FRASES PARA PENSAR.

SE DARÁ TIEMPO AL TIEMPO,
QUE SUELE DAR DULCE SALIDA A MUCHAS AMARGAS DIFICULTADES.

Cervantes en el Quijote.

martes, 19 de agosto de 2014

Primavera en verano.

Y sigue sin llover por estas tierras valencianas. Bien distinto al verano pirenaico, fresco, húmedo, delicioso. Y esto, claro está, tiene sus consecuencias.
Consecuencias maravillosas. Este verano ha sido en Pirineos una larga y espléndida primavera. Los prados muy verdes, flores por todas partes, mucha agua, y los bosques, umbríos, llenos de setas, uniendo en extraña combinación la primavera con el otoño.
¡Qué tierra bendita! ¡Cómo entiendo a Russell, el Señor Conde, cuando después de recorrer el mundo entero se quedó en los Pirineos a los que dedicó toda su vida!
Comparto con vosotros unas fotos muy primaverales hechas en agosto y el enlace a un vídeo cortito de una magnífica tormenta de esas que tanta falta nos hacen en el verano de Valencia, tomado desde un apartamento de Bielsa.







Enlace al vídeo Tormenta en Bielsa.


miércoles, 13 de agosto de 2014

Ante la norte del Aneto.


Desde la cima del Pico Aigualluts contemplábamos la norte del Aneto, cuando un helicóptero, por debajo de nosotros sobrevolaba el glaciar.
Lo vimos evolucionar, diminuto, frágil ante las ingentes dimensiones de la montaña. Y la contemplación se convirtió en reflexión.
¡Qué pequeños somos, después de todo, los hombres! Y si somos grandes, no es precisamente por lo que se ve.

martes, 12 de agosto de 2014

José Andrés, a ti y a tus compañeros, ¡que Dios os bendiga!

La foto es pequeña, la persona, no.
Muchos países occidentales, entre ellos España, recomiendan a sus ciudadanos que no viajen a los países afectados por el ébola. Lógico.
Pues a uno de ellos, Guinea Conakry, ha ido José Andrés, con un compañero y dos seminaristas. A echar una mano. Eso dicen ellos.
Vamos a echar una mano en nuestras vacaciones a aquella gente. Ese es el planteamiento. Más allá de recomendaciones y consejos. Más allá de la prudencia o del miedo.
No puedo menos que descubrirme ante esto, que inclinarme con respeto ante una decisión que huele a profunda coherencia con los valores del Evangelio.
No es ésta la primera vez que haces algo así, José Andrés. Hace ya muchos años, también tomaste una decisión que te costó cara. La de seguir siendo amigo nuestro, la de seguir viniendo a casa…, también en contra de consejos y recomendaciones. Nunca lo olvidaremos.
Las situaciones son distintas. El esquema, el mismo. Hacer lo que en conciencia crees que debes hacer, y asumir las consecuencias. Eso huele a Evangelio. Eso hizo Alguien hace ahora unos 2000 años. Eso hace mucha gente, creyente o no, por salvar al hombre, no ya de un virus, sino de sí mismo.
Por todo esto, que vemos claro a través de ti,  gracias. Te deseamos de todo corazón, que te vaya muy bien, que cada día esté lleno de sentido y que ese texto de San Pablo que dice: ¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada? lo tengas siempre presente, como una luz en la noche, como la certeza del sepulcro vacío.

A ti y a tus compañeros, ¡que Dios os bendiga!

lunes, 11 de agosto de 2014

...y ser sensibles al sector pirotécnico.


Vuelvo sobre el tema de la entrada que publiqué ayer domingo.
El jueves, cuando aún “levitaba” sobre las montañas pirenaicas, la sierra de Fubillons, en el valle de Gistaín, para ser más exactos, el periódico Levante publicaba en primera página lo que podéis leer arriba.
Lo he visto hoy por casualidad, por eso lo reproduzco y hago el siguiente planteamiento.
O lo que dice el periódico es mentira, o lo que va a hacer el Consell una gravísima irresponsabilidad.
A las manipulaciones de la información con la consiguiente deformación de la realidad, la prensa ya nos tiene acostumbrados. Podría ser pues que con el “amor” que Levante le tiene al PP haya cogido el rábano por las hojas y los hechos no sean tal y como nos lo cuentan. Podría ser. No sería la primera vez.
A insensateces y ocurrencias inexplicables nuestros “dirigentes” también nos tienen acostumbrados. Podría ser pues que por ser “sensibles” al sector pirotécnico, se pasen por el forro otras “sensibilidades” y el bien común. ¡Vamos que les importe un carajo que ardan más y más hectáreas! Podría ser. Tampoco sería la primera vez que han demostrado que esto del medio ambiente les importa un bledo.
El caso es que ambas cosas pueden ser. Y ambas son vergonzosas, ambas están al margen de la ética más elemental, incluso constituyen un delito.
Pero no pasará nada. Hace tiempo me di cuenta que en realidad el monte importa a muy pocos, aunque a algunos nos importa mucho, muchísimo, pero somos minoría aplastada.
Yo sólo puedo hacer esto, escribir. Y joderme, claro. Porque como se queme un solo pino por un castillito, la violencia que cada vez más a menudo generan en mí nuestros “dirigentes” será monstruosa, y me la tendré que tragar, ¡claro! Me la tendré que tragar. Como tantas otras veces. Y eso jode.
¿O es todo un invento del Levante para hacer pupa al PP?
¡Ojalá!

domingo, 10 de agosto de 2014

No "juegue con el fuego" señora "Consellera".


Tras una beneficiosa desconexión de diez días en las montañas del valle de Gistaín, cuando he vuelto a “pisar suelo” me he visto sorprendido por varias noticias que me han llamado poderosamente la atención por lo significativas.
Una de ellas ha sido, según he leído, la decisión de nuestras autoridades de cambiar la legislación que impedía hacer castillos de fuegos artificiales cerca de zonas forestales, supongo que por presiones de pirotécnicos, festeros, alcaldes…yo que sé.
De verdad, me he quedado perplejo y profundamente indignado. Es “pa matarlos”.
Vamos a ver. Tal y como está el monte este verano en la Comunidad Valenciana, ni un castillo ni medio, ni un miserable petardito, ¡nada de nada! Pero ¿qué no lo ven? ¿Qué no miran alrededor?
Hay prioridades y la supervivencia de nuestro montes, de los pocos bosques que nos quedan son prioridad absoluta. Y si en las múltiples fiestas de agosto no hay pólvora, no hay y punto. Y si los pirotécnicos van a ganar menos y se han de apretar el cinturón, pues qué le vamos a hacer. Lo siento, de verdad, pero hay prioridades.
El simple hecho de que este tema, y justo este verano, se haya puesto sobre la mesa ya es demencial y si al final, y repito, justo este verano, se modifica la ley forestal para facilitar el que se pueda “jugar con fuego” cerca del  monte es para llevar a los responsables de este desacato a juicio.
Lo tengo claro. Este verano, si tienen dos dedos de frente, debe prohibirse cualquier fuego, sea el que sea, sea castillo o “mascletá”, barbacoa o “paelleta en la caseta”, si existe la más lejana posibilidad de que esto pueda afectar a cualquier zona forestal por pequeña que sea.
Es mejor que San Rigoberto protomártir se quede sin su “mascletá” tradicional; es mejor que el abuelo de la familia Raudasnapias no haga la “paelleta” de todos los años en la caseta; es mucho mejor que los nenes se queden sin petarditos…a que pase lo que pasó en Náquera, (por una carcasa) en Andilla (por hacer un individuo fuego en su chalet) o en La Drova (por jugar unos niños con petarditos). ¡Por Dios que es mucho mejor!
Y nuestros señores políticos esto deberían tenerlo claro. Presione quien presione. Y si hay normativas excesivas, irracionales, absurdas, que las hay y muchas, que se estudien, que se trabajen, que se consensúen y que se cambien si se considera necesario. Pero ahora, ahora “¡quietos paraos!”. Que en los dos últimos años hemos perdido muchos miles de hectáreas de bosque. Que este año estamos sufriendo una terrible sequía. Ahora, si se cambia algo, sea para incrementar más y más las medidas de prevención, no para relajarlas.
Propongo una cosa. Que la Señora “Consellera” Isabel Bonig, asuma personal y directamente las consecuencias de cualquier incendio que se produzca por cambiar las legislación actual o por permitir que ésta no se cumpla escrupulosamente. Esto implica juicio, indemnización y cárcel si así lo estimare el juez.
Es lo menos, ¿no? Si toma decisiones absurdas y peligrosas que al menos asuma las consecuencias.

sábado, 9 de agosto de 2014

Montaña viva.

               La montaña está viva. No sólo disfruto con los caminos, las cimas, los cielos cambiantes sino con la vida que te rodea y te acompaña en la ascensión. Vida vegetal y vida animal.
               El otro día, sin ir más lejos, subiendo una mañana limpia la Punta Lierga, en el valle de Gistaín, sorprendí de pura casualidad a una pareja de buitres que oteaban desde una roca, supongo que en busca de alimento, o quizá simplemente, disfrutando sin conciencia de ello, del puro hecho de existir, de formar parte de ese mundo mágico que son las montañas.
              Mundo este al que yo siempre me acerco con profundo respeto, como si entrara a un santuario al que muy a mi pesar no pertenezco como quisiera, como pertenecen esos buitres…

              Comparto a continuación tres fotos de este bonito encuentro.
             


martes, 29 de julio de 2014

Hotel Ciria, de Benasque. Las cosas bien hechas.


Es de bien nacidos ser agradecidos, dice el refrán castellano, y es muy cierto. La lástima es que a menudo somos parcos en el agradecimiento y la alabanza y nos explayamos en el desprecio y la censura.
No me gusta cometer este triste error que a buen seguro, y muy a mi pesar, habré cometido más de una vez. Por eso, y aprovechando este blog, quiero hacer pública mi satisfacción con el hotel Ciria de Benasque y con su restaurante, El Fogaril, y mi agradecimiento a la familia que los regenta, José Mari, Dionisio y Estrella.
Este mes de julio hemos gozado Isabel, un grupo de buenos y viejos amigos y yo, de las delicias de este entrañable rincón del maravilloso valle de Benasque, que se levanta en la Avenida de los Tilos.
El hotel siempre me ha resultado cómodo, amable y acogedor. Tiene esa elegancia típicamente pirenaica, que tanto me gusta, que dan la madera y la piedra sabiamente combinadas. Su ubicación en la calle principal del pueblo, nos permite sentir el pulso diario de lo que podríamos llamar, sin miedo a equivocarnos, la capital del Pirineo.
El restaurante, sencillamente espectacular. La cocina increíble. Calidad y cantidad. El servicio rápido y la atención exquisita. He llevado allí a bastante gente a lo largo de los años y todos han quedado muy, pero que muy satisfechos. El comentario suele ser, yo no sé cómo lo hacen.
Y la familia Ciria, José Mari en el hotel, Estrella en el restaurante y Dionisio en la cocina forman un equipo perfecto. Lo hablamos con los amigos, lo hemos hablado desde hace mucho tiempo con otros amigos. Son además de amables y acogedores, unos profesionales como la copa de un pino.
Benasque está en alma misma de mi vida pirenaica. En ese valle me enamoré de los Pirineos. En el pueblo estoy como en casa, o mejor. He recorrido muchos senderos, he ascendido a casi todas sus cimas, he dormido en algunas de ellas, como la Maladeta, el Mulleres o el collado Coronas, junto a lagos, como Remuñe, Lliterola o Batisielles, en tienda, al raso...También he tenido que ir a camping, para mí,  un inevitable mal menor…
Y siempre, desde mucho antes de que existiera el hotel, cuando aún los Ciria regentaban la fonda Barrabés, y en el pueblo había dos o tres bares tan solo, ya era para nosotros aquel sencillo y entrañable establecimiento el corazoncito de Benasque. La cervecita soñada cuando aprieta el calor, la cena reparadora cuando se siente el hambre, las rondas de pacharán para celebrar las ascensiones, la grata tertulia…Sí, allí íbamos cuando bajábamos al pueblo. Como ahora.
Luego, tras la fonda llegó el hotel, un buen hotel. Pero lo más importante, y eso es muy de valorar, en nada cambió. Siguió la amabilidad, el carácter acogedor, la muy buena cocina… Mejoraron mucho las instalaciones , claro. Pero no se perdió el alma. Sí, eso es muy de valorar. No pasa siempre. Lo sé por experiencia.
En fin, que como decía al principio, es justo reconocer y agradecer lo que está bien hecho, lo que es bueno, y decirlo. ¿Por qué no?

¡Enhorabuena y gracias!

Si queréis conocer más el hotel Ciria y el restaurante del hotel, El Fogaril, pulsad Hotel Ciria y restaurante El Fogaril.