FRASES PARA PENSAR.

SE DARÁ TIEMPO AL TIEMPO,
QUE SUELE DAR DULCE SALIDA A MUCHAS AMARGAS DIFICULTADES.

Cervantes en el Quijote.

domingo, 20 de marzo de 2022

Lluvia, lluvia y lluvia.

No recuerdo, aunque lo habrá habido, un temporal de levante tan largo y tan intenso si se cumplen las previsiones para esta próxima semana, la segunda de temporal.

Es muy sencilla la previsión. Lluvias todos los días, intensas de martes a viernes, vientos moderados de levante, y temperaturas entre los 10 y los 15, palmo arriba, palmo abajo.

Y poco más. Buenísimo para los campos y los montes, justo ahora, al principio de la primavera, que ha entrado hoy a las 16,33. A los humanos, sobre todo a los que la naturaleza la viven solo en los libros, en la tele o en el cine y en el fondo les importa un bledo, un agobio.

Para otros humanos, como yo, una delicia. Y una inmensa tranquilidad por mil motivos. Y cuando el “mal tiempo” pase, ¡qué fiesta de vida nos habrá regalado!


jueves, 17 de marzo de 2022

Perdónanos la guerra, Señor.

 Comparto esta oración del papa Francisco, por Ucrania, y por todos nosotros, leída hoy en tuiter.



Y ahora, vivámoslo lo mejor posible.

 


Comparto esta foto de cielo azul porque me parece que vamos a tardar mucho en volver a verlo. Si se cumplen las previsiones, puede estar cubierto, cuanto menos, hasta el domingo 27.

En este momento parece ser que las lluvias más intensas serían para la semana próxima, y en lo que queda de esta será el viento lo que más moleste, aunque seguirá lloviendo o lloviznando con períodos grises pero sin lluvia.

Es una situación ciertamente rara, muy poco frecuente, sobre todo por su duración, a la que no estamos acostumbrados por estas tierras.

Una verdadera lástima por las fallas y la Magdalena que, tras dos años de pandemia, se enfrentan ahora a la peor de las combinaciones posibles, viento y lluvia. Es triste y da rabia, pero al igual que con el maldito virus, nada podemos hacer como no sea ponerle al mal tiempo buena cara, literalmente, y montárnoslo lo mejor posible dadas las circunstancias.

Y vivir con la esperanza cierta de que llegará un año en que disfrutaremos de unas fallas en un mundo en paz, libres por fin del virus, de sol espléndido, de cielos azules, y entonces, entre música, tracas y flores nos vengaremos, rabiosa, gozosamente, de estos tiempos duros que nos está tocando vivir.

Y ahora, vivámoslos lo mejor posible.

¡Felices fiestas!


miércoles, 16 de marzo de 2022

Al menos ser conscientes.


 

Andando por las montañas de Ribarroja y Villamarchante, es frecuente tener que soportar, y subrayo lo de soportar, el ruido de las motos que en el circuito de Cheste se dedican a sus cosas… Habrá a quienes les sonará a música celestial; a mí me resulta un ruido cargante y machacón que no me gusta nada, y eso que he llevado moto muchos años.

Imagino cómo estarán los vecinos de Cheste a los que el circuito no les reporte ni oficio ni beneficio y encima tengan que aguatarlo. A nosotros nos protegen las montañas que tenemos al sur, por lo que les estoy muy, muy agradecido.

Lo mismo pasa ahora en fallas. Aquellos a los que la fiesta no les parezca que deba suponer un pachún, pachún a todo meter, hasta las cuatro de la mañana, y que además, tengan que madrugar para ir a trabajar, también habrán de soportar como mejor puedan la situación.

¿Quiero decir con esto que no debería existir el circuito de Cheste y que las fallas deberían ser silenciosas? No. Lo que quiero decir es que, al menos, deberíamos ser conscientes de que hay actividades deportivas, festivas, laborales, que resultando gratificantes o necesarias para unos, son muy molestas y hasta agresivas para otros.

Cierto que hay una legislación que trata de poner orden en estas cuestiones, y que existe el “hoy por ti, mañana por mí”. Pero más allá de esto, debería existir también eso de pensar en los demás. Y en la medida de lo posible tratar de no molestar demasiado.

Lo primero, desde luego, como he dicho, es ser conscientes que las “víctimas” de las motos de Cheste, de las músicas nocturnas de las fallas, de esa obra próxima a casa, o de ese vecino que cuando se le ocurre se lía a dar golpecitos de martillo no sé a qué ni para qué, existen. Y también tienen sus derechos.

Sea trabajo o diversión, da igual. Siempre se puede hacer pensando en los demás. Porque ese es el quid de la cuestión. La cortesía y el sentido común podrían ayudar mucho y hacer que las “víctimas” de tu trabajo, tu afición, tu fiesta, te tuvieran que aguantar lo menos posible. Y desde luego estarles agradecidos.

Por cierto, la “victima” del vecino de los misteriosísimos, repetitivos, e inoportunos golpecitos de martillo, soy yo. El “martillador” no tengo ni idea de quién es.

martes, 15 de marzo de 2022

Me gustan estos encuentros.

Estaba extraño el monte esta tarde. Gris, oscuro, pesado, más por la calima que por la nubes. Frío por el viento. Húmedo. Solitario y silencioso.

En mi camino me he cruzado con un rebaño de cabras montesas. Las he visto yo antes que ellas a mí, por el viento que soplaba de frente. Además, el ir solo, sin correr, en silencio y con ropa de colores discretos, o sea lo contrario de lo que está de moda, ayuda a estos encuentros.

Me he sentado un ratito a contemplarlas, quieto, y cuando me he ido aproximando poco a poco y me han visto, han seguido a lo suyo sin perderme de vista, hasta que les ha parecido que me acercaba demasiado y se han perdido en el monte.

Me gustan estos encuentros.










lunes, 14 de marzo de 2022

¡Detengan esta matanza!


Ayer, 13 de marzo, se cumplieron nueve años del pontificado del papa Francisco. ¡Quién nos iba a decir entonces que en tan señalado día sus palabras en las redes sociales iban a ser estas!

Con dolor en el corazón, uno mi voz a la de la gente común, que implora el fin de la guerra. En el nombre de Dios, escuchen el grito de los que sufren... En el nombre de Dios, les pido: ¡detengan esta matanza!

Frente a la barbarie de la matanza de niños, de personas inocentes y de civiles indefensos, no hay razones estratégicas que valgan: ha de cesar la inaceptable agresión armada, antes de que reduzca las ciudades a cementerios

Les pido a todas las comunidades diocesanas y religiosas que aumenten los momentos de oración por la paz. Dios es solo el Dios de la paz, no es el Dios de la guerra, y los que apoyan la violencia profanan su nombre.

domingo, 13 de marzo de 2022

Semana agridulce.

Es una lástima que tras dos años sin fallas estas vayan a estar pasadas por agua, porque la previsión, como no cambien mucho las cosas, da una semana magnífica para el campo y los montes pero pésima para la fiesta.

En este momento lo que se ve es un lunes con lluvia sobre todo por la mañana, un martes sin lluvia, el único día, pero con viento fuerte, un miércoles y jueves con lluvias fuertes o muy fuertes y el resto de la semana también con lluvias pero yendo ya a menos.

Las temperaturas no serán muy bajitas, pero entre el agua, la humedad y el viento, con predominio del noreste, entre flojo y moderado, crearán un ambiente fresco o frío, o sea muy desapacible.

De todas formas cabe la esperanza de que el lobo sea menos feroz de como lo pintan, ya que estas borrascas mediterráneas son difíciles de predecir pues van bastante a su bola, así que lo mejor será seguir la previsión día a día, por si hay cambios, y poner al mal tiempo buena cara.

Pero si se cumple lo que hoy se ve, será una semana agridulce. Agria para las bien merecidas y anheladas fallas, y dulce, dulcísima, para la naturaleza que nos regalará una primavera espléndida.