FRASES PARA PENSAR.

SE DARÁ TIEMPO AL TIEMPO,
QUE SUELE DAR DULCE SALIDA A MUCHAS AMARGAS DIFICULTADES.

Cervantes en el Quijote.

martes, 21 de junio de 2016

El olivo calcinado.

Andaba un día de estos por el monte, atravesando una región antaño cubierta de densos pinares y antiguos bancales de olivos y algarrobos, ahora convertida en una triste estepa abierta a los cuatro vientos y requemada por el sol implacable de estas tierras, cuando vi lo que comparto en este foto.
Un olivo calcinado envuelto por sus propios retoños. El mito del ave fénix. La vida venciendo a la muerte. Me pareció una imagen preciosa, esperanzadora. Me senté y estuve un largo rato contemplando.



lunes, 20 de junio de 2016

Solsticio y plenilunio.

La luna llena de esta noche, desde la terraza de mi casa.
El verano, como la primavera, el otoño y el invierno, podía ser bonito para el monte, si no fuera porque lo estropeamos nosotros, demasiadas veces, de mil maneras. La peor, el fuego. Pero bueno, recibámoslo con un corto y curioso poema de Manuel Machado. Pongámosle buena cara, porque después de todo, no es el verano quien nos quema los montes, ahora Vallanca, en el Rincón de Ademuz, sino nuestra incorregible estupidez.
Ahí va el poemita.


Frutales
Cargados.
Dorados
trigales...

Cristales
ahumados.
Quemados
jarales...

Umbría
sequía,
solano...

Paleta
completa:
          verano.

          Sí, ojala sea paleta completa, y no negro y gris bajo el azul.
         Y otra cosa, ésta curiosa. Entrará de aquí un rato, pasados 34 minutos de las 12, o sea mañana martes. Y esta noche es luna llena. ¿No lo notáis los licántropos? Desde hace 70 años, no coincidía el solsticio de verano con un plenilunio.

          ¡Feliz verano!

domingo, 19 de junio de 2016

Ya tienes tu graduado. ¡Sigue adelante!



El viernes te graduaste. Ya tienes tu graduado escolar. Lo mínimo que esta sociedad nuestra exige para poder “ser algo en la vida”. ¡Enhorabuena! Sé que fue una fiesta bonita. ¡Bien sabe Dios cómo me hubiera gustado poder asistir y compartir contigo y tus compañeros ese día tan especial!
Pero las cosas, muchas veces, son como son y no como quisiéramos que fueran. Y esto es lo primero que quiero decirte. Que las cosas, a menudo, son como son y no como quisiéramos que fueran. Y ante esto, lo único que podemos hacer es pelear porque sean lo que hubiéramos querido que fueran. Pelea por ello. Hay que pelear, aunque tantas veces no lo consigamos.
Te conozco desde que naciste. Aún recuerdo el día que entraste en tu casa por primera vez y tus padres te dejaron sobre su cama. ¡Eras tan pequeñito! Empezaste gruñendo al mundo, y luego, poco a poco, situándote en él (ahora dirían posicionándote) de un modo peculiar, diferente al de muchos, personal. Un modo sólo tuyo. Ahora te lo puedo decir: personalmente me ha gustado, me ha gustado mucho tu forma de ser tú.
¿Te acuerdas cuando en primero de secundaria, en clase de lengua, leímos Cipi? Voy, ahora, a recordártelo. Te voy a contar las cosas aprendidas de la vida, como Cipi se las contó a sus hijos. Ya tengo sesenta años y algo he aprendido.
Sé bueno. Lo has sido. Sigue siendo bueno. Entiende a los otros aunque te cueste. Perdona y olvida, por tu bien, todo el daño que te hagan, que te lo harán. Intenta ponerte en lugar del otro. No devuelvas mal por mal. Y no olvides nunca que el odio hace más daño a quien odia que a la persona odiada. Y ama, ama todo lo que puedas. Es el camino a la felicidad, amar y saber que te aman.
Trabaja. Cultívate. Lee, lee mucho. Escribe, sé que te gusta. Escucha música. Ve al teatro, al cine. Viaja. Sal al monte. Entrégate en cuerpo y alma a tu trabajo si sabes que tiene sentido, y si no se lo encuentras, busca otro. Entrégate aunque veas que no hay recompensa, aunque tras meses y años de entrega encuentres sólo el vacío y pronto el olvido. La verdadera recompensa debes saber que está en tener la conciencia tranquila por haber hecho lo que debías, cuando debías y como debías. Por haber sido capaz de mantenerte honesto. ¿Errores? ¡Claro! Faltaba más. El que no hace nada, el vago, no se equivoca, porque toda su forma de vivir está equivocada.
Que no te tomen el pelo. Sé que tienes, hemos hablado a veces, un sentido crítico bastante desarrollado. Cuídalo. Hay poderosos manipuladores a tu alrededor. Esfuérzate siempre por distinguir lo verdadero de lo falso. Y piensa que el último criterio al que tienes que plegarte es a tu propia conciencia. No hagas la ola, aunque todos la hagan, si no quieres hacerla. Los demás tienen sobre ti la autoridad que tú les des. Piensa a quién le das esa autoridad y, si una vez dada, se la has de retirar, retírala. No confundas la autoridad legal con la autoridad moral. Acata la primera mientras no entre en conflicto con la segunda.
Sé valiente. Defiende la libertad, tu libertad y la de los tuyos. No creas que es fácil ser libre. A veces, el precio de la libertad es la soledad. Pero no tengas miedo. Encontrarás fuera del rebaño otros hombres libres que sabrán respetar tu libertad. Y ojalá encuentres a esa mujer libre a la que puedas amar y con la que puedas vivir también en libertad. Sé libre, pero nunca desprecies a los que no lo son, a los que no tienen redaños para serlo. Y si puedes, si te dejan, enséñales sendas de libertad. No eres superior a ellos, eres distinto. Y tu camino es más duro. Piensa que en lo que somos iguales es en la dignidad que tenemos como seres humanos. Y esa dignidad la tenemos todos.
Amigo, ya hace muchos años que yo tenía tu edad. De los dieciséis a los sesenta hay muchos años, toda una vida. Te deseo que, en toda esa vida que tú aún tienes por delante, seas muy feliz; que el dolor y el sufrimiento, cuando lleguen, acaben pasando, y te dejen siendo más feliz todavía, con una felicidad más honda, más recia. Y que cuando seas ya viejecito y mires atrás, sientas que ha valido la pena vivir.
Alberto, sé bueno, sé trabajador y honesto, sé tú mismo, sé libre. Hasta ahora lo has sido. Sigue, sigue por este camino. Serás “algo en la vida”, aunque casi nadie lo sepa; pero tú sí lo sabrás.
¡Enhorabuena por tu graduado! ¡Y extiende mi felicitación a todos tus compañeros!

¡Que Dios te bendiga!
¡Que Dios os bendiga!

sábado, 18 de junio de 2016

El fuego llega puntual.


Ya estamos ahí. Carcaixent, Bolbaite, Terrateig… el fuego, puntual, llega a nuestros montes. Y el verano astronómico aún no ha empezado.
Y con el fuego, bomberos, ambulancias, policía, periodistas, desalojos…y los políticos, con cara de compungidos, diciendo cosas como que hay mucha materia altamente inflamable en el monte, está todo muy seco y encima haca calor.
De verdad, cuando les veo y les oigo, a mí me entra también calor, pero no a causa del fuego, no, de otra cosa.
 Y es que ese cinismo que exhiben en la tele me supera.
Vamos a ver. ¿Qué diantres han hecho para evitar lo que se veía venir? Porque estas cosas se ven venir. Y las que vendrán.
¿Por qué no retiran todo ese material altamente combustible?
¿Por qué no aclaran el monte y lo dejan crecer sin control?
¿Por qué no arreglan los caminos y las pistas?
¿Por qué no reutilizan tantos y tantos bancales y campos abandonados?
¿Por qué no endurecen las penas para los delitos medioambientales?
¿Por qué no se toman en serio al mundo rural?
Vamos a ver. ¿Por qué no se ponen de acuerdo de una puñetera vez y trazan un plan de gestión ambiental coherente y a largo plazo?
¿Por qué no se esconden en el agujero más oscuro de sus despachos, cuando pasan estas cosas, en vez de exhibir su incompetencia, con el fuego como telón de fondo?

jueves, 16 de junio de 2016

Cuidado con el Monte Perdido.

Es el Monte Perdido la más alta montaña calcárea de Europa y uno de los gigantes de los Pirineos. Desde su cima, de 3355 metros, el panorama es soberbio. Sus caras norte y sur, totalmente distintas, son majestuosas. Al este y al oeste, el Cilindro de Marboré y el Soum de Ramond parecen custodiarla como dos fieles y abnegados guardaespaldas.
La subí por primera vez, solo, el 28 de septiembre de 1980, para volver unos días después, el 2 de octubre, y pasar una jornada entera en su cima. No tuve más compañía que un profundo cielo azul de otoño y las montañas que me rodeaban. Era un día entre semana y nadie subió. El Monte Perdido fue solo mío durante más de ocho horas, hasta que el frío y un crepúsculo inolvidable me invitaron a regresar a la tienda que tenía montada junto al refugio de Góriz, a donde llegué ya de noche cerrada, feliz.
Luego he coronado su cima, ya acompañado, en otras cuatro ocasiones más, pero la he visto cientos de veces desde los valles que la rodean, o desde cercanas o lejanas cumbres. También la he descubierto andando por el Maestrazgo, o coronando el puerto de Paniza, de camino a Zaragoza. Y recuerdo también cómo la disfruté cuando, haciendo la “mili”, en unas maniobras por los desiertos de Aragón, la pude contemplar durante un rato al norte, resplandeciente de nieve, hasta que el polvo levantado por la artillería la ocultó. Fue como encontrarse con un viejo amigo que te entiende sin hablar.
Sí, el Monte Perdido es una gran montaña. Fácil de ascender por su vía normal, desde el lago Helado. Fácil pero muy, muy peligrosa si la canal que nos lleva directa del lago a la cima está nevada.
Y éste es el asunto que quiero tratar en esta entrada. Cuando la canal está nevada, llevar a esa montaña a principiantes, y mucho más si no van debidamente equipados, pienso que es una irresponsabilidad, una estupidez que puede costar muy cara. Se mata gente en los meses de junio y julio en el Monte Perdido.
En las montañas, el accidente es algo que puede suceder sin tú buscarlo. De ese riesgo, nadie que se adentra en ellas está libre. Pero ir a buscarlo poniendo a la gente en una situación que a todas luces le supera, ya lo he dicho, lo veo una irresponsabilidad y una estupidez.
Oigo demasiadas veces a gente decirme, por estas fechas, que se van al Monte Perdido. Y les pregunto,"¿pero tú haces montaña?" Y dicen, "no, pero voy con fulano que sí que va mucho". "¿Y os lleva al Monte Perdido?¿Ahora?"
Y es que, como he dicho, cuando no hay nieve se sube andando, sin ningún peligro. Con nieve, los Pirineos ofrecen otras alternativas más seguras e igual de interesantes y prestigiosas. Allí mismo, sin irse más lejos: el Marboré, los Picos de la Cascada, el Taillon…El mismo Aneto es menos peligroso.
Hay que dejar al Monte Perdido, cuando la canal está nevada, a quien tenga experiencia de montaña. Y los que tenemos experiencia de montaña, debemos tener el sentido común suficiente como para no confundir dificultad con peligro, y no embarcar a la gente en temerarias aventuras del todo innecesarias.
La montaña es vida. Nos permite gozarla intensamente. Y si en ella hemos de perderla, que no sea ni por la estupidez de otro ni por la nuestra propia.

Dos de octubre de 1980. Mi casco en la cima del Monte Perdido.
Treinta de septiembre de 1980. El Monte perdido desde el Cilindro de Marboré. 
El Monte Perdido, en primavera, desde el Mondeniero.
El Monte Perdido, al fondo, desde los Astazus.
La norte del Perdido desde el Balcón de Pineta.
El Monte Perdido desde el Comodoto.
El Monte Perdido, entre el Cilindro y el Soum de Ramond, en invierno, desde el Mondicieto.

miércoles, 15 de junio de 2016

Problema 1. Es política decir AMPA y no APA.


           Voy a desarrollar el punto 1 de la Carta abierta al "Conseller" de Educación Vicent Marzá. La utilización de la educación como arma política, lo que provoca una gravísima inestabilidad en el sistema.

Para utilizar la educación como arma política hay que politizarla. Y en España está politizada. Eso es un hecho oculto pero real, siendo una prueba de ello el hecho lamentable y vergonzoso de que cada cambio de gobierno hay cambio en el sistema educativo. Esto provoca una grave inestabilidad en el sistema lo que nos conduce a un deterioro progresivo e imparable.
Pero a mí, lo que me preocupa, no son tanto los mangoneos políticos sino la aceptación social de estos mangoneos. Dicho de otro modo, el problema no es que un determinado político diga o haga tal y tal cosa, sino que la gente lo vote.
Siguiendo este planteamiento voy a demostrar, con un ejemplo muy clarito, cómo la politización de la educación crece sin mesura, no tanto porque los políticos la busquen, sino porque la gente no dice basta.
Este ejemplo es la utilización del acrónimo AMPA en vez de APA para designar a las asociaciones de padres de los centros. Se ha extendido masivamente y todo el mundo la utiliza sin vergüenza ni rebozo.
Veamos. La Real Academia Española ha dicho en repetidas ocasiones, de modo claro y argumentado, que eso es improcedente. Que es un desdoblamiento artificioso, ajeno a cualquier justificación lingüística y contrario a la dinámica natural del lenguaje. Y habrá que recordar aquí que la RAE ha mantenido, en sus más de 300 años de historia, una independencia ejemplar respecto a los avatares políticos. Es una institución académica, no política. Y lo tienen muy claro.
Pero resulta que en un momento determinado, diversos sindicatos, partidos políticos y grupos con una fuerte carga ideológica, publican una serie de documentos en los que, en aras de la visibilidad de la mujer, dicen, entre otras muchas lindezas, que hay que decir AMPA. Sus argumentos son sólo ideológicos.
Y las escuelas, los institutos, la universidad ¿qué hacen? Desoyen a la institución académica y siguen las directrices de las instituciones políticas. Desoyen los argumentos lingüísticos y se pliegan a los ideológicos. Y tan contentos.
¿Y por qué? Por la profunda y deplorable manipulación ideológica que se hace desde las instituciones políticas de la educación. Y por la triste falta de criterio de los que aceptan sin pensar, de los que en ausencia de actitud crítica alguna, claudican ante lo políticamente correcto aunque sea una memez, un insulto a la inteligencia.
Alguien puede pensar que decir AMPA en vez de APA no es tan grave. Sí lo es. Y lo es porque el lenguaje es pensamiento y el pensamiento es lenguaje. Y es intolerable que el docente con su lenguaje, transmita su pensamiento político al alumno, le "venda" su ideología. Lenguaje y pensamiento.
          Un profesor debe escuchar antes a la RAE que a un sindicato o a un partido. En el ámbito personal que haga lo que quiera. En el desempeño de su profesión, anteponer ideología a ciencia es una inmoralidad. Y la institución docente no puede tampoco desoir a la autoridad académica y seguir directrices estrictamente ideológicas. Es un contrasentido y una vergüenza. Las asociaciones de padres, que no son de hecho una institución docente, pueden autodenominarse como quieran. La escuela o instituto al que pertenecen se deben, en cuestiones de lenguaje, a la RAE y no a sindicato, partido político o plataforma alguna.
Se dice APA, no AMPA. Y esto, dicho sea de paso, nada tiene que ver con la dignidad de la mujer, con su visibilidad en la sociedad, con la justa igualdad de derechos entre hombres y mujeres. No es rompiendo el lenguaje y haciéndolo farragoso, ilegible, a veces ridículo, como vamos a lograr esto. No señor.
Pero ¡ojo! este problema no son los políticos los que pueden solucionarlo, pues ellos son los que lo crean. Somos la gente de a pie quienes, haciendo uso de nuestra capacidad crítica y por respeto a la libertad de los demás, podemos y debemos plantar cara a una memez y una imbecilidad de consecuencias muy, muy serias.
Una educación politizada no es educación, es adoctrinamiento. Nos jugamos la libertad, el pluralismo, la democracia.
Aunque no lo parezca.
Y esto ha sido sólo un ejemplo.

lunes, 13 de junio de 2016

Orlando. Eran personas.


Mi voluntaria y terapeútica desconexión mediática durante esta campaña electoral, ha hecho que me entere tarde y de modo casual de lo sucedido en Orlando. Y fiel a mi aislamiento voluntario, ratificado por lo poco que he oído accidentalmente en la radio, no he querido indagar más en el asunto.
Cincuenta muertos en una discoteca “de ambiente”. Parece ser el hecho, ¿no? Terrible, como siempre terrible. Pero lo que me ha llamado la atención de  la forma de dar la noticia es que lo importante parecía ser el tipo de clientes de la discoteca. Ahí, en su condición sexual, se ponía el acento.
Y eso no es así. Lo importante es que eran cincuenta personas. Y una persona es persona viva como viva su sexualidad. Y como persona tiene derecho a la vida y a la libertad.
Y entonces, pensando en esto, me he asomado al abismo de la intolerancia y el totalitarismo, y me ha dado miedo.
Se empieza por pensar mal del diferente, luego se pasa a la agresión verbal, después a la exclusión, más tarde a la agresión física, y de ahí a matar no queda tanto. Es cuestión de ir tensando la cuerda…
Sí, lo terrible es la muerte violenta de cincuenta personas. Que estén en una discoteca gay o sin "gayar"; en una sinagoga, una iglesia o una mezquita; en un mitin político de "derechas" o de "izquierdas"; tomando un café; yendo en metro o en un supermercado; que sean blancos, negros o a motas fucsia; que sean de un equipo o de otro… ¡Qué lista tan larga podíamos hacer!
¡Da igual! Son seres humanos. Y eso es lo importante. Y muchas de las actitudes que yo veo por estas tierras, en personas demasiado relevantes, están en los primeros estadios de la escala que estos días ha acabado en Orlando. Son los vientos que pueden engendrar tempestades que mejor no conocer más que por la historia.
Es urgente tomarse en serio al hombre. A su dignidad. A su libertad. A su derecho a la vida. En nombre de nada ni de nadie debemos jugar con eso.