FRASES PARA PENSAR.

SE DARÁ TIEMPO AL TIEMPO,
QUE SUELE DAR DULCE SALIDA A MUCHAS AMARGAS DIFICULTADES.

Cervantes en el Quijote.

miércoles, 30 de mayo de 2018

Dije que no.



Hace ya algún tiempo un buen amigo me brindó la posibilidad de entrar en política. La verdad es que le agradecí el hecho de que me considerara útil para la sociedad, y tuve fugazmente la tentación de aceptar.
No lo hice, y el paso del tiempo me ha confirmado que la decisión que tomé era, en mi caso, la acertada. Yo no podría jamás entrar en el juego político por varias razones.
Una de ellas es mi sentido de la ética. Para mí es importante que la conducta se adecúe a unos principios morales en los que creo firmemente. Creo en valores absolutos. Otra es mi forma de entender la autoridad y el poder; sólo los veo legítimos si se ejercen como servicio. También es importante mi honda desconfianza en las palabras; creo en los hechos. Así  mismo creo que el político debería buscar puntos de encuentro con sus “adversarios” para dejar de verlos como tal, y acabar trabajando como colaboradores por el bien común. Y detesto lo que ha venido a llamarse lo políticamente correcto; por ejemplo me niego a decir ciudadanas y ciudadanos, alumnos y alumnas, compañeros y compañeras…
Por otra parte, ese paradigma sobre el que gira la política, al menos en España, de las derechas y las izquierdas, permanentemente enfrentadas, no puedo asumirlo porque es falso, radicalmente falso. Además de nocivo para la vida política y social hasta el punto de abocarnos a una suerte de bucle interminable que no nos deja mirar hacia adelante y que condena a las nuevas generaciones a repetir los tristes errores de las pasadas. Es como una maldición.
Por todo esto y mucho más no puedo entrar en política. Sin embargo me reconozco como “animal político”, por eso, desde fuera, la sufro, aunque no siempre en silencio. Hablo y me desahogo cuando puedo y donde puedo.
Pero no, yo no puedo entrar en ese avispero, mas admiro a quienes desde la honestidad y el deseo de servir a los demás sí que se meten en él, como hizo mi amigo. Los admiro y los respeto, pues pienso que les debe resultar muy difícil nadar por esas aguas a las que yo no me decidí a lanzarme. Como máximo escribo de vez en cuando en este blog, y lo confieso, no escribiendo muchas veces lo que escribiría si me supiera en una sociedad realmente libre.
¿Y a santo de qué viene esta entrada hoy? Vosotros veréis.

1 comentario:

  1. una pena por que la politca esta necesitada de personas con una gran etica Pero no es nuevo los mo mentos que vivimos ya se han vivido en otras epocas y se segiran

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