FRASES PARA PENSAR.

SE DARÁ TIEMPO AL TIEMPO,
QUE SUELE DAR DULCE SALIDA A MUCHAS AMARGAS DIFICULTADES.

Cervantes en el Quijote.

martes, 7 de marzo de 2023

Por los montes de Calles.

Hace algún tiempo hice una bonita excursión que resultó ser más larga de lo esperado. Empecé a andar a las doce y acabé a las ocho y media, ya de noche cerrada. Normalmente estudio la ruta antes de hacerla, pero en esta ocasión, como no pensaba salir, fui un poco a la aventura.

¡Preciosa ruta! Parajes impresionantes. Paredes, cañones, pinares, un cielo azul intenso y soledad absoluta. Todo lo que necesita un caminante al que le guste el monte, para disfrutar.

A alguien podría resultarle monótona por el hecho de que el recorrido es íntegramente por pistas forestales buenas o muy buenas, y algunos tramos de asfalto. Pero el ambiente y el paisaje, cambiante y espectacular, la hacen muy entretenida.

Por eso comparto esta ruta con el track incluido porque al no discurrir en ningún momento por senderos, no me preocupa que la puedan hacer en bici, corriendo e incluso en coche.

Andando es exigente. Mil un metros de desnivel en ascenso y otros tantos en descenso, y treinta y nueve kilómetros con quinientos veinte metros. Poca sombra y sólo una fuente ya en la última parte.

Se sale de Calles y es circular. Los puntos clave son, tras dejar el pueblo, el puente Barraquera, sobre el Turia; el collado de Nieva; el barranco del Coraje; la fuente de la Jórgola; Puente alta, también sobre el Turia y un último ascenso para bajar ya al pueblo.

A continuación tenéis el mapa del itinerario, el perfil y unas cuantas fotos.




Saliendo de Calles. Destaca el pico de Chelva.

El primer tramo discurre por asfalto entre viñedos.

Acercándonos al puente Barraquera, paredes y pinos.

Paredes rojizas cerca del puente Barraquera.

La vegetación se hace densa al acercarnos al río.

Área recreativa en el puente Barraquera.

Son unas bonitas y bien cuidadas instalaciones.

Sobre los árboles se levantan murallas calizas.

El río Turia desde el puente.

Cañón del Turia, río arriba.

El río ha formado por aquí un largo e impresionante cañón de difícil acceso.

Empezamos a ascender. El pico de Chelva y la ermita del Remedio bajo de él.

Zona quemada por el incendio del verano pasado. Era muy bonita.

Hacia el pico Ropé, barrancos y pinares todavía verdes.

Demostración de la escasa intervención en el monte. No aclarar lo destruirá tarde o pronto.

Ya alto, se ve el embalse de Benageber, casi lleno.

Tras el collado de Nieva la pista discurre con más sombra y más llana.

En el barranco del Coraje la tarde va declinando.

El barranco ya en sombra. Chelva y su pico aún tienen luz.

En la Jórgola es ya casi de noche. Hace frío.

Llegando a Puente Alta, el cielo, malva y rosa a levante, anuncia la noche.

La primera farola del pueblo, y la luna en lo alto.


lunes, 6 de marzo de 2023

Como humilde homenaje.


 

Fueron Carmen y Alberto de las primeras personas que conocí cuando vine a Ribarroja, en aquel ya lejano campamento de Navalón. Los recuerdo amables y acogedores, y aunque nunca se lo dije, guardo en mi memoria, con gratitud, su forma de facilitarme la entrada a un grupo de gente en el que no conocía a nadie.

Nuestros caminos no se entrelazaron mucho a lo largo de los años, pero Carmen siempre me resultó una persona muy agradable, con la que las pocas veces que coincidíamos me sentía cómodo y a gusto. La veía alegre, decida, vital. Me caía muy bien.

Su temprana muerte resulta dura de asumir, yo diría que imposible, al menos de momento. Duele mucho, y a su familia y amigos más próximos, el dolor les resultará insoportable.

Sólo la fe puede dar algún consuelo, y la esperanza de volver a encontrarse con ella en ese Cielo Nuevo y esa Tierra Nueva. Pero eso, ahora, se pierde como el agua entre las manos. A fin de cuentas, Jesús también lloró la muerte de su amigo Lázaro; y no estaba haciendo teatro.

Cuando ayer por la mañana, delante de mí, le dieron la noticia a una persona con la que nos encontramos, la reacción que tuvo me recordó mucho a la que en el libro El camino, de Miguel Delibes, tuvo Paco el herrero, cuando le dan la noticia de la muerte de Germán el Tiñoso.

Comparto este fragmento de la novela, como humilde homenaje a Carmen, con la certeza de que Dios la tiene ya junto a Él, y  el deseo de que cure el dolor de todos los que aquí lloran y llorarán su ausencia.


Mientras amortajaban a su amigo, el Moñigo y el Mochuelo fueron a la fragua.

—El Tiñoso se ha muerto, padre —dijo el Moñigo. Y Paco, el herrero, hubo de sentarse a pesar de lo grande y fuerte que era, porque la impresión lo anonadaba. Dijo, luego, como si luchase contra algo que le enervara:

—Los hombres se hacen; las montañas están hechas ya.

El Moñigo dijo:

—¿Qué quieres decir, padre?

—¡Que bebáis! —dijo Paco, el herrero, casi furioso, y le extendió la bota de vino.

Las montañas tenían un cariz entenebrecido y luctuoso aquella tarde y los prados y las callejas y las casas del pueblo y los pájaros y sus acentos. Entonces, Paco, el herrero, dijo que ellos dos debían encargar una corona fúnebre a la ciudad como homenaje al amigo perdido y fueron a casa de las Lepóridas y la encargaron por teléfono. La Camila estaba llorando también, y aunque la conferencia fue larga no se la quiso cobrar.

Luego volvieron a casa de Germán, el Tiñoso. Rita, la Tonta, se abrazó al cuello del Mochuelo y le decía atropelladamente que la perdonase, pero que era como si pudiese abrazar aún a su hijo, porque él era el mejor amigo de su hijo. Y el Mochuelo se puso más triste todavía, pensando que cuatro semanas después él se iría a la ciudad a empezar a progresar y la Rita, que no era tan tonta como decían, habría de quedarse sin el Tiñoso y sin él para enjugar sus pobres afectos truncados. También el zapatero les pasó la mano por los hombros y les dijo que les estaba agradecido porque ellos habían salvado a su hijo en el río, pero que la muerte se empeñó en llevárselo y contra ella, si se ponía terca, no se conocía remedio.

domingo, 5 de marzo de 2023

Ya empezamos. Mal, mal, muy mal.

Ojalá se equivoquen como se han equivocado anunciando un domingo soleado; se ha cubierto y hasta podría lloviznar. Pero mucho me temo que para la próxima semana no se equivocarán,  porque todos coinciden en una sucesión de ponientes, entre moderados y fuertes, y una subida brusca de las temperaturas desde mañana mismo, alcanzando mínimas de 15 y máximas rebasando los 30 hacia el fin de semana. El cielo con paso de nubes, a veces más densas, a veces menos.

Lo peor que puede pasar en este momento meteorológicamente hablando. Treinta litros en tres meses nos han dejado el monte muy seco. Esta semana no le hará ningún bien, elevando el riesgo de incendios al máximo.

En fin, ya empezamos. Mal, mal, muy mal.


sábado, 4 de marzo de 2023

Receta. Crema de setas.

 

Es una receta muy sencillita. En vez de comprar crema de setas la hago yo. Estos son los ingredientes para dos personas.

Una bandeja de champiñones.

Una bandeja de cualquier otro tipo de seta.

Una pastilla de caldo de pollo.

Pimienta negra molida.

Comino.

Sal y aceite de oliva.

          Empiezo por sofreir las setas previamente troceadas; sofreir, no freir. Luego las trituro y las cuezo con dos vasos de agua. Cuando rompe a hervir, añado la pastilla de caldo, la pimienta y el comino, y dejo pasar diez minutos o algo más, según lo densa que queramos la crema. Pasado este tiempo, la paso por la batidora para que quede suave, sin tropezones.

          Y ya está. Sale muy buena. Y rápida de hacer.

viernes, 3 de marzo de 2023

Actualización fin de semana del 4-5 de marzo de 2023.

Fin de semana de buen (mal) tiempo. Sol, viento del noroeste no muy fuerte y temperaturas mínimas bajitas, alrededor de 2 grados, y máximas de 16 el sábado y 20 el domingo. Y fin de los fríos, porque el lunes las temperaturas darán un salto considerable.

Y digo lo de mal porque lo bueno sería que lloviera, o al menos que no entraran vientos secos como entrarán, aunque algunos modelos no dicen eso. Veremos. Al menos las noches serán frías.

jueves, 2 de marzo de 2023

Un pacto por la naturaleza.

Está bonito así, ¿verdad? Verde, lleno de vida.

Empezó ayer la primavera meteorológica con un  frío bien vivo al que ya no le queda mucho, porque la semana próxima en nada recordará a esta en lo que a temperaturas se refiere.

Es bonita la primavera, y me gusta. El ambiente se templa y el monte es una fiesta. Pero tiene algo que me inquieta, el verano que poco a poco se acerca. Y el verano me da mucho miedo.

Tengo gratos recuerdos de los veranos de mi infancia y juventud, pero cuando empezaron a ser cada vez más duros, y año tras año, el fuego me iba robando rincones muy queridos, empezó a atragantárseme, y ahora, y más después de estos últimos años, no lo soporto y solo deseo que acabe pronto.

Cuando estoy aquí me paso el día mirando el horizonte, temiendo la fatídica columna de humo; cuando estoy fuera, pendiente todos los días de las noticias, y esperando que nunca llegue esa “ponentá” que casi siempre deja tras de sí un rastro de muerte y destrucción.

Porque el problema es que nada se ha hecho, ni se hará, para que no se repitan desastres como el de la Vall de Ebo y el de Bejís, catástrofes medioambientales de dimensiones gigantescas y graves consecuencias, y que curiosamente pronto se olvidan; la gente las tiene in mente mientras son noticia.

Sufrí mucho, estaba en los Pirineos, cuando el fuego arrasaba en Bejís y alrededores parajes muy queridos para mí, de una belleza espectacular, con una fauna y una flora dignas de cualquier parque natural. No he vuelto todavía por allí, no me atrevo.

Por eso, siendo hermosa la primavera, tiene para mí un regusto amargo, la inminencia del verano. Y cuando recorro estos meses esas sendas y esos caminos, aún verdes, pienso a mi pesar que quizá tengan los días contados. Me ha pasado ya tantas veces…

Por lo que he dicho. Porque no han hecho nada, ni harán, para evitar que se repitan los incendios. Sólo decididas intervenciones a largo plazo, profundas reformas en la legislación medioambiental, y una revitalización del mundo rural podrían, a largo plazo, revertir el proceso de destrucción de nuestro patrimonio natural.

Y eso no lo harán; no son capaces.

No os fieis cuando hablan de sostenibilidad, de respeto por la naturaleza, de repoblar la España vaciada. Es solo fachada, humo, mentira. No calméis vuestra conciencia viendo y oyendo campañas de sensibilización, días del árbol, niños plantando pinitos… Es para la galería, trabajo inútil.

Y si alguien duda de lo que digo, no tiene más que salir y ver el monte cómo está, el que aún está vivo quiero decir.

Siento esta entrada tan negra. Pero es que negro es el futuro del verde. Y como ya he dicho nadie lo va a evitar. Al menos mientras los políticos no se tomen en serio el medio ambiente, una cuestión mucho más compleja de lo que parece.

La única prueba fiable de que así lo hicieran sería un pacto por la Naturaleza a nivel nacional. Ni los ayuntamientos, ni siquiera las autonomías, tienen capacidad real de afrontar la situación actual.

¿Los veis capaces?


 

martes, 28 de febrero de 2023

De Madagascar y está aquí.

Es posible que la hayáis visto por aquí. Llama la atención su hermosa flor roja en forma de campanilla y su forma de crecer agrupadas creando llamativos conjuntos. Florece a finales del invierno, o sea ahora. Tiene poca raíz y superficial. Se reproduce muy deprisa por plántulas que le salen al borde de las hojas.

La primavera pasada cogí unas pocas y las planté en maceta, arraigando muy bien y floreciendo ahora, como sus compañeras del campo.

Pero ojito. Esta bonita planta es muy tóxica hasta el punto de ser declarada mala hierba en muchos lugares por el daño que puede hacerle al ganado si la ingiere. Es originaria de Madagascar pero se ha extendido por gran parte del mundo. Aquí la tenemos por Porchinos, por ejemplo.

Su nombre científico es Kalanchoe degaloensis. Se le conoce normalmente como Kalanchoe de candelabro y algunas de sus variedades se venden en viveros para ornamentación. En el caso de tenerla en casa, cuidado con niños, perros, gatos y demás bichos que puedan morderla o juguetear con ella.

¡Bueno! Los niños no son bichos, pero a veces un poco sí, ¿no?

Pues eso, si la veis por ahí ya sabéis qué es.