FRASES PARA PENSAR.

SE DARÁ TIEMPO AL TIEMPO,
QUE SUELE DAR DULCE SALIDA A MUCHAS AMARGAS DIFICULTADES.

Cervantes en el Quijote.

viernes, 15 de noviembre de 2013

Al fin el hombre acabó con el cielo y con la tierra.


          A propósito de ciertos acontecimientos recientes ocurridos en nuestro país (y no es lo del cierre de Canal 9, de eso ya he hablado) me ha venido a la cabeza este texto, creo que anónimo, muy antiguo ya, y que no me acaba de gustar, pero que siempre recuerdo cuando veo en cierto sector de nuestra “clase dirigente” ese malsano interés en regodearse en el pasado más triste, ese empecinamiento obsceno en abrir heridas, marcar diferencias, avivar las brasas del enfrentamiento y la violencia, siempre encendidas en esta tierra nuestra, en “este trozo de planeta por donde cruza errante la sombra de Caín” en palabras de Antonio Machado.

Al fin el hombre acabó con el cielo y con la tierra; la tierra era bella y fértil, la luz brillaba en las montañas y en los mares y el espíritu de Dios llenaba el universo.
El hombre dijo: "Que posea yo todo el poder en el cielo y en la tierra" y vio que el poder era bueno. Y puso el nombre de Grandes Jefes a los que detentaban el poder, y con él manipulaban y dividían y llamó desgraciados a los que buscaban la reconciliación. Y así fue el sexto día antes del fin.
El hombre dijo: "Que haya gran división entre los pueblo, y en los pueblos, que se pongan de un lado los que están a mi favor a mi favor y del otro las que están contra mía". Y hubo buenos y malos. Y así fue el quinto día antes del fin.
El hombre dijo: "Reunamos nuestras fortunas todas en un lugar y creemos instrumentos para defenderlas: la radio, la televisión, la prensa, para controlar las mentes de los hombres”. Y fue así, el mundo quedó dividido en dos bloques, ricos y pobres. El hombre vio que tenía que ser así. Así fue el cuarto día antes del fin.
El hombre dijo: "Que haya una censura para distinguir nuestra verdad de la de los demás que ya no será verdad. Y fue así”. El hombre lo vio y lo encontró normal. Así fue el tercer día antes del final.
El hombre dijo: "Fabriquemos armas que puedan destruir grandes multitudes, millares y centenares de millones a distancia". El hombre creó los carros de combate, los aviones de guerra, los misiles que cruzan el firmamento, y las pistolas, y las ametralladoras… El hombre lo vio y se enorgulleció. Así fue el segundo día antes del fin.
El hombre dijo: "Hagamos a Dios a nuestra imagen y semejanza, que actúe como actuamos nosotros, que piense como pensamos nosotros, que quiera lo que nosotros queremos, que mate como nosotros matamos". Y le dijeron, "muéstrate a nosotros y pon la tierra a nuestros pies: no te faltará nada si haces siempre nuestra voluntad". Y creyó que así iba a ser, que así sería. El hombre vio todo lo que había hecho y estaba muy satisfecho de ello. Así fue el día antes del fin.
De pronto se produjo un gran terremoto en toda la superficie de la tierra, y el hombre y todo lo que había hecho dejaron de existir. Así acabó el hombre con el cielo y con la tierra.
La tierra volvió a ser un mundo vacío y sin orden, toda la superficie del océano se cubrió de oscuridad y el espíritu de Dios aleteaba sobre las aguas.

 Quien tenga oídos para oír, que oiga.

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