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| ¿Este será también diferencial? |
Atención,
atención, dentro de nada aparecerán jugadores diferenciales por doquier; una
auténtica invasión. Ya no serán diferentes, ahora serán diferenciales. Hoy
mismo, en la tele, he visto ya dos.
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Probablemente
no conoceremos nunca al imbécil que inició esta ola de diferenciales.
Incultura, esnobismo, papanatismo… De eso hay mucho por ahí, y en el mundillo
del deporte más aún. Resulta
que (según la RAE) el adjetivo diferencial se aplica a cosas, objetos,
características, no a personas, mecánica aparte. Un jugador puede tener rasgos
o características diferenciales, pero él no es diferencial, es diferente. Estos
bonitos matices enriquecen la lengua haciéndola más bella y exacta, pero claro,
pedir que a muchos de esos individuos “deportivo-maléficos” les preocupe la
belleza y la exactitud de la lengua es pedir peras al olmo. En
fin, una “puñalá trapera” más a nuestro idioma. Y aún habrá quien diga que así
evolucionan las lenguas. Bonita evolución, sobre la ignorancia y la estupidez
derivada de ella. A eso yo le llamo involución. Y el
adjetivo diferente que se vaya preparando la jubilación y buscando plaza en un
asilo de ancianos, aunque ahora se llama residencia. |

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