FRASES PARA PENSAR.

SE DARÁ TIEMPO AL TIEMPO,
QUE SUELE DAR DULCE SALIDA A MUCHAS AMARGAS DIFICULTADES.

Cervantes en el Quijote.

domingo, 28 de abril de 2024

Tan increíble como angustioso.

Si alguien está esperando que llueva con ganas, que se haga a la idea de que no va a ser así. Porque sí, ahora le toca al Mediterráneo, pero tampoco a nosotros. Hoy ha estado lloviendo por el sur, Murcia y Alicante, y mañana lloverá mucho por el norte, Castellón, Cataluña y Baleares. En el golfo de Valencia si llega a 10 litros ya será mucho. Y podría hasta no llover nada o lloviznar, no más. Como ayer, que a duras penas cayó un litro.

Increíble pero cierto.

Y para más inri, tras un lunes gris y con suerte algo lluvioso, el resto de la semana entrará el poniente que como siempre se dejará sentir y las posibilidades de lluvia se desvanecerán del todo. Además secará lo poco que se haya podido humedecer mañana.

Las temperaturas máximas se situarán entre los 23 y 24, excepto mañana que no pasarán de los 17, y las mínimas entre 11 y 13 toda la semana. Y el cielo, típico de poniente, nubes de paso o despejado según días.

En fin, seguimos esperando ese temporal de levante que nos salvaría del desastre medioambiental que se nos echa encima de cara al verano. Pero no se le ve por ninguna parte. No vino en otoño, ni en invierno, ni de momento en primavera.

Tan increíble como angustioso.

¡Ojalá tuviéramos una sorpresa! ¡Ojalá!


65 litros en 229 días.


Cual caracolillo que se asoma.


 

Visto el panorama político de nuestro país, desde hace ya tiempo, me cuesta escribir sobre este tipo de cuestiones. Lo que ocurre es que a veces, viene tan alta la ola que no me resisto a hacerlo. Y aunque sigo, por salud física y mental, bastante desconectado de los medios de comunicación, hay cosas que me llegan muy a mi pesar.

Y como caracolillo que asoma prudentemente su mollita fuera de su concha me asomo y veo lo que pasa, o lo que dicen que pasa. Y va y me encuentro con esto, con la patética e histriónica situación que estamos pasando estos días.

Por eso, el citado caracolillo, que soy yo, va a volver a meter su mollita en la concha pues el panorama con el que me he encontrado me da tanta rabia, tanta vergüenza, tanta indignación y sobre todo, tanto miedo, que concluyo que lo mejor es callar. Al menos de momento.

Solo digo que el último numerito del Maquiavelo que tenemos en La Moncloa entra ya de lleno en el esperpento valleinclanesco o en el realismo mágico de la literatura hispanoamericana. Y la respuesta de sus correligionarios y de sus devotos seguidores, no le va a la zaga.

Y ya he dicho mucho.


65 litros en 229 días.

sábado, 27 de abril de 2024

Actualización fin de semana del 27-28 de abril de 2024.

Fin de semana de vientos del oeste y noroeste, lo que significa que llover, lo que se dice llover como hace falta, no lloverá. Eso sí, muchas nubes, mínimas fresquitas, alrededor de 12 y máximas confortables, entre 20 y 22.

Hoy por la tarde es posible que recojamos algún litro que otro, pero poca cosa y el domingo, nada de nada. O sea que seguimos más o menos igual. Todo entra de poniente, sigue regando generosamente toda la península menos el Mediterráneo, y en particular el golfo de Valencia.


64 litros en 228 días.


jueves, 25 de abril de 2024

¡¡¡Cuidado!!! Estamos en un polvorín.


Si estas imágenes sirven para concienciar a la gente y a las autoridades de la situación gravísima para nuestros montes a causa de estar casi ocho meses con 64 litros de lluvia, para algo habrá servido el segundo desastre casi consecutivo en el parque natural del Turia.

Hay que extremar la vigilancia, pero no solo los agentes forestales, guardia civil y policía, sino todos, denunciado y si es menester impidiendo cualquier conducta peligrosa.

Ojo con las quemas agrícolas, que deben estar terminantemente prohibidas, así como cualquier trabajo, barbacoa, fiestecita y demás en lugares próximos a masas forestales. Cuidado con las excursiones y las bicicletas; con motos y coches. Ojo con los fumadores. Cuidado con los pirómanos detectados como tales…

Todos debemos vigilar y vigilarnos unos a otros si no queremos que en unas horas el verde se trueque en negro y la vida desaparezca durante largos años, quizá para siempre, al menos tal y como la conocemos ahora.

Quiero seguir viendo, necesito seguir viendo, cuando vengo de La Eliana o San Antonio, Ribarroja recortada sobre un fondo verde.

¡¡¡Cuidado!!!


64 litros en 226 días.

martes, 23 de abril de 2024

De personajes históricos va el asunto.


 

Si acudimos a la RAE buscando la palabra personaje nos dice en su primera acepción:

1. m. Persona de distinción, calidad o representación en la vida pública.

Y si lo hacemos con histórico, también en su primera acepción:

1. adj. Perteneciente o relativo a la historia.

Así pues podemos concluir que un personaje histórico es una persona que ha entrado en la historia por el impacto que ha tenido sobre ella. Una persona que será recordada y estudiada en siglos venideros.

En ningún momento esta expresión tiene un sentido ni positivo ni negativo. Hay personajes históricos que son recordados como grandes benefactores, otros como auténticos monstruos, y otros, según opiniones. De hecho todo personaje histórico tiene sus defensores y sus detractores.

 El atribuir a las palabras personaje histórico connotaciones positivas es no saber hablar con rigor, pues de ninguna manera se puede extraer de esas palabras nada más que el hecho de estar hablando de una persona cuya vida y acciones tuvieron consecuencias importantes, para bien o para mal, en la historia. De hecho, a todos ellos se les estudia en los colegios, institutos y universidades. A los dictadores también. Por algo será.

Y además, si para tener la categoría de personaje histórico presupusiéramos que se tiene que ser “bueno”, no sería posible ponernos de acuerdo sobre quién alcanza dicha categoría; dependería del régimen de turno, lo que implicaría un subjetivismo en la historia mayor que el que ya tiene, y las manos libres de los distintos regímenes para manipular a la sociedad.

¿Será esto lo que hay detrás de este ridículo escándalo?

Jesucristo, Mahoma, Colón, Julio César, Alejandro Magno, Cervantes, Miguel Ángel, Einstein, Hitler, Lenin, Marx, Newton, Gandhi, Pasteur, Galileo, Mozart, Stalin, Gorbachov, Aristóteles, Freud, Napoleón, Azaña, Hernán Cortés, san Agustín, Copérnico, Edison…

Políticos, militares, artistas, científicos, filósofos, religiosos que han pasado a la historia porque su impacto sobre la sociedad y el devenir del tiempo ha sido y es relevante o muy relevante a un nivel más o menos local y a menudo, universal.

Cuál ha sido mi sorpresa al ver la polvareda que se ha montado porque una "consellera" valenciana dijo públicamente que Franco es un personaje histórico. Y según creo no dijo más de él; eso, que era un personaje histórico. Desconozco el contexto en el que lo dijo, pero creo no añadiría nada al dato que ha provocado el escándalo mediático: el hecho de lo que dijo, de que definió a Franco con esas dos palabras.

Y ante tal tropelía empiezan a ondear al viento vestiduras rasgadas, gritos de dimisión, e indignadísimas declaraciones. Y a mí, tras la estupefacción, me entra la vergüenza ajena al contemplar el patético espectáculo de una izquierda (así se autodenomina) que con numeritos como este, muestra, aparte de una pavorosa incultura, la contradicción que supone decir que no es un personaje histórico alguien que marcó la historia de España en el siglo pasado hasta el punto de que ni ellos mismos son capaces de superar su presencia en ella, lo que, por otra parte, les ha reportado pingües beneficios en forma de votos, y sigue haciéndolo.

Decir que Franco es un personaje histórico es como decir que la tierra es redonda. Es un hecho y nada más. Ni lo alaba ni lo denosta. Tanto Gandhi como Hitler son personajes históricos. Que a Franco lo veamos como a un monstruo o como a un héroe es cosa de cada cual, y lo manifestará o no según lo libre que se sienta en cada momento y en cada lugar. Pero que marcó la historia de esta España nuestra, es innegable.

De verdad, me da mucha pena y una considerable dosis de miedo, escuchar las tonterías que han dicho estos días a propósito de esto, personas que de algún modo, dirigen nuestras vidas y haciendas.


64 litros en 224 días.

domingo, 21 de abril de 2024

Semana fresquita.

Semana fresquita, que no fría es la que nos espera. Cómoda en lo que se refiere a temperaturas aunque por la mañana habrá que abrigarse. Y esto será el denominador común de la semana.

Por lo demás el viento, que no siendo fuerte se dejará sentir, soplará lunes y jueves de levante, martes, miércoles y viernes, del noroeste y el fin de semana del sur. Y el cielo estará, unos días despejado, y otros con nubes; nunca cubierto del todo.

¿Y de la necesaria y esperada lluvia? Nada. Hay modelos que no dan ni una gota. Los más optimistas, algún chubasco entre jueves y viernes. O sea que sigue el desastre y abril enfila su recta final.

La única esperanza es que como el tiempo va a ser primaveral, es decir cambiante y difícil de predecir, nos llevemos una sorpresa. Pero no lo sé, reconozco que la desesperanza se ha apoderado de mí. Volverá a llover en toda España, menos aquí. Una vez más.

¡Ojalá me equivoque!


64 litros en 222 días.


sábado, 20 de abril de 2024

Receta. Tortitas de fray Ángel con anís.


La receta anterior, hecha con canela, no es la del libro de fray Ángel. La suya es lo mismo pero con anís en grano. Voy a compartirla porque sale muy buena también.

Ingredientes para cuatro personas, más o menos. Vaso=150ml.

Un vaso leche.

Un vaso de aceite de oliva.

Dos vasos de harina.

Anís en grano al gusto.

Corteza de limón al gusto.

Azúcar.

Empezaremos por calentar el aceite en una sartén y echarle las cortezas de limón y el anís en grano cuando esté hirviendo, no más de cinco minutos. Luego dejaremos que se enfríe un poco y retiraremos las cortezas. El anís lo dejaremos en el aceite.

Después, en un bol, mezclaremos el aceite anisado con la leche, dos cucharadas soperas de azúcar, y poco a poco la harina, de tal modo que no se formen grumos. Debe quedar una masa espesa.

Solo queda hornear. En una bandeja con papel de horno, depositaremos la masa con una cuchara sopera, de cucharada en cucharada, y luego espolvorearemos los “mondonguillos” con azúcar que, dada su textura, se habrán extendido un poco.

En el horno, precalentado a 180 grados, los tendremos una media hora o tres cuartos, y comprobaremos que ya están cuando se puedan manipular bien para sacarlos de la bandeja con una paleta.

Se les deja enfriar y ¡buen provecho!


64 litros en 221 días.