FRASES PARA PENSAR.

SE DARÁ TIEMPO AL TIEMPO,
QUE SUELE DAR DULCE SALIDA A MUCHAS AMARGAS DIFICULTADES.

Cervantes en el Quijote.

martes, 30 de mayo de 2023

Esta insensata guerra contra la creación.


Escuchemos la llamada a estar al lado de las víctimas de la injusticia ambiental y climática, y a poner fin a esta insensata guerra contra la creación.

Si leemos esta frase podríamos preguntarnos quién la ha escrito. Hablando de injusticia ambiental y climática y de poner fin a esta insensata guerra contra la creación, podría estar escrita por algún grupo ecologista. Pero no del todo, porque el grupo ecologista hubiera dicho naturaleza en vez de creación.

En realidad es un reciente tuit del Papa. La preocupación por la naturaleza, la creación, y la consiguiente denuncia de todos los abusos y atropellos contra ella están siendo una constante preocupación del papa Francisco, hasta el punto de decir bien claro en muchas ocasiones que estas acciones son pecado.

El hecho de tirar una lata a la cuneta o un sobre de algún mejunje al camino, hasta el de provocar un incendio forestal o esquilmar los recursos naturales o despilfarrarlos, entra de lleno en lo que la Iglesia ha llamado desde siempre pecado. Una acción contraria a la voluntad de Dios y que daña al hombre, eso es pecado.

Está claro que para los no creyentes esto no tiene la más mínima importancia, pero es que para la mayoría de creyentes tampoco. No ha entrado todavía en la conciencia de la gente que estas acciones, desde las más pequeñas hasta las más grandes y trascendentes, son más que una guarrada o un delito, son además, desde la perspectiva de la Iglesia, un pecado, un episodio más, por pequeño que sea, de esta insensata guerra contra la creación.

En todo esto del cuidado del planeta, de la casa común, estamos llegando tarde, muy tarde. Así nos va y así nos irá.

lunes, 29 de mayo de 2023

Reflexión el día después.

Estos días vamos a oír de todo. Análisis teóricamente sesudos, proclamas incendiarias al estilo de no pasarán, insultos más o menos velados, peregrinas justificaciones…, algarabía más emocional que racional.

También habrá palabras honestas y respetuosas, quizá las menos, pero también las habrá, y por ambos bandos, triste palabra esta que no puedo evitar. Intentaré que mis palabras estén en esta línea.

Quiero decir dos cosas que me parecen muy, muy importantes en estos momentos. La primera es muy breve. En una democracia es esencial respetar la voluntad del pueblo manifestada en las urnas, y tachar de “España negra” como he leído, a los millones de personas que con su voto han dibujado un nuevo mapa político, me parece una irresponsabilidad y sobre todo una inaceptable falta de respeto. Y desde luego, supone no tener ni idea de qué es la democracia.

La segunda me va a ocupar algo más de tiempo. No es la primera vez que digo que identificar a lo que llaman izquierda con los progresistas, y por lo tanto con el progreso, es una falsedad, una falacia, sobre todo porque si ya no tenemos muy claro hoy qué es eso de las derechas e izquierdas, mucho menos claro está qué es eso del progreso; simplemente suena bien al oído, pero nada más. Y por eso lo utilizan los medios de comunicación afines al régimen sin rebozo alguno; pura manipulación.

Porque si progreso es arruinar el sistema educativo haciendo cada vez más difícil la labor de los docentes, bajando el nivel hasta límites inconcebibles y abocando a los alumnos a un choque con la realidad para el que el sistema no les prepara, no me apunto yo a ese progreso.

Si progreso es tener abandonadas cientos de miles de hectáreas de montes y bosques, no hacer nada por mantenerlas en condiciones, y aparecer luego, cuando hay un incendio, con cara de circunstancias culpando al cambio climático del desastre, no me apunto yo a ese progreso.

Si progreso es que para hacer una radiografía y recetar  unos analgésicos en urgencias de un hospital, he pasado con mi mujer 8 horas y 20 minutos, y ¡ojo! no culpo a los médicos cuyo trato fue exquisito, no me apunto yo a ese progreso.

Si progreso es que me digan cómo tengo que hablar, desoyendo las advertencias de la Real Academia, y además en qué lengua debo hacerlo, no me apunto yo a ese progreso.

Si progreso es seguir hurgando de un modo selectivo en el pasado con el objeto de mantener abiertas viejas heridas que la inmensa mayoría ha superado o desea superar, no me apunto yo a ese progreso.

Si progreso es radicalizar el feminismo hasta el punto de hacerlo una caricatura grotesca con el perjuicio que ello conlleva para la justa lucha por la igualdad entre mujeres y hombres, no me apunto yo a ese progreso.

Si progreso es utilizar como herramienta política, convirtiendo en circo mediático, cuestiones tan serias y dolorosas como la violencia contra la mujer, el suicidio infantil y juvenil o el acoso escolar, no me apunto yo a ese progreso.

Si progreso es imponer a los niños y adolescentes una particular y sesgada visión de la sexualidad, interfiriendo en los procesos normales de su desarrollo que necesitan su tiempo y el respeto del entorno para llegar a buen puerto, no me apunto yo a ese progreso.

Si progreso es gobernar España apoyándose en quienes no quieren formar parte de España pagando para ello un precio incalculable y abocando al país a un futuro incierto, no quiero formar parte de ese progreso.

Si progreso es la política de no es no, cerrando sistemáticamente cualquier posible acuerdo o consenso con los que no piensan como yo, sin medir las consecuencias de semejante actitud, no me apunto yo a ese progreso.

Y aún habría muchos más asuntos a considerar, pero como muestra creo que es suficiente.

No, señor Sánchez, no. Me parece que mucha gente se ha dado cuenta. Su progreso no es progreso; no sé qué es, pero progreso no. Tampoco es socialismo, al menos no el socialismo que necesita España. Lo suyo, la verdad, no sé qué diablos es.

domingo, 28 de mayo de 2023

Mucho ruido y pocas nueces.

Un litro ha caído hoy. En toda una semana de previsión de lluvias abundantes y generosas hemos recogido 8 litros. Decepción total. Cierto que no muy lejos ha llovido mucho, y hasta demasiado, pero aquí no nos han llegado más que las migajas de la tarta.

Con estos antecedentes no me atrevo a decir nada de la semana que viene respecto a las lluvias. Por lo demás seguirán los vientos de levante casi todos los días, los cielos más o menos nubosos y las temperaturas suaves.


viernes, 26 de mayo de 2023

Actualización fin de semana del 27-28 de mayo de 2023.

Y tenía razón en no creérmelo el domingo pasado; era demasiado bonito. Sólo las migajas de la tarta, ni siquiera una porción. En otros sitios se han atracado hasta la indigestión, y no muy lejos de aquí. Siete litros hemos recogido del lunes a hoy. Y mañana no hay previsión de que llueva o si lo hace lo hará muy débilmente.

¿Y el domingo? Ni se sabe. Cada parte dice una cosa y además cambian continuamente. O sea que si coincidiendo todos y en alerta naranja nos han caído siete litros, ya me dirás lo que puede pasar. Cualquier cosa, pero visto lo visto me da la sensación de que volveremos a pasar la mano por la pared.

Por lo demás vientos flojos del este y del norte, y mucha nube. Las temperaturas entre 26 y 14. Suaves pero con cierta sensación de agobio por la alta humedad ambiental.

Aquí seguimos con sequía. En medio año, 25 litros. Mal, muy mal.


jueves, 25 de mayo de 2023

Aquí, nada de nada.


Lo comparto por curiosidad, por cabreante curiosidad. Desde que empezó este largo episodio de lluvias aquí han caído tan solo nueve litros miserables. Hoy que parecía ser el día de la lluvia en serio, alerta naranja y todo, mirad lo que pasa. Lo de siempre, al norte, al sur, al este y al oeste las precipitaciones son importantes y continuadas, pero aquí hoy, casi a las ocho de la tarde, llevamos recogidos tres litros que sumados a los nueve nos dan tan solo doce litritos.

Si miráis el mapa veréis esa especie de paraguas que no deja entrar nada que valga la pena. Todo gira alrededor de una misteriosa zona cero. Es descorazonador, porque los montes de aquí necesitan también mucha agua. Y no viene. Ni en situaciones como esta. Y no es la primera vez que pasa.

Aún queda esperanza de poder recoger al menos treinta o cuarenta litros, que no siendo mucho, ya sería algo. Veremos. La esperanza es lo último que se pierde.

Encuentros en la montaña.

Una de las cosas que me gusta hacer cuando me encuentro por el monte con algún animal es, si es posible, contemplarlo sin prisa. Para ello es importante andar en silencio, sin correr, llevar ropa discreta y no hacer ruido.

Un día de estos, en la sierra de Chiva, me encontré con esta cabra montés. Bajaba yo por un sendero y se me cruzó por delante, hacia unos escarpes. Pensé que desaparecería montaña abajo, pero para mi sorpresa se paró no muy lejos de mí y se quedó mirándome.

Muy despacio me senté en una roca, saqué la cámara e hice las fotos que quise. No se movía. Y entonces nos quedamos así, mirándonos tranquilamente un buen rato.

Curiosamente fui yo el que rompí el momento, pues parecía que no llevaba intención de moverse y a mí me quedaba un buen rato de andar. Me parece que tenía ella más curiosidad por mí que yo por ella. Así que continué avanzando. Sin demasiada prisa se perdió entre las rocas con esa increíble facilidad que tienen para moverse entre ellas.

Son bonitos estos encuentros, sobre todo cuando se hacen largos. Me hacen sentirme parte de la naturaleza. No cambio ni rompo nada, no doy miedo Es como si, por un ratito, me aceptara, no como un extraño, sino como parte de ella misma. Y eso, para mí, es siempre una hermosa experiencia.






miércoles, 24 de mayo de 2023

Es impresionante la vida.

Es impresionante la vida. Por eso me gusta andar por los montes fijándome en todo lo que me envuelve que nunca es igual, aunque haga la misma ruta un día tras otro. Aun no encontrando nada especial cada vez que salgo, la naturaleza siempre está cambiando. Porque está viva, porque es vida.

Pero a veces, muchas, hay algo que sorprende inesperadamente, como este insecto que vi entre las flores de este arbusto el otro día, en el camino de Cheste. Un prodigio de formas y colores.

¿No es precioso?