FRASES PARA PENSAR.

SE DARÁ TIEMPO AL TIEMPO,
QUE SUELE DAR DULCE SALIDA A MUCHAS AMARGAS DIFICULTADES.

Cervantes en el Quijote.

martes, 14 de mayo de 2019

Mirad el caso que hacen, y el daño.



La señal es clara, el texto que la acompaña también.

El caso que le hacen se ve en las siguientes fotos.













Y es que las bicicletas destrozan los senderos. En palabras más actuales, es insostenible que las BTT circulen fuera de pistas y caminos. Insostenible e indiscutible el daño irreparable que hacen. Y la conciencia ecológica de los que practican este “deporte”, inexistente.
Pero se divierten. Y esto me recuerda un día en el que subía una montaña en el Pirineo y un individuo bajaba por el sendero a saltos, atajando en las curvas, tirando piedras a los que subíamos… Una amiga le reprendió y su respuesta fue, ¡es que me divierto!
Entonces me entraron unas ganas enormes, casi incontenibles, de atizarle un puntapié en la entrepierna, diciéndole, ¡esto a mí también me divierte!
Pues eso.

lunes, 13 de mayo de 2019

¿Mi tierra? Mi tierra eres tú.



¿Mi tierra?
Mi tierra eres tú.

¿Mi gente?
Mi gente eres tú.

El destierro y la muerte
para mi están adonde
no estés tú.

¿Y mi vida?
Dime, mi vida,
¿qué es, si no eres tú?

Luis Cernuda.

domingo, 12 de mayo de 2019

Semana de primavera.



NOTA DE LA SEMANA: 8

Según los datos de hoy la semana no pinta mal. Predominio de levantes con temperaturas mínimas fresquitas y máximas cómodas, sin acercarse a los 30 graditos de esta semana. Tampoco los vientos serán fuertes y el cielo tendrá nubes y claros, incluso algún día cubierto.
Y a partir del viernes podría llover; y llovería bien si entran levantes, pero poco y con viento si entran ponientes. Está por ver.
Sí esto se cumple, temperaturas cómodas, vientos frescos y suaves, y tres días de lluvia para acabar, le pongo un 8 por ser una buena semana primaveral.

viernes, 10 de mayo de 2019

Aunque solo sea por esto, gracias Alfredo.



Es curioso que la muerte nos traiga, en ocasiones, una imagen fugaz de lo más digno que tenemos los humanos. Y aunque es solo una imagen fugaz e incluso se intuye falsedad y podredumbre a través de ella, es una imagen hermosa y reconfortante.
Ver alrededor de los restos mortales de Alfredo Pérez Rubalcaba, de un modo respetuoso y humano, al menos aparentemente, a tanta gente que dedica gran parte de sus energías a descalificarse y destruirse unos a otros, si pueden, es, como ya he dicho, hermoso y reconfortante.
Me da igual que todo sea una pantomima institucional, me da igual que haya quien piense en la posible rentabilidad política del acontecimiento, incluso me da igual que haya quien lo sienta de verdad. Me da igual que todo sea una mentira con pinceladas de verdad.
Un hombre, con sus luces y sus sombras, como todos, ha partido de un modo prematuro y repentino a la Casa del Padre, de un Padre que, aunque no lo creyera, no lo sé, sí sé que le espera.
Y nos deja de regalo una imagen humana y bella de un mundo inhumano y feo, el de la política. Y eso es muy de agradecer.
Aunque solo sea por esto, gracias, Alfredo.

jueves, 9 de mayo de 2019

Salir del corazón de una rosa blanca.



Ha partido hoy, el día siguiente al de su santo, a la Casa del Padre, mi tía Amparín, la hermana de mi madre. Son muchos los recuerdos que de ella tengo, y todos gratos y entrañables.
Pero sobre todos destacan dos épocas de mi vida en las que estuvo muy presente. Una de ellas fue cuando yo era niño, en los veranos pasados en el chalet de mis abuelos, en La Cañada. Éramos cinco niños, yo el mayor, y entra ella y mi madre fueron capaces de regalarnos un tiempo del que puedo decir, "ojala que puedas conocer los veranos que vivido yo", como dice Mocedades.
La otra, cuando yo ya era mayor y habiendo ella enviudado, se venía con nosotros unos días al Pirineo, en verano. Siempre pensé que de alguna forma era un más que justo agradecimiento a lo que nos regaló cuando niños. Y sé que disfrutaba.
Quiero esta tarde, a modo de homenaje y en su memoria, compartir uno de los textos más conmovedores de Platero y yo. El Canario se muere.

Mira, Platero, el canario de los niños ha amanecido hoy muerto en su jaula de plata. Es verdad que el pobre estaba ya muy viejo... El invierno último, tú te acuerdas bien, lo pasó silencioso, con la cabeza escondida en el plumón. Y al entrar esta primavera, cuando el sol hacía jardín la estancia abierta y abrían las mejores rosas del patio, él quiso también engalanar la vida nueva, y cantó pero su voz era quebradiza y asmática, como la voz de una flauta cascada.
El mayor de los niños, que lo cuidaba, viéndolo yerto en el fondo de la jaula, se ha apresurado, lloroso, a decir:
—¡Puej no l’a faltao na: ni comida, ni agua!
No. No le ha faltado nada, Platero. “Se ha muerto porque sí” , diría Campoamor, otro canario viejo...
Platero, ¿habrá un paraíso de los pájaros? ¿Habrá un vergel verde sobre el cielo azul, todo en flor de rosales áureos, con almas de pájaros blancos, rosas, celestes, amarillos?
Oye, a la noche, los niños, tú y yo bajaremos el pájaro muerto al jardín. La luna está ahora llena, y a su pálida plata, el pobre cantor, en la mano cándida de Blanca, parecerá el pétalo mustio de un lirio amarillento Y lo enterraremos en la tierra del rosal grande.
A la primavera, Platero, hemos de ver al pájaro salir del corazón de una rosa blanca. El aire fragante se pondrá canoro, y habrá por el sol de abril un errar encantado de alas invisibles y un reguero secreto de trinos claros de oro puro.

Esa primavera en la que hemos de ver al pájaro salir del corazón de una rosa blanca es ya su primavera, y hoy habrá, en este sol triste de mayo, "un errar encantado de alas invisibles y un reguero secreto de trinos claros de oro puro."
Esta es nuestra fe, esta es nuestra esperanza.
Esta era tu fe, esta era tu esperanza. ¡Que Dios te bendiga y te dé la vida y la alegría para siempre!

miércoles, 8 de mayo de 2019

Yo no quiero verla.

No es la sociedad de cazadores de un pueblo oscuro y siniestro, es el entrañable hotel Ciria, en mi querido Benasque.

Esto es una cuestión muy personal, pero voy a compartirla porque ya ha habido bastante gente que me ha preguntado por la serie de TVE La Caza. Monte Perdido, debido, supongo, a la vinculación que establece quien me conoce entre los Pirineos y un humilde servidor, vinculación que me honra.
Pues bien. No me parece nada porque no la veo ni la pienso ver. El motivo es muy sencillo. El lugar donde se desarrollan los hechos, el valle de Benasque, los nombres, empezando por el título Monte Perdido, y otros “ingredientes del pastel televisivo” que conforman la serie son tan queridos para mí, están tan dentro de mi vida, les tengo tanto respeto que verlos mezclados con la trama negra, oscura y extremadamente desagradable del argumento, me resulta absolutamente indigesto.
Sé que es ficción, y hoy por hoy, distingo entre ficción y realidad, aunque a veces la segunda supera a la primera en cuanto a aberraciones y gilipolleces se refiere y me hace difícil esta distinción. Pero por muy claro que tenga esto me molesta sobremanera contemplar un panorama de muerte, horror, sufrimiento, en el marco incomparable de mis queridos Pirineos y en concreto del valle donde los descubrí y donde, como he dicho, soy muy, muy feliz.
Para mí aquello es luz limpia, aire fresco, libertad, grandes horizontes, agua clara, esfuerzo siempre recompensado, buen comer y mejor dormir, profundas experiencias personales, amistad…vida. Y todos los nombres, los bosques, las montañas, los pueblos, los edificios, las calles están envueltos en esa vida. Verlo todo esto manchado por una historia negra y siniestra no lo aguanto.
Pues eso, tres veces he dicho lo mismo con distintas palabras. Y vuelvo al principio. No, no la he visto ni la pienso ver. Ahora bien, no juzgo ni la serie ni el hecho de haberla rodado allí. Reconozco, como ya he dicho nada más empezar, que esto es una cuestión muy personal. Y mi opción no es ni mejor ni peor que otras, es la mía. De hecho  entiendo que a mucha gente le pueda gustar, y me parece muy bien.
Pero a mi no. Además me he dado cuenta de que aunque quisiera, aunque la razón me llevara a verla, ¡venga Jesús, que no es más que una peli!, el sentimiento me lo haría imposible. ¡Qué le voy a hacer! 

martes, 7 de mayo de 2019

Me han entrado muchas ganas de comprar en el Corte Inglés.



¿Qué queréis que os diga? Que me han entrado unas ganas enormes de ir a comprar al Corte Inglés, y además resulta que la tarjeta que tengo hace años ahora la llevo con orgullo; antes simplemente la llevaba.
Y es que la imbecilidad absoluta que, a mi juicio, supone el expediente que le ha abierto la Generalitat a la campaña del Día de la Madre de El Corte Inglés, cae de lleno en el ridículo en el que caen los radicalismos, los integrismos y muchos otros ismos que, convencidos de tener la absoluta razón, pierden el juicio, o el norte, o el sentido común, como queráis decirlo.
Y a lo peor ganan, porque esta imbecilidad está extendida por toda la sociedad, incluido el ámbito judicial. Pero me da igual ¡Cuántas sentencias judiciales son de todo menos justas! Sería una más. Y aunque al Corte Inglés le sobre el dinero, yo de modo testimonial, colaboraría con cinco euros para pagar la indemnización pertinente. Y sé que como yo hay mucha gente que no se atreve a decirlo.
¡Qué machismo ni qué leches! Era el Día de la Madre y es un hecho que muchas madres se han ajustado, se ajustan y se ajustarán a lo que trasmite la campaña. ¿Y qué tiene de malo que lo hagan?
Para nada significa el cartelito de marras que no haya hombres que hagan lo mismo, que sean padres entregados hasta el límite, ni que haya madres que sean unas perfectas hideputas, ¡claro! De todo hay en la viña del Señor (Huy, perdón, una interferencia clerical). Pero es que era el Día de la Madre y tocaba hablar de las mamás.
Yo, por mucho que me estruje la sesera, no veo por ninguna parte que resaltar una de las cualidades más importantes de las madres, cualidad cierta, sea machismo. ¡Claro que tienen otras, muchas! Pero es que se supone que una madre, ante todo, debe amar lo que ha parido, y el amor es ante todo entrega.
Quizá los señores denunciantes piensen que la función de una madre es parir, si quiere, y dejar que la escuela, convenientemente manipulada, y la sociedad, internet incluido, hagan el resto. Porque ni un hombre les hace falta. ¿Van por ahí los tiros? No lo sé. Hace tiempo que hay muchas cosas que no entiendo.
Lo que sí sé es que la madre de Isabel, la mía y otras muchas que conozco han sido, con sus esposos, ejemplos de entrega desinteresada toda su vida. Y esas vidas han tenido pleno sentido. Y nosotros, sus hijos, no podemos más que estarles inmensamente agradecidos.
El Corte Inglés tiene razón. Sí, 97% o más de entrega, entrega por amor. Y si destacar esto es machismo, yo soy terriblemente machista. Y espantosamente incorrecto. Y retrógrado, monstruosamente retrógrado. Para nada progresista, para nada, para nada… Y facha probablemente.
Gracias a Dios (Huy, otra interferencia clerical)