores, ya en el siglo XVII y XVIII, dejaron claro, cada uno a su manera, que en una sociedad civilizada, el individuo renuncia a protegerse, a defenderse, a hacer justicia por sí mismo, a cambio de que el estado lo proteja, lo defienda, le haga justicia a través de los medios creados para tal fin, tales como legisladores, jueces, alguaciles etc… Es como un contrato, estudiaba. El contrato social, le llamaba Rousseau, o algo así.
Y al hilo de estos pensamientos, llega a una terrible conclusión. Si el estado, mediante las autoridades competentes y las fuerzas de seguridad de ellas dependientes, ha roto el contrato unilateralmente, ya no hay contrato. El contrato rige mientras ambas partes lo cumplan. Y una de ellas no lo ha cumplido. No, no lo está cumpliendo, se dice a sí mismo preso de la agitación. Y entonces, sintiéndose libre de ataduras contractuales, y responsable  directamente, muy a su pesar, de la defensa de sus derechos y de los de los suyos, se decide a salir a la calle aullando un grito de guerra, un rotundo y legítimo “¡estoy hasta los cojones!” No sabe muy bien a qué, pero no aguanta más.
Ve el horror en el rostro de su cansada esposa, escucha el llanto de sus hijos asustados. Es como una pesadilla. Pero entonces, desde lo más hondo de su ser, un principio moral, porque él sí tiene moral, superior a cualquier ley humana, a cualquier arrebato de cólera, a cualquier indignación por profunda que sea, le detiene y una voz le dice, “aunque tienes motivos para estar hasta los cojones y más, no salgas a la calle”,” un error no se borra con otro error”,  “al mal no se le vence con el mal”.
Y entonces, respira hondo, deja al jovenzuelo que está aliviando su vejiga junto a la puerta de su casa que acabe su faena, y se sienta a ver una del oeste, de esas que acaban con la victoria indiscutible y redonda del bueno y el triunfo de la ley…”pa compensar”.
No, no puede hacer otra cosa. Su mujer se tumba en el sofá rendida por la tensa vigilia forzada, los niños dormitan a ratos…aún son las 5 de la mañana…En la película aún lo está pasando mal el bueno.

                                                         

martes, 9 de septiembre de 2014

Tormenta de septiembre en Ribarroja del Turia. ¡Por fin!

Fue el domingo por la noche. Una experiencia increíble, casi olvidada. Llovió como Dios manda. Poco, un ratito, con su comparsa de rayos y truenos, pero durante ese ratito llovió como hacía más de un año que no llovía. ¡Más de un año! Cayeron 14 litros, ya veis 14 litros. Pero más vale eso que nada.
Pensé en el campo reseco, en el agua en los pinares, tristes de sed, cubiertos de polvo junto a los caminos. Imaginé el agua corriendo y haciendo charquitos, ¡cuánto tiempo sin ver charcos! El agua bajaba por la calle, y alguien pasó, apresurado, bajo un paraguas. Imagen casi olvidada.
¡Bendita lluvia! ¡bendita tormenta!
Varias personas, no pocas, me han dicho estos días que cuando empezó a llover se acordaron de mí. Me alegra, diría que hasta me enorgullece que la gente se acuerde de mí cuando llueve. Saben que me alegra, y saben por qué me alegra. Me parece bonito que sea así, y os agradezco que me lo digáis.
Pues bien, esa tarde resulta que mi instinto, o mis ganas, no sé, me dijeron que al fin llovería y entonces hice un par de fotos desde la ex-vía y luego cuando más llovía, grabé la cortina de agua contra la luz de una farola desde la puerta de mi casa, y el cielo iluminándose por los relámpagos, y el sonido de la lluvia en la calle, que se me antojó la mejor de las sinfonías…



Si quieres ver y oír llover en Ribarroja, pulsa Lluvia en Ribarroja, porque de momento es la única lluvia de la que podremos disfrutar por estos lares. Lluvia virtual. ¡El futuro!

Septiembre en "La Font de la Figuera".

Si miro atrás en el tiempo, para mi, los septiembres de mi infancia son Fuente la Higuera, “La Font de la Figuera”. Y los recuerdos de aquellos septiembres son preciosos y muy, muy queridos.
Conservo imágenes a modo de lienzos como los atardeceres desde Santa Bárbara, o el pueblo desde el “Capurucho”; aromas como el del romero y el tomillo, o el de los sarmientos ardiendo para hacer embutido a la brasa en casa por la noche; sonidos como el de los trenes de vapor entrando en el “tunelet”, o la música envolvente y magnífica de “La Dançá”; sabores como el de las “panochas” a la brasa o el de la leche de vaca, aquella leche de verdad; la sensación de tocar el pelo áspero de la mula o el burrito que tenía el tío Ignacio, de coger con mis manos los huevos de gallina recién puestos, siempre con cuidado, para no romperlos…
Recuerdo días limpios, cielos muy azules, tormentas, noches frías al salir de la novena y sobre todo las pocas ganas de empezar el “cole”. Allí estaba muy bien y no quería que se acabara.
Y en medio de aquella explosión de sensaciones y experiencias, que tanto han contribuido a mi apego al la naturaleza y el mundo rural, el tío Vicente, yendo y viniendo, especialmente nervioso e inquieto por las fiestas.
Sé que las fiestas patronales son por ahora, creo que tal día como ayer. Por eso quiero rendir homenaje al pueblo en el que tan feliz fui con estas líneas y unas fotos que a continuación comparto.

Mi madre, mis hermanos y yo con la estación detrás y el Capurucho.
Años después, mi madre, mis hermanos y yo con la ermita de Santa Bárbara detrás
Sobre la fuente de la Balseta Pijirri mi hermano y al fondo toda la familia.
En la Balseta Pijirri mis abuelos y a la derecha, junto a la fuente, mi padre.

SÍ, LA FONT DE LA FIGUERA ES MI MOGUER.

domingo, 7 de septiembre de 2014

Vídeo "Proyecto Romero".


El día 4 de septiembre, como respuesta a la entrada sobre Oscar Romero, “gentsold”, podéis leerlo en el comentario, me envió el enlace a un vídeo elaborado en su honor.
No hago más comentarios al respecto. Creo que es bastante explícito. Simplemente, vedlo, si queréis.

                                                                                   Proyecto Romero.


viernes, 5 de septiembre de 2014

El nuevo calendario escolar es propicio y adecuado, dice la "Consellera".

Tabla para calcular la sensación térmica combinando temperatura y humedad.
En un periódico digital leo:

En declaraciones a los medios tras participar en el acto de apertura de curso de las universidades públicas valencianas, celebrado en Gandia, Catalá ha sido preguntada por las críticas recibidas desde distintos estamentos educativos al adelanto del inicio de las clases, que coincide con unas jornadas de mucho calor.
La consellera ha señalado que se ha decidido adelantar todo el calendario educativo -tanto el escolar como el universitario- en la Comunidad para adecuarlo al calendario académico europeo, lo cual incluye además, entre otras ventajas, un mayor número de días lectivos.
En cuanto al calor, ha señalado que el año pasado los días más calurosos de septiembre se registraron durante la tercera semana de ese mes, y ha recordado que junio "también es muy duro", por lo que, según Catalá, el consecuente adelanto de la finalización del curso también evitará que alumnos y profesores sufran las altas temperaturas del primer mes del verano.
El nuevo calendario es, a su juicio, "propicio" y "adecuado", amén de una "muy buena iniciativa”.

Y se habrá quedado más ancha que larga. ¡Inaudito! Creo, amada "Consellera" que le falla la meteorología y la geografía, amen de otros…digamos, conocimientos básicos para tener la capacidad de actuar sin hacer daño.
Vaivenes térmicos aparte, que diga que ha tomado esta decisión por adecuar nuestro calendario al europeo es de juzgado de guardia. ¿Habrá que recordarle que hay diferentes climas en el continente? Por Dios, que no hace el mismo tiempo aquí que en Francia, Inglaterra, Alemania o Dinamarca. ¿En un estado de autonomías no tenemos autonomía respecto a Europa para algo tan básico como esto? ¿No le da vergüenza decir una cosa así, señora mía? Y si Europa de verdad lo impusiera, su misión sería oponerse y defender a los suyos.
Respecto a la supuesta ventaja del mayor número de días lectivos, aparte de ser sólo unos pocos, en las condiciones en las que estamos en las aulas de poco sirven. Además, preocúpese de la calidad y no de la cantidad, que falta hace.
Y al final dice que el nuevo calendario es propicio, adecuado y que es muy buena iniciativa, afirmación esta autocomplaciente, irritante y que al menos a mi me resulta insultante por falsa y absurda. Aunque, bueno, si viniera una glaciación estaría bien.
Aquí están los datos obtenidos hoy en un centro cualquiera de su Comunidad señora "Consellera":

Temperatura media en las aulas 32ºC.
Humedad media 47 %
Sensación térmica que soportan los niños y los profes 39ºC. aproximadamente.

Y después del patio, lógicamente, peores condiciones:

Temperatura máxima en una de las aulas 33ºC.
Humedad máxima en esa misma aula 55%
Sensación térmica a soportar por expreso deseo suyo, señora Consellera 43ºC.

Sí señora, sí. Tener a miles de niños y jóvenes, aparte de los profesores, en estas condiciones le parece propicio, adecuado y una buena iniciativa ¿¿¿¿????¡¡¡¡!!!!
Lo que sí sé, es que, de entrada, su calendario es ilegal por sus consecuencias (Real decreto 486/1997) amén de aberrante desde el punto de vista médico y pedagógico.
Y usted tan pagada. Propicio, adecuado. y muy buena iniciativa. ¡Ya! Y lo único que se le ocurre decir en la rueda de prensa de hoy, tras el pleno del Gobierno valenciano es que espera que bajen las temperaturas para que se solucione el problema, como si el problema fueran las temperaturas y no su decisión…¡Flipante!
Pues mire, los partes a medio plazo dicen que subirán la semana próxima, con dos o tres días de poniente incluidos. ¡Ojo!

miércoles, 3 de septiembre de 2014

¿Está usted fresquita honorable Consellera de Educación?

Ellos no.
¡Qué bien está usted en su despacho, con su aire acondicionado, saboreando el intenso placer de saberse con poder sobre la vida de los demás! ¿A que sí?
¿Qué le importa a usted que miles de niños y jóvenes tengan que soportar un largo mes de septiembre en las aulas con temperaturas imposibles? Usted está fresquita, ¿no? Y sus asesores y compinches, también.
¿Se imagina lo que es un aula con 35 alumnos, después del recreo, con una temperatura de 30 grados y una humedad del 90%? ¿Sabe qué sensación térmica es esa? Estamos hablando de sensaciones térmicas superiores a los 40 grados. Y encima exíjales silencio, atención y que trabajen.
De verdad, salga de su torre de marfil y pise las aulas. Aguante una hora, solo una hora… A lo mejor reconsidera sus decisiones.
Si quitar los exámenes de septiembre va contra el sentido común y es un atentado contra los más débiles y el nivel educativo, forzar el inicio de curso en estas tierras al día 3, también va contra el sentido común, pero además contra el Real Dectreto 486/1997 (BOE 23-4-97) que establece que en los centros de trabajo y estudio la temperatura debe oscilar entre 17 y 27 grados.
Va contra la ley su decisión. No tiene derecho a obligar a miles de niños y jóvenes a estudiar en condiciones que no son legales ni para adultos. ¿Nadie le ha advertido esto?¿No tiene ningún superior que le dé un poco de cordura?
Y ¡ojo! Estoy todo el tiempo pensando en los alumnos. Los profesores, después de todo, somos adultos, cobramos por esto y además tenemos lo que merecemos, pues no he visto un colectivo más politizado, manipulado y dividido que el nuestro. Sí, merecemos que nos avasallen y nos puteen, porque no tenemos narices para, todos juntos, pública, privada y concertada plantarnos con nuestros alumnos a la puerta de su despacho y hacer un pic nic al sol de Valencia. Pero esto es harina de otro costal.
Mire usted. Déjese de circunloquios. Si el verdadero objetivo de sus decisiones es que los profesores tengamos estrictamente un mes de vacaciones en verano, dígalo claro. En otras palabras, jódanos a nosotros, que parece ser que es su íntimo deseo, pero deje a los chavales en paz. Les ha quitado septiembre con tal de tenernos en los colegios en julio. Luego les hace entrar el 3 para forzar que preparemos el curso en agosto…¡Dé la cara de una puñetera vez!
Se lo repito. La educación en España es un árbol caído. No haga más leña con él. Está haciendo mucho, muchísimo daño.
Pues nada, siga fresquita en su despacho y tómese una cocacola con hielo, para estar más fresquita aún, a la salud de todos los alumnos a los que en estos días de finales de verano pediremos lo imposible, con el beneplácito además de ciertos padres, no son mayoría, que con tal de vernos jodidos a los “profes” no dudarán en jorobar a sus hijos... como usted.