FRASES PARA PENSAR.

SE DARÁ TIEMPO AL TIEMPO,
QUE SUELE DAR DULCE SALIDA A MUCHAS AMARGAS DIFICULTADES.

Cervantes en el Quijote.

jueves, 22 de septiembre de 2016

¡Sea bienvenido el otoño!


Sea bienvenido el otoño. Hoy, a las 16 horas y 21 minutos entramos en él. ¡Ojalá sea fresco y lluvioso! ¡Nos hace tanta falta el agua! ¡Ojalá nieve en las montañas! ¡Ojalá su sosiego, su dulzura, su paz nos contagie a todos!
Es la estación que más me gusta. Por sí misma y porque tiene todavía por delante el invierno y la primavera, que también me gustan. Es el verano el que me agobia, el que me da miedo, el que no me gusta. Quizá por vivir en una tierra vulnerable, especialmente en verano. Quizá porque todos los veranos pierdo paisajes preciosos, pierdo rincones entrañables…para siempre.
Sí, sea pues bienvenido. Para recibirlo voy a compartir algunas fotos de nuestro otoño. En otros lugares es espléndido, espectacular, agotador de puro bello
Aquí es más discreto, pero ¡es también tan hermoso! Y cuando en los meses de octubre o noviembre, ya húmedos, recorro nuestros montes, pienso, un año más, aquí estáis, un año más…










lunes, 19 de septiembre de 2016

Felicidades Isabel, madre de mi esposa.


Ochenta son muchos años. Toda una vida. Una vida plena, intensa, dura en muchos momentos. Una vida llena de sentido. Y esto es muy, pero que muy digno de ser celebrado y motivo de gran alegría.
Isabel, la madre de mi esposa, hace hoy ocho décadas que vino al mundo. En plena guerra. Y después la infancia, la juventud, Jesús, el hombre de su vida, que ya entró hace años en la Casa del Padre. Y los hijos. La prueba durísima de perder uno de muy niño…
Luego levantarse en el dolor y seguir viviendo, trabajando, sacando adelante a la familia codo a codo con su esposo, a veces en situaciones difíciles. Luego las nietas…
Una vida de entrega y trabajo. De fe y fidelidad a la Iglesia.
Sí, una vida llena de sentido. Creo que Isabel puede, desde sus ochenta años, mirar atrás con intensa satisfacción, con orgullo, con paz, quizá con nostalgia…
Felicidades Isabel, madre de mi esposa... ¿Qué por qué no le llamo suegra? Porque esa palabra parece tener connotaciones negativas y yo no tengo nada negativo que decir de usted.
Paciencia, comprensión, apoyo, alegría, respeto exquisito, discreción. ¿Cómo le voy a llamar suegra? Esa palabra, para nombrarle a usted, a mí, me suena mal.

¡Muchísimas felicidades y gracias por todo lo que nos regalan sus 80 años!

domingo, 18 de septiembre de 2016

Gracias Robert, gracias Juan.

No sé quién ha hecho la foto pero es muy buena. Me la han pasado por WhatsApp.
Hace poco más de un año escribí en este blog una carta abierta al sr. Alcalde de Ribarroja, reconociendo el valor del gesto de su presencia en la procesión del Cristo.
No fue aquello un gesto aislado, sino la manifestación de una voluntad de encuentro entre la iglesia del pueblo y el ayuntamiento, presidido por un alcalde socialista. Y esa voluntad de encuentro y colaboración, que se ha seguido dando a lo largo del año, ha quedado patente de un modo rotundo en las fiestas de este año, fiestas muy especiales por el hecho de conmemorarse el 75 aniversario de la llegada de la imagen del Cristo al pueblo, traído a hombros desde la parroquia de San Miguel y San Sebastián de Valencia.
Estas fiestas, por las que, dicho sea de paso, felicito sinceramente a los festeros, me han dado, por varios motivos, una especie de bocanada de aire fresco. 
Un trabajo discreto y continuado a lo largo del año, por ambas partes, ha cuajado en la presencia respetuosa de la autoridad civil a lo largo de estos días, en momentos muy importantes para mucha gente del pueblo. Y eso es normalidad democrática y paz social. Normalidad democrática y paz social ausente de nuestra vida política a nivel nacional, durante ya demasiados meses.
Pero aquí, en Ribarroja, han abierto las ventanas y un aire limpio y fresco, con aroma de futuro, ha arrastrado la atmósfera cerrada y rancia de miedos interesados, viejos prejuicios y rivalidades estériles.
Mi más sincero agradecimiento a todos los que han hecho posible esto. Sé que, para que se produzca un encuentro, es necesario una voluntad clara por ambas partes. Un deseo de llegar juntos a algo. Una capacidad de encontrar lo que une sin renunciar a la propia identidad. Una actitud ciertamente valiente, porque siempre hay quien verá con muy malos ojos a un alcalde socialista en una procesión, o a un cura colaborando abiertamente con un alcalde “rojo”. Y pueden hasta complicarles la vida a ambos.
Por eso. Porque sé que estas cosas pasan, valoro muchísimo lo que ha sucedido, lo que está sucediendo. Lo valoro y agradezco de verdad al sr. Alcalde y al sr.Vicario, párroco en funciones (eso ahora se lleva mucho) durante estos últimos meses, todo el trabajo realizado. Y a los que se lo han facilitado. Y a don José Ramón, que ya está junto al Padre, y que siempre vio con buenos ojos este camino de concordia y encuentro.
He hablado muchas veces en este blog de las dos Españas que tan bien identificó y definió Antonio Machado. He dicho la pena, la rabia y el miedo que me da ese empecinamiento, de demasiada gente, en mantener abierta y sangrante la vieja herida de la guerra civil.
Por eso, lo que llevo viendo aquí, y lo que he visto muy claro en las fiestas del Cristo, me llena de alegría, pero sobre todo de esperanza. Sí, es posible mirar juntos al futuro. Es posible caminar juntos, cada uno desde su forma de pensar de sentir y de vivir, pero juntos por el bien de todos.
Me parece todo un lujo poder ver la foto que encabeza esta entrada. En la “despertá” del Día del Cristo, el sr. Alcalde y el sr. Vicario, juntos, con los festeros, despertando al pueblo.
¡Ojalá esta imagen nos despierte a todos de la antigua pesadilla y abramos los ojos a un futuro en libertad, donde quepamos todos! ¡Ojalá!

Gracias Juan. Gracias Robert
¡Gracias a los dos y a los que os han ayudado!

sábado, 17 de septiembre de 2016

En el bautizo de Andreu y Joan.

¡Qué hermoso símbolo el agua en el bautismo! Limpia, da vida, es bella...

Queremos felicitar, hoy, en el día de su bautizo, a nuestros sobrinos nietos, Andreu y Joan. Y a sus papás, y a sus abuelitos y a su bisabuela y a todos los que nos alegramos con ellos y por ellos en un día como éste.
Felicitarles de todo corazón y felicitarnos a nosotros mismos por poder compartir con todos algo tan grande como es la entrada en el seno de la Iglesia de los pitufillos.
Dice un texto de un librito que fue muy importante en mi vida, cuando yo era joven:

Bautizarse es optar sin miedo por Jesús,
por la vida total que Él nos anuncia,
por las rosas sin fin, por el monte más alto,
por la nieve más blanca, por el hombre feliz.
Aquí estamos retando a toda fuerza enemiga de la vida.
A ver quién puede más: Jesús libertador del mal y de la muerte…

O todo lo que nos hace daño, lo que nos da miedo, lo que nos quita la esperanza, lo que asfixia la vida, lo que impide la alegría…
Por eso, porque sus papás, y con ellos todos nosotros, queremos para Joan y para Andreu una vida llena de Vida, de rosas, de montes altos a los que se llega cansado pero feliz, de días de nieve blanca que cae mansa y deja la tierra transformada, de felicidad más allá de todo cansancio, de toda desilusión, por eso les bautizamos.
Porque queremos que el miedo nunca les quite la libertad, que el odio jamás arraigue en su corazón; porque queremos que planten siempre cara al mal y a todo lo que huela a muerte. Por eso les bautizamos.
Porque nunca dejen de tener fe en el hombre y la certeza de que todo un Dios les quiere. Porque jamás pierdan la esperanza de que lo mejor siempre está por llegar, por bueno que sea el presente. Porque amen y sean amados, y descubran que es el amor el único camino a la felicidad. Por esto les bautizamos.
Por todo esto, sin pediros permiso, os bautizamos. ¡Cómo vamos a pediros permiso para poneros en manos del Dios de la Vida!
¡Faltaba más! Con lo que os queremos, ni lo dudamos.

¡Bienvenidos a la Iglesia y que Dios os bendiga!
¡Muchas felicidades!

Isabel y Jesús.

miércoles, 14 de septiembre de 2016

Pensamientos en el Día del Cristo.


Hacia los dieciséis o diecisiete años me encontré, no recuerdo muy bien cómo, con Teilhard de Chardín. Bueno, con su obra. Y aquel encuentro fue determinante en muchos aspectos de mi vida.
Pierre Teilhard de Chardin fue un jesuita francés, además de paleontólogo y filósofo, que dedicó su vida a la investigación y a intentar encontrar el sentido último del universo, de la vida y del hombre.
En plena adolescencia me impactó. Compré y leí casi todos sus libros que aún conservo. Recuerdo cómo me abrió la mente en muchos aspectos y cómo gocé descubriendo un sentido al universo.
Hoy, día del Cristo, quiero compartir, de un modo sencillo, uno de los “descubrimientos” que hice leyendo aquellos libros.
Piensa Teilhard de Chardin que Dios Padre, de alguna forma, crea el cosmos. A eso le llama cosmogénesis. En ese cosmos, en algún momento, surge la vida. A eso le llama la biogénesis. Y en el seno de la vida, tras miles y miles de años de evolución, surge la inteligencia, lo que llama noogénesis, el hombre, capaz de reconocer a su propio creador. Y es entonces cuando en un momento de la historia, ese Dios Creador se hace hombre en Cristo. A esto le llama la cristogénesis.
Fijaos. El universo tiene un sentido. Desde el principio de los tiempos hay trazado un camino: lo inmaterial, la vida, el hombre, Cristo. Y un destino: el encuentro definitivo de la creación con Dios Padre, con Dios Creador, en la consumación de los tiempos, en la Parusía. Y la fuerza que ha movido todo esa larga, larguísima evolución, es el amor de Dios.
En la noche de Pascua, el sacerdote prepara el cirio pascual diciendo:
“Cristo ayer y hoy, principio y fin, alfa y omega. Suyo es el tiempo y la eternidad. A él la gloria y el poder por los siglos de los siglos”.
Cuando cada año escucho estas palabras, recuerdo la hermosa forma de entender la creación entera y la historia, de aquel hombre de fe y de ciencia.
Cristo. El Cristo. La última etapa de la evolución. Él, a través de su muerte y resurrección, lanza a la creación entera a ese futuro, situado más allá del tiempo y del espacio, donde ya no habrá “ni muerte, ni luto, ni llanto, ni dolor” porque lo de antes habrá pasado. Sí, Cristo da sentido pleno a todo lo creado. Una razón de ser al hombre, una dirección a la historia, una justificación al universo entero.
Teilhard de Chardin vivió entre los siglos XIX y XX. Ni qué decir tiene que su forma de armonizar ciencia y religión, en aquel momento, le produjo serios problemas con la Iglesia y el desprecio de parte de la comunidad científica. Pero el tiempo pone todo en su sitio. Ya Juan Pablo II habló de él llamándole hijo preclaro de la Iglesia, y hoy en día, se reconoce el valor de su labor como paleontólogo y como filósofo.
Murió en Nueva York, el domingo de Pascua de 1955.

lunes, 12 de septiembre de 2016

El alcalde coloca una bandera de España a la entrada de Náquera.


Me ha sorprendido el titular de una noticia que he visto hoy en el periódico. Decía “El alcalde coloca una bandera de España a la entrada de Náquera”. Me he dicho, ¿y? Porque si el susodicho alcalde hubiera colocado una bandera inglesa, o del Betis, o pirata, sí que entendería que el hecho fuera noticia. Pero es una bandera de España, constitucional ella, sin aguilita, ni torito, ni bicho alguno.
Ante mi extrañeza, Isabel me ha dicho que es noticia porque en España no se ponen banderas españolas en ningún sitio como no sea en lugares oficiales, en algunas fiestas, no en todas, en el fútbol si se tercia, o en la intimidad del hogar. Y es verdad. Por eso es noticia. Quien más y quien menos no se atreve a poner banderas españolas porque…
¿Por qué? ¿Porque le tildarán de facha? ¿Porque dirán que es de derechas, o sea reaccionario, involucionista putrefacto? ¿Porque pensarán que no es progresista y no se apunta al cambio?...
Es absurda la situación a la que hemos llegado. Es increíble que una minoría rencorosa, incapaz de superar la Guerra Civil y con una insaciable ansia de revancha (80 años después) haya sido capaz de lograr que lo que ha hecho el alcalde de Náquera sea noticia.
La bandera española está establecida en la Constitución aprobada, por amplia mayoría de los ciudadanos, el 87,78%, hace ya casi 38 años. Es la bandera de la democracia a la que llegamos gracias al esfuerzo extraordinario de mucha gente, y a una capacidad de diálogo y consenso que ya es historia.
Es una exigencia democrática, y un deber de todo demócrata, asumir la bandera como símbolo de la democracia. Y si un día más o menos lejano, de un modo democrático, es decir, por la voluntad expresa de la gran mayoría de los ciudadanos, llegamos a otra constitución, y ésta establece otra bandera, tendríamos que asumirla, respetarla y hacerla nuestra.
Pero ahora la nuestra es la que es. Y yo la asumo con gusto, la respeto y la considero mía, porque la gran mayoría de los ciudadanos, y yo con ellos, dijimos sí a dar un paso adelante en la historia y cerrar la triste y vieja herida que, por lo visto, no hemos conseguido cerrar.
¡En fin! Me parece muy bien, señor alcalde, su iniciativa. Lamento que sea noticia. ¡Ojalá cunda su ejemplo y perdamos el miedo a sacar nuestra bandera a la calle! La bandera de nuestra democracia. 

A continuación podéis leer la noticia que no debería ser noticia. Fijaos en la entradilla y en lo que el periodista destaca de la entrevista con el alcalde.

El alcalde coloca una bandera de España a la entrada de Nàquera
Damián Ibáñez ha izado la enseña a 12 metros de altura en la farola de una rotonda para presumir de españolidad
09.09.2016 | 01:08
J. M. VIGARA | NÀQUERA El alcalde de Nàquera, Damián Ibáñez, de la formación de centro-derecha Unión Popular, ha colocado una bandera de España de 2,75 metros de ancho por 1,5 de alto en una farola ubicada en la rotonda situada a la entrada de la población. «La bandera la he izado a unos 12 metros de altura, en un sitio visible desde todos los accesos, con ayuda de un amigo que me prestó una grúa», comentó. Tras hacer un viaje por Cataluña «en el que he visto numerosos pueblos donde se han izado banderas independentistas», explicó, su objetivo es «demostrar nuestro orgullo de ser españoles y de que no nos avergonzamos de ello», recalcó. «En los tiempos que corremos, „subrayó„ con un gobierno en funciones, y ante la amenaza terrorista, es necesario demostrar la unidad de todos los demócratas de España que ahora más que nunca necesita unidad, frente a las voces que quieren dividir; y respeto a los valores constitucionales».

sábado, 10 de septiembre de 2016

Cuando el sol declinaba...

Después del paréntesis pirenaico estival, salí el otro día por los montes “de por aquí”. Si escribiera Deporhaký, parecería el nombre propio de unas montañas, ¿verdad?
Bonitos son, sí. Porque les quiero y porque también ellos son bonitos, ¡leñe! Pero secos, terriblemente secos, sequísimos, sequérrimos si se pudiera decir y significara más seco todavía que seco. Y eso me preocupa, pero nada puedo hacer más que esperar que algún, algunos días, por fin, llueva de verdad.
Pero no es de esto de lo que quiero hablar en esta entrada, sino del hermoso espectáculo que el cielo me ofreció cuando el sol empezaba a declinar. Fue mágico. Fue un momento de contemplación.

Aquí tenéis dos fotos.