FRASES PARA PENSAR.

SE DARÁ TIEMPO AL TIEMPO,
QUE SUELE DAR DULCE SALIDA A MUCHAS AMARGAS DIFICULTADES.

Cervantes en el Quijote.

sábado, 30 de septiembre de 2017

1936,1981,2017.


Llevo noches despertándome a altas horas de la madrugada con el miedo en el cuerpo. Y dándole vueltas a la cabeza, intentando entender… Esta última he caído en la cuenta, muy a mi pesar, de cuáles son los dos motores ocultos que, funcionando a pleno rendimiento, han permitido que el derecho y la racionalidad hayan quedado suplantadas por la ilegalidad y lo puramente emocional.
Uno de ellos es la confusión entre el Estado y el Partido Popular. El odio irracional hacia este partido de demasiada gente, está llevando a reventar alegremente el Estado con tal de, y permitidme la expresión, joder a Rajoy y su partido. Gravísimo error éste. El Estado es mucho que un partido, y además si  ese partido existe es porque hay ciudadanos que le votan, y no pocos.
El otro es la identificación interesada y radicalmente falsa entre la España de Franco y la de la Constitución de 1978. La España que desea seguir unida y en paz es un país democrático, ajustado a derecho. Nada que ver tiene con aquella que ya es historia y que, con muchas sombras, también tuvo luces, le pese a quien le pese, aunque casi nadie se atreva a decirlo.
Lo grave es que estas falacias, fruto amargo del cainismo de las dos Españas, son los motores últimos que bien ocultos, y sabiamente manipulados, han contaminado, hasta convertirlo en un desatino aberrante e imposible de asumir por una sociedad civilizada, el legítimo derecho del pueblo catalán a decidir su futuro en la historia.
No, no hay nada nuevo bajo el sol. El pájaro negro que voló en julio del 36 sobre esta tierra, vuelve a volar. Creímos muchos, incautos, que no volvería, pero sí volvió en febrero del 81; entonces entre todos lo ahuyentamos. Mas ha vuelto de nuevo. El mal nunca descansa. Y ojo, el mal no es que parte de los catalanes quieran la independencia. Nunca he dicho eso. El mal es el modo en que esta parte ha decidido hacerlo. El mal está en atreverse a afirmar que el referéndum de mañana es democracia y creeérselo. El referéndum de mañana es un golpe de estado igual que fueron el 18 de julio del 36, y el 23 de febrero del 81.

viernes, 29 de septiembre de 2017

Gastritis, jugo gástrico, gastrobar...



Imagino que la RAE no tendrá más remedio que introducir la palabrita en cuestión en el diccionario cuando, según sus criterios, haya alcanzado la necesaria difusión y uso como para merecer tal honor.
Pero, ¿qué queréis que os diga? A mí me da asquito. La palabra gastrobar me da mucho asquito. Me suena muy mal, por muy de moda que se haya puesto en los ambientes de “alta pijor culinaria”.
Conozco bares donde sirven excelente comida sin dejar por ello de ser un bar y sin tener que entrar por lo tanto en la categoría de restaurante, ya que ninguna falta les hace. He hablado de algunos de ellos en este blog.
Pienso que lo que ha sucedido es que hay bares tan pagadísimos de su propia excelencia que, no llegando a restaurante, porque no quieren o porque no pueden, no se conforman con ser un vulgar bar, y entonces han dado en llamarse gastrobares, para distinguirse bien de los otros, de los del montón.
No veo necesario el lexema gastro, del griego estómagopudiendo decir un buen bar, o un excelente bar. O añadir a la palabra bar, marisquería, asador, cervecería…Pero gastro… A mí me suena a jugo gástrico, a gastritis, a gastroenteritis, a gastropatía, a gastrointestinal; ¡vamos!, a cuestiones médicas o patológicas que para nada me abren el apetito. Pero de todo hay en la viña del Señor, y puede haber gente a la que eso de gastro le remueva agradablemente los citados jugos gástricos. ¡En fin!
Cierto que están las palabras gastrónomo y gastronomía, con connotaciones muy positivas, pero son minoría en la familia léxica de gastro. La gran mayoría “te tiran patrás.”
Mas la “pijor” es la “pijor” y ante ella poco puede hacer el sentido común y el buen gusto lingüístico.
¡Qué le vamos a hacer!

martes, 26 de septiembre de 2017

No es cómodo, pero es.


Hoy me he enterado de que ese programa llamado “Masterchef celebrity”, no sólo bate records de audiencia, sino que le han dado no sé qué premio. ¡Qué le vamos a hacer!
Resulta que el programita en cuestión, cualquier “masterchef” de los varios que se han inventado, me resulta repulsivo y profundamente desagradable. Explico los motivos en una entrada que puse en el blog el día 14 de marzo de 2014 y en otra, el 18 de enero de 2017. No los aguanto.
 Además, resulta también que esos que llaman famosos, con perdón, me la traen floja, ¡vamos! que me importan un bledo. No veo ningún interés en el hecho de ver sometidos a esos señores al juego absurdo de semejante “reality show”.
Por esto, el unir ambas cosas, “famosos” y el programita de marras, es, para mí, el colmo de la estupidez televisiva. Para mí, pero no para muchísima gente, por lo que veo. Y ese es el problema. Cada vez entiendo menos el mundo en el que vivo. Y no es cómodo. Ni me gusta.
Pero es, aunque no me guste.

domingo, 24 de septiembre de 2017

Carta abierta al señor Puigdemont.


Señor Puigdemont:
He de reconocer que me ha costado entender cómo está haciendo lo que está haciendo, pero creo que al fin lo entiendo. He caído en la cuenta estos últimos días. La suya es una estrategia tan inteligente como alejada de cualquier principio ético. Maquiavélica, sí señor. Pero le está funcionando, ¡vaya si le está funcionando!
Lo cierto es que ha tenido como aliados a los dos grandes partidos y a otros no tan grandes, cuya incapacidad de ponerse de acuerdo a tiempo para dar una solución política a la autodeterminación de Cataluña se lo ha puesto en bandeja. Porque a usted, una eventual reforma de la Constitución, que hubiera permitido un referéndum de autodeterminación legal a su debido tiempo, no le hubiera hecho ninguna gracia, simplemente, y usted lo sabe, porque desde la ley, la calma y la serenidad, había muchas probabilidades de que ganara el no a la independencia. No tiene más que mirar su parlamento y el sentir de los ciudadanos, de todos los ciudadanos, también de los que tienen silenciados.
A partir de ahí ya ha sido todo fácil, ¿verdad? Sólo se trataba de romper la baraja, saltarse las reglas del juego y exigir al gobierno lo que no se le puede exigir a ningún gobierno de un país democrático; que rompa la Constitución que tiene el deber de preservar, porque es lo que lo legitima como gobierno y nos hace ser un estado de derecho. Y usted lo sabe muy bien como político, está pidiendo lo imposible.
Y pidiendo lo imposible y diciendo a sus seguidores que sí es posible en un delirante juego demagógico, ha ido creando un ambiente de crispación que es lo que buscaba. Y le está saliendo bien. Cuanto más tensa la cuerda, más presión tiene que ejercer el gobierno de la nación, porque es su ineludible obligación. Y eso es lo que usted quiere. Que vayan “fuerzas de ocupación extranjeras”, cuantas más mejor, para decir a sus ciudadanos que España nos oprime, que no nos deja expresar nuestra voluntad, que no nos deja ser libres… Y como durante tantos años han estado manipulando la historia y trabajando a fondo el nacionalismo excluyente, a mucha gente le resulta muy creíble este falso planteamiento.
Y más le digo, y me da miedo y pena decirlo. Manteniendo el desafío hasta el límite y llevando la tensión a la calle, como hace ya tiempo la está llevando, me parece que sigue buscando algo que aún no tiene, un mártir. Sí señor Puigdemont, un muerto creo que le vendría como anillo al dedo. Eso sí, de los suyos; un policía o un guardia civil no le sirve. Así podría decir: España asesina, España opresora, España fascista… Y justificar ante el mundo entero la necesaria liberación de su pueblo.
Esta es la estrategia que creo que usted está siguiendo hasta ahora, pero ¿con qué objetivo? Con el objetivo de actuar unilateralmente, o negociar si no tiene más remedio, desde una posición de fuerza. La fuerza que le dará aparecer como víctima ante el mundo y tener, ahora sí, una mayoría por la independencia.
Mire usted, yo creo en el derecho de autodeterminación de los pueblos, en el de Cataluña también. No pasaría nada que nuestra constitución contemplara ese derecho como lo contemplan otras constituciones. Pero creo también en la democracia y en la absoluta necesidad de respetar las leyes que hayan sido democráticamente establecidas, como es la Constitución española. Y eso es lo primero.
Porque preservar la ley es preservar al hombre, a su dignidad, a su libertad y a su vida. Y eso es sagrado, y la primera obligación de todo político. Es el hombre lo único sagrado, no la patria, ninguna patria, la catalana tampoco, por mucho que se le haga a la gente el nudo en la garganta con el himno, la bandera, las palabras acaloradas y altisonantes y toda la demás parafernalia típicamente nacionalista.
Sepa señor Puigdemont que con su juego está escribiendo una nueva página negra en la historia de España. Que destruye la convivencia y la paz social en un proceso involutivo que me pone los pelos de punta. Que su estrategia, que no su objetivo que es legítimo, aunque no lo comparta, rompe todo principio ético; ya se lo he dicho al principio. Que pase lo que pase en el futuro, usted y los suyos han perdido toda autoridad moral para hablar de democracia, derecho, libertad, justicia…, y que la república que pretende crear, por el modo de hacerlo, se asienta sobre lo más negro de la historia de la humanidad. 

sábado, 23 de septiembre de 2017

Un abrazo en el altar.


Tuvo la misa de despedida de Juan, el pasado domingo, momentos muy bonitos. Uno de ellos fue la homilía, centrada en el perdón, el evangelio del día…, hasta setenta veces siete. Otro, el mensaje de Diego, desde Méjico. Otro fue el abrazo con el alcalde, y es de éste del que voy a hablar.
A nadie se le escapa el hondo significado del gesto, que no era el primero. Un alcalde socialista y el vicario del pueblo, abrazándose en el altar mayor, en presencia de la comunidad parroquial que atestaba la iglesia. Y palabras de agradecimiento y encuentro por ambas partes.
Sé que ante estos hechos se pueden adoptar diferentes actitudes. La actitud de quien ve intereses ocultos, acaso mezquinos. La del escéptico, no me creo nada, todo humo. La de aquel que le importa un bledo, porque cree que todo eso nada tiene que ver con su vida. La del que piensa, incauto, que al menos aquí ya todo va a ser un camino de rosas.
La mía no es ninguna de estas. Mi actitud es de agradecimiento tanto a Juan como a Robert, porque ese abrazo es el fruto de años de esfuerzo por el entendimiento, esfuerzo realizado, sin duda, por ambas partes y que hay que seguir realizando aunque a veces puedan surgir dificultades. De esperanza, porque viendo esto creo posible superar algún día la vieja maldición de las dos Españas. Y de alegría, porque a mí me alegra todo lo que es encuentro entre los hombres pues alimenta mi convicción de que el bien tendrá la última palabra.  Convicción que se tambalearía demasiadas veces si no fuera por la fe en ese Cielo Nuevo y en esa Tierra Nueva de que nos habla la Biblia.
            Es cierto que en una democracia plena y una sociedad reconciliada y libre del rencor y del miedo esto que vivimos el domingo es lo normal. Es cierto que tanto parroquia como ayuntamiento tienen el objetivo común de velar por el bienestar de todos los vecinos del pueblo, cada cual desde su ámbito, por lo que el encuentro debería ser inevitable. Es cierto que hace ya muchos años que los “rojos” quemaron la iglesia y los “azules” ganaron la guerra…
            Todo esto es cierto. Pero aún hay quien no se lo cree, quien vive anclado en un pasado que nunca debió ser y desde él, cierra las puertas al futuro. Y lo del domingo era futuro, olía a futuro.
            Una vez más gracias Juan, gracias Robert. En vuestro abrazo, en vuestras palabras había futuro. Era como si abrierais las ventanas de una habitación tras una mala noche y entrara la luz a raudales, el aire fresco de la mañana, y saludáramos gozosos al nuevo día.

viernes, 22 de septiembre de 2017

Otoño a las veintidós y dos minutos.


Justo en este momento, las diez y dos minutos, nuestro planeta pasa por ese punto del espacio, en su órbita alrededor del sol, que llamamos equinoccio de otoño. ¡Sea bienvenida la nueva estación!
Para recibirlo, os invito a ver un par de álbumes de fotos otoñales a los que podéis acceder pulsando Tena y Ordesa en octubre. y Otoño en el Pirineo.

miércoles, 20 de septiembre de 2017

Pensamos enseguida en ti, Diego.


Muy querido amigo Diego:

Lamentamos mucho la catástrofe ocurrida en Méjico. Las imágenes que nos llegan son terribles. Además, como puedes imaginar, todos pensamos enseguida en ti, pues sabíamos, gracias a las bonitas palabras que le dedicaste a Juan en la misa de su despedida, que andabas por allí.
Le pedimos a Dios que te proteja, que se te muestre próximo, que te de fuerza para que tu presencia en aquella tierra ayude y reconforte a mucha gente.
Te seguimos teniendo presente en nuestra vida. Rezaremos por ti y por la gente de Méjico, tengo allí familia, que están pasando tan duros momentos.

Un abrazo muy fuerte de Isabel, Jesús y mucha gente que te recuerda y te quiere.