FRASES PARA PENSAR.

SE DARÁ TIEMPO AL TIEMPO,
QUE SUELE DAR DULCE SALIDA A MUCHAS AMARGAS DIFICULTADES.

Cervantes en el Quijote.

viernes, 11 de octubre de 2024

Actualización fin de semana del 12-13 de octubre de 2024.

Como en esas pesadillas que por mucho que corras nunca llegas a donde quieres llegar, así está pasando con esa lucecita que veíamos el domingo al final del túnel. Parecía que iba a llover este fin de semana, a llover bien, con ganas. Pues no.

Primero decían que llovería sábado y domingo, luego domingo y lunes y ahora martes y quizá jueves…

Los dos días próximos serán muy parecidos. Viento de levante, menos mal, cielos con mucha nube pero inútil, y temperaturas entre 17 y 26.

Seguimos igual. Ahora le toca al sur, a Andalucía. Lloverá mucho; hasta alerta roja hay decretada. Aquí, llovizna esta madrugada y con suerte. De verdad que lo nuestro parece una maldición.

Ahora le toca al sur. Lloverá mucho allí; hasta alerta roja hay decretada. Aquí, llovizna esta madrugada y con suerte. Seguimos igual. De verdad que parece una maldición.

Seguimos esperando el agua mientras el monte y los pinares continúan muriéndose de sed, el secano echándose a perder, las fuentes sin una gota muchas de ellas, incluso esos arroyos que siempre he visto con agua, son ahora barro agrietado y alguna triste poza de agua estancada.

Un silencioso desastre.


                     236 litros en 395 días.


jueves, 10 de octubre de 2024

Regalos de la naturaleza.

Muchas veces no caemos en la cuenta de la riqueza que supone para todos la vida animal en nuestros montes. No hace falta ver reportajes o viajar lejos para disfrutarla. Solo hay que adentrarse en ellos sin prisa, en silencio, discretamente vestido, y tener los ojos bien abiertos.

Un día de estos, en una excursión por la sierra con un amigo, empezamos por tropezarnos con una bonita araña que había construido su tela justo en el sendero, a la altura del pecho. Ciertamente que podía haberme picado, y aunque no es venenosa la picadura duele pero, por esa experiencia que te da las muchas horas de monte, la evité incluso antes de verla. Se dejó fotografiar sin más problemas.

Al rato, un cuervo, en lo alto de una roca oteaba el horizonte que amenazaba lluvia. Su silueta negra se recortaba en el cielo gris creando una imagen hermosa e inquietante. También posó para nosotros

Después, por el pinar oíamos y vimos un mirlo que barruntaba agua, aunque se quedó esperándola igual que nosotros. Me decía mi amigo, que sabe mucho de animales, que a estos pájaros les encantan los días oscuros y borrascosos. Como a nosotros, concluimos.

Ya cayendo la tarde, una pareja de halcones nos deleitó con su vuelo rápido y elegante frente a la pared rocosa donde tienen su nido. Despedían la jornada. Sus gañidos era el único sonido que se oía en el crepúsculo gris.

 Y finalmente, ya de noche, contemplamos una hermosa gineta que rápidamente se perdió en la vegetación que bordeaba el camino.

Ni el mirlo, ni los halcones, ni la gineta pudimos fotografiar, pues uno se escondió raudo en la espesura, los otros volaban alto y la otra fue muy rápida, y además era de noche.

Pero no hace falta fotografiarlo todo. Nuestros ojos y la memoria hacen también buenas e íntimas fotografías. Y te las llevas a casa, y duermes con ellas… Con ese regalo que tan gratuitamente te ha dado la naturaleza.





                        236 litros en 394 días.


miércoles, 9 de octubre de 2024

No és això companys, no és això.


 

Em costa molt ja fa temps escriure sobre política, perquè el panorama és tan lleig i tan descoratjador tant a nivell nacional com internacional que em resulta menys estressant i més sa mirar cap a una altra part o no mirar, però a vegades la vergonya és tan gran que en saltar-me a  la cara em força a escriure alguna cosa per a, almenys, compartir així eixa vergonya i esplaiar-me un poc.

Parle hui del soroll que per tots els mitjans al seu abast, un sector de la nostra Comunitat està fent amb l'assumpte de la llengua. Quin mal li han fet ja i li continuen fent al valencià!

Quantitats immenses de diners, lleis contràries als drets humans, mesures pròpies de governs totalitaris, durant llargs anys van exercir el que jo dic totalitarisme lingüístic. I el resultat no ha sigut l'esperat, clar. Més aviat el contrari.

I és que el camí de la imposició mai arriba a bon port. No es pot, ni s'ha d'imposar a la gent ni el pensament ni la llengua, les dos cares de la mateixa moneda, la de la comunicació entre els éssers humans.

La primera conseqüència, a la vista està, és que alguna cosa, la funció primordial de la qual és establir ponts entre les persones, alça murs, i així ens separa i ens enfronta.

L'altra, i no menys greu, és generar ràbia i rancor en els qui veuen exclosa i menystinguda, en ocasiones, de fet prohibida, la llengua en la qual pensen i senten. Perquè això, fa mal.

I una tercera és que, com imposar una llengua a una societat és una cosa antidemocrática, i atenta fins i tot contra els drets humans, es crea tota una legislació que, des d'un punt de vista jurídic és sovint insostenible, però que secundant-se en l'aritmètica parlamentària, funciona amb aparença de democràtica.

Pense que el valencià, igual que el català, el gallec o el basc, per citar algunes de les nostres llengües, no mereixen el tracte que se'ls dona des d'ideologies totalitàries que els utilitzen descaradament per a crear identitats tancades i excloents.

Una llengua, amb tota la seua història i riquesa cultural, ha d´oferir-se com un regal preciós a la societat que com a tal ha de percebre-la; com un regal, no com una càrrega pesada que quan puga em llevaré de damunt i acabaré detestant.

Qui crega que a colp de decret aconseguirà la normalització del valencià en la nostra Comunitat, o en qualsevol altre lloc, aconseguirà que siguem una Comunitat majoritàriament bilingüe en el millor dels casos o, com alguns desitgen, fer minoritari o fins i tot bandejar l'espanyol, camina molt equivocat.

Perquè això és trencar els principis democràtics més elementals, i atemptar contra la llibertat una vegada més, paradoxalment en nom d'ella mateixa i d'una suposada identitat cultural discutible, excloent, tancada i endogàmica. Al nord del Senia ja fa temps que està passant.

Com diu Llach en una de les seues cançons, no és això companys, no és això.



Me cuesta mucho ya hace tiempo escribir sobre política, pues el panorama es tan feo y tan descorazonador tanto a nivel nacional como internacional que me resulta menos estresante y más sano mirar hacia otra parte o no mirar, pero a veces la vergüenza es tan grande que al saltarme a la cara me fuerza a escribir algo para, al menos, compartir así esa vergüenza y desahogarme un poco.

Hablo hoy del ruido que por todos los medios a su alcance, un sector de nuestra Comunidad está haciendo con el asunto de la lengua. ¡Qué daño le han hecho ya y le siguen haciendo al valenciano!

Cantidades inmensas de dinero, leyes contrarias a los derechos humanos, medidas propias de gobiernos totalitarios, durante largos años ejercieron lo que yo llamo totalitarismo lingüístico. Y el resultado no ha sido el esperado, claro. Más bien el contrario.

Y es que el camino de la imposición nunca llega a buen puerto. No se puede ni se debe imponer a la gente ni el pensamiento ni la lengua, las dos caras de la misma moneda, la de la comunicación entre los seres humanos.

La primera consecuencia, a la vista está, es que algo cuya función primordial es establecer puentes entre las personas levanta muros, y así nos separa y nos enfrenta.

La otra, y no menos grave, es generar rabia y rencor en quienes ven excluida y ninguneada, en ocasiones, de hecho prohibida, la lengua en la que piensan y sienten. Porque eso, duele.

Y una tercera es que, como imponer una lengua a una sociedad es algo antidemocrático y atenta incluso contra los derechos humanos, se crea toda una legislación que, desde un punto de vista jurídico es a menudo insostenible, pero que apoyándose en la aritmética parlamentaria, funciona con apariencia de democrática.

Pienso que el valenciano, igual que el catalán, el gallego o el vasco, por citar algunas de nuestras lenguas, no merecen el trato que se les da desde ideologías totalitarias que los utilizan descaradamente para crear identidades cerradas y excluyentes.

Una lengua, con toda su historia y riqueza cultural, debe ofrecerse como un regalo precioso a la sociedad que como tal debe percibirla; como un regalo, no como una carga pesada que en cuanto pueda me quitaré de encima y acabaré detestando.

Quien crea que a golpe de decreto va a conseguir la normalización del valenciano en nuestra Comunidad, va a conseguir que seamos una Comunidad mayoritariamente bilingüe en el mejor de los casos o, como algunos desean, hacer minoritario o incluso desterrar el español, anda muy equivocado.

Porque eso es romper los principios democráticos más elementales, y atentar contra la libertad una vez más, paradójicamente en nombre de ella misma y de una supuesta identidad cultural discutible, excluyente, cerrada y endogámica. Al norte del Cenia ya hace tiempo que está pasando.

Como dice Llach en una de sus canciones, “no és això companys, no és això”.


                      236 litros en 393 días.



domingo, 6 de octubre de 2024

Semana mala, con un rayito de esperanza.

Triste y oscura era la actualización del fin de semana que escribí el viernes. Ayer no se cumplió del todo pero hoy… De hoy mejor no hablar.

Mañana tendremos un respiro, pues aunque haga calor, el viento entrará del mar, ¡bien! Pero de martes a jueves parece ser que será poniente, y fuerte, para rolar a noroeste el viernes, y a noreste y levante a partir del sábado.

Las temperaturas se mantendrán altas, no tanto como hoy, hasta el viernes en que iniciarán un claro descenso, oscilando entre los 19-20 de mínima y 28-29 de máxima. Y el cielo, con nubes de paso más o menos abundantes según días.

¿Y la lluvia? Ay, la lluvia, la bendita y necesaria lluvia. El viernes pasado no se veía por ninguna parte; hoy parece ser que puede lloviznar algo la madrugada entre lunes y martes y, ahora viene la luz al final del túnel; podría llegar un temporal de levante el sábado que se prolongaría varios días.

Pero esto queda tan lejos, y nos hemos llevado tantas y tan rotundas decepciones que no quiero hacerme ninguna ilusión. De momento, mañana se podrá soportar, de martes a jueves será muy desagradable y muy peligroso. Y a partir del viernes brilla apenas una chispita de esperanza.

No obstante la situación está muy cambiante y hay gran diferencia entre unos modelos y otros, así que de todo lo que he dicho puede no ser verdad casi nada, tanto para bien como para mal.


                         235 litros en 390 días.


Esa patética pérdida tiempo en un momento muy bonito.

 

Pude disfrutar este jueves y viernes pasados de una convivencia con los alumnos de 2º de bachiller del colegio donde trabajé 38 años, casi toda mi vida profesional.

En un entorno bellísimo que el otoño, allí en todo su esplendor, hacía más bello todavía, me sumergí, una vez más, en el mundo de la gente joven, muy joven todavía, y como siempre me ha pasado salí reconfortado y triste a la vez. Sí, me pasa siempre.

En los ratos que pude charlar con ellos, escucharles, hablarles, vi buena gente, muy buena gente. Personas ya conscientes de sus vidas, con sus ilusiones, sus miedos, sus esperanzas. Escuché de ellos y también mis compañeros, cosas muy bonitas, de las que te dejan con la certeza de que la vida tiene sentido y de que, como decía una frase que eligieron los cuatro grupos en que los dividimos para una actividad, un día alguien te va a abrazar tan fuerte, que todas tus partes rotas se juntarán de nuevo. También eligieron casi todos otra que decía, algún día la vida pasará frente a tus ojos…, asegúrate de que valga la pena mirar. Estas y todas las demás que eligieron tuvieron pleno sentido, y en la explicación de por qué las habían seleccionado entre muchas, vi una inmensa riqueza personal.

En la homilía de la misa celebrada entre pinos y sabinas, bajo un cielo azul impecable, Nacho les exhortaba, nos exhortaba, a vivir en plenitud, a lo grande, a no conformarnos con migajas de supuesta felicidad, a no tener miedo. A hacer frente a esos mensajes falsos con que nos bombardean continuamente y que  nos impiden ver la luz a la que estamos llamados, la vida, la libertad y la felicidad que Dios quiere para nosotros.

Todo esto reconforta. Pero, ¿por qué la tristeza? Quizá a algunos les parezca que no hay para tanto. Y es posible que tengan razón. Pero a mí me da pena que la inmensa mayoría acaben su vida escolar en ese sumidero de ideales que es Magaluf habiendo tantas alternativas. Que su mayoría de edad recién estrenada entre en el juego del negocio fabuloso de unos pocos a cambio de tan vulgar y anodino concepto de fiesta, verdaderas migajas de falsa felicidad.

Y eso, y el constatar que no tienen la capacidad crítica necesaria como para darse cuenta que son tratados como ganado y decir ¡basta! organizándose un viaje por Europa, o a un concierto vete tú a saber dónde, por ejemplo, me da pena. El ver que, aunque se hayan dado cuenta de esto, tan pocos son capaces de hacer frente a las presiones que allí les lleva, me da pena.

Sí, me da pena no porque tenga que pasar en Mallorca nada terrible, o porque esos días allí puedan tener consecuencias poco deseables, sino por la patética pérdida de tiempo que supone en un momento tan bonito de sus vidas.

Que toda la grandeza y la profundidad que he visto en estos chicos, en estas chicas, acabe pasando por ahí… 

Es lo que pienso y lo que siento.


                       235 litros en 390 días.

viernes, 4 de octubre de 2024

Actualización fin de semana del 5-6 de octubre de 2024.

Peor imposible. No solo no llueve, sino que suben las temperaturas gracias al maldito poniente que el domingo cogerá fuerza y seguirá, seguirá, seguirá…

De momento, mañana aún será soportable, pues entrará del noroeste y aunque molestará, las máximas no llegarán a los 30 y las mínimas serán agradables, alrededor de 14. Pero el domingo la maldición vuelve a caer sobre nosotros. El viento del oeste disparará las máximas por arriba de los 30 y las mínimas se situarán cerca de los 20.

Agravará la sequía, ya gravísima, y elevará el riesgo de incendios a niveles  máximos. Así empieza el otoño. Como el año pasado, y no hay esperanza de que nada cambie.

Triste época esta para los que amamos la naturaleza de estas tierras.


                       235 litros en 388 días.



miércoles, 2 de octubre de 2024

Aquí, ni las migajas.

Así se está regando hoy todo el norte de España, una vez más. De oeste a este.

Me resulta desolador ver cómo vuelve a repetirse el patrón que el año pasado nos llevó a la aberración que supone recoger tan solo cuatro litros en los meses de octubre, noviembre y diciembre.

Lo que ocurre es que en septiembre llovió bien, pero este año ni eso. Sobre una sequía extrema sigue sin llover, las temperaturas no bajan como deberían y los vientos secos y calientes vuelven a hacerse los protagonistas.

Ver cómo las precipitaciones entran casi siempre del oeste y nos pasan por el norte o por el sur, y cuando vienen del mar, pocas veces, no pasan de la costa, es irritante y como ya he dicho, desolador.

Necesitamos el agua, un agua que no viene, y que ni a corto, ni a medio ni a largo plazo se ve por ninguna parte. Lloverá, está lloviendo mucho, muchísimo en casi todas partes, menos aquí, en la tierra que envuelve el golfo de Valencia. En el Pirineo, por ejemplo, hay lugares donde han caído en lo que llevamos de año, 3500 litros, y sigue. Y en Cataluña, donde tanto se quejaban de la sequía, lleva tiempo lloviendo, y también sigue.

Pero en nuestros pueblos y ciudades la gran mayoría no se entera, o si se enteran les da igual. El monte vuelve a estar seco, muy seco, las plantas se mueren, los pinos se secan; olivos, olivos centenarios, algarrobos, vides, empezarán a morir si no llueve mucho y ya. Y el fuego, aun en otoño, sigue siendo una amenaza real. La semana pasada estuvo a punto de arder una de las zonas más hermosas de la sierra Calderona.

¿Se acabará esto algún día, o es el principio del fin del ecosistema mediterráneo en esta parte del mundo? 


 235 litros en 386 días.